viernes, 29 de mayo de 2026

Fractura del Diálogo Social. Venezuela y la Organización Internacional del Trabajo (1976-2024)

 
Nuestra presentación de hoy (Ponencia ante el VII Congreso Internacional de Relaciones Laborales, Uruguay, 24 de mayo de 2026), la titulamos la "Fractura del Diálogo Social. Venezuela y la Organización Internacional del Trabajo (1976-2024)", análisis de las altas y bajas del tripartismo hasta llegar a su casi inefectividad, en los años post presentación de informe de la Comisión de Encuestas, con los avatares y dilaciones por parte del Ejecutivo Nacional para el cumplimiento con las recomendaciones del informe.

 El análisis está basado en dos grandes procesos. Uno, la investigación académica que hemos venido haciendo no solamente del lapso que se indica en el título, sino desde antes. Y segundo en el informe de la Comisión de Encuesta,  presentado por sus autores en septiembre de 2019. 
El lapso que corre desde entonces al presente, seis años y medio, reiteramos es poco lo que se ha materializado de sus recomendaciones.

   La ponencia se concentró en procesos que han jugado un papel importante en las relaciones de trabajo venezolanas. El primero proviene de la etapa - años 70s y 80s-, en la cual el diálogo social había adquirido cierta estabilidad. Esto coincide con el hecho que la OIT promovió un novedoso programa internacional para atender el tema de las condiciones de trabajo, de manera interdisciplinaria. Para entonces -1976- ese departamento estaba dirigido por George Spyropoulos;  el foco de intervención eran las condiciones de trabajo  y Venezuela fue de los primeros solicitantes en recibir esta Misión, por el interés nacional en modernizar esta dimensión del mundo laboral. Y el resultado de esta misión nos dejó un buen diagnóstico, destacándo que se intercambió  con la academia venezolana y los actores sociales. hubo amplitud para recibir esta misión.
 Y de esta experiencia nació, al cabo de varios años de labores legislativas y de estudios, la "Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Ambiente del Trabajo" y con ella toda una serie de instituciones. 

  La segunda intervención importante, fue en el tema de relaciones de trabajo ocurrida en los años 90s;  igualmente era un propósito de modernización de la administración del trabajo y de las relaciones entre los actores, fue por solicitud del gobierno venezolano dado que estaba entrando en vigencia una nueva legislación laboral, la Ley Orgánica del Trabajo que estaba sustituyendo a la vieja ley de 1936, que tuvo más de 50 años vigente. Con esta nueva, sus proponentes y redactores  transcurrieron cinco años de diálogo, si bien se centraba en el parlamento venezolano, al mismo acudían los gremios empresariales, la academia, las organizaciones sindicales de las distintas corrientes y todos aquellos que tenían interés en el tema. 
Fue evidentemente, un activo proceso de diálogo.  

Por el lado de la Misión OIT y sus amplias comunicaciones con los actores socio laborales y con la academia, de ahí salió un informe de Relaciones de Trabajo; pero, el sector empresarial discrepaba  en algunos elementos, lo que retardó su la publicación, pero además de ello,  el retardo en publicarse ha de tenerse presente, que entre la ocurrencia de la misión, en sus varias visitas,  y los varios encuentros con los actores y con la academia a lo largo del 1990-1991, ya previo a la misión, había ocurrido un fenómeno que en Venezuela fue muy impactante, que es el llamado "Sacudón" o "Caracazo", que fue la violenta protesta social contra un programa de ajustes económicos con severas consecuencias en la población trabajadora, que poco o nada había sido consultada al respecto, que implantaba un gobierno que estaba empezando  su gestión quinquenal y eso hizo trastabillar la estabilidad política venezolana, adicionalmente la represión de estas protestas dejaron traumas en las poblaciones más reprimidas,  y a partir de ahí se conectan otros acontecimientos, entre los cuales hubo dos golpes de Estado,  fallidos ambos en el año 1992,  un juicio y la destitución del presidente constitucional de Venezuela. Primera vez que se destituye a un presidente en la historia venezolana moderna. Así que todo eso eclipsó el esfuerzo enorme que se hizo en ese trabajo de diagnóstico y proposiciones para modernización de las relaciones de trabajo. 
Incluso el informe finalmente se hizo público cuando ya tenía cuatro años engavetado. El país en ese poco tiempo había empezado a mostrar cambios, que el informe no reflejaba.

 Vamos al tercer proceso, en pleno desarrollo.
 Viene por resultado de violaciones de derechos fundamentales por parte del Estado venezolano, que lesionan al desenvolvimiento de los gremios empresariales y sindicales de trabajadores, por parte del actor gubernamental. Y que dio lugar a un conjunto de quejas, pero las quejas que tuvieron mayor efectividad fueron las empresariales. A las que adhirieron los sindicatos no afines al gobierno, que eran la gran mayoría.

  Ante el aluvión de quejas contra el gobierno, hubo comunicaciones, misiones y debates, sin ningún resultado. A tal punto que en los órganos de dirección de la OIT, se acordó nombrar una comisión de encuesta, que era la décimo tercera comisión de este nivel que se nombraba en los 100 años de existencia. 
Eso fue en el año 2018. Los antecedentes de violaciones ya eran visibles en la propia Constitución aprobada por la mayoría gobernante, que deja de lado la participación de los actores sociales en procesos de consulta y diálogo. Esta nueva Constitución descarta el tripartismo y apunta a un estado distinto, que identifica como estado comunal, ignora a los actores históricos como la Confederación de trabajadores de Venezuela y la Federación de Cámaras de Producción, lo que determina que estas organizaciones entran en una pugna directa con el gobierno y se produce un conjunto de protestas que conducen a un golpe de estado o un vacío de poder. Hay una discusión permanente, entre una y otra interpretación. 


  El hecho cierto es que la pugnacidad estatal hacia los empresarios y el movimiento sindical fue manifestándose desde el inicio del mandato -1999- y de manera creciente. A tal punto que el gobierno convoca un referéndum sobre la permanencia del liderazgo sindical -Diciembre de 2000-,  figura que aparece en la nueva  constitución pero para ocuparse de los cargos públicos estatales, no de instituciones privadas como son los sindicatos.  El referéndum está previsto para éste decidir sobre la permanencia de un gobernador, de un intendente, de una política pública, de un presidente. Pero en esta ocasión se convoca un referéndum para decidir sobre la permanencia de los directivos  de la Confederación de Trabajadores de Venezuela  -CTV- y de sus Federaciones afiliadas, a tal grado de pugnacidad era la relación del gobierno con el sector sindical no afín, que de una vez violaba la constitución que recién había entrado en vigencia. Por supuesto que a esa convocatoria de ese referéndum fue atendido por muy poca gente un 76,50 % de abstención. Podía decirse que la población fue indiferente al llamando, no obstante que se hizo coincidir este referendum con una elección de gobiernos locales. 

Este proceso dio lugar a  una nueva convocatoria de elecciones de la CTV un año más tarde, las fuerzas políticas que conducían tradicionalmente la CTV concurrieron con su plancha y el gobierno encabezado por Hugo Chávez, presentó su plancha y perdió, pero  no reconoció los resultados. Ahí la ruptura se hizo más profunda de lo que lo que ya había. Entonces el tema del diálogo en estos aconteceres políticos venezolanos, estaba absolutamente descartado. 
Cero diálogo, tanto con sindicatos como con empresarios. Por supuesto que el régimen promueve una suerte de diálogo controlado, esté creando una organización sindical y un movimiento empresarial que le eran afines. Esto lleva a las instituciones, a los actores sociales, a la continuidad de las protestas. 


Pero claro, el poder del Estado era sumamente grande, especialmente téngase presente que el Estado controla los principales sectores generadores de divisa, el sector petrolero, el minero, entre ellos el acero y el hierro. el sector de aluminio y todo ello le daba solamente el 90% de las divisas que ingresaban al país.
Así que la continuidad de la política antiempresarial, antisindical se expresaba también en el modo de funcionamiento de la administración del trabajo que hostigaba, que intervenía, que sancionaba, que estatizaba, y la política hacia la parte de los sindicatos que discriminaba, favoreciendo a los sindicatos afines y dejando de lado a los sindicatos independientes, autónomos, toda una violación permanente del Convenio 87, de la libertad sindical. Y todo esto continúa a tal punto que llega el momento en que el gobierno decide promover una nueva ley del trabajo. Y cuando la promueve no convoca a las organizaciones históricas, ni empresariales ni sindical, sino a organizaciones afines que habían sido creadas en los últimos años. 
Y fundamentalmente coloca a legislar, no a los legisladores, sino a funcionarios de alto nivel como ministros, magistrados, personas de su confianza, todo en el marco de una ley de emergencia que se había aprobado en la Asamblea Nacional, relacionado con temas que tenían que ver con siniestros, inundaciones y daños a infraestructura. Se creo la ley de emergencia y en el marco de ella se aprueba la nueva ley orgánica del trabajo en un proceso acelerado sin consulta real, pues tómese en cuenta que la ley anterior había tomado cinco años. 
Esta tomó pocos meses. Así que es un texto que es el que está hoy vigente, que tiene muchas falencias, viola la libertad sindical, viola convenio aprobados por la República. no obstante que en la Constitución del 1999 se le da primacía al convenio suscrito por la República en los temas que aborda esa misma Constitución, pero no ocurre así. 

Así que las denuncias empresariales y sindicales ante la OIT generaron misiones, debates y análisis, a tal punto que llegó el momento de que el gobierno de no permitirle a el ingreso a las misiones de la OIT. 
Y eso aceleró en el Consejo de Administración el nombramiento de la Comisión de Encuesta el año 2018. La comisión de encuestas estuvo constituida por tres miembros,  cuyo valor de lo que iban a analizar y a diagnosticar iba a tener carácter de sentencia. El Consejo de Administración designó como miembros  de esa Comisión a Manuel Herrera Carbuccia (República Dominicana), como  Presidente; María Emilia Casas Baamonde (España) y Santiago Pérez del Castillo Algorta (Uruguay) , todos con dilatada carrera académica y profesional en el ejercicio del Derecho Laboral y  las Relaciones de Trabajo. Se tomaron un año de amplísima consulta pública con los actores en estadías en Venezuela y en actividad igualmente virtual.  Concluyen en poco más de un año su informe "Por la reconciliación nacional y la justicia social en la República Bolivariana de Venezuela".  Señala como una de sus conclusiones generales de gran profundidad y gravedad, la necesidad de adoptar “las medidas necesarias para asegurar el Estado de derecho, en particular la independencia en relación con el Poder Ejecutivo de los órganos de los demás poderes del Estado”.  El Informe es extenso, detallado, analítico, y sus recomendaciones cubren una amplia gama de modificaciones del funcionamiento laboral, de rectificaciones de procesos, todo enmarcado en diálogos reales y comprometidos, que requieren un ambiente político que el país no ha tenido en esta etapa.

La respuesta requerida del gobierno “dentro de un plazo de tres meses, si acepta o no las recomendaciones contenidas en el informe de la comisión” (Art.29 de la Constitución de la OIT), no se produjo en ese lapso, sino  que finalmente hubo respuesta a inicios del 2022,  cuando se instaló el Foro de Diálogo Social el 7 de marzo de ese año. A partir de entonces, las partes sociolaborales y el gobierno, han mantenido encuentros, pero sin mayores resultados con respecto al contenido del informe de la Comisión de Encuesta. El Gobierno ha imprimido un ritmo lento y zigzagueante al Foro, eludiendo compromisos. Cinco Ministros del Trabajo han pasado por ese cargo en este lapso, y en cada caso también ha habido cambios de personas relacionadas con este proceso. El balance de cinco foros realizados en cinco años, es limitado e intrascendente, para la magnitud de la situación de des institucionalización de las Relaciones de Trabajo en el país. 


miércoles, 15 de abril de 2026

LA MOVILIZACION LABORAL UNITARIA Y LAS RESPUESTAS DEL INTERINATO

 En las semanas posteriores al  3 de enero de 2026, se reiniciaron discretamente encuentros de trabajadores, jubilados, pensionados, estudiantes, desempleados, ya para abril, tres meses después de la extracción y del gobierno interino se producen movilizaciones de mayor envergadura, con los mismos componentes sociales. Se reconoce que desde febrero la convergencia de dirigentes que habían estado bajo resguardo, se suman otros que salieron de prisión, entraron en contacto entre sí con compañeros de similares organizaciones, pero igualmente se promueven relaciones más allá de sus pares usuales. El ritmo fue gradual entre enero y febrero, pero terminando marzo y lo que va de abril, se ha multiplicado el esfuerzo organizativo y movilizador.  

  Han empezado a construirse documentos, petitorios, que ha dado lugar a movilizaciones para concluir con su entrega, en algunas entidades estatales que forman parte de la Administración del Trabajo, en la sede principal ministerial  de Caracas, y en sus oficinas -Inspectorías del trabajo-  en varios otras capitales de Estado. Se ha coordinado para que en todas estas acciones consignen el mismo documento. Hasta ahora, no ha habido mayor reacción, cierto que se han excarcelados a algunos dirigentes y a otros se les ha liberado, aún quedan presos políticos, cerca de 500, en casi todos de por medio la represión por la condición de disidentes. Destaca la inercia en el caso del tratamiento dado en la ley de amnistía a los militares, alcanzan a cerca de doscientos, y han quedado injustamente por fuera de su restringida cobertura.  

  En Abril 11, sábado pasado, un amplio espectro del mundo sindical auto denominado "Encuentro Nacional de Trabajadores"en donde seis centrales nacionales presentes, tan solo ausente la afín al gobierno, además "federaciones nacionales y regionales, gremios y asociaciones de profesionales y técnicos, sindicatos de base, corrientes sindicales; sectores laborales del magisterio, de las universidades, de la salud, petrolero, eléctrico, de la construcción, de las comunicaciones, empresas básicas de Guayana, trabajadores del sector privado y el numeroso sector de pensionados y jubilados, entre otros". Ello integraba diversas visiones ideológicas de las acciones laborales, diversos vinculaciones con el mundo del trabajo y sus tradicionales formas organizativas y de acción, pero lo importante todos unidos en el interés de responder conjuntamente "ante la actual crisis y la ofensiva anti laboral", reconociendo que "la unidad no es solo una opción táctica, sino una necesidad existencial para la supervivencia de la organización sindical y el rescate de los derechos de la clase trabajadora venezolana." Corresponde hacer un reconocimiento al esfuerzo que dio lugar a este documento de diagnóstico, principios, actividades y programa para el plazo inmediato, de una amplia e importante representación del movimiento laboral venezolana congregada en este evento. 

Destacable lo indicado al final del documento, de proponerle la articulación y acercamiento con otro sector - La Coalición Sindical Nacional-  promotor de notable activismo de calle, entre ellos la marcha anunciada con destino al Palacio de Miraflores (9 Abril)y reprimida como ya había ocurrido con otra anteriormente,  y anunciando otras acciones, reiterando que "Las demandas laborales llevada a cabo este 9 de Abril son comunes y la responsabilidad histórica nos obliga a marchar juntos ahora y el 1ro de mayo. La unidad de acción es el único camino para conquistar los derechos que nos han sido arrebatados".  Se llama la atención que no sería conveniente el no entendimiento entre ambos esfuerzos, es de esperar acercamientos y vínculos, teniendo en cuenta que los fines y objetivos lucen coincidentes.

El interinato promueve en los hechos un proceso paralelo y coincidente con el prolongado y lento desarrollo del Foro de Dialogo Social, derivado del exhaustivo análisis contenido en el Informe de la Comisión de Encuesta de la OIT. Cierto que algunos sectores sindicales, al no ser parte de esta instancia la objetaron,  y ha de señalarse que el gobierno no fue responsable con su desenvolvimiento. Lo esquivaba y subestimaba. Así como en otras instancias de diálogo, el gobierno jugaba al cansancio y la fatiga de los verdaderamente interesados. 

Toca que estas condiciones post 3 de enero, den lugar a un replanteo amplio de las aspiraciones de que se materialicen en una institucionalización efectiva, lo que implica más auténtica que lo manifestados en los meses que  han transcurrido en la etapa del presente interinato.

domingo, 5 de abril de 2026

Y SIGUE LO DE LA CONSTITUYENTE LABORAL

  Enterándonos que el interinato continua mencionando una tal constituyente laboral, asignando como comisionado al ex-ministro del trabajo Vicente Piñate. Como es conocido este proceso carece de fundamento en la legislación laboral venezolana.  Con anterioridad, a lo largo del pasado año, en tiempos de N Maduro, hizo el anuncio de una tal  constituyente sindical, antecedente del anuncio reciente del interinato.  

Algunas consideraciones.

  No es momento para que un interinato sea quien altere formalmente las reglas laborales.  Cierto que han habido alteraciones regresivas a lo largo del régimen madurista, saltándose lo indicado en la Constitución, lo que ha estado planteado es que ella se cumpla, tal como los  mismos bolivarianos la redactaron, ajustando solo aquellos conceptos que coliden con Convenios OIT ratificados por la República.

  Realizada una reconstrucción de la institucionalidad, léase elecciones de un nuevo Ejecutivo y Legislativo, si estará la sociedad venezolana en condiciones de abrir el espacio para construir y  debatir reformas constitucionales, con sus correspondientes canales de participación institucional.

  Acerca del llamado Poder Moral, el país está expectante en la selección y el respeto a la Constitución. Aquí incluido un Poder Electoral, integrado por independientes con solvencia moral y profesional.

  Las elecciones han de ser de poderes públicos, así que lo sindical ha de seguir lo pautado en Convenio 87 OIT, reiterándose que no es un asunto del Estado ni de los empleadores. Fue una crasa violación de parte de los constituyentistas del 1999 colocar en manos del Consejo Nacional Electoral la administración de las elecciones sindicales. Al menos algunos pocos sindicatos hicieron valer su autonomía en este ámbito, tales se ha visto en algunas universidades, magisterio, algunos entes estatales, entre otros.

  Cierto que llevar a cabo elecciones sindicales es un esfuerzo logístico importante, más aún en instituciones empobrecidas, por las bajas remuneraciones de los afiliados, y la suspensión de los convenios colectivos. Tocará asignar facilidades logísticas para llevarlas a cabo, y que esos procesos autónomos coadyuven a avanzar en la unificación y fortalecimiento del movimiento.

viernes, 20 de marzo de 2026

UN CONGRESO NACIONAL SINDICAL INDEPENDIENTE


  Este 18 y 19 de marzo se celebró el segundo congreso de la Central Alianza Sindical Independiente -ASI-. Se trata de una organización sindical joven nacida hace solo 10 años, en su congreso constitutivo en el noviembre 2015, con el esfuerzo de dirigentes que procedían de otras centrales, destacándose el liderazgo de Carlos “Chino” Navarro -qepd-, quien había ejercido la Secretaría  General de la CTV. 


  Realizado su congreso constitutivo, la Junta Directiva de la central se abocó al registro ante la Administración del Trabajo, en el primer trimestre  del 2016, pero el régimen chavista obstaculizó unas diligencias que se entienden son formalidades, porque lo esencial se había realizado como fue el congreso constitutivo, atendiendo las regulaciones nacionales laborales y los convenios internacionales ratificados por la República. Sólo fue, cuando se inició el forzado dialogo social derivado del Informe de la Comisión de Encuesta de la OIT en febrero del 2022, que el ente público admitió lo que solo debió de haberle tomado unas pocas semanas, por tanto se tomó seis años para el correspondiente registro, a pesar que los dirigentes de ASI fueron diligentes en formalizar a la brevedad las exigencias regulatorias, se puede decir que la Administración  del Trabajo fue la carente de diligencia en el cumplimiento de su funciones. Claro, nuestro análisis interpreta que todo era por no ser una central afín al gobierno. Para ampliar sobre este fenómeno irregular en el funcionamiento de las relaciones de trabajo, ver Lucena 2023 (Relaciones de trabajo y poder. Referencias al caso venezolano (2023) Revista Científica Compendium, 26(51), 6. https://doi.org/10.5281/zenodo.12669879) 


  Posiblemente ha pasado un tiempo prolongado entre ese su congreso constitutivo, y este segundo, pero hemos de tomar en cuenta lo ya señalado en el párrafo anterior y lo más importante las dificultades del contexto político venezolano para la vida de las instituciones democráticas e independientes  de la sociedad civil, por tanto es loable y meritorio que esta central haya podido organizar su segundo congreso nacional atendiendo sus propios estatutos y en concordancia con convenios de la organización internacional del trabajo sobre libertad sindical. Destacando que el congreso contó con la participación de delegados de diferentes estados del país, destacándose que  aquellos que atendieron la convocatoria, fueron electos previamente por sus organizaciones de primer y segundo grado en las regiones y en los distintos sectores productivos y de instituciones estatales, importa destacar que todo este proceso se sostiene con los propios recursos que esta central pudo lograr, no es un evento patrocinado por una institución estatal todo lo contrario es expresión genuina de la autonomía sindical,  ni tampoco patrocinada por la patronal, por tanto no es resultante de la injerencia del estado y de los empleadores sean públicos o privados, por tanto, tomando en cuenta la situación económica de estos últimos años de la extrema pobreza que predomina en el mundo de los trabajado, es digno de destacar el mérito que significa poder organizar un evento nacional representativo en estos tiempos.


  La sesión inaugural fue aprovechado para hacer y presentar un informe sobre las gestiones que la central hizo junto a otras organizaciones, para lograr la liberación de dirigentes sociales, particularmente sindicales, que estaban presos como consecuencia de la falta de libertadas de pronunciamientos y de acción sindical existente, incluso se señalan gestiones que no eran por ser afiliados a esta central sindical, sino por la propia condición de sindicalistas de cualquier otra central.  Igualmente estuvieron de invitados otros representantes de organizaciones que participan de las gestiones para la liberación de presos y de instituciones que también forma parte del mundo del trabajo.  Apreciamos estas manifestaciones dado que estuvimos en el acto de esta primera sesión, donde se entregó un reconocimiento a varios de los líderes del mundo sindical y de los trabajadores que han salido en libertad y que pudieron trasladarse hasta el sitio del congreso, varios de ellos intervinieron destacando el agradecimiento a la central y a sus dirigentes, y evidenciándose la disposición de estos dirigentes de continuar la lucha por los que aún no han sido liberados y que solamente están presos por disentir de quienes gobiernan.


 La agenda de detalles de los sistemas salariales y condiciones de trabajo se preveía avanzarla en la jornada de el segundo día, ya ellos publicarán sus conclusiones; igualmente en este primer día de jornada, hicieron sus elecciones para el Consejo Directivo de la central, y destacamos que hay una cuota de dirigentes jóvenes profesionales, que a pesar del precario mercado laboral existente en el país, decidieron aportar por permanecer aquí, muchos de ellos con grados universitarios  en determinadas áreas, pero por la falta de oportunidades se ven  obligados a reinventarse su empleo, desarrollando actividades en emprendimientos y en la economía social. Es un alivio importante  para las organizaciones sindicales que cuenten con jóvenes para la lucha por el rescate de empleos y condiciones de trabajo dignas, siguiendo el lema del congreso AFRONTAR LOS CAMBIOS CON DEMOCRACIA Y DIALOGO.


miércoles, 25 de febrero de 2026

PETROLEO, LIBERACIONES, TOCARA EL TURNO ENTONCES AL TRABAJO

  ¿Cómo tomar la constituyente laboral? O la constituyente sindical? Que casi terminando el pasado año se hizo sonar en los medios y redes. Ambas intencionalidades provienen de quien está al frente del ejecutivo, tanto el desaparecido este inicio de año, como el interinato.

Hay que empezar por reiterar que el ámbito de lo laboral tiene que ver con toda la población, no importa estar empleado o no, ya que muchos no lo están porque no hay las correspondientes contrataciones ni empleos,  Se puede reconocer que es la principal razón de la descomunal diáspora venezolana regada por el mundo. Además la población pasiva, niños, jóvenes y adultos mayores, reciben la asistencia de aquellos que trabajan, o lo peor tener que trabajar en la condición de menor de edad o de avanzada edad.


  En fin un esquema de definiciones de lo laboral es un asunto de amplitud y densidad, también concierne en primer lugar a los que viven del trabajo, y a los que lo contratan para la actividad productiva. El Estado y los poderes públicos clásicos, todos tienen que ver con el tema, unos por la Administración del Trabajo, Formación, los segundos por las Regulaciones y los terceros por la Justicia Laboral, y todo este conjunto de demandantes y oferentes están inmersos en un contexto socio económico y político que han de tener presente para la convivencia y el establecimiento institucional necesario.

  ¿Cuánto de esa complejidad se podrá resolver en un interinato? Si nos colocamos en un momento particular,  como se dice en la coyuntura, vendrán las pujas diversas, cómo cuáles, por ejemplo las de un interinato que quiere prolongarse, o las de un empresariado que ve debilidades como para imponer una agenda ventajosa. En lo que si no parece haber una condición clara para el provecho, es del lado del trabajo, digamos del conjunto de trabajadores, por un lado es más compleja su articulación. Sus representaciones han estado sometidas a restricciones prolongadas que ineludiblemente está de por medio reconstituirse.  Excesivo intervencionismo que veía a las organizaciones de los trabajadores como apéndices, extensiones de las políticas partidistas o del autocratismo centalizador


  Diversidad de experimentos se pusieron en práctica  en el escenario laboral en este proceso político iniciado en el 1999, y hoy con un balance que nos ha empobrecido a la amplia mayoría de la población, hubo un breve interregno ficcional, no perduró, solo se mantuvo con precios petroleros por encima del los 100$ el barril. En síntesis el sistema productivo y civilizatorio en su peor estado. Toca reconstruirlo, lo laboral en espacio estelar. 


¿Quiénes reconstruirán lo laboral? Los mismos que lo han destruido no parece ser la mejor alternativa. Hay que dar oportunidad a que la sociedad reconstruya sus instituciones.

¿Cuáles serán las prioridades? Así como los presos políticos, fueron secuestrados, no se les permitió defensa propia, se les violaran derechos elementales, entonces las liberaciones y reparaciones han debido ser inmediatas, ademas no determinadas por sus verdugos. Por tanto, en el mundo del trabajo, hay que rediseñar medidas urgentes para el tema salarial, en un ambiente de transparencia y realismo, con cuentas claras, con representaciones genuinas del mundo del trabajo. La regulación del trabajo es compleja,  por tanto no parece ser posible cubrir todos sus ámbitos de la noche a la mañana, pero  hoy ir a lo urgente. Así como se ha atendido al sector petrolero, de manera prioritaria, toca hacer otro tanto con el sector trabajo.

domingo, 1 de febrero de 2026

TRANSICIÓN EN VENEZUELA I

Transición en Venezuela I


  Transición, ha sido la palabra más mencionada  en este Enero 2026, estimamos que así será por años, con su período más agudo al principio quizás su etapa más zigzagiante, como la actual, en una perspectiva no solo de cambios sino además de ver gradualmente resultados estabilizadores. Identificamos como Transición I, porque no es tema circunstancial, compromete profundamente. Se trata de ir haciendo ejercicios  de análisis, desde distintas perspectivas,  actores y evaluaciones.


  No parece haber duda que el régimen de la llamada revolución bolivariana, socialismo del siglo XXI o a secas chavismo, por ahora se agotó en sus propuestas y liderazgo. ¿Volverá a recuperarse? no es fácil estimarlo, particularmente porque los efectos de su ejercicio de poder, no se caracterizaron por la claridad, y ahora es cuando se podrán conocer a fondo muchas de sus prácticas, ya que si bien aún gobierna, pero dirigido desde el norte, sus propuestas originales como socialismo del siglo XXI, hoy son impronunciables, lo poco con sentido que hoy se observa es el seguimiento de las instrucciones del gobierno de los EEUU. Aún cuando intente preservar parte de sus prácticas, la parte dura y ruda, ya el desmoronamiento está en desarrollo.  


  Ciertamente sus propuestas al principio tuvieron impacto en sectores populares, sin duda la amplia mayoría de la población, a ellas se le dirigían con propuestas vagas pero eran emocionales, y hasta cautivaron a algunas elites. Pero al poco tiempo aparecieron las desilusiones, las ofertas políticas cambiaron de la democracia participativa y protagónica a la del socialismo del siglo XXI. Con ello dejaron de cumplir con las ofertas políticas y socio-económicas,  con las que llegaron al poder presidencial, y la debacle del régimen anterior se hizo a un lado, permitió que eligieran una Asamblea Constituyente desbalanceada, que  ciertamente no representaba las fuerzas políticas y sectores existentes en sus distintas dimensiones, lo que les permitió  redactar la nueva carta magna a su gusto y propósito. Resultante, un traje a la medida para fortalecer el presidencialismo, al tiempo que limitando el modesto avance ciudadano contenido en la Constitución de 1961. 


  Un prolongado período de vacas gordas se inició  con el ascenso de Chávez al poder, téngase presente que los precios del petróleo llegaron a $8 el barril en el último año del gobierno de Caldera II -1998-, apenas se inició el nuevo gobierno se duplicaron - $16- y de ahí en adelante fue subir hasta algunos años que pasaron la barrera de los $100 en barril, pero la carencia de valores, gerencia, controles efectivos, hizo que el despilfarro y el desorden se extendiera por casi tres lustros, dilapidando una riqueza que explotó finalmente en los años 2014 en adelante, baja del precio del petróleo, llevó el país a la peor crisis de su historia, de la cual no se ha salido, y de eso se trata la transición en una de sus dimensiones fundamentales, salir del caos que deja el régimen cuya cabeza ha sido eliminada.    


sábado, 24 de enero de 2026

EL 23 DE ENERO: ALGUNAS ENSEÑANZAS DE UN QUIEBRE CIVICO MILITAR.


La oportunidad de reunirnos en este 23 de Enero no debe pasar por debajo de la mesa, ya que  fue un verdadero quiebre de un sistema de gobierno, con todas las implicaciones en la relación con la sociedad, fue una fecha de relieve histórico, como también hoy lo tenemos, a partir del 3 de enero, empezando este año. Esta fecha me agarró fuera del país y pude compartir alborozos colectivos con la diáspora. Al tiempo que en Venezuela, los que se atrevieron la pasaron mal. Igual, transcurridos más de veinte días del acontecimiento, aún la población se siente insegura de expresar sus emociones, aún hay riesgos, por lo que las expresiones auténticas se exteriorizan en ambientes de confianza, es decir que a la transición que se inicia,  le falta ese quiebre el de la libertad plena para que las emociones se expresen.  


  El primer gran quiebre en el siglo XX, en la Venezuela moderna,  lo tuvimos en 1936 luego de la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, ejerció su mando con mano dura durante 27 años, y la transición se prolongó por varios años entre  estiras y encoges con las emergentes fuerzas políticas que marcaban distancia con el gomecismo, que se fue arrinconando por las acciones de la organización de la sociedad civil y de los nacientes partidos políticos, y no fue que hasta 1945 que se produjo su quiebre final, terminando con esa etapa y sus posteriores expresiones, ello dio lugar a una transición con breve ensayo democratizador; que los mismos promotores civiles consideraron a posteriori que fue acelerado, no pudiendo sostener el avance del llamado trienio 1945-48,  y regresamos a un régimen que retomó de nuevo el autoritarismo, el perezjimenismo, hasta el 23 de Enero, que hoy recordamos.  


  Así  como en este momento, enero 2026, tenemos un quiebre, ello da lugar a una transición. Ellas son como las personas tienen un ADN único, la transiciones no se repiten de la misma manera. A propósito del tema, recuerdo que tuvimos un evento con un auditorio parecido al actual, integrado mayormente por dirigentes sindicales, fue justo previo a las elecciones presidenciales de julio del 2024, y abordamos el tema transiciones, igual que hoy es una asunto que nos compromete, para entonces en el umbral de unas elecciones presidenciales conseguidas a pulso con negociaciones incomodas, y finalmente se celebraron  y ganadas por muy amplia ventaja por una renovada oposición, pero el régimen recurrió a su más extremo recurso, no reconocer esos resultados. A partir de ahí la Presidencia del país había sido usurpada, con mínimo reconocimiento internacional. Obviamente que el Consejo Nacional Electoral, así como todos los poderes públicos se hicieron parte responsable de la usurpación.  


  En esa jornada, de Junio 2024, hablamos de transiciones y lo que hablemos en ese momento no se parece en nada a lo que estamos viviendo en este inicio de año, de ahí lo particular de la circunstancia que nos obliga al intercambio del 23 de enero y reflexionarlo, especialmente  por el el papel de las fuerzas armadas, ya que se levantaron contra el gobierno dictatorial, la acción política -Junta Patriótica, de organización de partidos opositores- jugo su papel por la vía clandestina, sin libertad de expresión ni de manifestación, pero a fines del 1957 se venían exteriorizando manifestaciones de malestar, casi terminando el año estudiantes y trabajadores elevaron su voz e hicieron actos de valiente protesta. Eso entendemos animó a los militares, que dio lugar a un quiebre definitivo de parte de una de sus fuerzas, la aviación, empezando el nuevo año, el 1 de enero, aviones de la fuerza aérea atacaron sitios estratégicos de la capital, que si bien no logró sus objetivos de tumbar al gobierno, lo dejo maltrecho, de aquí que algunos personeros del alto gobierno buscaron rápidamente  deslindarse, la crisis del gobierno dictatorial llevo a una urgente reforma ministerial trajo consigo la que sustituían a las figuras más repudiadas. Los personajes más icónicos del régimen como su intelectual más estratégico -L Vallenila Lanz- y el jefe de la policía política, la temida Seguridad Nacional -Pedro Estrada-, abandonaron y se fueron al exterior, habían acumulado recursos para disfrutarlos bien lejos. Las fuerzas democratizadoras le siguieron un juicio a dictador M Perez Jimenez por peculado. 


  El escenario de hoy es mucho mas complejo, lo que nos obliga a seguir intercambiando, analizando y confiar que tendremos un ambiente de libertad para hacerlo.  


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