martes, 7 de octubre de 2014
LOS JÓVENES Y LAS DIFICULTADES DE EMPLEO
lunes, 29 de septiembre de 2014
El control del trabajo en empresas privadas y publicas
En contribución reciente abordamos el control del trabajo destacando que la militarización venía haciéndose presente en el ejercicio del control del trabajo en las empresas estatales, siendo en el presente el caso Sidor el más visible, dado el hecho del desenlace que promovió la empresa para poner término a la prolongada discusión del contrato colectivo, estilo de control del trabajo que ha mostrado las más grotescas formas de su ejercicio por parte de quienes dirigen la empresa, con el acompañamiento de las autoridades vinculadas con el ámbito laboral, lo que deja en situación de orfandad a los trabajadores a quienes se les intentan violar derechos patrimoniales y conquistas históricas.
Significamos que el control del trabajo había evolucionado paulatinamente en el sentido de poner en práctica conceptos, medios e instrumentos, que hacían innecesario el uso de la fuerza como medio de control; y no obstante se lograban los propósitos que permitían a la empresa lograr sus objetivos productivos y generar la ganancia. Estos logros acompañaban conceptos que contaban con el consentimiento de los trabajadores y sus organizaciones, sin que ello significará para éstas la pérdida o minimización de su compromiso primario, como es la representación de sus afiliados.
Con la intervención de organismos y elementos armados, sean militares, policiales o civiles, como aliados de la gerencia publica para ejercer el control del trabajo, damos un retroceso de casi un siglo en las relaciones de trabajo en la sociedad venezolana. Volvemos al tiempo del gomecismo y del caciquismo, subordinando una civilidad insuficientemente organizada ante quienes portaban las armas y ejercían la violencia tanto en la vida ciudadana como en la vida laboral.
En la empresa privada no ha dejado de ejercerse el control del trabajo, pero sin la necesidad de la adopción de las grotescas formas que se observan en algunas empresas de gestión estatal, así como también en aquellas asociadas con el patrono estado, que se asumen que cuentan con los apoyos estatales para un ejercicio arbitrario y rudo del control del trabajo.
Así mismo en la empresa privada su mayor punto de apoyo para ejercer el control del trabajo ha sido el despido, tanto el determinarlo como decidirlo unilateralmente, pero la
Lo anterior determina que la gerencia privada se ve obligada a hacer mayores esfuerzos para administrar el control del trabajo. La sutileza se hace imperiosa. Nos relataba un gerente del área laboral de una transnacional automotriz, que anteriormente si encontraba a un "trabajador durmiendo cómodamente en su jornada laboral en una amplia camioneta, lo reportaba inmediatamente para que le hicieran su liquidación". En estos tiempos, administra la situación de manera muy diferente, no tomando ninguna medida sancionadora, a cambio de sentarse a su lado mientras transcurría su sueño y al despertarse solicitarle su apoyo para determinadas tareas que muestran retraso.
A la gerencia privada le quedan no obstante algunos medios y recursos de control del trabajo como los cambios de puesto o de condición de trabajo para atender solicitudes del trabajador; las promociones y los ascensos, los aumentos salariales discrecionales; bonificaciones; concesión de permisos.
Persiste una condición que en alguna medida preserva el poder de la empresa, como es la existencia de un mercado laboral que casi no crea empleos formales, ya que al final del día los trabajadores reconocen que este tipo de empleo, por su mayor estabilidad, protección y beneficios, y que apenas se crean empleos formales en una proporción de dos de cada diez, son ampliamente mejores que los informales y los precarios, ampliamente multiplicados en el contexto de una situación económica de empobrecimiento general de los asalariados.
domingo, 21 de septiembre de 2014
El control en el trabajo: coercitivo, sutil y con fusiles
lunes, 15 de septiembre de 2014
RECESIÓN ECONOMICA, VIDA FAMILIAR Y EMPLEO
Todo encuentro familiar, de amigos o conocidos, gira en torno a plantear si conseguiste tal o cual producto y donde. Incluso poco se pregunta por la marca y el precio, para algunos bienes es como mucho pedir en estos tiempos. No obstante, también hay quienes consiguen los vericuetos para encontrar productos y bienes que para la gran mayoría escasean, lo que para los demás levanta desde el interés hasta la envidia y encono.
Pero aún cuando la recesión sea sentida y vivida por los productores y consumidores, es decir los trabajadores y las familias, no se ha convertido ni ha dado lugar aún a una respuesta que corresponda a la gravedad de un estado de recesión económica. Las respuestas son en principio individuales, familiares, o de grupos de amigos, con sus correspondientes limitaciones. Las respuestas colectivas, comunitarias y de organizaciones sociales son aún insuficientes, al menos para ejercer una mayor influencia en la corrección y ajustes de las políticas económicas. Los gobernantes siguen desafiando la paciencia de la población, ni siquiera cambian el discurso. Obviamente todo esto evidencia un déficit en la eficacia de los movimientos sociales.
Con la recesión uno de los bienes más volátiles son las oportunidades de empleo, que se hace más difícil conseguirlos. Se mantienen los de bajo nivel y calidad. Por ejemplo se menciona la escasez de trabajadoras residenciales y domésticas, así como de vigilantes. Empleos de bajos salarios. Predominan los empleos de salario mínimo, no obstante que esta cantidad no cubre la cesta normativa, ni siquiera la cesta básica.
Se acentúa la tendencia a la mayor creación de empleos en el sector informal, así como de empleos precarizados tanto en la misma informalidad como en la formalidad. En Venezuela los pocos empleos que se crean son mayormente informales. La situación económica ha dado lugar a que personas con pequeños negocios pasan de la formalidad a la informalidad, con el objeto de abaratar su funcionamiento, ya que las cargas y exigencias de regulaciones de diferente índole complejizan la gestión.
Esta demostrado que en la mayor parte de la informalidad, las personas obtienen menores ingresos y ejecutan su trabajo en condiciones de mayor precariedad, y para la economía nacional y la sociedad en su conjunto hay un menor aporte a la creación de riqueza. Igualmente en ella se inscriben actividades que están en la frontera entre lo legal e ilegal, lo que coloca en situación de riesgo a quienes las ejercen, y por tanto eventualmente las autoridades ya sea abierta o subrepticiamente le impone sanciones o práctica chantajes.
Dentro de los diversos componentes de la informalidad, el que ocupa un mayor número de personas es el cuentapropismo, ya sea para el comercio, servicios o elaboración de bienes de modesta complejidad. De cada cien empleos que se crearon entre 1997 y el 2011, treinta y dos son cuentapropistas. Ha sido y sigue siendo el empleo predominante en el mercado laboral venezolano. Es por lo que en la comercialización se agregan eslabones de intermediación para facilitar a los compradores las dificultades que se acrecientan para conseguir los bienes para consumo familiar, con un saldo neto de encarecimiento. Sin embargo en las empresas hay una mayor permisividad para uso del tiempo laboral en la persecución y caza de productos básicos. Una razón adicional para mas ausentismo del que ya se ha derivado, de las nuevas concepciones incluidas en el nuevo Decreto-Ley sobre el trabajo -DLOTTT-.
Todo esto es un consumo de energías humanas y de tiempo, que deja de ser productivo para pasar a ser parte de las estrategias de sobrevivencia de la población. Las colas en los establecimientos de productos básicos, mas los esfuerzos de las personas en encontrar suministros es central a las preocupaciones de las familias. Contrasta todo esto, con lo característico de varias décadas atrás, se decía que las únicas colas que hacia el venezolano era para sellar el cuadro de caballos los días domingo en la mañana, y para entrar a los stadiums a ver los juegos de béisbol profesional de los equipos favoritos.
domingo, 7 de septiembre de 2014
MOVIMIENTOS SOCIALES: CONTROL Y PROTESTA
domingo, 31 de agosto de 2014
DEL DESARROLLISMO E INCIPIENTE DESARROLLO INSTITUCIONAL A LA REVOLUCION BOLIVARIANA ¿QUE VENDRÁ DESPUÉS?
lunes, 25 de agosto de 2014
TENDENCIAS AUTORITARIAS Y CONFLICTOS LABORALES LATENTES
domingo, 17 de agosto de 2014
NEGOCIACIONES COLECTIVAS Y CONVIVENCIA PRODUCTIVA EN SIDOR-SUTISS: ENTRE AUTONOMÍA E INTERVENCIONISMO
miércoles, 13 de agosto de 2014
PENSIONADOS, INCERTIDUMBRES Y OPORTUNIDADES
lunes, 4 de agosto de 2014
LAS RELACIONES LABORALES DESNUDAN UN MAYOR RENTISMO
domingo, 27 de julio de 2014
RESPONSABILIDADES DE LA ASAMBLEA NACIONAL EN LA CRISIS DE SIDOR
lunes, 21 de julio de 2014
NEGOCIACIONES Y CONFLICTIVIDAD POST ESTATIZACION
En el 2008, el estancamiento de las negociaciones de un convenio colectivo dio lugar a la estatización de Sidor, mejor decir a la re estatización; recordemos que esta empresa había sido estatal desde su nacimiento hasta 1997, cuando fue adquirida por un consorcio de capitales argentino, mexicano, brasileño y venezolano, para entonces los mayores productores del ramo siderúrgico en América Latina. En el consorcio lideraba la empresa Techint-Ternium, uno de los grandes en la siderurgia mundial.
Hoy se repita una nuevo estancamiento en las negociaciones de la renovación del primer contrato colectivo en esta breve pero turbulenta etapa re estatizada. En el 2008, con los propietarios privados el estancamiento negocial había alcanzado los 15 meses, en el presente el contrato vencido ya lleva tres años. Se trata del contrato que fue firmado inmediatamente al asumir el Gobierno venezolano la dirección de esta empresa. Ya de por sí esto llama la atención, que transcurrido seis años desde entonces se haya tornado tan compleja la negociación de un convenio colectivo, lo que para las relaciones laborales es un mecanismo regular y tradicional en la relación y convivencia entre capital y trabajo.
Si en algo las relaciones laborales venezolanas, de las décadas previas, adquirieron un desenvolvimiento regular era en los procesos de negociación. Se puede afirmar que en esta empresa, como en general en las empresas estatales y privadas en el país, la negociación de los convenios colectivos tenía mucho de ritualismo, se seguían pasos que cada parte entendía y le era familiar, ambos se aproximaban bastante a predeterminar las acciones del otro actor. El ritual empezaba con un ante proyecto ambicioso, unas negociaciones que iniciaban con las cláusulas de menor complejidad, gradualmente se iban acercando a las de mayor envergadura, sea por la administración o por los costos. En tanto los sindicatos, aquellos que se desenvolvían democráticamente, preparaban a sus afiliados a mantenerse alerta, con asambleas y comunicaciones sobre el proceso. Si el ritmo de negociaciones se enlentecía o dificultaba más allá del ritual, las partes apelaban a la intervención de instancias políticas y/o gubernamentales. Por el lado sindical, la movilización y propaganda eran sus armas más a la mano, y alguna que otra vez se llegaba a la huelga.
Hoy el escenario en el cual se negocia es diferente. Han habido cambios en las regulaciones que le han sustraído facultades y autonomía a los actores de las relaciones de trabajo. A cambio se han fortalecido las del actor estatal. El resultado es que los sindicatos se han fragmentado y han perdido autonomía y ya no solo son objeto de la influencia patronal sino también de la estatal. Que de paso también ocurría en el pasado, sólo que esta dependencia encontraba a un sindicalismo con mayores recursos para defenderse, negociar y presionar en todas las esferas de poder, desde el centro de trabajo hasta en el nivel presidencial y parlamentario, y que estaba menos fragmentado.
La re estatización trajo en el ámbito laboral más conflictividad, se ha incrementado el nivel de incumplimientos contractuales y legales. Adicional a esto hemos destacado la fragmentación de las representaciones de los trabajadores, en el caso del Sidor re estatizado, en el 2009 surge el sindicato de nómina de conducción, así llamado el segmento de trabajadores con funciones supervisoras desde el período que la empresa estuvo en manos de transnacional Techint-Ternium. En la estructura de Sutiss se prevé atender y representar a estos sectores, pero luego de la re estatización, la empresa influyó para que se constituyera esta nueva organización. Este mismo año se crea se crea el Frente Siderúrgico Bolivariano de Prevención, Salud y Seguridad Laboral, que si bien formalmente no es un ente sindical, actúa como tal tanto por los temas abordados como por las práctica que ejecuta. En el 2010 actúan doce organizaciones de trabajadores contratados, además recién se registro la organización sindical Estiba Socialista, con apoyo de 580 trabajadores que laboran en muelles, que se agregan a dos sindicatos que ya existían en esta lugar. En el seno de las instalaciones de Sidor, actúan organizaciones sindicales del ramo de la construcción ejerciendo métodos poco convencionales en las relaciones de trabajo. También se observan organizaciones de trabajadores cooperativizados, ex asalariados que no dejan de comportarse como tales en sus acciones y reclamos.
Un señuelo a favor de las re estatizaciones fue el discurso anti tercerización. Las nóminas aligeradas de las empresas antes de pasar al Estado, fueron incrementadas al poco tiempo, y no necesariamente con incorporación de tercerizados, muchos de estos más bien fueron conducidos y obligados a cooperativizarse, y en esa categoría adquirían un status diferente a la de los asalariados. El peor de los problemas es que a las plantillas se incorporaron activistas por llamarlos de alguna manera, que están en la nómina, pero no en las actividades productivas ni administrativas. El Director Laboral de Sidor, Rafael Tizamo: “Según sus cuentas en esa empresa hay 2.500 trabajadores que cobran sin trabajar. Son fichas de los dirigentes sindicales de la empresa y quienes participan con más fuerza en las protestas que allí se producen, lo cual viene siendo su único trabajo.” Según la versión de Tizamo, cada uno de ellos “devenga 25 mil bolívares mensuales, por lo que la siderúrgica roja rojita, que cada vez produce menos acero, se gasta 62,5 millones al mes”. Agréguele el impacto que esto tiene en la moral de los trabajadores que si trabajan y cumplen.
sábado, 5 de julio de 2014
PROGRAMAS DE GOBIERNOS DE IZQUIERDA Y ESTRUCTURA ECONOMICA
Hay que destacar que aquellos países que experimentaron el autoritarismo militar -Argentina y Brasil-, se formó un activo movimiento social que se movilizó para también promover y apoyar opciones alternas al neoliberalismo, con los cuales los gobiernos de centro izquierda e izquierda eran en cierta medida expresión de estos movimientos, se trata en Argentina del peronismo y el sindicalismo, y nuevas expresiones de movilización popular como los piqueteros, por otro lado en Brasil, el Partido de los Trabajadores, formado por la iniciativa de los grandes sindicatos del ABC paulista, la zona industrial más grande de América Latina, así como el movimiento de los sin tierra -MST- que además de ser una expresión de movilización de pobladores del campo tenía expresión urbana de sectores no ubicados en las actividades productivas modernas. Lo que se destaca es que la opción alterna al neoliberalismo contaba con movimiento y organización popular previa al ascenso al poder de sus expresiones gobernantes, la agenda alternativa al neoliberalismo tenía gente en la calle con reclamos y organización propia. En estos países el movimiento popular venía de haber sido reprimido por gobiernos militares, por lo que reivindicaba todo el tiempo su naturaleza civil y social.