domingo, 23 de febrero de 2014

PROTESTAS ESTUDIANTILES Y MOVIMIENTOS DE LOS TRABAJADORES. Encuentros ydesencuentros.


  La extrema complejidad del desenvolvimiento de la sociedad venezolana impone detenerse a observar algunos aspectos que tienen relación directa con el sector laboral,  y su vinculación con otros sectores sociales.

  Nos ubicamos en el contexto actual de intensa movilización opositora, a partir de la convocatoria de la marcha de los jóvenes estudiantes con motivo del día de la Juventud - 12 de Febrero-. Nos referimos a la convocada por los jóvenes; que además atrajo un volumen considerable de participantes más allá de los mismo estudiantes, ya que se agregaron ciudadanos de distintas condiciones socio económicas. El desenlace de esta marcha en la ciudad de Caracas con saldo de muerte y heridos, dio lugar a reacciones que aún hoy diez días mas tarde se mantienen activas, inflamadas con el combustible de la represión. 

  En estos días  se ha observado particularmente un fenómeno relacionado con el sector laboral que exponemos para su análisis. Se trata de convocatorias de sectores laborales en actitud competitiva o casi de provocación a las manifestaciones de origen estudiantil. Una de ellas en Caracas, la convocatoria de una marcha de trabajadores petroleros asociadas con la firma del convenio colectivo petrolero, justo el mismo día de otra masiva convocatoria opositora. Otro caso fue una marcha de trabajadores en Ciudad Guayana, señalando como ruta justamente una que llevaba a transitar, por el mismo lugar en donde desde fecha previa se mantenía una vigilia por parte de estudiantes. 

 Las actuaciones del movimiento de los trabajadores en momentos complejos como los que se han observado en estos días días son muy importantes, porque pueden inclinar hacia un lado u otro la puja de poder que un conflicto supone. Además su participación es entendida con los elementos propios de un movimiento popular y civil, es decir con las armas de la razón, la identidad y la movilización. 

   Mirando otros momentos críticos de la historia moderna venezolana, en el año 1957 unas reacciones estudiantiles en Caracas en noviembre y en el mismo mes protestas obreras en la zona industrial de La Yaguara, prendieron la mecha para que menos de dos meses más tarde un levantamiento militar completara, junto a una rebelión civil la caída del régimen militar de entonces. 

  Lo que estamos viendo en el presente no necesariamente se asemeja a lo señalado en el anterior párrafo. Pero lo que se quiere destacar es el peso e importancia de las protestas tanto estudiantiles como obreras cuando apuntan a un mismo propósito. En el caso que señalamos de estos días, más bien son acciones con componentes confrontativos entre una y otra protesta, es decir más que sumar, son orientadas para restar. Aunque hemos de considerar que las acciones obreras no provienen de un proceso de desenvolvimiento autónomo, ya que el modelo de relación Estado y Movimiento de los Trabajadores es de subordinación a los intereses de aquél. Sobre el particular ver 
http://hectorlucena.blogspot.com/2013/09/una-revolucion-que-desconfia-del_15.html

 De nuevo mirando nuestra historia, en la convulsa primera mitad de la década del sesenta, de intensa protesta estudiantil tanto por razones de política interna como externa, la participación obrera a cargo de la conducción de liderazgo cetevista estuvo centrada en confrontar con las protestas estudiantiles, al tiempo que los órganos de seguridad y policiales se encargaban de reprimir tanto a líderes estudiantiles como obreros de izquierda. A la larga las protestas estudiantiles fueron derrotadas, y más temprano que tarde parte de su dirigencia optó por el camino de la rebelión y subversión.  

 Hay que reconocer que para entonces ya la dirigencia alta y media del movimiento sindical estaba incrustada en posición institucional comprometida en el ejercicio de poder en el país. El modelo de relación movimiento sindical y Estado era el determinante para garantizar un peso favorable del movimiento que encabeza la CTV en las grandes decisiones de política que en el país se tomaban. Se ha hablado de corporativismo para caracterizar la relación que se construyó entre el gobierno y los líderes sindicales afines. En el caso presente, un contraste es el hecho de que el papel de las organizaciones sindicales en la conducción del gobierno es marginal. La política laboral no privilegia que los sindicatos tengan organizaciones vigorosas, con capacidad propia de movilización, sino más bien organizaciones subordinadas a las exigencias de un gobierno con predominio creciente de lo militar, que es equivalente a desconfianza con los movimientos laborales. La ausencia de dialogo no es solo un reclamo que proviene del movimiento de los trabajadores en general, sino que también muy particularmente de aquellos sectores laborales  afines con el gobierno. 



domingo, 9 de febrero de 2014

SITUACION SALARIAL 2013: ENSEÑANZAS Y CONDICIONANTES PARA EL PRESENTE

Recién revisamos encuesta salarial de alcance nacional y regional, que en este caso refiere a los estados centrales con análisis de datos del pasado año 2013. La encuesta incluye a todos los trabajadores, desde el nivel  gerencial más alto hasta la nómina semanal. Las empresas que predominan son de mediano tamaño, es decir aquellas que tienen entre cien y quinientos trabajadores, se encuestaron mas de cien empresas. Los sectores que abarcan, se puede decir que todos, pero predomina el sector terciario, es decir comercio y servicios. Hay que entender que la mayor parte de la población labora justamente en estos sectores. Si bien se cree que en la región central predomina el trabajo industrial, es totalmente falso. La desindustrialización es un hecho que viene desde hace un cuarto de siglo, de tal manera que se pierden empleos manufactureros y quienes salen de las fábricas ingresan al comercio y los servicios, y en muchos casos a la informalidad y la precariedad. 


  De los resultados que hemos visto, comentaremos algunos que se relacionan con nuestra preocupación por la ausencia de políticas salariales públicas adecuadas a las presentes circunstancias inflacionarias que vivimos. 


   Esta bastante generalizado en las empresas encuestadas realizar dos incrementos salariales, así ocurrió en mas de las tres cuartas partes del total a lo largo del 2013. Esto es llamativo porque hemos destacado que la política salarial favorecida por el ejecutivo es el incremento del salario mínimo anual, en dos momentos y en un caso de tres veces al año, como fue en el 2013.


  Esto es lo que lleva a plantear en algunas empresas para el presente año, no sólo practicar la revisión salarial dos veces al año, sino que un pequeño porcentaje -10%- de hacer hasta tres revisiones anuales.


   Hay que recordar que la política pública deja de lado los salarios que están por encima del nivel mínimo, los que quedarían en manos de los acuerdos en los convenios colectivos, o de políticas dinámicas de remuneraciones que las empresas implementen. Ya sabemos que lo primero experimenta una regresión sistemática. Y lo segundo suele estar mas dirigido hacia los niveles profesionales y gerenciales, que al resto de la población laboral. 


  Una revisión salarial de al menos dos veces al año, como lo practican casi el 80% de las empresas encuestadas, demanda tener definiciones aceptables de cual ha de ser la inflación de este año. En lo que hemos visto, son las propias empresas las que la estiman, incluso semestralmente; por supuesto que lo hacen conservadoramente. Es así que en el pasado año 2013 los incrementos promedios, tanto en el nivel nacional como el regional, estuvieron algo por debajo de 20 puntos de la inflación dada a conocer por el BCV. Incluso aquí cabe tener presente que estos incrementos ocurrieron tanto en donde hay convenios colectivos como en donde no. En estos últimos los factores que mueven la revisión salarial se incluye el costo de vida, los méritos del trabajador, el mercado laboral y es previsible la cohesión con los incrementos contractuales en donde existen convenios colectivos. 


  Cuando la revisión salarial es resultante de políticas de empresas, se construye la determinación de los incrementos en función del desempeño del trabajador, ya sea individual, que es lo que predomina en las experiencias nacionales y regionales, y en menor proporción en el desempeño del equipo de trabajo.  


  Para finalizar, bien vale la pena extraer algunas enseñanzas que sería deseable tener presente para una política mas general de remuneraciones. Por supuesto que esto se ubica en un contexto de una política económica que agrega otros factores, cuyo análisis rebasa lo que en este aspecto particular hemos planteado, y que estamos conscientes no ha logrado acertar en promover un desarrollo firme. 


  Vivimos una inflación alta, nos alejamos radicalmente de la de un digito, como era la inflación que tuvimos hasta la mitad de la década del setenta, y como ocurre desde hace ya varios años en toda América Latina, salvo en Argentina, pero nosotros en estado más grave sobre el cincuenta por ciento. Entonces es un imperativo una revisión salarial negociada de frecuencia semestral entre los actores laborales. Esto demanda reconocer la autonomía que estos tienen para abordar este tema, y que los productores puedan lograr el debido reconocimiento estatal para llevar a cabo sus funciones, ya que como se observa predomina la desconfianza. 


  Al establecerse la inflación en un dígito entonces si regresar a la frecuencia anual, e incluso al estar en niveles de lo que tenemos en Venezuela como inflación mensual, es decir 4 y 5%, se pudiera establecer una negociación salarial como es la que hoy predomina en los convenios colectivos de revisión cada dos años. 


  La revisión salarial se fortalece y se conecta con la producción y la productividad cuando también toma en cuenta los méritos, el desempeño individual y el desempeño colectivo. Es necesario combinar las necesidades de las personas y su familia, que es la conexión que se deriva de tener presente el costo de vida con estos elementos que hacen sustentable el bienestar general.  

domingo, 2 de febrero de 2014

POLÍTICA SALARIAL E INFLACIÓN


   La política salarial impuesta en los últimos años ha prescindido de la revisión de los salarios de quienes ganan por encima del salario mínimo, la mayor parte de la población laboral. No ha habido en los 15 años del actual régimen una revisión general diferente a la del salario mínimo, o al menos el impulso y la promoción de mecanismos que den lugar a su revisión. 

   Algunos pocos sectores al servicio del Estado, han sido objeto de revisión salarial sin que se tenga una periodicidad establecida, y muy importante destacar que ello ha ocurrido al margen de procesos de dialogo y negociación de manera paritaria, aunque si con presión y conflictividad gremial. 

   Con los altos niveles de aumento inflacionario es imprescindible una revisión global salarial al menos de una o dos veces al año, y no al final de ocurrida la inflación de un año determinado. Por ejemplo si se revisaran los salarios en enero de este año, y sólo se tomara en cuenta la inflación de todo el pasado año 2013, no estaríamos sino intentando reponer la perdida de poder adquisitivo, es decir cuando el deterioro ya ocurrió, en fin es a destiempo y con consecuencias desventajosas en los precios, que harían polvo el aumento, y si se trata de controlarlos al final ocurre lo que vemos cotidianamente, la escasez y la existencia de los mercados negros. 

   En material salarial hay que intentar actuar en tiempo real, sino se pierde la oportunidad de tomar conciencia en todo el sistema económico de un plan anti inflacionario con compensaciones y compromisos para todos los sectores, que tengan incidencia en salarios, precios y costos. En nuestro caso de análisis, el ajuste salarial ha debido hacerse al menos a mitad del año, digamos en Junio-Julio de 2013, tomando en cuenta la inflación del primer semestre y un estimado de la que ocurriría en el segundo semestre, por lo que en enero  de 2014 tocaría hacer el ajuste según lo que en concreto ocurrió en materia de precios en el segundo semestre del 2013.

   Por supuesto que una política salarial ha de conectarse directamente con la producción y la productividad, contando con metas e índices que han de ser progresivos para ir avanzando y monitoreándolos a través de mecanismos que comprometan a los actores productivos – empleadores y trabajadores- y regulatorios. 

   Lo propuesta demanda un apoyo técnico que brinde las confianzas y garantías para que los actores laborales se sientan confiados para adoptar los índices establecidos, así como la adecuación y la creación de los que sean necesarios. El tema es para irlo construyendo. Del lado sindical requiere armonizar sus diferencias en este aspecto, que parece ser uno de los que más viabilidad tiene para construir consensos en su interior.

   Del lado gubernamental, un problema que conspira contra una política salarial amplia y que logre ser internalizada por los actores laborales, es su poca confianza en el movimiento sindical, y al mismo tiempo el fomento de otras alternativas de representación que no están afincadas en el trabajo, como son aquellas que se vinculan más con comunidades y otras que están influidas por visiones militaristas.

   Hay que destacar que tradicionalmente la revisión salarial de gruesos segmentos de la población laboral ha sido excepcional por vía de leyes, más bien ha sido canalizada por vía de los convenios colectivos. Pero esta institución ha venido a menos, ya que el número de convenios negociados y firmados anualmente se ha reducido sustancialmente. Hace un cuarto de siglo, el número de convenios colectivos firmados anualmente, cuadruplicaba lo que hemos visto en los últimos años. Hoy se han congelado numerosos convenios colectivos, lesionando la revisión salarial de los niveles de trabajadores que están por encima del salario mínimo.

   El hacer depender la política salarial casi exclusivamente en la revisión anual del salario mínimo, determina gradualmente un achatamiento de las escalas salariales en el colectivo laboral. Esto puede parecer una política de igualdad, pero lamentablemente tiende a igualar hacia abajo, es decir hacia el nivel del salario mínimo. Se sabe que igualar hacia arriba es difícil que sea lo promovido por el estado empleador, su nómina ya bastante cargada no resistiría. En contraste, en cuanto a los salarios de los niveles más altos, se revisan regularmente, ya que en esos niveles juega un papel importante la calificación y las competencias. Por supuesto que esto se corresponde mas que todo con las empresas grandes y medianas.

   Igualmente hay que destacar que este achatamiento erosiona una política de fomento del desarrollo del capital humano, al ir colocando los salarios del los sectores no calificados con poca o ninguna experiencia, en situación salarial casi igual con quienes han invertido en formación y acumulan una experiencia y destrezas a lo largo de la vida laboral.

  Los diferenciales salariales son un estimulo al fomento de la cultura del trabajo y de la formación, su eliminación tiene efectos en el mediano y largo plazo. Por ejemplo,  los jóvenes calificados que emigran, lo hacen porque son víctimas de varios factores, y uno de ellos es el tema salarial, ya que nuestro país se caracteriza por la existencia de muy bajos niveles salariales, si lo miramos comparativamente. El control de cambios ha incentivado que los venezolanos viajen más, aún con controles y cuotas limitadas de divisas, entonces poder ver el funcionamiento de otros sistemas económicos, y en otros casos contar con familiares y conocidos que ya se han instalado y observar sus condiciones de vida, han tenido un efecto magnético en cientos de miles de jóvenes venezolanos. Por otro lado, la formación universitaria en los centros nacionales de mayor antigüedad ha demostrado su buen nivel, al observar la receptividad de estos profesionales en otras economías. 

   La conversión de los salarios en Venezuela, sea el mínimo o cualquier otro, con la tasa de Bs 6.30 es un engaño, ya que nadie que quiera convertir, para sus propósitos personales, sus Bolívares en la moneda de USA logrará tal fin, es decir convertir sus Bs 3.100 en US$ 500, ya sabemos que hoy quién disponga de este monto de divisas, lo convierte en una cantidad diez veces superior al salario mínimo.


domingo, 19 de enero de 2014

ESTANCAMIENTO Y DECISIONES ECONOMICAS CENTRALIZADAS Y ORGANIZACIONES LABORALES SOMETIDAS



Las organizaciones productivas y laborales se crean porque son la resultante de la iniciativa de las personas. Por un lado las empresas, y por otro las organizaciones de los trabajadores. Para su creación la voluntad de los personas es el ingrediente clave.

 

  Pero en cuanto a las organizaciones de los trabajadores,  se agrega que han de ganarse la adhesión de los colectivos que laboran en el ámbito de actuación productiva. La libertad sindical implica la voluntad de afiliarse o no hacerlo. Todo el proceso esta enmarcado en las regulaciones que permiten que este derecho se materialice. Es importante recordar que las organizaciones sindicales son posteriores a la existencia de las empresas, y que originalmente los patronos actuaban en escenarios de total unilateralidad, pero que con el surgimiento de las organizaciones de los trabajadores tuvieron que ceder a participar de decisiones en esquemas de bilateralidad, así como de tripartismo.

 

  En nuestra reciente evolución laboral la bilateralidad y el tripartismo han perdido terreno, a cambio del fortalecimiento de la unilateralidad estatal, sea en tanto su condición de patrono como de regulador.

 

  Formulamos estos planteamientos a propósito de las regulaciones laborales que vienen en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores, y las Trabajadoras, y muy particularmente planteando el registro sindical. En donde se agregan restricciones y exigencias adicionales, violando normas establecidas en el Convenio de la OIT No 87 que se ocupa del tema, y ratificado por la República. Ya con la intervención del CNE en las elecciones sindicales había suficiente malestar en el mundo sindical.

 

  Recién recordamos el caso de una organización gremial con cerca de ochenta años –fundada en 1936- de existencia efectiva y constructiva, como es la Federación Venezolana de Maestros. Pocas organizaciones laborales y sociales cuentan en el país con este acervo de experiencias y patrimonio histórico. Fue la organización pionera en sentar al gobierno nacional a que firmara la primera acta convenio para mejorar condiciones de trabajo, en 1968, en el ámbito de los servidores públicos.

 

  A este tipo de organizaciones se les exige desde el Estado que adecuen  sus estatutos a nuevas exigencias, es verdad ello no niega que nuevas realidades en el desarrollo democrático y organizacional demanden adecuaciones estatutarias, pero lo insólito es que organizaciones de tal trayectoria deban adecuar sus reglas a un texto regulatorio que le vino del exterior y que no transitó un debate democrático como el que se exige en una democracia protagónica, según nuestra CRBV.  


  Si a organizaciones de este talante  y experiencia histórica se le somete a un penoso desgaste burocrático, que le distrae de sus funciones fundamentales, porque hasta un congreso extraordinario debieron de convocar sólo para este fin de satisfacer las exigencias de la centralización estatal. Piénsese en el conjunto del movimiento de los trabajadores, donde predominan organizaciones de menor músculo logístico, y menores niveles de adhesión y de trayectoria, todo lo que significa el vía crucis del registro sindical.  

 

  Queda la opción que estas normas restrictivas de la libre actividad de las organizaciones de los trabajadores,  sigan siendo cuestionadas en los diversos foros, escenarios y acciones,  para adherir a sus afiliados en una cruzada que es previa para que las organizaciones puedan ser efectivas en las tareas más visibles como es defender condiciones de trabajo es un marco de estancamiento económico, como es lo que se expresa cuando el crecimiento del pasado año 2013 reconocido por el BCV fue de poco más del uno por ciento ¡ y con barril de petróleo a cien dólares!. Agreguemos destacar que fue el crecimiento más bajo de América Latina.

 

  Es delicado que para revertir esta tendencia a que se repita en este nuevo año el estancamiento económico, la toma de decisiones  para construir paquetes económicos y medidas de emergencia ocurra en un marco de funcionamiento centralizado sin nuevas visiones e ideas, y donde las organizaciones de los trabajadores no ejercen la debida influencia para ser parte de la construcción de proposiciones.


sábado, 18 de enero de 2014

JORNADA LABORAL EN PAPELERAS VENEZOLANAS


En la Revista INGENIERIA INDUSTRIAL, de la Universidad del Bio-Bio, Chile, en la edición del Año 12, NO. 1, pp 27-39, primer semestre 2013, acabamos de publicar conjuntamente con Hermes Carmona, de la Fac de Ingeniería UC, el artículo Propuesta para la reducción de la jornada en papeleras venezolanas 
Puede consultarse en la sección de Revistas Académicas de nuestro blog.

miércoles, 15 de enero de 2014

Acceso a public. LAS RELACIONES LABORALES EN VENEZUELA


En la columna de la derecha puede accederse a la versión completa de nuestro libro "LAS RELACIONES LABORALES EN VENEZUELA. El movimiento obrero petrolero: proceso de formación y desarrollo", editado originalmente por Ediciones Centauro en 1982, y la cuarta fue co-editado por el mismo editor en conjunto con la Asociación de Relaciones de Trabajo de Venezuela. Está en acceso en la siguiente dirección:

https://www.dropbox.com/s/zz46rpaec71cyxr/Lucena_Relaciones_Laborales_en_Venezuela.pdf


Igualmente hay acceso parcial al libro COOPERATIVAS, EMPRESAS, ESTADO Y SINDICATOS. Una vinculación necesaria. Editado por las Universidades de Carabobo  -UC- y Lisandro Alvarado -UCLA- hemos planteado a estas instituciones facilitar la publicación de una nueva edición. Mientras, puede consultarse el indice en dirección siguiente:

https://www.dropbox.com/s/80tb7u3jlz1kl7q/1.%20Cooperativismo%2C%20Empresa%2C%20Estado%20y%20Sindictos.%20Portada%20e%20Indices.pdf?m=

domingo, 12 de enero de 2014

INQUIETUDES SOBRE EL REGISTRO SINDICAL


  Este 31 de diciembre pasado venció el lapso concedido en las disposiciones transitorias –la cuarta-  del Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras –LOTTT-, a los sindicatos para que adecuaran sus estatutos a este decreto-ley antes de la fecha señalada. Esto nos trae la interrogante, que consecuencias se plantean a quienes no se registraron –Registro Nacional de Organizaciones Sindicales, que son la amplia mayoría de los sindicatos. No obstante las demandas de los dirigentes sindicales y de quienes tienen interés en este tema, las autoridades no han sido explicitas ante los diversos reclamos. 

 

   De lo comunicado destaca entrevista concedida por uno de los Vice Ministro del Trabajo –El Mundo, 8-1-14-, quién en torno al registro afirma “El balance es positivo”, agregando “que más de 60% de las organizaciones sindicales no requerían modificar los estatutos porque ya estaban adecuados. Se trata de un tema de adecuación a normas que están en la ley y la Constitución y muchos sindicatos ya tenían esas normas incluidas como todos los que nacieron después de 1999. Mucho antes de la entrada en vigencia de la ley había muchos sindicatos que se habían adecuado”. 

 

  Este comentario levanta dudas, ya que el que se hayan registrado a partir de la vigencia de la nueva CRBV – del 2000 en adelante- no resuelve la adecuación estatutaria que solicita la disposición transitoria cuarta, de la nueva LOTTT, que como sabemos entró en vigencia  en mayo del 2012.

 

  Por supuesto que somos de la idea que este nuevo registro, así como el que está funcionando desde que se creo la Oficina Nacional del Trabajo, adscrita en aquel entonces al Ministerio de Relaciones Interiores, en 1936, poco han aportado el desarrollo de las organizaciones de los trabajadores, muy  por el contrario se trata de un mecanismo que las modernas y democráticas relaciones de trabajo han dejado atrás.

 

  Además la nueva legislación laboral –LOTTT- le agrega una cantidad de tareas a los sindicatos de base, como aquellas que tienen que ver con precios y distribución de bienes y servicios, funcionamiento global de la economía, para los cuales no están orgánicamente dotados ni preparados. Por tanto cuando se les pide a los sindicatos de base adecuar sus estatutos a estas nuevas exigencias, lo que se hace es diluir su propio y natural ámbito de actuación, como es la defensa y protección de los trabajadores. 

 

  Estos ámbitos macro de la economía y de la sociedad en general, requieren para abordarlos y tener una participación efectiva la existencia de un movimiento más allá de los sindicatos de base, como es un movimiento de los trabajadores de carácter nacional y sectorial, con alianzas y articulaciones con otros movimientos sociales. Que cuenten con recursos y equipos políticos, profesionales y académicos para el accionar, el análisis y el seguimiento de las diversas problemáticas que aquejan a los trabajadores y a la sociedad en general.

 

 

  El registro que data de 1936, desde su origen tiene junto a la legislación desventajas para los trabajadores. El más destacado es que ha servido para la atomización de las organizaciones de los trabajadores, al establecerse como unidad organizativa predominante el establecimiento y/o la empresa. Lo que da lugar a organizaciones mínimas, débiles y desarticuladas. Aunque esto si se puede resolver por la vía de las organizaciones de segundo y tercer grado, aunque que con el riesgo de dar lugar a procesos de burocratización y control en el seno del movimiento. Mas bien son las organizaciones nacionales, sectoriales y autónomas la vía idónea. Por ello el alto funcionario señala que  “Actualmente, el registro tiene 20.413 sindicatos registrados desde 1936 hasta el 31 de diciembre de 2013”.  Obviamente esto es una ficción. Una amplísima cantidad de estas organizaciones registradas en casi ochenta años, ya no existen. Véase que al registrarse por establecimiento y por empresas, muchas de estas no existen, cambiaron de nombre, de ramo, se fusionaron, o cerraron, pero el registro sindical quedó ahí.  Incluso desde la misma LOT – de 1991- señalaba que se disolvía un sindicato de empresa con la extinción de ésta –art 450-. Aquí lo que se plantea es sincerar este registro.  De hecho con motivo de las elecciones sindicales obligatorias y generales del 2001, el registro que se abrió en el CNE alcanzo a poco más de 2900 organizaciones, lo que sirvió para su actualización. 

 

Un registro con el carácter que se ha impreso al actual, levanta inquietudes ya que según el tratamiento dado a los dirigentes que se acercaron a indagar y presentar sus recaudos se han encontrado con múltiples criterios, divergentes entre una dependencia y otra del mismo ministerio. Si el registro se toma como base para permitir el accionar de los sindicatos en los diversos procesos y mecanismos propios de las relaciones laborales, se corre el riesgo de toparse con tratos discriminatorios, lo cual es un problema muy sensible, dado el hecho de la coexistencia de varios sindicatos en los mismos espacios productivos, es decir el llamado paralelismo sindical, que es otra deficiencia y debilidad de las experiencias de registro sindical observada en la administración del trabajo en Venezuela. Entonces el registro se convierte en un nuevo elemento de discriminación de parte de las autoridades y de los patronos para decidir con quién entenderse, agregándose otro elemento que coadyuva a la conflictividad inter sindical, que equivale a su desgaste interno, así como condicionar la autonomía y libertad sindical a este instrumento que no favorece por ningún lado el desarrollo del movimiento de los trabajadores.


domingo, 5 de enero de 2014

Revistas Académicas


En la sección de Revistas Académicas hemos agregado a ANALISIS LABORAL - Perú- y a la REVISTA DEL OBSERVATORIO DE EMPRESAS RECUPERADAS AUTOGESTIONADAS - Universidad de Buenos Aires, Argentina-.

En la primera publicamos como autor invitado el artículo "RELACIONES LABORALES Y REVOLUCION BOLIVARIANA. Interrogantes sobre su futuro".Ver en Volumen XXXVII No 429, Marzo 2013.

En la segunda publicación, arbitrada, publicamos con la colaboración de Diony Alvarado, el artículo POLITICAS PUBLICAS Y EL COOPERATIVISMO VENEZOLANO, Ver No 9, Segundo semestre del 2013, número especial Dossier - El Estado y las políticas de promoción del trabajo asociativo en Sudamérica.

LAS RELACIONES DE TRABAJO PARA EL FUTURO INMEDIATO

Este artículo fue publicado por El Mundo. Economia y Negocios, en su edición del 2-1-14, con el titulo "Relaciones Laborales bajo la batuta de lo político y económico" en pag 20-21.

Las perspectivas de las relaciones de trabajo están sujetas al desenvolvimiento del contexto político y económico. Sin embargo en el desempeño de los actores laborales predominan los comportamientos que provienen de su construcción histórica y no de reacciones volátiles e inesperadas. Distinto al ámbito económico, como por ejemplo las inversiones y los desplazamientos de capitales, que se mueven con notable velocidad a las señales económicas y políticas, incluso a los simples rumores. En cambio el trabajo, su precio, sus calificaciones, sus organizaciones, tienen una reacción espesa y lenta ante los cambios de contexto.

Las regulaciones que inciden en el ámbito de las relaciones de trabajo han venido rigidizando la convivencia entre empresas y las organizaciones de los trabajadores. La intervención estatal, especialmente con el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras, no se ha constituido en un marco que facilite la convivencia. Si bien ha brindado más ventajas para los trabajadores vistos individualmente, ha sido lo contrario para sus organizaciones, así como para el fomento de sus mecanismos propios de revisión y mejoramiento de las condiciones de trabajo, convenios colectivos.

De los asuntos aun pendientes por implementare –DLOTTT- está la incorporación de los tercerizados a las nóminas de las empresas, hay un plazo que ya va por la mitad de los tres años previstos. El año próximo será de intensa acción oficial en el fomento de esta incorporación.

Sobre el tema tiempo de trabajo, modificación y reducción, igualmente incluido en las disposiciones transitorias, en el presente año se reglamentó así como se venció el lapso de un año para las modificaciones y ajustes.  Pero en esta materia quedó  evidenciado que en la modificación regulatoria se actuó con improvisación, ya que bajas en producción de bienes y servicios, y un elevado ausentismo,  en un contexto de crisis de producción y de productividad, están asociadas a problemas en la administración de los ajustes del tiempo de trabajo, y no se conoce de ventajas derivadas de este ajuste, que igualmente no venía de aspiraciones y movilizaciones manifiestas de los trabajadores.

Ha habido un traslado de las potestades de los actores laborales hacia los entes estatales. Esto ha acentuado la conflictividad. Los empresarios también resienten el poco avance en las relaciones institucionales con los entes oficiales del ámbito laboral. Ante la OIT se han hecho planteamientos que han de dar lugar a una visita de misión especializada en el inicio del año. Es una oportunidad para abrir un mínimo de dialogo social.

Decisiones económicas pendientes

Terminamos el 2013 con perspectivas inquietantes en materia económica para el nuevo año, que como sabemos no prevé ningún evento electoral nacional. En nuestra cultura política estos eventos dan lugar a que en el período de la campaña, se postergan decisiones del interés nacional, se disfrazan las realidades e incluso se dan escenas parecidas a las de la hora loca de un evento festivo.. música, pitos, gritos y regalos.

Lo señalado es un elemento central del contexto para la toma de decisiones económicas por parte del Gobierno. Esto a su vez apareja dos consecuencias centrales sobre las relaciones de trabajo. Una por ser el Gobierno el principal empleador, y quién carga a cuestas con compromisos laborales que vienen generando tensiones con sus trabajadores, ya sea por incumplimiento de lo firmado o acordado,  o por postergar negociaciones con sus servidores, quienes aspiran revisiones de sus condiciones de trabajo, aspiración legítima en un contexto inflacionario como el existente.  La otra importante consecuencia de las decisiones que en materia económica tome el gobierno, son las repercusiones en los privados, sean los empresario y sus empresas; así como en los trabajadores y sus empleos, condiciones de trabajo y condiciones de su vida familiar.

Déficit fiscal

Las decisiones económicas que se avizoran las impulsa el creciente déficit fiscal que en el presente año alcanzará entre el 13-15%. El gobierno gasta más de lo que le ingresa, a pesar de los muy buenos precios petroleros. Compárese que cuando se elaboró el presupuesto de este año que concluye, se fijó el déficit fiscal en 3.9%. Cierto que el presupuesto nacional a perdido precisión para ser una referencia transparente del comportamiento administrativo gubernamental. Véase que se presupuestan los ingresos para el 2014 con un barril de petróleo a US$ 60, cuando  se ubica al menos un 60-70% mas arriba. El déficit fiscal se fija en 4.5%. Ante esta realidad suena el ruido de una devaluación inminente, así como se anuncia desde las altas esferas oficiales la subida del precio de la gasolina, y es de esperar que habrán otras medidas que incidirán en el ambiente laboral de los privados, sean empresarios o trabajadores.

Es oportuno destacar que los países europeos que vienen experimentando dificultades económicas severas, como España, Grecia, Irlanda y Portugal, ninguno alcanza los niveles de déficit fiscal que  hemos tenido en Venezuela en los dos últimos años.

¿Como podrán encarar esta situación los trabajadores?

Lo primero que ha de señalarse es que la organización de los trabajadores ha venido resintiéndose de los efectos de las políticas públicas, y particularmente las laborales, de estos últimos años. Resultado de ello es la fragmentación del movimiento, y más grave es que ello ocurre en un marco de la vigencia de un cuadro regulatorio adverso al desenvolvimiento libre y autónomo de estas organizaciones, dada las restricciones imperantes. Mírese el juicio que se ha seguido contra el dirigente Rubén González quién atendió sus responsabilidades como Secretario General de su sindicato en Ferrominera, al reclamar el cumplimiento patronal del convenio colectivo, y por ello estuvo preso un año y medio, luego de ser sentenciado a siete y medio años, a pesar de que la patronal reconoció la justeza del reclamo sindical. Ante tamaña arbitrariedad, la presión de sindicalismo logro que se le siguiera un juicio penal en libertad, pero con el absurdo de hacerlo venir desde su lejana Ciudad Piar a Caracas, una o dos veces cada mes. Su caso es un icono de cómo desde el poder se trata la acción sindical autónoma.

Un esfuerzo de agregación y coordinación entre las diversas organizaciones y tendencias que activan en el movimiento de los trabajadores es una necesidad en el escenario planteado. Por ello es plausible y se corresponde con esa dirección la gestión judicial que acaban de hacer, al solicitar la nulidad de varios artículos que en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, de Trabajadores y Trabajadoras, atentan contra la libertad sindical. El más urgente de los asuntos cuestionados es el del Registro Nacional de Organizaciones Sindicales que dio un plazo que fenece este 31 de diciembre, con la amenaza de disolver a aquellas organizaciones que no se registren. Esta gestión ha sido promovida por todas las corrientes y organizaciones que activan en el sindicalismo venezolano, con la salvedad de la central promovida por el gobierno. Hay que destacar que por años, quienes promovieron la solicitud no realizaban acciones conjuntas de esta naturaleza e importancia. 

Los esfuerzos de agregación y coordinación como el destacado tendrán que repetirse en acciones no sólo de tipo judicial, sino también en el quehacer de las propias relaciones laborales, porque ha quedado evidenciado que múltiples organizaciones y corrientes promoviendo conflictos, haciendo grandes esfuerzos para el accionar cotidiano cada una por su lado, no han sido suficiente para detener los niveles de deterioro de las condiciones laborales, a pesar del enorme ingreso petrolero que el país ha recibido.


Interrogantes

Debatir como se encarará la crisis fiscal implica formular algunas interrogantes para el futuro cercano, como ¿que medidas tomará el gobierno? ¿que papel jugaran los trabajadores y sus organizaciones en la construcción de esas medidas, serán consultados? ¿Sobre quienes recaeré el costo de la resolución de la crisis? ¿pagarán la crisis quienes han despilfarrado los recursos de todos? ¿Hacia donde apuntar la mirada para buscar vías para la resolución de la crisis? Todo parece indicar que será un año definitorio en el papel que ha de jugar movimiento de los trabajadores.




@hl_lucena




sábado, 21 de diciembre de 2013

DESABASTECIMIENTO Y CONFLICTIVIDAD


Una de las razones de la conflictividad social en el 2013 ha sido el desabastecimiento, y con ello se han manifestado reacciones extremas de malestar. Una de sus manifestaciones, los saqueos han ocurrido más bien con productos icónicos del comportamiento consumista y no de bienes de primera necesidad. En función de este problema y de su perspectiva, se plantea el siguiente análisis.

  

Empezaríamos por un hecho real de desabastecimiento de productos esenciales –lo confirman los informes del BCV-; luego, un discurso oficial de la existencia de una guerra económica, señalando que los instigadores y culpables son los empresarios, pero especialmente los comerciantes, o aquellos que tienen influencia en la cadena de comercialización de bienes.  

 

Si bien el desabastecimiento tiene explicaciones muy distintas cuando proceden de los propios empresarios del comercio, ya que si bien están los  importadores con divisas subsidiadas, generalmente la amplia mayoría son compradores de los anteriores o de los fabricantes, o incluso también los hay quienes importan con dólares libres. Pero sin duda,  a nivel popular el discurso oficial es el que se ha impuesto. Es una historia larga la de los márgenes de ganancia en el comercio venezolano, que da lugar a la poca credibilidad en el comercio justo. Por otro lado, las incertidumbres del que instala o administra un negocio privado en tiempos de socialismo no es un  problema menor. Solo es a nivel de clases medias en donde los razonamientos empresariales tienen discreta acogida.

 

Una segunda consideración es que si estos saqueos pueden haber operado como válvulas de escape de la presión social. Efectivamente sí es un escape a la presión social, ya que existía la confianza de que no se corrían mayores riesgos al saquear u hostilizar a un establecimiento comercial, ya que el discurso oficial no protegía al comerciante. Además la fecha de estos estímulos –noviembre y  diciembre-, coincidía con la tenencia de dinero en efectivo o dinero plástico en manos de muchas personas. De todos modos persiste la presión social por la continuada carencia de productos alimenticios. En las zonas populares, Mercal alivia tensiones. Este organismo no tiene casi presencia en las zonas de clase media, pero las protestas aquí son menos virulentas y en compensación se practican mecanismos de amortiguación, como las compras en mayores cantidades, las compras colectivas, el acceso a distintas instancias de las  cadenas de comercialización a base de contactos y/o pagos adicionales.   

 

Se ha mencionado la teoría de un “caracazo tolerado y aupado”. Al respecto es significativo que “el vacíen los anaqueles” es una señal que se traduce en un empoderamiento de los compradores y no compradores,  quienes inicialmente se dirigieron a los establecimientos de los productos más del entretenimiento que de primera necesidad.

 

Complementado con el que la presencia militar y policial no fue sentida como hostil a la presión de los colectivos humanos sobre los establecimientos comerciales. No se percibió como un acompañamiento a la defensa de la propiedad privada. Así mismo, los militares encontraron una oportunidad para dar una respuesta bien diferente a la sangrienta post saqueos de 27 y 28 de febrero de 1989, ahora no hubo represión ni confrontación armada. 

 

Además con la acción gubernamental y las presiones sobre los establecimientos, se contribuyó a la campaña electoral a favor del oficialismo. El que haya sido deliberado o que más bien resultó la consecuencia lógica de varios meses, desde antes de la campaña electoral, de la hipótesis de la guerra económica, queda para indagar un tanto más. Por supuesto, ante este panorama muchos comerciantes bajaron voluntariamente sus precios. Además la activa movilización militar-civil en inspecciones e intervenciones, acelero estas conductas, así como permitió informarse de inventarios y otros manejos internos del comercio.

 

¿Cuáles son las perspectivas de la conflictividad social relacionada con la escasez para 2014?

 

Son hechos concretos el que la producción nacional de productos de consumo fundamental encuentran mayores dificultades para superar metas productivas. El problema persiste por:  La reiteración de gerencias incompetentes en el ámbito de las empresas estatales, persiste la resistencia de no abrirse a privilegiar las competencias y profesionalidad por sobre la lealtad al proyecto político y el sectarismo. Por otro lado, persiste el temor de los privados a invertir en bienes de capital que permitan el mejoramiento de la capacidad productiva. Ambos factores presagian un continuado deterioro de la producción nacional.

 

Queda la opción de las importaciones, que igual se manejan con impericias en los criterios aplicados, con altos costos para el país, con infraestructura y organización del trabajo a nivel portuario, aeropuertos, aduanas, embajadas, que soslayan métodos y criterios más eficientes. Súmele a todo esto el estado de las reservas en el BCV, y que el largo ciclo de altos precios petroleros, que en buena medida lo hemos perdido, pero que en los grandes países consumidores del primer mundo esto ejerce influencias en la búsqueda de reducir la dependencia de las importaciones, como se observa en el caso de la economía de EEUU. Ahora China apunta a ocupar su lugar, como comprador creciente de materias primas, en nuestro caso de crudos y como contrapartida abrimos nuestra economía a su intervención. Esto invita a mirar con más detenimiento el modelo laboral chino. Es el país modelo de los líderes oficialistas y no olvidemos que se trata de un país con una conflictividad laboral reprimida. 

 

hector.lucena@gmail.com

@hl_lucena

  

 


sábado, 14 de diciembre de 2013

2014 PERSPECTIVAS LABORALES Y SUS INTERROGANTES


Terminamos el 2013 con perspectivas inquietantes en materia económica para el nuevo año, que como sabemos no prevé ningún evento electoral nacional. En nuestra cultura política estos eventos dan lugar a que en el período de la campaña, se postergan decisiones del interés nacional, se disfrazan las realidades e incluso se dan escenas parecidas a las de la hora loca de un evento festivo.. música, pitos, gritos y regalos.

     Lo señalado es un elemento central del contexto para la toma de decisiones económicas por parte del Gobierno. Esto a su vez apareja dos consecuencias centrales sobre las relaciones de trabajo. Una por ser el Gobierno el principal empleador, y quién carga a cuestas con compromisos laborales que vienen generando tensiones con sus trabajadores, ya sea por incumplimiento de lo firmado o acordado,  o por postergar negociaciones con sus servidores, quienes aspiran revisiones de sus condiciones de trabajo, aspiración legítima en un contexto inflacionario como el existente.  La otra importante consecuencia de las decisiones que en materia económica tome el gobierno, son las repercusiones en los privados, sean los empresario y sus empresas; así como en los trabajadores y sus empleos, condiciones de trabajo y condiciones de su vida familiar.

    Las decisiones económicas que se avizoran las impulsa el creciente déficit fiscal que en el presente año alcanzará entre el 13-15%. El gobierno gasta más de lo que le ingresa, a pesar de los muy buenos precios petroleros. Compárese que cuando se elaboró el presupuesto de este año que concluye, se fijó el déficit fiscal en 3.9%. Cierto que el presupuesto nacional a perdido precisión para ser una referencia transparente del comportamiento administrativo gubernamental. Véase que se presupuestan los ingresos para el 2014 con un barril de petróleo a US$ 60, cuando  se ubica al menos un 60-70% mas arriba. El déficit fiscal se fija en 4.5%. Ante esta realidad suena el ruido de una devaluación inminente, así como se anuncia desde las altas esferas oficiales la subida del precio de la gasolina, y es de esperar que habrán otras medidas que incidirán en el ambiente laboral de los privados, sean empresarios o trabajadores.

    Es oportuno destacar que los países europeos que vienen experimentando dificultades económicas severas, como España, Grecia, Irlanda y Portugal, ninguno alcanza los niveles de déficit fiscal que  hemos tenido en Venezuela en los dos últimos años.

    ¿Como podrán encarar esta situación los trabajadores? Lo primero que ha de señalarse es que la organización de los trabajadores ha venido resintiéndose de los efectos de las políticas públicas, y particularmente las laborales, de estos últimos años. Resultado de ello es la fragmentación del movimiento, y más grave es que ello ocurre en un marco de la vigencia de un cuadro regulatorio adverso al desenvolvimiento libre y autónomo de estas organizaciones, dada las restricciones imperantes. Mírese el juicio que se ha seguido contra el dirigente Rubén González quién atendió sus responsabilidades como Secretario General de su sindicato en Ferrominera, al reclamar el cumplimiento patronal del convenio colectivo, y por ello estuvo preso un año y medio, luego de ser sentenciado a siete y medio años; la presión de sindicalismo logro que se le siguera un juicio penal en libertad, pero con el absurdo de hacerlo venir desde su lejana Ciudad Piar a Caracas, una o dos veces cada mes. Su caso es un icono de cómo desde el poder se trata la acción sindical autónoma.

    Un esfuerzo de agregación y coordinación entre las diversas organizaciones y tendencias que activan en el movimiento de los trabajadores es una necesidad en el escenario planteado. Por ello es plausible y se corresponde con esa dirección la gestión judicial que acaban de hacer, al solicitar la nulidad de varios artículos que en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, de Trabajadores y Trabajadoras, atentan contra la libertad sindical. El más urgente de los asuntos cuestionados es el del Registro Nacional de Organizaciones Sindicales que dio un plazo que fenece este 31 de diciembre, con la amenaza de disolver a aquellas organizaciones que no se registren. Esta gestión ha sido promovida por todas las corrientes y organizaciones que activan en el sindicalismo venezolano, con la salvedad de la central promovida por el gobierno. Hay que destacar que por años, quienes promovieron la solicitud no realizaban acciones conjuntas de esta naturaleza e importancia. 

   Los esfuerzos de agregación y coordinación como el destacado tendrán que repetirse en acciones no sólo de tipo judicial, sino también en el quehacer de las propias relaciones laborales, porque ha quedado evidenciado que múltiples organizaciones y corrientes promoviendo conflictos, haciendo grandes esfuerzos para el accionar cotidiano cada una por su lado, no han sido suficiente para detener los niveles de deterioro de las condiciones laborales, a pesar del enorme ingreso petrolero que el país ha recibido.

   Debatir como se encarará la crisis fiscal implica formular algunas interrogantes para el futuro cercano, como ¿que medidas tomará el gobierno? ¿que papel jugaran los trabajadores y sus organizaciones en la construcción de esas medidas, serán consultados? ¿Sobre quienes recaeré el costo de la resolución de la crisis? ¿pagarán la crisis quienes han despilfarrado los recursos de todos? ¿Hacia donde apuntar la mirada para buscar vías para la resolución de la crisis? Todo parece indicar que será un año definitorio en el papel que ha de jugar movimiento de los trabajadores.