martes, 3 de julio de 2018

INVOLUCION INDUSTRIAL



 Venezuela experimenta un acelerado proceso de involución económica. Vamos a analizarlo en lo relativo al sector industrial, que no es la única actividad productiva que experimente involución, sólo que le damos continuidad a un artículo anterior “Valencia ¿ciudad industrial?”

  La industria está considerada como una de las palancas más efectivas para el desarrollo económico, por los efectos que transmite a otros sectores previos y posteriores al proceso de transformación que es propio a la industria. Referimos al primario y otras actividades del mismo secundario por ser proveedores de materias primas e insumos, y al terciario por la necesidad de llevar y liquidar lo producido en los mercados correspondientes.

  La industria contemporánea en Venezuela tiene una historia de ochenta años, si se considera que ella se inicia con la modernización experimentada de 1936 en adelante. Se trata de tiempos que en Venezuela se acepta como la verdadera entrada del país en el siglo XX. Algo tardío, pero que se pudo avanzar con cierta celeridad para recuperar el tiempo de rezago. Al momento que se inició la revolución bolivariana el país tenía seis décadas de construcción industrial.

  El inicio de la difusión de las ideas de la industrialización emergen con el cierre del ciclo gomecista. La muy limitada actividad industrial existente era marginal, nacida y desarrollada sin el apoyo estatal. Sólo con los primeros gobiernos post gomecista es que el Estado asume un papel protagónico en promover la modernización productiva del país. Un Estado que estaba recibiendo los beneficios de la explotación petrolera y disponía de medios materiales para iniciar la industrialización.

  Quienes asumieron la promoción industrial desde las políticas estatales sabían que quienes dominaban la economía criolla eran los productores del campo y los comerciantes, a su lado los industriales eran marginales. Se trataba de convencer a las elites económicas, que habían hecho su fortunas y acumulado poder por la tenencia y explotación de la tierra, así como por el comercio, pero que eran quienes más tenían capacidad de ahorro e inversión. Al mismo tiempo quienes habían gobernado hasta entonces no estaban imbuidos del pensamiento y la acción industrialista.

  La explotación y la tenencia de la riqueza del petróleo derivando recursos crecientes a las arcas públicas, y también a privados que se enriquecieron súbitamente con la danza de las concesiones petroleras, a ambos se les puso en las manos recursos que bien podían ser destinados a la actividad industrial, cierto que la mayor parte de los privados modernizados derivaron sus recursos más al comercio que a la industria. También es importante recordar que  la economía cafetalera que predominaba hasta mediados de los años veinte, drenaba sus excedentes para el comercio y la propiedad inmobiliaria, la industria no se benefició de la misma.

  Pero en los equipos de intelectuales y profesionales que accedieron a las funciones públicas, en un marco de predominio de las ideas keynesianas que ponía en el Estado un papel protagónico para el desarrollo económico, hicieron el esfuerzo de promover conceptualmente la importancia para que se tomaran medidas de política económica que le asignaran mayor relevancia a la industrialización como palanca del desarrollo.

  Lo que ya había empezado a ocurrir en Inglaterra en los finales del siglo XVIII, nosotros lo empezamos en el segundo tercio del siglo XX, siglo y medio más tarde, es decir nuestra revolución industrial.

  Además aquí bajo la influencia del petróleo, de su siembra como recién se empezó a hablar por ese tiempo, con el famoso artículo de Arturo Uslar Pietri, quien a la sazón era del tren ejecutivo tanto del gobierno de 1936-1941, como del siguiente 1941-1945. La idea de la siembra del petróleo se superponía con la del enclave petrolero, que era la dominante en el modelo de explotación del petróleo de entonces. Una manera de producir que sólo dejaba al país poseedor de la riqueza natural, los bajos salarios pagados, los bajos impuestos de entonces, y casi ninguna otra relación económica, como serían compras de productos y servicios, porque no teníamos mucho que ofrecerles. No había industria. Las mismas compañías que con los niveles de producción que mostraban desde la segunda década del siglo XX, no se habían atrevido a construir en nuestro territorio las plantas equivalentes para procesos de refinación, sino que más bien lo construyeron en otros espacios, como el caso de Curazao, donde comenzó a construirse refinería gigante en 1916 por la Royal Dutch Shell para procesar el petróleo venezolano en territorio neerlandés, que fue terminada en 1918.

  Por su parte la Lago Oil and Transport Company, propiedad de la Standard Oil of New Jersey (actual Exxon), fue inaugurada en 1929. En ese momento, las refinerías de petróleo de dicha empresa y sus instalaciones de almacenamiento eran las más grandes del mundo. Siguiendo sus pasos, la Refinería de Petróleo Eagle Oil abrió poco después. Típico comportamiento del modelo de enclave, que trasladaba a otros espacios bajo su control, en este caso colonias de los países de donde provenía el capital, tal es el caso de la Royal Dutch Shell, pero de la mayor  confianza de los inversionista de los EEUU, y no se invertía en el territorio en donde estaban los yacimientos. Finalmente los gobiernos venezolanos de 1945 en adelante comprometieron a las compañías de los EEUU y anglo holandesas a invertir en refinerías de la magnitud de la explotación que se venía haciendo en el país, un gran paso en pro de la industrialización del principal recurso económico del país. 

  Pero también para que hubiera industria, antes teníamos que transitar además del convencimiento de las elites que esa era la vía necesaria para modernización por encima de la tenencia de tierras y inmuebles, y que ello conlleva la construcción no solo de industrias propiamente sino la infraestructura material e institucional que acompaña toda industrialización. Esto nos ha llevado desde mediados de los años treinta a contar con una infraestructura industrial que vemos en estos años en deterioro acelerado, se trata de un esfuerzo de varias generaciones que se ha venido destruyendo, de no sólo de los inversionistas sino también de la población trabajadoras que ha laborado en el sector sea directa e indirectamente, así como en las empresas de apoyo y servicio industrial, lo cual hace a una proporción importante de quienes somos y vivimos en el país, ante esto ha de reaccionarse.

hectorlucena.blogspot.com

@hl_lucena

jueves, 14 de junio de 2018

Valencia ¿la ciudad industrial?

 Etiquetas: 



 Valencia, y el Estado Carabobo en general, fue el que más inversiones recibió en todo el país a lo largo de los años sesenta, setenta y ochenta, para ser destinadas a la instalación de empresas manufactureras, en el modelo de la denominada Industrialización por Sustitución de Importaciones -ISI-, modelo que permitió la instalación y desarrollo de unas miles de empresas industriales, pero que en los últimos veinte años han experimentado limitaciones en su evolución. Cierto que algunas ramas particulares con anterioridad, habían también exteriorizado limitaciones en aquellos procesos que dieron lugar a aperturas comerciales, dado las políticas aplicadas por el gobierno nacional.  A su vez se trata de empresas que experimentan baja de producción, situación generalizada en la economía venezolana, pero más agudizada en el sector industrial. 

  Pero tanto Valencia como otros centros manufactureros del país, experimentan la misma situación de estancamiento y parálisis de muchas empresas. No se trata que hayan surgido otros polos de desarrollo que hayan sustituido a Valencia y sus alrededores, es más bien que la industria manufacturera ha sido minimizada por las importaciones y por los efectos de las continuas políticas económicas de sesgos desindustrializantes. 

  Hay países que la orientación de su desarrollo dió lugar a la sustitución de los polos originarios por otros nuevos. Los anglosajones llaman a los nuevos polos los greenfields, son aquellas inversiones que se realizan en nuevos lugares con menor tradición industrial, generalmente más de tradición agrícola y pecuaria, pero que atraen a nuevos y viejos inversionistas, que pretenden sustituir a aquellas empresas que se instalaron en el inicio de la industrialización en los lugares tradicionales, que son los llamados brownfields; ubicadas en sitios urbanos que ya habían empezado a tener dificultades y restricciones en la relación con las comunidades que se fueron instalando  en sus alrededores, ya sea por el uso del medio ambiente, densamente urbanizados, y por la emergencia de nuevas normas establecidas por gobiernos nacionales y locales en cuanto a estos aspectos. 

 En Venezuela no ha pasado esto, primero porque antes de las inversiones industriales que se ubicaron en el Estado Carabobo, no había nada parecido en la infraestructura de la historia productiva del país. Es decir para los años sesenta y setenta, las inversiones manufactureras instaladas en Carabobo no era lo identificado como los greenfields de los estados del sur de los EEUU o los del norte de Inglaterra. Unas pocas industrias si salieron de la capital, de aquellas pioneras de la manufactura en Venezuela, instaladas en los años cuarenta, como el caso de la General Motors, y que se vinieron al centro del país, aprovechando las facilidades y atractivos que las autoridades locales ofrecían. 

  Es importante recordar que las autoridades y las fuerzas vivas de Valencia competían especialmente con las de Barquisimeto, que hacía otros esfuerzos por captar los recursos y la venia de las autoridades nacionales de entonces para convertirse también en ciudad industrial. Se recordaba en un foro reciente que organizó la Universidad de Carabobo sobre la ciudad y el trabajo, que haberle dado el nombre de Henry Ford a una de las avenidas más importantes de la zona industrial, significaba un reconocimiento y agradecimiento a esta importante  corporación transnacional del automóvil, porque en fecha temprana de este proceso de instalación de industrias, escogió uno de los espacios claves de esa zona industrial, que aún era en ese momento un plano sobre un espacio que se empezaba a desarrollar. 

  En Valencia y otras poblaciones cercanas, se diseñaron espacios para que se instalaran las empresas industriales, incluso con marcada diferenciación con lo que caracteriza a los espacios urbanos. Fueron espacios diseñados exclusivamente para el trabajo industrial, incluso son áridos y hostiles para las personas, no se diseñaron espacios para ellas. Todo está en función de las industrias, por ello las buenas vías de comunicación, con agua y energía abundante y barata, aeropuerto para vuelos nacionales e internacionales en la propia zona industrial, exoneraciones de cargas tributarias locales,  además con cercanía a un puerto importante -Puerto Cabello-,apenas a 40 kms., la ciudad con bien dotados centros de formación de recursos humanos en los niveles de operarios, técnicos y profesionales, y ya para el inicio de la industrialización Valencia era una ciudad que tenía una importante población, pero con estos factores a favor se constituyó en una metrópoli que atrajo grandes cantidades de inmigrantes e incluso se desplazaron hacia ella de otros estados del país. 

  En la zona industrial de Valencia y sus alrededores lo que predomina hoy son instalaciones, galpones, espacios abiertos, pero con muy poca vida industrial, ya que su maquinaria está mayormente paralizada. No es un hallazgo afirmarlo. Los que habitamos en la ciudad y sus alrededores, vemos el poco movimiento de personas, de vehículos de pasajeros y de carga, en los alrededores de estas instalaciones. Algunos espacios productivos ya habían sido remodelados para adecuarlos para alquilarlos como depósitos a importaciones. Otros absolutamente cerrados. 

No hay duda que lo visto en la ciudad y  en el país, es un reflejo de la perdida de la brújula en cuanto a industria, por no reconocer la importancia y significado de lo que ella representa  como palanca del desarrollo. 

hectorlucena.blogspot.com

lunes, 23 de abril de 2018

SERVICIOS PUBLICOS: DETERIORO, GESTIÓN Y CONTROL



  De las distintas funciones del Estado venezolano, la de prestador y/o regulador de los servicios públicos es de las que genera mayores insatisfacciones y rechazo por parte de los usuarios. Sea la seguridad, el agua potable, la electricidad, el transporte, la educación, la salud, el de suministros y logísticas para provisión de alimentos y medicamentos, las comunicaciones, el internet, en todos predomina el deterioro. 

  Se trata del deterioro de lo que encontró la revolución al momento de sus inicios. En estos servicios ha habido necesariamente inversiones públicas, pero sin que de manera equivalente se traduzcan en su mejora. En cuanto a ampliación de infraestructura, muchas de las inversiones han sido sin mayores resultados, sea por retraso, por quedar inconclusas, o por fallas de construcción - caso central hidroeléctrica de Tocoma, por ejemplo, casi terminada pero con fallas graves de construcción-, o en cuanto aquellas no concluidas, una de las más costosas es la red ferroviaria que ha quedado a medias, como pueden verse parcialmente  algunos tramos, estaciones y túneles, en los Estados Carabobo, Aragua, Guárico. 

  El mal uso de los recursos públicos en la gestión de las entidades que prestan estos servicios, la falta de mantenimiento y del cuido de instalaciones, todo a la larga se traduce en que los ciudadanos no reciban la atención y servicio a los cuales tienen derecho, sea por elementales derechos humanos -agua, salud, educación, seguridad-,  por razones legales o porque los pagan, y generalmente en condiciones de ser prestados monopólicamente, sin opción alguna a recurrir a otro prestador.

  Resultado de contrataciones erráticas, tenemos obras inconclusas, otras mal realizadas y una    cuantiosa pérdida de recursos públicos. En condiciones de cumplimiento de la constitución nacional vigente, tendríamos las interpelaciones e investigaciones parlamentarias a que hubiera lugar con impactos en la disciplina de los gestores, así como alcanzar un ejercicio autónomo de los poderes, llamados morales, como la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo, igual deformación se observa en el Poder Judicial, cuya subordinación al Ejecutivo hace que dé la espalda a los ciudadanos, y más bien convalida que el Ejecutivo atente contra las voces críticas y disidentes, que ejercen su legítima protesta reclamando a los gestores por servicios públicos eficientes.

  Está demostrado históricamente que una alta concentración de poder, da licencia para el mal uso de los recursos, igual ocurre con la acentuación de los personalismos, y más aún con la no rendición de cuentas. Licencia amplia para las desviaciones éticas. Solo cuando un funcionario de alto nivel da señales de inconformidad, o más aún de disidencia, es cuando si empiezan a aparecer las malversaciones, como recientemente ha venido ocurriendo con el alto dirigente Rafael Ramirez, ex vicepresidente económico, ex ministro de Energía y Minas, de Petróleo y ex presidente de Pdvsa, que recién es cuando desde las instancias de control subordinada al Ejecutivo, se ha empezado a hacer observaciones que eran del conocimiento público desde años; con investigaciones recién empezó sus funciones la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional electa en diciembre del 2015.

  La sociedad conoce del uso indebido de los recursos públicos, y se hacen denuncias, aunque predominando las informales, no deja de haber temores para hacerlas formalmente. Entre las informales, tenemos los programas de radio que abren sus micrófonos a la audiencia o leen mensajes de redes sociales, y  esta última es la más frecuente, expuesta por el mismo usuario o retuiteando alguna queja con la cual se identifica el ciudadano, porque le ha ocurrido algo parecido, o porque ha visto el problema. De aquí que por redes sociales se exponen diariamente miles de quejas de los servicios públicos, pero evidentemente que son mucho menos aquellas denuncias que se formulan formalmente por escrito, ante la instancia que corresponda. Creemos hace falta más organización ciudadana y confianza en estos procedimientos, de alguna manera es un reflejo de deficit de ciudadanía.  La sociedad exterioriza una posición ambigua en cuanto a reconocer que se tiene el poder suficiente, para hacer que quienes gobiernan hagan buen uso de los recursos públicos. Encuestas recientes así lo indican.

  Que hoy tengamos apagones prolongados  y frecuentes, que no tengamos agua potable regularmente, ni hospitales y centros educativos equipados, suficientes alimentos y medicinas, transporte público y buenas vías de comunicaciones, el más alto índice mundial de homicidios, la más alta inflación del planeta,  así como carencia de una eficiente telefonía e internet, todo ello da lugar al rechazo del modelo de desarrollo político y económico que dirige este estado de cosas, ya que su permanencia le niega a la sociedad el goce de sus derechos y servicios públicos. Para terminar, el modelo da pasos en discriminar en el acceso a estos servicios esenciales, dándolos sólo a aquellos que comulguen con su  sostenimiento en el poder, como se puede ver en el caso de ciertos alimentos -bolsas Clap-.    

   




jueves, 8 de marzo de 2018

TRABAJO BARATO QUE NO PERMITE CUBRIR SU ALIMENTACION



La esclavitud dejó de ser fuente de producción porque al hombre libre, no había que alimentarlo y darle techo. Igual la servidumbre también desapareció porque ese mismo hombre, pero libre, podía producir más y mejor. Hoy, el bajo precio de la fuerza laboral, lleva gradualmente al abandono de el trabajo. Nos preguntamos y ¿A cambio de qué? no está del todo claro, pero hay que mencionar las políticas asistencialistas, el reparto de la renta, sea con esquemas del tipo de renta de ciudadanía o desordenados planes donde drenan recursos a clientelas de quienes gobiernan, el incremento de actividades no laborales pero que dejan un ingreso, se pueden ver en el ancho espectro de la informalidad. Cierto que algunas conllevan pesadas cargas de desgaste y en otras es todo lo contrario.

  La paradoja de que Venezuela tenga en este momento el recurso humano más barato del mundo, al tiempo que desde el régimen reiteradamente se vocea que tenemos los marcos regulatorios y los programas de mayor avance social, como la Constitución Bolivariana,  el decreto de la legislación laboral, la de seguridad social y todos los programas de apoyo social, todo esto da lugar a considerar una vez más, que lo laboral no es independiente de las grandes decisiones políticas y económicas. De tal manera que si en estas dimensiones la sociedad no está dirigida de manera consistente y responsable, olvidémonos de poder brindar a su población empleos con remuneración justa, así como productos y servicios accesibles, suficientes y de calidad.

  La situación que se tiene en el país, que no hay empleos suficientes, ni tampoco bien remunerados, y con lo poco que se gana, no alcanza para una alimentación con los mínimos calóricos. No son pocos los casos de personas que desatienden sus trabajos por no disponer de su medio de transporte, y al recurrir al servicio público se encuentran con que está a punto de colapsar, por las mismas razones que los vehículos privados los de servicio público, sea de escasez de piezas  y/o de elementos para su mantenimiento. Además se agrega la incapacidad de pagar los precios de los pasajes, por un lado lo que representa para tan bajos salarios, como las limitaciones de disponer de dinero en efectivo. Queda a  salvo los casos de los servicios de transporte prestados por el Estado, si bien tienen tarifas solidarias, pero generalmente con un alcance muy limitado.

A todo lo anterior, se agrega el costo de la alimentación necesaria a lo largo de la jornada laboral. Tanto el transporte como la alimentación ha dado lugar a impactos en la jornada laboral. El pasado año, voceros de los gremios empresariales reportaron que el ausentismo se había recuperado en aquellos casos donde existen comedores, pero este año volvió a subir, dado el problema de trasladarse al centro de trabajo, a salvo quedan aquellas empresas que proveen transporte. Igualmente se reportan jornadas más reducidas, especialmente en los entes estatales, incluso en algunos casos asumidos sin tener que ver con convenios formales entre el ente y los  sindicatos. Total, serios obstáculos para el desarrollo de la actividad productiva, y paliar la escasez extrema, así como para estirar el máximo posible el magro ingreso de los trabajadores.

  Por su parte la política oficial de apoyo social ha devenido casi exclusivamente en la provisión de las bolsas Clap, privilegiando a quienes se someten a la exigencia de disponer del carnet de la patria. Por tanto el trabajador obligado por la necesidad, acosado por las penurias, acepta las condiciones que impone el gobierno. Dejando de lado el principio con el cual inicia el art. 3 -CRBV-“El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo..”.

  Tenemos un salario mínimo, e incluso un ingreso mínimo al agregar el bono de alimentación, que es tan bajo que  atenta contra la dignidad de la persona y le impide lo más elemental,  alimentarse a quién lo devenga. Trabajo barato que no permite cubrir ni siquiera su alimentación.

domingo, 29 de octubre de 2017

ETAPAS DEL PASADO Y PRESENTE DE LA FORMACIÓN SINDICAL



 La población trabajadora constituye la mayor proporción del total de venezolanos y residentes en el país. De ellos hay una porción organizada en sindicatos, que si bien no es la mayoría del total de quienes trabajan, tienen la cualidad de estar organizados y en su seno existe diversidad organizativa, positivo desde el punto de vista democrático, ya que no se trata de ser organizaciones dependientes de una orientación única, ni de una logia o secta. La pluralidad es una virtud. 

  El sindicalismo en esencia vela por las condiciones de trabajo y de vida de los afiliados, quienes aportan su fuerza de trabajo a la actividad productiva y los hace ser en ese sentido actores en la vida económica y social del país, y por tanto vigilantes del acontecer político.Todo ello es esencial tenerlo presente en la formación sindical.

  El mundo sindical por su importancia requiere contar con procesos de formación que coadyuven al logro de sus objetivos, así como conocer las áreas en donde interviene, y a los otros actores socio laborales y políticos con quienes interactúa.  

 En el orden anterior en el país se ha recorrido una trayectoria de distintas etapas de experiencias de formación sindical, y ello hace necesario identificarlas para conocer lo realizado; para a partir de ahí re evaluar los mecanismos y formas que hoy están planteados para mejorar el accionar en este campo. La trayectoria de la FS incluye:

1-  Una primera etapa, aquella en donde los sindicatos y algunos profesores de Universidades en un marco de relaciones eventuales, organizaban conferencias o cursos breves en fechas de especial significación para el mundo sindical, como el 1 de Mayo. Esta experiencia informaba a dirigentes sindicales de asuntos que los mismos profesores identificaban y desarrollaban con estilos predominantemente magistrales, sin tomar en cuenta la naturaleza diferente de las audiencias que representaban los sindicalistas. 

2-  Otra experiencia fue la acometida por los partidos políticos que se interesaron en el desarrollo de los sindicatos, en el caso nuestro AD, Pcv, Copei, Mep y la Causa R. Esta formación era definida por los dirigentes del partido y los sindicalistas en funciones de dirección partidista, y en el fondo se trataba de influir desde el partido en el mundo sindical, sea promoviendo sus posturas doctrinarias, asegurarse espacios en la conducción de estas organizaciones y favorecer participación electoral en ámbitos más allá de lo sindical. De estos partidos, quién más promovió el fomento de un sindicalismo autónomo fue la Causa R sin subordinación al partido o a instancias gubernamentales, aunque sólo tuvo eco en  una determinada zona del país, por cierto de amplia actividad sindical. 

  En los últimos años como iniciativa gubernamental y del partido oficial Psuv, se creó en el 2008 la Universidad Bolivariana de los Trabajadores «Jesús Rivero», cuya programación es tanto de contenido técnico de las operaciones productivas, como político ideológico; pero se conoce muy poco de sus alcances. Hizo una contribución importante redactar el Título V «De la formación colectiva, integral, continua y permanente de los trabajadores y las trabajadoras en el proceso social de trabajo», en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras, aunque aún sin desarrollarse.


3-  Al mismo tiempo de las anteriores experiencias hubo también otras que contaron con el apoyo de las organizaciones sindicales internacionales, lo cual era importante en términos económicos y por la vinculación con dirigentes procedentes de otros países, generalmente los de mayor desarrollo sindical en la región e incluso algunos procedentes de países desarrollados. Hay que señalar que esta formación estaba influenciada por la división internacional del sindicalismo derivada de la guerra fría, entre las visiones de Occidente -EEUU y Europa Occidental- y las del Este -Unión Soviética y sus aliados-. Esto se reflejó desde el mismo nacimiento de las grandes centrales internacionales -FSM, CIOSL  y CMT-, y sus correspondientes organizaciones regionales y sectoriales. 

   De esos procesos no sólo se desarrolló una FS en el propio país, sino que se permitió que dirigentes viajaran a otros países para su formación e integración. 

4- La Organización Internacional del Trabajo -OIT-, por su propia razón de ser empezó a atender demandas de formación solicitadas por el gobierno y el sindicalismo venezolano a partir de la década de los años sesenta, años en donde el sindicalismo recibió un gran impulso. Una misión pionera fue la del Programa Internacional para el Mejoramiento de las Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (PIACT) lanzado por la OIT en 1976, a solicitud de la Conferencia Internacional del Trabajo y luego de consultas con sus Estados Miembros. El mismo año de su creación se envió una misión multidisciplinaria a nuestro país. La misión produjo informes que dieron lugar años más tarde a programas de formación en su tema. 

 Con alguna regularidad desde el programa de Educación Obrera de la OIT se enviaban misiones a nuestro país para el desarrollo de programas de FS, especialmente en los temas que la OIT privilegiaba, como la difusión y aplicación de los convenios suscritos por el país.

5-   Algunos de los esfuerzos formativos dieron nacimiento a entidades estables que se ocuparon de la FS. La más antigua y que permanece actualmente es el Instituto de Estudios Sociales -INES- con 55 años de existencia. El Inaesin creado por la CTV en 1985 y que en los últimos años ha venido siendo re activado. Hay algunas escuelas de FS a nivel regional que de manera intermitente desarrollan actividades, entre estas en San Cristóbal (Escuela de Fetratáchira), Ciudad Guayana, Maracaibo, Barquisimeto (Escuela Pedro Abarca), Maracay (Escuela de Formación Sindical). También algunas federaciones nacionales han logrado estabilizar programas de FS, como en educación y en salud.

  La creación de la UTAL en nuestro país desde fines de los setenta, con el apoyo amplio del gobierno nacional y regional, permitió contar con una institución de alcance internacional equipada con todo lo necesario para el desarrollo de este campo, tales como su amplia y cómoda sede, su centro de documentación e investigación, y la ubicación en un sitio favorable para el estudio -San Antonio de los Altos-. Lamentablemente este esfuerzo se perdió al UTAL cerrar su puertas y trasladarse a otros destinos. 

6-  La experiencia más reciente de FS proviene de iniciativas de la alianza entre centros de educación superior junto a organizaciones no gubernamentales interesadas en los derechos de los trabajadores. En ese sentido las Universidades Central de Venezuela, la de Carabobo, la Andrés Bello han hecho alianzas junto a Provea y organizaciones que se vinculan con el sindicalismo internacional, todo para promover y convocar a organizaciones sindicales para que postulen candidatos, los que son seleccionados sin criterios de discriminación alguno, sólo teniendo presente la diversidad sectorial, la pluralidad, el género y lo generacional, quienes han sido incorporados sin costos para los dirigentes y sus organizaciones, todo gracias al apoyo de los diversos aportes de los promotores.


domingo, 27 de agosto de 2017

LA AMENAZA EXTERNA ¿TENDRA EFECTO COMO FACTOR DE UNIDAD NACIONAL?



25-08-2017

  El 2 de Abril de 1982 el gobierno argentino de entonces autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, pero que para la amplia mayoría de los medios de comunicación y la comunidad del continente, era simplemente la dictadura militar argentina, dio órdenes de desembarco de sus fuerzas militares en las Islas Malvinas, territorios insulares en controversia con el Reino Unido. La teoría dominante en esta acción militar era que un conflicto nacionalista de esta envergadura uniría a la sociedad argentina, muy dividida por las restricciones de libertades y la cruenta represión del régimen contra la oposición.

  Al cabo de poco más de dos meses terminaron las hostilidades y como una de las consecuencias políticas cayó el régimen militar argentino, y el país retornó a la vida democrática con elecciones en 1983. Por el lado británico, la Primera Ministra Margarita Thatcher quién antes de la guerra andaba muy mal en las encuestas, los resultados de la guerra le permitieron a su partido ganar las siguientes elecciones. 

  Y ¿Qué relación tiene este recuento con nuestra realidad de hoy? 

1- Tenemos un gobierno que anda muy mal en las encuestas, con continuada pérdida de apoyo popular lo que le hace apelar a medidas cada vez menos convincentes, lo más destacable son las elecciones de la ANC y sus controversiales acciones.

2- Una oposición que ha sido reprimida crudamente, con casi setecientos presos políticos, con más de ciento treinta asesinados en las protestas, incontables heridos; además de múltiples allanamientos y asaltos por los organismos de represión. 

3- El anuncio de unas elecciones regionales que han debido de realizarse en diciembre del pasado año y que fueron postergadas en un principio para el 1er semestre del 2017, luego para diciembre del mismo año, y finalmente para dentro de pocas semanas, y aún hoy sin anuncio preciso de la fecha.   

4- El presidente de los EEUU ha anunciado la posibilidad de una intervención militar. Aunque sus acciones directamente realizadas por su vice-presidente han reiterado los esfuerzos diplomáticos y el fomento de un mayor protagonismo de países de la región. También es concreto que las acciones tomadas hasta ahora por este gobierno, han sido dirigidas a actividades de connotados dirigentes del régimen venezolano en cuanto sus intereses en el territorio de los EEUU, lo que tiene relación con propiedades, negocios y con ello la provisión de visas. Solo en el día de hoy se tomaron algunas medidas que afectan en lo financiero al Estado venezolano.

5- La amplia mayoría de los países de la región y algunos de Europa que se han manifestado, han rechazado abiertamente la posibilidad de una intervención militar. Pero no olvidemos, en torno a las posiciones con respecto al gobierno de Venezuela, que casi esos mismos países mantienen su rechazo a la forma de elección y el funcionamiento de la ANC, así como el decidido apoyo a la AN y a la FGR.

6- La oposición venezolana organizada en la Mesa de la Unidad Democrática rechaza la amenaza militar del presidente estadounidense, pero no pierde la oportunidad para mencionar y también rechazar la injerencia de Cuba que, asegura, el gobierno nacional ha permitido en las Fuerzas Armadas y en la política interna.

7- En esta situación el gobierno de Venezuela afirma contar con el ejército más moderno de América Latina, confiando para ello en las compras militares al gobierno de Rusia. 

  Visto los elementos del actual contexto y la presente situación del país, una posible expectativa del gobierno nacional es esperar y aprovechar que la amenaza militar contribuya a solidificar a la nación venezolana, hasta hace pocos años polarizada pero que hoy predomina una amplia mayoría opositora por un lado, y un disminuido apoyo al gobierno. Y que al mismo tiempo este eventual apoyo a la unidad nacional, la capitalice el gobierno en las muy prontas elecciones regionales.

  En paralelo se agudiza el deterioro de la situación económica general. Sigue sumamente grave la escasez de alimentos y medicinas, o el que aquellos productos que reaparecen en los anaqueles lo hacen a unos precios que no guardan relación con los ingresos de la población, lo que para los efectos es la misma situación de penuria y frustración. La canasta alimentaria para julio alcanza los 956 mil mensuales, en tanto el ingreso mínimo era sólo 250 mil. Peor si la referencia es la Canasta Básica Familiar, la que llegó a Bs. 2.043.083,39, lo que correspondería a Bs. 68.102,77 diarios para poder costearla, informó el Cendas-FVM.

 El gobierno hace mas de un año puso en manos de los militares el control de la producción y distribución de los alimentos, pero el problema ha empeorado. La opción de las bolsas Clap, en la cual confía el gobierno y deposita su mayor confianza, no satisfacen el nivel de las necesidades, a la par de los escándalos que acompañan los desembolsos, así como la ausencia de controles que logren resolverlos, al tiempo que las instituciones constitucionales establecidas para encarar e investigar estos problemas están intervenidas. 

  El sistema productivo nacional en quién descansan las soluciones reales no logra la audiencia efectiva en el alto nivel gubernamental para que se produzcan cambios en las políticas económicas, y así se pueda recuperar la capacidad productiva perdida consistentemente en los últimos años. Los gremios empresariales no dejan de llamar la atención pero sin resultados. Sindicatos y gremios profesionales minimizados en su accionar público son desoídos por las instancias oficiales, incluso en algunos casos sometidos a hostigamiento. 

  Vistas las amenazas externas del presidente de los EEUU, estaría por verse si prospera la teoría del conflicto como vía para buscar la unidad nacional, y que eventualmente el gobierno sacaría provecho en las elecciones regionales; o por el otro lado, si el vigente escenario de hambre y pobreza creciente se impone y la amplia mayoría de la población mantiene su rechazo al gobierno, y fortalece su identidad con la oposición, no obstante algunas fisuras surgidas en torno a si participa o no en las elecciones regionales. 

  Finalmente sigue latente la dualidad de poderes que el gobierno ha fomentado en contra de disposiciones constitucionales, como es la ANC y la intervención de la FGR, y también acentúa el no reconocimiento de la AN, la existencia de una mayor cantidad de presos políticos, de exilados e inhabilitaciones, significa que mientras estos factores se mantengan, ellos mismos atentan contra toda pretensión de convocar a la unidad nacional. 

@hl_lucena


    

martes, 15 de agosto de 2017

GREMIALISMO EN PELIGRO


 En tiempos del gobierno de Juan Vicente Gómez (1908-1935) su lema era Unión, Paz y Trabajo, pero para el pueblo aquello significaba unión en las cárceles, paz en los cementerios y trabajo en las carreteras, forzoso por lo demás.

  Un siglo más tarde, los proponentes de la iniciativa de la Asamblea Nacional Constituyente invocan como lema la justicia, la unión y la paz. A diferencia del lema gomecista, en este caso el trabajo no se menciona. El régimen actual no hace mayores esfuerzos por promoverlo, prefiere dar ingresos con dinero devaluado, subsidiar en alimentos y otros bienes, donde no se toma en cuenta el trabajo que forma parte del valor de los mismos. 

  Se premia la lealtad y fidelidad, el carnet, total no importa el trabajo, ni su calidad y ejecución. Ya vamos para el quinto año consecutivo entre estancamiento y retroceso, y tan elemental que resulta reconocer el papel del trabajo para encarar esta situación, pero las políticas públicas siguen priorizando acciones que aspiran preservarse en el poder, a todo costo, dando lugar a que el ambiente político tiende a convertirse en un obstáculo insuperable. 

“La Constituyente retornó la paz y la estabilidad al país”, así lo afirma el Canciller de la República el mismo día 4 de Agosto, el de su instalación. Pero desde que se anunció la proposición de la ANC, el 1 de Mayo, voceros fundamentales del partido gobernante amenazaban con ella a poderes públicos electos, a instituciones y personas, que por tanto contradecía la pretendida búsqueda de justicia, unión y paz. 

 La misma convocatoria de la ANC ignorando el parecer de los electores, y sustentadas en unas bases comiciales que rompen con el principio que cada ciudadano representa un voto, el principio del voto universal, se pierde la proporcionalidad del voto; se impone el voto obligatorio para quienes prestan servicios al Estado, además de todos aquellos receptores de beneficios de políticas públicas, como el Clap; cuando en la actual Constitución el sufragio es un derecho.. “votaciones libres, universales, directas y secretas” -Art.63-. Además se imponen registros sectoriales establecidos por instituciones gubernamentales y al mismo tiempo desconocidos por los ciudadanos, lo que dio lugar a un proceso electoral que ha sido cuestionado por la amplia mayoría de la sociedad venezolana. Finalmente el evento electoral levantó el estupor nacional e internacional, visto las evidencias gráficas de la limitada asistencia de votantes y el contraste con los resultados dados a conocer por el CNE; lo que incluso llevó a la misma empresa que desde el año 2004 había venido siendo el sostén tecnológico de las elecciones venezolanas a expresar sus cuestionamientos.

Esta claro que la consulta popular convocada por la Asamblea Nacional el día 16 de Julio ya el país opositor se había expresado, con sus 7.6 millones de participantes, en un acto de consulta auto gestionado y apenas organizado en dos semanas, donde inequívocamente se expresó un rotundo no a esta convocatoria espuria de la ANC. 

  En la primera semana de funcionamiento de la ANC el país no es más estable ni disfruta de más justicia y paz. Que la calle haya tenido menos gente en protestas, más bien se relaciona con los procesos que se ventilan en las organizaciones políticas y sociales, relacionadas con las formas y estrategias que han de seguirse para que la población sobrelleve las calamidades del estado de crisis que vive el país, e identificar respuestas y propuestas a las mayorías nacionales. 

  Reconociendo que el tema militar nos resulta más opaco que los asuntos de los movimientos sociales que nos interesan, resulta que apenas empezando esta etapa del funcionamiento de la ANC surgen reacciones militares, quizás exacerbadas por esta etapa que se abre con ella.

  También se observa un afinamiento de la represión selectiva, en contra de dirigentes de partidos, estudiantiles, gremiales, sindicales, comunales. A Carabobo le ha tocado en los últimos días una dosis de este tipo de represión. 

  Cuatro dirigentes vinculados con gremios han sido objeto de las acciones represivas, uno presidente del gremio de la enfermería, otra de los contadores, otro presidente de una federación de sindicatos, pero proveniente del gremio de educadores y la persecución contra la presidenta del gremio médico. Todo en el lapso de cuatro días. 


  A la fecha se desconocen las acusaciones, uno de ellos ya sometido a juicio militar. Hay que mencionar que la unión cívico militar  sobre la cual el régimen asentó su doctrina y es base de su sustentación actual, pero es un acérrimo enemigo que la misma union cívico militar prospere en los medios opositores, y efectivamente no parece haber prosperado mucho entre los opositores civiles que se desenvuelven en los medios gremiales. Más bien se trata de un ámbito desconfiado de esas vías que no le son familiares, como si lo es la acción abierta del reclamo, de la asamblea, del paro, de la huelga, todo en función de la solicitud de soluciones a los asuntos que aquejan a sus afiliados, y que son opciones que el derecho y las relaciones laborales han construido históricamente, y que son hoy de reconocimiento universal.