sábado, 23 de febrero de 2013

VIOLENCIA SINDICAL.. HASTA CUANTO Y CUANDO



           En Venezuela ser sindicalista de la industria de la construcción es una actividad altamente peligrosa. El último Informe anual del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social nos informa del número de sindicalistas o trabajadores asociados con sindicatos de todas las actividades que fueron asesinados en el transcurso del año 2012, nos reporta 77 personas asesinadas -de ellos, 67 vinculados con el sector de la construcción-, los números más altos desde que varias Ong´s llevan control de este macabro dato, hasta entonces la cifra record eran los 68 casos en el año 2010.

            Del año 2011, disponemos de los datos de la Vicaria de Caracas que reporta 28 asesinados, y de Provea que reporta 36, en este caso entre Octubre 2010 y Septiembre 2011. Importante destacar que Anexo Laboral del Informe de Provea pueden verse los nombres y apellidos, fecha y circunstancias del asesinato ver:
http://www.derechos.org.ve/pw/wp-content/uploads/27AnexosLaborales.pdf
Con cualquiera de las dos comparaciones el salto es alarmante. De 1999 al año 2012 el número de asesinados alcanza a 392. Puede verse esta información apelando a las tres fuentes citadas.

            Hay que destacar que la violencia en los medios sindicales y laborales se expresa en su forma más extrema en el homicidio, pero abundan situaciones menos noticiosas, de intimidación, tortura, hostigamientos, amenazas, despidos, desplazamientos forzados, atentados con o sin lesiones, allanamientos, criminalización,  campañas de desprestigio, todas absolutamente violadores de derechos humanos fundamentales. En estos casos, ya no son patrimonio del sector de la construcción, sino que son visibles en muchos otros sectores productivos, tendiendo a su generalización.

            De las fuentes oficiales, la sociedad espera y demanda que el Ministerio Público y el Ministerio del área laboral, se hagan eco, registren y actúen ante una situación tan alarmante como esta. Pero tanto en una y otra Memoria o Informe anual presentadas a la Asamblea Nacional, y por medio de las cuales nos informamos de lo que reportan como sus actividades institucionales, no hay una frase referida al tema. Se puede concluir, que para el Estado venezolano el problema no existe. Hemos destacado que una característica de la divulgación oficial de los temas del mundo laboral es la opacidad, pero en este caso la situación es extrema, ya que más que eso es la ignorancia total del asunto.

            Situación similar se observa en instancias sindicales internacionales, tal es el caso de la Confederación Sindical Internacional –CSI- organismo al cual están afiliadas algunas organizaciones sindicales venezolanas. Pues bien, su Informe de lo acontecido en el 2011 (“Informe sobre las violaciones de los derechos sindicales 2012”, en web http://survey.ituc-csi.org/Americas-Global.html?lang=en), no informa sobre el tema, más bien reporta con justificada alarma el asesinato de 29 sindicalistas en Colombia y 10 en Guatemala, cuando para ese año en Venezuela hubo 36. En esos dos países hay una manifiesta y abierta sensibilidad por corregir este problema por parte de densos sectores de la sociedad, incluido entes estatales. Nos atrevemos a mencionar que la imagen de la situación laboral venezolana es percibida generosamente por esta entidad sindical internacional.

            La baja percepción de la extrema violencia en los ámbitos sindicales venezolanos, es semejante a lo violencia general en la sociedad. Véase que el Observatorio Venezolano de la Violencia nos informa que en el 2012 ocurrieron 21.692 homicidios, lo que equivale a 73 por cada cien mil habitantes, sin embargo en los medios internacionales es más visible este problema en México, en donde la tasa para este mismo año es de 23, más de tres veces menos.

            La opacidad venezolana la señala M Tarre, estudioso del tema de la seguridad (“Visible en México, invisible en Venezuela” El Nacional 20-01-13) “El gobierno no informa, no revela cifras oficiales; cerró tiempo atrás las oficinas de prensa en los cuerpos policiales nacionales, mantiene una conveniente opacidad que le permite acusar a los medios de comunicación nacionales de generar campañas de desinformación o de desestabilización cuando publican las inocultables efectos de la violencia y criminalidad”

            Esta contribución ha destacado los datos numéricos y la insensibilidad oficial ante el problema, dejando impune una alta proporción de los casos. Si la impunidad general de los homicidios es alarmante, la de los sindicalistas es aún mayor.
“..en el  2009, por cada cien homicidios  se realizan 9 detenciones. Por ello se habla de 91% de impunidad, con la concesión de que una detención no es sinónimo de juicio, sino de una averiguación que si no arroja resultados, el sospechoso o testigo queda libre” (Briceño, R 2010).

            El tratamiento noticioso que ha venido adquiriendo el asesinato de sindicalistas y trabajadores asociados con sindicatos, corre el riesgo de convertirse en una rutina, dando lugar a la banalización de estos hechos, y que pasen a convertirse en problemas y manifestaciones  de la violencia común, cuando en el ámbito laboral hay instituciones y responsables, de aquí que hay a quienes habría que interpelar, pedir explicaciones y exigir acciones.




            

sábado, 16 de febrero de 2013

LA DEVALUACION PARA QUIEN VIVE DE UN SALARIO


Con la reciente devaluación de nuestra moneda –en un 46.5%-, se evidencia de nuevo la debilidad estructural del sector de los trabajadores, en la presente situación del funcionamiento de las relaciones de trabajo.

            Las ganancias del capital resultan del funcionamiento de los precios y del control de los costos. La clásica relación costo-beneficio. Con ello se remunera el capital y logra la continuidad de la  acumulación. La remuneración del trabajo, que no es decir necesariamente sus ganancias, ya que en buena medida es su sobrevivencia y compensación, resultan de la capacidad que tenga para negociar e imponer el valor justo que el representa en la actividad productiva.

            Con el impacto de una devaluación se disparan los precios, ya que la economía venezolana lo importa casi todo desde el exterior, en tanto no exporta sino petróleo. Incluso, las exportaciones de Sidor, que eran las segundas en importancia por su valor y volumen, desaparecieron desde hace más de ocho meses.

            El sector privado no logra siquiera abastecer el mercado interno, y aquel que anteriormente podía exportar, en buena medida lograba armar un producto, que contenía un importante componente de insumos importados. Es por lo que al devaluar la moneda nacional, no se crean condiciones para aumentar las exportaciones, porque no estamos preparados para ello, sino que paulatinamente llevamos varias décadas de desindustrialización, que se han agudizado año a año.

            Quién dispone de bienes de capital para producir, de una empresa equipada, de un inventario de productos, responde a la devaluación de manera automática con la revalorización de sus activos. Además se crea un clima caracterizado por la especulación. En tanto el trabajo no cuenta con la ventaja de ese proceso automático de la revalorización. De aquí que tiene necesidad de replantear su valor, especialmente sus niveles de remuneraciones. Para ello es imprescindible contar con su capacidad de análisis y acción organizada. En este momento esto es un karma, ya que las organizaciones que tendrían que hacerlo se encuentran debilitadas y desarticuladas por la acción sistemática de las políticas públicas. En nuestra contribución de la semana pasada analizábamos justamente este problema, incluso sin conocer entonces la devaluación a punto de implementarse.

            Hemos destacado que las modificaciones de la legislación laboral en los últimos años han sido generosas con el trabajo en tanto individuo, pero han sido restrictivas con el trabajo en tanto su acción colectiva. Por ello la desarticulación de las organizaciones de los trabajadores, por ello la debilidad y crisis de las negociaciones colectivas, la ausencia de dialogo social y las dificultades para organizar un conflicto colectivo así como lograr el reconocimiento y los objetivos que se fijen los trabajadores.

            El gobierno pretende resolver el problema de la especulación y la subida de los precios, con medidas de cierres y multas de establecimientos. Pero ello no alcanza para encarar la magnitud de las deformaciones de los precios, ya que se generan desabastecimientos, escasez y mercados paralelos de productos y servicios con altos precios que logran escapar de la tradicional acción de vigilancia estatal, aun más en estos tiempos de un intenso desarrollo de los medios electrónicos de comercialización, asi como de una informalidad dura e imbatible en la comercialización.

            En circunstancias como las sobrevenidas con una devaluación, unas organizaciones de los trabajadores vigorosas son necesarias para responder a las exigencias del momento. Entre los analistas que han opinado sobre la devaluación predomina la tesis de considerarla como una medida fiscalista, es decir para proveerle más recursos al fisco nacional, y que el Gobierno pueda cumplir con deudas y compromisos internos. Es decir no se trata de acometer un plan que involucre desarrollo de nuevas actividades productivas, creadoras de empleo, o que pretenda planes para el mejoramiento de los ingresos de los trabajadores. La devaluación ha sido una medida aislada y desconectada de un proyecto que le de un lugar y un buen trato a los intereses de los trabajadores.

sábado, 9 de febrero de 2013

DESARTICULACIÓN LABORAL Y CONSECUENCIAS



 En la presente semana observe  reunión de representantes de varios sindicatos localizados en Valencia, todos exteriorizaron la orfandad en que viven, al no poder contar con la solidaridad y asistencia de otras organizaciones de trabajadores, para enfrentar diversas situaciones difíciles propias de la actividad reivindicativa y social.  Fue de los tantos asuntos expuestos el fenómeno que más nos llamo la atención. Destacamos qué es una carencia del movimiento de los trabajadores en todo el país.

      Esta situación nos remite a una característica central del funcionamiento de las organizaciones de los trabajadores, como es la de la articulación del conjunto de las organizaciones de base. Antes es necesario considerar el proceso constitutivo de los sindicatos. Estos se constituyen desde el punto de vista de quien los promueve a partir de tres posibles procesos:

- El más legítimo, que sean los propios trabajadores quienes promuevan su organización.

- Los otros dos procesos son cuestionables, sea que se constituyan a partir de la promoción del Estado o Gobierno específicamente, o peor aún que sean los propios patronos quienes impulsen y dirigen este proceso.

        De todo esto hemos visto en la realidad laboral venezolana. De todos modos no se descarta, que no obstante esta promoción no autónoma en el nacimiento organizativo,  no es descartable que luego ocurra una ruptura o rebelión con este padrinazgo externo.

      Por supuesto que en estos procesos generalmente median los partidos políticos. Con mayor visibilidad y ventajismo suelen hacerlo aquellos partidos en ejercicio del poder gubernamental, cosechando mejores dividendos mientras se esté ejerciendo este poder. Aunque luego habrá que evaluar, al dejar por cualquiera sea la causa de ejercerse el poder, la permanencia o continuidad de la influencia y adhesión de estas organizaciones de base.

    Tengamos en cuenta que un Capitalismo de Estado, como es lo que predomina desde largas décadas en nuestro país, permite al partido en ejercicio del poder gubernamental hacer uso indiscriminado de los recursos públicos para las actividades partidistas. No se ha   logrado diferenciar cuales son los límites entre Estado y Gobierno. Tanto adecos ayer, como pesuvistas hoy, que son los partidos que han usufructuado por mayor tiempo el poder en los últimos 77 años han abusado en no distinguir las acciones del partido político de las acciones de gobierno, dando lugar a ventajismos, por ejemplo en el caso que nos ocupa, un tratamiento favorecedor en los procesos de acción sindical para aquellos identificados disciplinadamente con el gobierno y una actitud obstruccionista y persecutoria con los de otras corrientes.

       Retomando el problema de la articulación del conjunto de las organizaciones de base, es lo que remite a la construcción de organizaciones que las coordinen, sean de segundo grado, como la federaciones o de tercer grado como las confederaciones o centrales.

      Un indicador que regularmente nos ofrece el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social (http://www.observatoriodeconflictos.org.ve/) que mes a mes publica información de las protestas sociales y entre ellas desde hace varios años destacan las laborales, que representan más del 40% del total. Esto supone anualmente mas de dos mil quinientas protestas de sindicatos o de trabajadores sin organización sindical estable
al menos así fue en el 2012, pero con una incidencia mínima en la consecución de los objetivos y aquí es donde la carencia de mecanismos efectivos de articulación se deja sentir.

  La creación de organizaciones de base autónomas es un paso importante, sin embargo la no articulación con otras organizaciones igualmente de trabajadores en un primer  estadio o nivel deja en situación de orfandad a estas organizaciones de base. Agréguele qué el modelo dominante de organización de los trabajadores es por empresa o entidad productiva especifica, y no por rama o categoría de trabajadores, lo que contribuye al predominio de una práctica sindical muy acotada a un escenario que domina el patrono sea privado o estatal.

Terminando, en la construcción de organizaciones de segundo grado, o de mecanismos de articulación en el nivel regional, de rama productiva, de categoría ocupacional, o de carácter nacional, es aún más tentador la promoción por parte del gobierno, aprovechando el manejo de los mecanismos estatales de registro y control. A la ya tradicional intervención gubernamental en los asuntos internos de los sindicatos, se agrega una nueva entidad, como es el Registro Nacional de Organizaciones Sindicales, que analizamos en nuestra contribución del 2-02-2013, como parte de las Disposiciones Transitorias del DLOTTT.

  El limitado grado de articulación que hoy se observa en el movimiento de los trabajadores venezolanos no será fácil superarlo, ya que la desarticulación ofrece extraordinarias ventajas al patronato, de aquí que por más conflictividad que se observe, el nivel de incidencia se reduce dada la desarticulación, con el riesgo de agotamiento de las organizaciones y sus dirigentes.
   

hector.lucena@gmail.com
@hl_lucena

sábado, 2 de febrero de 2013

LA LOTTT Y SUS DISPOSICIONES TRANSITORIAS ( I )

En el transcurso del primer año de la vigencia del Decreto-Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras –Dlottt- varias disposiciones transitorias alcanzan su fecha limite. Tengamos presente que entró en vigencia el 7 de Mayo del pasado año 2012. Veamos cuales son las disposiciones en cuestión.


Por proximidad en el tiempo, empecemos por la Disposición Transitoria Quinta, que indica “Las Agencias de Empleo se transformarán en los Centros de Encuentro para la Educación y el Trabajo en un lapso no mayor a seis meses contados a partir de la vigencia de esta Ley.”


El tema de las Agencias de Empleo ha perdido relevancia desde hace largos años, por habérsele sustraído el importante papel que ellas han debido jugar en la promoción del empleo, en la colocación de trabajadores, y en la administración de programas que vinculen oferta y demanda de trabajo. Estas funciones fueron minimizadas y las restantes remitidas a otras entidades estatales, especialmente por la vía de las llamadas Misiones. Estamos a la expectativa que resultará de esta transformación de ellas en Centros de Encuentro para la Educación y el Trabajo. En el presente la pagina web del Ministerio del Poder Popular nada informa al respecto, y como hace ya largos meses, quizás años, esta pagina sigue en construcción.


No hay que olvidar que desde el año 2005, está aprobado el texto de la Ley del Régimen Prestacional de Empleo (Gaceta Oficial N° 38.281 del 27-9-2005), que asumía y repotenciaba todo este campo de la acción de política pública, pero que nada se ha hecho en los siete años transcurridos.


Por supuesto que quién experimenta los problemas de mercado laboral, no tener empleo, o aspirar a un cambio en la situación ocupacional, requiere una muy específica atención profesional. Estas preocupaciones estuvieron presentes en el contexto que dio lugar Entre sus objetivos, se cuenta: (i) regular la atención integral de las personas que conforman la fuerza de trabajo mientras se encuentren situación de desempleo; (ii) asegurar al trabajador dependiente y cotizante al Régimen Prestacional de Empleo una prestación dineraria en caso de pérdida involuntaria del empleo o de finalización del contrato de trabajo por tiempo u obra determinado; (iii) asegurar al trabajador por cuenta propia cotizante al Régimen Prestacional de Empleo una prestación dineraria en caso de pérdida de la ocupación productiva; (iv) regular la organización y funcionamiento del Instituto Nacional de Empleo y los mecanismos de adopción e implementación de sus políticas, programas y medidas especiales; y (v) favorecer la empleabilidad de la fuerza de trabajo y contribuir al fomento del empleo. El Régimen Prestacional de Empleo se regirá por los principios de universalidad, solidaridad, unidad, igualdad, integralidad, participación, equidad, eficacia, eficiencia, progresividad y sostenibilidad.


Indudablemente se trata de un texto avanzado, pero lamentablemente no se ha materializado, a pesar de haber transcurrido más de siete años desde su aprobación. Ahora el mismo asunto se incluye en otra legislación – el Dlottt-. Veremos si esta disposición transitoria quinta, ayuda a implementar estas instituciones que favorecen a los desempleados.


Otra disposición transitoria a considerar es la Cuarta, que tiene relación con las organizaciones sindicales, en primer termino indica la creación de un Registro Nacional para estas organizaciones, que entrará en funcionamiento el 1 de enero del presente año, por lo que a partir de este momento las actividades correspondientes al registro y documentación de las organizaciones sindicales se dejarán de tramitar ante la Inspectoría del Trabajo de la jurisdicción correspondiente. Por otro lado “Las organizaciones sindicales adecuaran sus estatutos a esta Ley antes del 31 de diciembre del 2013”.


Visto el profundo interés en ejercer un mayor control estatal sobre las organizaciones sindicales que se constata en el Dlottt, sí se observo mayor diligencia en crear este Registro, por lo que ya desde el 1 de enero del presente año está funcionando, y recibiendo la documentación de los sindicatos, con sus estatutos adaptados al nuevo Dlottt. Todas las corrientes sindicales han manifestado sus reservas a este nuevo mecanismos de control, salvo la central gubernamental –CSBT-.


Con la intervención del Consejo Nacional Electoral y la llamada mora electoral, ya se ejercía un excesivo control sobre el sindicalismo. Incluso una corriente cercana al gobierno, como es la UNT ha denunciado que: “Hay 805 sindicatos en los que el comité está en mora electoral, la dirigencia no puede representar al gremio porque su ámbito de actuación es limitado debido a que ya venció el período para el cual fueron elegidos. Hay vacíos legales en cuanto a la participación del CNE en las elecciones sindicales”. M Maspero en

http://www.el-nacional.com/economia/Unete-nulidad-registro-nacional-sindicatos_0_102592214.html


Con toda certeza, la inseguridad juridica de las organizaciones sindicales se agudizará con este nuevo control que representa el registro nacional en manos gubernamentales.

domingo, 27 de enero de 2013

CINCUENTA Y CINCO AÑOS DESPUÉS: ESTADO Y SINDICATOS


Recién se conmemoró el 55avo aniversario del derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez, cabeza de gobierno autoritario que tuvo tres etapas (C.Delgado Ch, G Suarez F y M Perez J) de ellas la más prolongada fue la del derrocado presidente, además era el poder real en la 2da etapa. Es oportuno recordar y reflexionar algunas referencias a su política laboral sindical, a objeto de comparar con el presente.

Un antecedente importante al periodo en el cual el General Marcos Pérez Jiménez tuvo un papel protagónico, es el hecho de que la política laboral pro sindical tuvo un auge inusitado en el lapso político precedente, como es concretamente el de 1945-1948. El gobierno de entonces brindo amplias facilidades para el desarrollo sindical, sin embargo buena parte de las organizaciones creadas no adquirieron la estabilidad necesaria para ejercer una defensa efectiva al momento del golpe que derroco a un gobierno que les abrió espacios. Así qué un gobierno de facto asume el poder y logro vencer las resistencias sindicales. Tan sólo en el sector petrolero hubo conflictos que evidenciaban la existencia de un movimiento consolidado.

Superadas situaciones tensas en la relación gobierno y sindicatos, es impuesta una reestructuración. Un primer elemento muestra que de los 700 sindicatos existentes para el momento del golpe -nov. 1948-, un año más tarde se reducen a 409. Los sindicatos manifiestan las dificultades para el proceso de reconstitución impuesto por el gobierno. Cierto que la mayor represión se ejercía inicialmente contra los sindicatos identificados bajo la influencia de Acción Democrática, luego se extendió también a los influenciados por otras organizaciones partidistas, especialmente por el Partido Comunista de Venezuela.

Este proceso de reconstitución guarda semejanza con el llamado proceso de reestructuración puesto en práctica en los años 2000 y 2001, que llevó al referéndum sindical y a las elecciones compulsivas, desconocidas luego por el Gobierno, al resultar victoriosa fuerzas políticas adversas.

Continuando con el proceso de reconstitución emprendido por el gobierno militar de facto, las autoridades se involucraron entorpeciendo las actividades de los propios sindicatos para elegir sus autoridades. Era necesario obtener autorización previa para celebrar reuniones, bajo la constante amenaza de despidos y arrestos.

En los últimos años, con mucho mayor sofisticación, una entidad ajena al movimiento sindical asume poderes de autorización y reconocimiento de los resultados electorales sindicales, concretamente el Consejo Nacional Electoral. En el periodo del gobierno "perezjimenista" esta función la ejercía el Ministerio del Trabajo. En tanto no se sometían las organizaciones al proceso de reconstitución, eran sencillamente ilegalizadas de hecho al no poder ejercer actividades propias de los sindicatos, es equivalente a lo hoy llamada mora electoral.

Estas prácticas anti-sindicales van haciendo mella hasta que el régimen militar pasa a organizar su propio movimiento, directamente desde las mismas oficinas del Ministerio del Trabajo. A partir de 1951, luego de la disolución de los sindicatos petroleros, el régimen empieza a organizar su propio aparato sindical. Sus organizaciones son identificada con la denominación "independientes". A nivel nacional estos sindicatos pertenecen al Movimiento Obrero Sindical Independiente -MOSIN-, el cual dará origen en su congreso de 1954 a la Confederación Nacional de Trabajadores de Venezuela.

Hoy también se tienen organizaciones constituidas a partir de decisiones de entes estatales. Es así que la denominación de "Bolivarianas" deja ver organizaciones que existen para actuar como apéndices gubernamentales, aunque también existen con esta denominación organizaciones con mayor autonomía. Importante destacar que tanto el MOSIN como la CNTV desaparecieron del mundo sindical, apenas el General Marcos Pérez Jimenez dejo de ser el hombre fuerte del gobierno nacional.

En el presente las organizaciones oficialistas cuentan con conquistas acumuladas para el propio movimiento en su conjunto, tanto las alcanzadas y conseguidas en la etapa precedente como las que se adquirieron en los últimos catorce años, que le dan opciones para preservarse pero necesariamente sujetas a procesos de democratización y de pluralismo, propias de las entidades autónomas.

sábado, 19 de enero de 2013

ESCASEZ y AMBIENTE LABORAL





El año termina y empieza con problemas de escasez en varios rubros de la mesa familiar. Se observa en los índices de escasez para diciembre, del Banco Central de Venezuela, que varios productos de la mesa rompen records, como harinas (43.3% y 76.8%), pollos (entre el 21 y 33%), aceites (todos por encima del 50%), jamón de pierna (36.6%), café (35%) y azúcar (78%).



Además se observa de manera consistente y continuada escasez de insumos y elementos necesarios para la actividad productiva en la industria, la construcción y los servicios. Administradores de diversos tipos de negocios se quejan por no recibir despachos de sus proveedores, quienes a su vez razonan discretamente que la incertidumbre incide en el manejo de sus inventarios, ya que la inflación y las expectativas devaluacionistas, evidenciadas ya en el mercado paralelo, les obliga a ser muy cautos.



Es una situación compleja porque concurren factores diversos en lo político y en lo económico. En lo primero es intenso el tratamiento mediático que viene recibiendo, ya que en un primer momento tuvimos dos campañas electorales nacionales muy importantes, presidencial y de gobernadores, acompañada esta última con los consejos legislativos regionales. Luego de las victorias oficialistas, se presenta el problema de la agudización de la enfermedad del Presidente de la República, y todas las implicaciones que día a día se discuten y plantean, generando inercia en la toma de decisiones y soslayando la atención al tema económico, del cual deriva la actividad productiva y los problemas de escasez, como uno de los más inquietantes y de repercusión en todos los estratos sociales.



Agrava aún más este problema, al observarse que predomina tratar el tema de la escasez de manera unilateral, sin un análisis y abordaje continuado y sobre bases estables, al que concurran los distintos sectores involucrados en las cadenas productivas. Las señales gubernamentales predominantes apelan a la amenaza y a la intervención punitiva y militarizada. En muchos casos castigando a quienes están produciendo e ignorando a centros productivos propiedad de la nación, que no dan la respuesta apropiada al tener bajo su responsabilidad activos y bienes de los venezolanos.



Los aspectos económicos de la situación de escasez son diversos y sensibles. Lo único que se ha mostrado estable y consistente en los últimos años, ha sido el precio de casi único producto de exportación, el petróleo que se subió en los 100 dólares el barril y ahí se mantiene.



En lo económico concurren diversas causas que por su complejidad no analizaremos en un breve artículo, pero si citaremos algunas centrales, se trata de problemas con la asignación de divisas, desconfianza mutua entre productores privados y gobierno, congestionamiento portuario, permisos que afectan la cadena de transporte y suministro, informalización en la comercialización, infraestructura deficiente.



Súmese a los factores citados un ambiente laboral marcado por la desconfianza entre patronos y trabajadores. Durante varios años un discurso hostil hacia los directivos y gerentes de empresas, sin discriminar la diversidad que existe en este colectivo, como en cualquier otro, ha venido alterando el ambiente laboral, lo que dificulta emprender una cruzada hacia una mayor producción y productividad que pueda beneficiar a los actores en el medio productivo y a la sociedad en general.



Dirigir empresas tiene sus complejidades que han sido soslayadas, y el gobierno ha podido constatarlo cuando asume empresas en situación productiva eficiente, y al poco tiempo los indicadores empiezan a decrecer hasta en algunos casos llegar al caos. Se produce una incesante rotación de directivos y gerentes, sin que nadie rinda cuentas ni asuma consecuencias de su fracaso, sea por impericia o por recibir directrices que atienden a políticas económicas donde no es posible no fracasar. Veamos un caso muy conocido.



Sidor empieza el año semi paralizada – el personal trabaja la mitad de la jornada- por incapacidad del comedor para atender a una mayor cantidad de comensales, dado el incremento de su número debido a la duplicación de la nómina por la incorporación de los tercerizados. En los últimos cuatro años se pasó de seis a doce mil comensales. También en ese lapso se pasó de producir 4.5 a 1.7 millones de toneladas, hoy se produce menos de un 40% apenas, no obstante las mayores demandas que el país exige de estos productos. Por supuesto que se abona a la escasez. Además de ser una empresa obligada a vender sus productos por precios inferiores a los costos. Ver http://hectorlucena.blogspot.com/2012/08/empresas-sanas-o-apenas-sobrevivientes.html



Veamos el tema de los tercerizados y su incorporación a las nómina regulares de las empresas. El Decreto con fuerza y rango de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras, fijo un lapso amplio de tres años para analizar este asunto, planificar como asumir los tercerizados, o como organizar la producción y el trabajo en general para adecuarse a las exigencias de la nueva regulación. Cierto que ha habido un ritmo más acelerado que lo establecido en la DLTTT, y es por lo que en menos de un año, hay empresas que han absorbido una parte importante de los tercerizados, pero con dificultades y desajustes importantes en su organización y funcionamiento, e incluso sin repercusión favorable en los índices de producción y productividad, y más bien llevando a toda la organización al propio caos.



domingo, 13 de enero de 2013

EL CRECIMIENTO DEL 2012: ALGUNAS REFLEXIONES


         Con el cierre del año el país es informado por las autoridades del área económica, de cómo ha funcionado este importante campo de la vida nacional. Conjuntamente las máximas autoridades del Banco Central de Venezuela, del área de Planificación y Finanzas, así como de la institución que recopila las estadísticas –INE-, nos informa que crecimos un 5.5%, lo que es un hecho aparentemente positivo.

Veamos como lo presentan las autoridades económicas:

Entre los sectores que han impulsado esta importante reactivación del aparato productivo venezolano destacan la construcción, que registró un vigoroso crecimiento de 16,8% en 2012, motorizada principalmente por la Gran Misión Vivienda Venezuela y los desarrollos que se adelantan en la faja petrolífera del Orinoco; el comercio, que se incrementó 9,2%, gracias a un mayor volumen de bienes transportables, y la producción de servicios del gobierno general (inversión en salud, educación y pensiones), que ascendió a 5,2% ..
También avanzó el PIB del sector de las comunicaciones, que en 2012 se mantuvo creciendo a una tasa de 7,2%.

            Destacamos lo de aparente, porque un preliminar análisis muestra que el crecimiento indicado no se sustenta en el desarrollo de la actividad productiva propiamente dicha. Es decir que nuestra producción en los sectores primario (agricultura, ganadería, pesca, minería) y secundario (industria manufacturera) no son los que ofrecen la plataforma de este crecimiento, muy por el contrario hay un estancamiento en casi todas estas ramas productivas.

            Por supuesto que es positivo que la construcción de viviendas haya mostrado un incremento significativo, pero ha de destacarse que por la dificultades de nuestro aparato productivo, ahí se ha consumido un importante porcentaje de nuestras divisas importando elementos necesarios para la construcción, que otrora producíamos y que por venirse a menos la actividad en esos campos hoy son importados, referimos a cemento, cabillas, e incluso la ingeniería y gestión de construcción que provienen de las más diversas fuentes, como de China, Rusia, Bielorrusia, entre otros, desplazando a factores productivos nacionales, que en toda la vida nacional han sido el puntal de la actividad de la construcción de viviendas.

            El otro sector que contribuye a este crecimiento del PIB es el comercio, que se incrementó un 9.2%. Ciertamente, los consumidores han dispuesto de recursos que al gastarlos en las tiendas, abastos y centros comerciales, en buena medida lo hacen adquiriendo bienes importados o nacionales con materiales importados. Hasta cuando compramos una papas o un kilo de harina de maíz, hay que tener presente que las semillas en el primer caso y buena parte del maíz en el segundo, provienen del exterior, además por supuesto de los materiales de trabajo tanto en la agricultura como en la industria.

            El crecimiento en el sector de las comunicaciones ha sido una constante en las últimas décadas, es un fenómeno universal. Esto se explica por el vertiginoso avance tecnológico que varios países del primer mundo mantienen y que han dado lugar al establecimiento de un nuevo paradigma tanto productivo como de consumo, al cual nosotros seguimos sólo en el papel de compradores y usuarios. Pasar a jugar un papel más importante en este nuevo paradigma es lo que tendríamos que plantearnos, para ello hace falta una verdadera innovación y revolución educativa como proyecto nacional inclusivo, es una tarea de varios años, de mediano y largo plazo.

            Otro sector puntal en el crecimiento del 2012, casi una constante en los últimos años,  son las erogaciones del gobierno central en salud, educación y pensiones. Enhorabuena la inversión en estos conceptos – salud y educación-, que como se sabe, por ser actividades que tienen como principal componente los pagos al personal, ya que es el principal componente en esta inversión, faltaría considerar los impactos en la calidad de este esfuerzo, análisis que ha de realizarse para completar la consideración del asunto, queda pendiente para futura contribución. El otro componente de esta inversión son las instalaciones – hospitales, ambulatorios, centros de salud, escuelas, liceos, universidades-, como se observa su estado general es critico, se valora más construir que mantener y asegurar el funcionamiento optimo.

            En cuanto a pensiones, no es una actividad productiva, ya que sólo conlleva entregar una cantidad de dinero –un salario mínimo- para que sobrevivan personas de la población pasiva, que destinan casi todo este ingreso en alimentación y salud.

            Con las consideraciones expuestas, no tendríamos muchos motivos para alegrarnos, sino más bien seguir agradeciendo que tenemos bajo el subsuelo una buena cantidad de petróleo, que todo los días sacamos y vendemos, y con lo que cobramos vivimos en una ficción de crecimiento. Sin duda toda la infraestructura que a lo largo de siglo XX se construyo se debe a ese ingreso, hoy no se observan esfuerzos equivalentes de inversión para renovarla y relanzarnos a niveles más elevados de bienestar y capacidad productiva.   

            Roguemos porque no se nos presenten mayores problemas en esta actividad petrolera, que su administración sea eficiente, y que cobremos lo que vendemos, ya que estamos liquidando un activo, y no estamos sustituyéndolo por otro que nos brinde también casi otro siglo de crecimiento.