martes, 28 de julio de 2020

DESINDUSTRIALIZACIÓN Y RELACIONES DE TRABAJO


DESINDUSTRIALIZACIÓN  Y RELACIONES DE TRABAJO 


POLITICAS PARA DESINDUSTRIALIZAR: EFECTOS Y REACCIONES DE LOS ACTORES SOCIO LABORALES



RESUMEN 
Si tiene interés en el informe completo, escribe a nuestro correo. 


HÉCTOR LUCENA

Universidad de Carabobo 

VALENCIA, JUNIO 2020



Resumen: 

Resultados de una investigación efectuada a lo largo de los últimos meses del 2019 y primer cuatrimestre del años 2020, sobre el sector industrial en el Estado Carabobo, tiene como objeto presentar elementos de la situación de la industria manufacturera, que evidencian las dificultades del sector para mantener activas sus operaciones, así como las opciones observados tanto en el comportamiento de la  gerencia y de los sindicatos, sean unilaterales o en el marco de las relaciones de trabajo, por negociadas y acordadas, para tratar de mantener sus operaciones. En la misma se hace referencias a las políticas públicas que tuvieron un impacto en los centros productivos y sus actores. Se realizaron encuestas y entrevistas en el Estado Carabobo a gerentes de empresas y dirigentes sindicales, de distintos sectores de la industria, aunado a la revisión de documentos de los sectores analizados y de seguimiento sistemático del funcionamiento laboral en el marco de conducción de proyectos de investigación y de formación en relaciones de trabajo a actores laborales del sector.

  El informe final comprende una introducción que razona lo que se quiere estudiar y cómo se llevará a cabo. Luego los capítulos 1 y 2, refiere brevemente a los antecedentes de la industria tanto en Venezuela como en el Estado Carabobo. En el capítulo 3 nos ocupamos de uno de los temas centrales de la investigación, la desindustrialización, ofreciendo una visión de su profundidad en las consecuencias. En el 4, las relaciones de trabajo, el otro tema central del proyecto, se ofrece una caracterización de su funcionamiento en el país y en particular en la industria.

  El capítulo 5, aborda las dificultades para el funcionamiento productivo, lo que lleva a considerar factores de políticas públicas que dificultan tanto el funcionamiento productivo como el laboral. Las respuestas de gerentes de las empresas a lo anterior son desarrolladas en el capítulo 6, tanto en el impacto en el funcionamiento general de la industria, como de la actividad productiva de un determinado grupo de empresas del Estado Carabobo, algunas con actividades fabriles en otros estados, pero todas con una producción destinada al mercado nacional, y casi todas en sus momentos de normalidad productiva con exportaciones en el ámbito regional latinoamericano y del caribe. El otro componente de este capítulo es cómo las empresas han respondido a las exigencias de conducir sus relaciones de trabajo dentro de estas circunstancias. 

  Con la misma intención anterior se analiza en el siguiente capítulo -7-, es decir los impactos que reciben las empresas y cómo afectan el funcionamiento de las relaciones con los sindicatos, y ante tal situación ¿qué hacen estos, cómo responden? y una aproximación a los efectos. Se entiende que las políticas laborales gubernamentales han afectado a todo el sistema productivo, con consecuencias que repercutieron en el ámbito sindical, pero no para su fortalecimiento sino más bien para su fragmentación, con la inobservancia de los conceptos fundamentales de libertad sindical y de las negociaciones colectivas - Convenios OIT 87 y 98-, que habían alcanzado vigencia y reconocimiento en las relaciones de los actores participantes en el modelo laboral venezolano. 

 Finalmente las conclusiones, que las hemos clasificado en tres ámbitos:  

 - En productivo nacional.
 - En el laboral.
 - En las Relaciones de Trabajo.

   Las conclusiones son resultantes de la tarea de investigación llevada a cabo, consciente que hemos abordado temas y problemas que están en plena ebullición, y que inevitablemente agregan la visión que tenemos de lo productivo y lo laboral en este sector para la sociedad que deseamos.

  El proyecto contó con la cooperación de empresas y sindicatos, con quiénes se han realizado eventos para la presentación de los resultados, y en el equipo de trabajo participaron de la UCV J Ritcher, K Stephany, y de la UC, D Alvarado y D García.

1- Antecedentes. La industria venezolana es joven comparativamente con otros países de América Latina. En un corto lapso logró avances significativos que la llevaron a hacer una contribución de hasta el 20% del PIB, eso en un país que fue la 4ta economía de la región durante casi toda la mitad del pasado siglo XX, y hoy a duras penas su economía es la décimo tercera, y su PIB per capita en América Latina y el Caribe solo supera a Haiti y Nicaragua, esa debacle global de toda su estructura productiva no deja indemne a ninguna actividad productiva. Por tanto, el sector industrial en el 2020 apenas produce un 15-20% de lo que producía hace pocos años, según señalan nuestras entrevistados y otras fuentes acreditadas, como son los propios organismos gremiales del sector. 
  Esta debacle nos lleva a prestar atención al sector industrial una visión global de sus dificultades, qué factores llevaron a tan bajo nivel productivo y luego centrarse en el modelo laboral que sostuvo, y que le permitió tener un desempeño razonable hasta hace ocho - diez años. 
Las preguntas que promueven esta 1era parte, incluyen: 
  • ¿Cuál fue el modelo de desarrollo y en su seno cuál de industrialización?
  • ¿Cuál fue el nivel de desarrollo de la industria en Venezuela? 
  • ¿Cuáles fueron sus principales contribuciones al país? 
  • ¿Cuáles ramas se desarrollaron más? Por qué?

2-  Período de análisis 2013-2020. Los años que transcurren a partir del 2013 han mostrado un deterioro del sector productivo industrial, como no se conoce en otros momentos de su historia. Se destruyen seis décadas de construcción del tejido industrial del Estado Carabobo. En este reciente sexenio ocurrió el desenlace de dificultades que venían gestándose en lo que va del siglo XXI. Para algunas ramas y empresas los efectos han sido devastadores, como ensamblaje y partes automotrices, metal-mecánico, cauchero, farmacéutico, calzado, construcción. Otros se mantienen con disminución acentuada de su producción, como el de alimentos y bebidas, plástico, químico y productos del hogar. 
Venezuela es un caso de estudio de ¿cómo la economía de un país se deterioró tan aceleradamente en tan corto tiempo?

3- Promocion y ejecución de la investigación. La actividad académica regular permite estar en contacto con datos y situaciones como las que llevan y se desarrollan en este proyecto, así como con diversos actores del campo laboral. Los pasos más recientes, incluyen encuesta respondida de manera anónima por miembros del Colegio de Licenciados en Relaciones Industriales del Estado Carabobo en el mes de septiembre de 2019, que laboran o han laborado en actividades vinculadas a las relaciones de trabajo, y con ello hubo insumos de motivaron hacer un esfuerzo de investigación más detenido.  Por lo que desde fines del pasado año 2019 se venían haciendo contactos empresariales y sindicales promoviendo la investigación, y la importancia de la colaboración para hacer entrevistas a profundidad, que se realizaron entre enero y marzo del 2020,  orientadas con guías que se entregaron previamente a los entrevistados, algunos datos fueron complementados con información de la web. Para el momento del inicio de la cuarentena a mediados de marzo, se había casi completado un número de casos que permitían los análisis de los problemas a investigar. 

4- Casos estudiados. Se abordaron con las entrevistas a 18 casos, algunos con entrevistados empresariales (10), otras con dirigentes sindicales (8), y sólo dos en donde coinciden ambos actores. Hay que hacer notar, que algunos de nuestros entrevistados disfrutan de posiciones gerenciales o sindicales con ámbitos más allá de la empresa caso incluido en el proyecto, por lo que podían hacer referencias con propiedad a otras empresas de su grupo corporativo o de la acción sindical, según el caso. También es destacable que las entrevistas sindicales fueron al secretario general, el cargo de mayor responsabilidad en la junta directiva, y en casi todos los casos con el acompañamiento de otros directivos.
 La mayoría de los casos corresponden a grandes empresas transnacionales, y las restantes empresas estudiadas son nacionales del sector privado. De las 18 empresas, 13 están operativas y 5 entre cerradas o de cero producción. De las operativas, apenas hay una con el 40% de uso de su capacidad instalada, la mayoría está entre 5 y 15%, y con tendencia a la baja, dada la situación de cuarentena que se presentó mientras elaboramos este informe final. La mayor parte del parque industrial de Carabobo esta conformado por fábricas de bienes de consumo de personas y familias, y muy poco de bienes de capital, en el presente grupo analizado, se tiene 16 de las primeras y 2 de las segundas.

5- Relaciones de trabajo que se construyeron en el sector, sus fundamentos y modos de funcionar. Sus raíces y modelos de referencia. Luego su evolución y estado actual en tanto sector manufacturero. Con las preguntas siguientes encaramos este campo:

¿Contribuciones y aportes de la industria a las Relaciones de Trabajo? 
¿Corporativización de las rel.laborales y del sindicalismo?
¿Caracterización del modelo laboral adoptado en la industria ? 
¿Patrón contractual reivindicativo? 
¿Predominio de lo reproductivo sobre lo productivo? 
Hay nuevos parámetros en el ámbito laboral venezolano? ¿en el industrial? ¿Llevará a nuevas reconfiguraciones? ¿Cuán diferentes?

6- Desindustrialización del país.  Aborda los factores que en este pasado reciente han limitado el funcionamiento industrial, lo que ha llevado en el Estado Carabobo a cientos de cierres de empresas y achicamiento de casi todas, igual ha ocurrido en el resto del país.

  En los años del actual régimen lo que se ha visto es un fenómeno más complejo, que no es el replanteo o reorientación del modelo de desarrollo industrial, sino algo que consideramos más complejo, como es el sesgo anti industrialista que evidencian las políticas y su instrumentación desde la esfera gubernamental, influenciada por un enfoque ideológico cuestionador y desconfiado del manejo privado de los medios de producción, al menos de la amplia mayoría.
Nos interrogamos, como motor de la investigación, consciente que hay necesidad de investigar más para satisfacer la complejidad de estas preguntas:
  • ¿Cuánto ha sido la pérdida total de producción, de empleos y de montos de salarios y otros beneficios? Visto en la perspectiva de las empresa y los trabajadores del sector, así como de la sociedad venezolana.
  • ¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno en estos resultados? ¿Los empresarios? ¿Los sindicatos?
  • ¿Cuáles y cuántas empresas que hoy están tambaleándose o en dificultades, no estarán en el corto plazo?

7- Empresas estatales. Fundamental proveedor de materias primas, el Estado tiene el monopolio de las empresas productoras de derivados petroleros, petroquímica básica, del hierro, acero y aluminio. Estatizaciones dejó en manos del gobierno a sectores completos de provisión de servicios y productos de amplio uso en diversidad de actividades productivas. Principal comprador que ha cambiado sus fuentes de suministro, dejando de lado tradicionales proveedores. Nuestras referencias a estas empresas es porque todos los casos estudiadnos resienten el corte o disminución de la provisión de materias primas e insumos de estas empresas, así como de las prestadoras de servicios públicos esenciales.

8- Política estatal hacia el sector, controles y regulaciones. Por medio de Leyes habilitantes entró el Caballo de Troya. El Ejecutivo gobierna vía decretos y de mecanismos de excepción. Se han producido modificaciones de fondo del sistema económico, lo que ha dado lugar  a un país con orientación extractivista, que significa más dependencia de explotaciones primarias, más minero y más importador en consumo y necesidades de bienes de capital. Hay críticas al extractivismo por ir contracorriente de la orientación industrialista, por tanto contribuyendo acentuar la desindustrialización que venía en camino y se aceleró en el período 2013-2020. La expresión más regresiva  de esta política se observa en el fomento y existencia del “Arco Minero del Orinoco”, que ha dado lugar a una notable depredación de una parte del territorio nacional, de mayor tamaño de muchos países, por ejemplo de Cuba, de Corea del Sur. La opacidad en lo que ahí ocurre, no permite a los interesados en el país, saber a profundidad las prácticas productivas y laborales que ahí se ejecutan. 

9- El control de cambio, se utilizó como un entramado e instrumento de control, de premios y castigos, así como de aprovechamiento de comisiones. Finalmente fue liberalizado a principios del 2019, y más atrás ocurrió otro tanto con los precios, al tener el sector privado que utilizar divisas propias o adquirirlas  en el mercado. La dolarización vino como una “bendición” se dijo desde la Presidencia de la República, se perdonaron 17 años de condena al “maldito dólar”. De todas maneras estas liberalizaciones llegaron tarde para algunas empresas que agotaron sus capacidades de preservar sus operaciones. 
Diversas regulaciones de precios, zonas de seguridad, acceso a bienes y servicios, condiciones de trabajo y de ambientes laborales, colocan a los dirigentes sindicales y gremiales en situaciones de riesgo de ser criminalizados.

10-  Militarización de actividades productivas, y en ámbitos de tradición civil. La reiterada auto identificación como régimen cívico-militar, es el sustento de la asignación a órganos militares de amplias actividades públicas unas de regulación y otras de involucramiento directo en actividades de producción, especialmente en sectores que tienen relación con alimentación, productos y servicios básicos. Además, en los específico de las RRTT, se observa el ejercicio de funciones en el propio ámbito de la Administración del Trabajo, algunas clásicas de este campo civil, como  la mediación, la inspección y vigilancia, y sumase la clásica militar de la represión. El fomento de los CPT, que integra a milicianos en la vida productiva apunta a mayor profundización de lo militar en lo civil. 


Respuestas del sector industrial empresarial

11- El esquema de negocios; cambios de dueños; reorganización productiva; desconsolidación; de fabricante integral a importador , distribuidor o proveedor de servicios; cierres temporales y definitivos.

  Todos los 18 casos estudiados han reducido su producción de manufacturas, 13 aún están operativas y 3 sin manufacturar, en cero producción y orientadas a importar bienes terminados y distribuir, y 2 cerradas indefinidamente, todas las de estos últimos segmentos son transnacionales.  De las que continuan operativas, apenas hay una con un 40% de uso de su capacidad instalada, le sigue otra con 25%, y  la mayoría está entre 5 y 15%, y todas con tendencia a la baja.

 La principal causa de tan extrema reducción está en el estado del mercado, el empobrecimiento sostenido de la población en los seis años que analizamos. Se han producido reestructuraciones que llamaremos de facto, porque han sido determinadas por la aguda baja de las ventas, son redimensionamientos con cambios en la organización del trabajo, las políticas de RRHH y RRTT. Todas las transnacionales desconsolidaron sus operaciones en Venezuela.

12- Adaptaciones a regulaciones laborales. De rigidez a liberalización de facto de algunos procedimientos. Esta flexibilidad ya existía a lo largo del régimen en la gestión de las entidades públicas, pero no para las privadas. Tampoco fue producto de la derogación de las regulaciones originales, sino de la permisividad en la fiscalización por parte de los entes gubernamentales, dicha liberalización provino como recurso para atender le extrema escasez de alimentos y productos esenciales en el hogar. De la inamovilidad absoluta a las suspensiones temporales de la relación del trabajo, estimular renuncias y finalmente despidos.

  Se generalizó y materializó la aplicación del Art 148 Dlottt; suspensión temporal de la vigencia de los convenios colectivos o facilidades para el despido, establecimiento de Junta administradora colegiada e Instancia de Protección de Derechos.

13- Hiperinflación. Se hizo presente  a partir de septiembre del 2017 y persiste al día de hoy. Para el año pasado se afirmaba tratarse de la tercera más prolongada de la historia. Hoy sin duda pasó al 1er lugar, luego de 33 meses continuos. 

 Precios pasan por dos situaciones extremas, una de precios subsidiados con extrema regulación y no se produce con fluidez, frecuentes paralizaciones por falta de materias primas; a otra y de extrema desregulación, pero los precios no permiten que las compras regresen a sus niveles. Los salarios tendrían que recuperar varios cientos, y en algunos casos miles por cientos perdidos. 
  
14-Convenios colectivos,  remuneraciones, reducción de personal. De haber sido un país de importantes costos laborales, ha pasado de ser uno de los más bajos del continente. Los salarios de gran cantidad de trabajadores, están en niveles que no logran pasar de pobreza extrema a pobreza.

 No se negociaron en base a salarios reales, solo nominales, lo que sería propio de una economía de estabilidad de precios que dejó de existir a mediados de los años setenta. y no se adecuó la manera de negociar remuneraciones, más allá de incrementos escalonados en lapsos que con el tiempo se han reducido, pero persistiendo la prescindencia de las técnicas que centren el proceso en salarios reales.  

  Predomina la prorroga de algunas cláusulas de los convenios colectivos, la monetización de ciertos beneficios, y el congelamiento de la amplia mayorías de las condiciones restantes. El incremento de las bonificaciones ha dado lugar a que es usual cobrar más en bonos que en salarios. La circular interna 2792, facilitó y flexibilizo las RRTT.

  La dolarización no está extendida, al menos en pagos con esa moneda, sólo se usa como referencia en algunos casos. Pero, el trabajador convierte en sus cálculos personales y  para sus erogaciones, lo que gana en dólares, porque en esa moneda ha de pagar diversos conceptos cotidianos.

  Cambio del cono monetarios establecido a partir del 01 septiembre del 2018, al eliminar cinco ceros al bolívar fuerte,  desvanecieron las prestaciones sociales, los fideicomisos, las cajas de ahorro, y los pasivos laborales, reduciéndolos a cantidades insignificantes. Un verdadero despojo, pendiente de su compensación.

  Diversas experiencias se encontraron para reducir las plantillas, algunas previstas en los propios convenios colectivos, con estímulos económicos. La concesión de estímulos extras fue creativa desde quien los ofrecía, como de quien los solicitaba. 

Los sindicatos aceptaron al final las suspensiones, con el mínimo de lesiones económicas para los trabajadores. Las empresas fueron diseñando y ejecutando compensaciones para aquellos que se mantenían activos. En el año 2019 se generalizó agregar divisas para estimular las renuncias, según antigüedad y jerarquía.  

-  ¿Hasta cuándo las remuneraciones estaban ancladas a los convenios colectivos?
¿Qué cambios experimentó la convención colectiva en esta etapa?

 - ¿Cómo responde la empresa para adecuar costos de personal con la baja de producción? 

15.  De la relación colectiva a la individualizada.  Con la no no renovación de los convenios colectivos ha ocurrido en todos los casos estudiados, sustituyéndose por actas de extensión, siempre con intervención de la Inspectoría del Trabajo en la primera ocasión. Esto ha dado pié a procesos de sustitución de la relación colectiva por la individualizada.

16-Modificaciones en el tiempo de trabajo.  Se han perdido horas-trabajo, sea por las reducciones, por las suspensiones, como la reducción del tiempo efectivo de trabajo. Las de turnos rotativos, los fueron dejando hasta quedar en uno solo, salvo los casos de trabajo continuo que es reducido a su mínima expresión. Encontramos casos de aumento de jornada para así reducir la presencia en la planta a solo tres o cuatro días semanales.

  En su pico, el ausentismo subió a niveles desconocidos, se entiende que las dificultades para la procura de alimentos, servicios, medicinas, eran argumentos incontestables.

  A los problemas de falta de materias primas, baja de ventas, acumulación de inventarios, se agregó el colapso de los servicios públicos, especialmente la energía eléctrica y el transporte. Las empresas aprovechaban para reducir beneficios establecidos en los convenios colectivos.  

Respuestas del sector sindical industrial al entorno político y económico.

17- Nuevas realidades en el ámbito productivo, político y sindical. Ideología del gobierno no admite autonomías de los actores socio laborales. Por ello se los inventaba a su propia manera de entender el papel que debían de desempeñar. Considerando que el primer deber de los gremios y sindicatos es defender al gobierno, por encima de cualquier otro interés. Esto obviamente lleva a discrepancias, que pueden devenir en confrontaciones y desconocimiento, lo que tiende a tener mayores consecuencias y perjuicios para los sindicatos y gremios. La crítica de parte de los dirigentes a los actos del régimen los convertía en un adversario.

  Las tasas de sindicalización aunque oficialmente no se publican, fuentes reconocidas, como Encovi, señalan su notable disminución. El régimen promueve otras formas de representación y afiliación, en un momento inicial fomentó cooperativas, fracasó luego de pocos años, pero persistió fragmentado con los delegados de prevención y en los últimos años con los Consejos Productivos de Trabajadores.

  La ambigüedad en torno a los CPT se observa, en que por un momento se mostraban claramente como sustitutos de los sindicatos y de la lucha reivindicativa de los trabajadores, y en otro como expresiones de un oportunismo político. Nuestras investigaciones muestra que estos esfuerzos oficialistas por imponerlos han sido fallidos, y sin duda ahuyentan al capital, fragmentan a los trabajadores, aunque en ellos hay poca inclinación a esta figura, finalmente se conoce que en las empresas estatizadas que se desenvuelven cómodamente, no mejoran la producción. 

  En los 18 casos estudiados, tenemos que no existen juntas directivas en seis sindicatos, y todo ocurrido en el último par de años, directivos salieron por renuncia o por calificación. Además en tres de ellos tienen la junta directiva incompleta, dando lugar a desconocimientos y restricciones para ejercer regulares relaciones con los empleadores. 

  La edad de las empresas suman muchos más años que la de los sindicatos, una amplia mayoría de reciente data, un 72.3% nacieron en el mismo período del actual régimen bolivariano, lo que indica que fueron promovidos por el gobierno en procesos de paralelismo del año 2000 en adelante. Son sindicatos jóvenes que suplantaron a organizaciones de larga edad vinculados con los partidos que gobernaban anteriormente, y que no resistieron la euforia bolivariana en sus primeros años. No obstante esa juventud, es notable la corta edad que alcanzaron la mitad de ellos, un 50% en tal situación sea porque están sin junta directiva o incompleta, con dificultades de ejercer su representación.  

 Un sindicalismo organizado por  empresa requiere mucho más articulación sectorial y nacional, e igual vinculación con los escenarios donde se pueda incidir en los procesos de toma de decisiones que les afectan, como son de las políticas públicas nacionales,  sectoriales y regionales. Toda esa desarticulación  lo limita para  la construcción de respuestas acordes con las complejidades que se derivan del funcionamiento político y económico de estos años.     

18-  La pérdida de las convenciones colectivas. La pérdida de las convenciones colectivas, ocurre en primer lugar porque al ser de empresas, y éstas cerrar o paralizarse entonces muere o se congela el sindicato negociador y co administrador del convenio. Dadas las dificultades en el sector industrial en la presente etapa, hay condiciones expresadas en cláusulas que no tendrán aplicación, u otras que requieren ser adaptadas, pero también cabe la vigencia de algunas en la situación de suspensión.

 Ante la situación que no haya activo ningún miembro de la directiva sindical en la empresa, y si se trata de un sindicato de ese ámbito, es cierto que no hay con quién negociar en esa coyuntura, pero el sindicato sigue existiendo porque tiene afiliados. Tendrían ellos que renunciar a su afiliación. No es un acto que depende de la voluntad del empleador, sino de lo que los afiliados se planteen. 

  Los trabajadores cuentan con los sindicatos y los convenios colectivos como sus instituciones propias, en las relaciones de trabajo ellas son expresión de la bilateralidad. En una sociedad para su gobernabilidad existen acuerdos entre los factores de la producción, decimos el trabajo y el capital con el estado de regulador, para que se produzca, se genere riqueza, se distribuya y redistribuya la ganancia, para que se destinen medios para fortalecer el aparato productivo y la población trabajadora. Es el consenso nacional, que se reproduce en los sectores y ramas, y por supuesto en los centros de trabajo.    

19-  Acciones de protesta, restricciones, represión, resultados. Hasta antes del 2013, los reclamos laborales se realizaban por motivos convencionales: por pagos incompletos de prestaciones sociales, salario, horas extras, de vacaciones, de utilidades, de retención indebida de algún concepto; denuncias diversas sobre incumplimientos de la legislación laboral y otras normativas; finalmente había mas recurrencia a la AT, que actuaba con su favoritismo sindical bolivariano. 

En la medida que el país y los trabajadores llegaron a niveles de deterioros nunca conocidos, los móviles de la protesta laboral cambiaron; los más frecuentes han sido mantener el empleo y  oponerse al despido, exigen la reactivación del aparato productivo, solicitan aumentos de salarios independientemente del convenio colectivo,  y denuncian sus diversas violaciones.

La AT ha flexibilizado sus respuestas al reclamo patronal, estimula que empresas y sindicatos busquen acuerdos directos, hay sindicatos que se habían acostumbrado a que la AT estuviera siempre de su lado.

Las reacciones gubernamentales de asegurarse la gobernabilidad no permitió que los conflictos se extendieran a otros espacios y se prolongaran. La atomización y fragmentación sindical en la industria, como factor debilitante ante situaciones complejas como la presente, no han permitido dar respuestas suficientes para influir en reorientar en diversas instancias con influencia en la solución de los problemas de cierres, de apoyos, de regulaciones, de financiamientos.

20- Pandemia y confinamiento. Ya habíamos casi terminado las entrevistas y reuniones propias del trabajo de campo, justo cuando se inició la cuarentena convertida por dos prórrogas en noventena, y que paralizó a casi toda la industria, salvo parte de alimentos y determinados productos esenciales; lo que redujo aún más los registros de producción que habíamos recopilado, con todas las implicaciones laborales. De todas maneras las expectativas económicas que se avizoraban antes de la pandemia, eran cercanas a lo ocurrido en los últimos tres año un -15% del PIB, que parece será un poco más al evaluarse los efectos. Nos resta afirmar que es difícil encontrar un peor cuadro para la industria y los trabajadores. A Venezuela la encuentra la pandemia en una situación ya de catástrofe económica y social. Titánica la voluntad de quienes aspiran un mejor país con estas adversidades.

martes, 16 de junio de 2020

PROYECTO: DESINDUSTRIALIZACIÓN Y RELACIONES DE TRABAJO

  
Terminando el mes de Mayo, hemos concluido el Informe Final del proyecto:

 DESINDUSTRIALIZACIÓN  Y RELACIONES DE TRABAJO.
Políticas para desindustrializar: efectos y reacciones de los actores laborales

  En lo inmediato se organizan para llevar a cabo talleres virtuales y  en algunos casos  presenciales, con las precauciones sugeridas en el marco de las restricciones divulgadas por los órganos competentes. El propósito es dar a conocer quienes participaron y colaboraron, resúmenes del trabajo realizado a partir de los objetivos  propuesto, de las maneras cómo se abordaron los problemas, del contenido en sus distintas fases y las conclusiones.  

Resumen: 

Resultados de una investigación efectuada a lo largo de los últimos meses del 2019 y primer cuatrimestre del años 2020, sobre el sector industrial en el Estado Carabobo, tiene como objeto presentar elementos de la situación de la industria manufacturera, que evidencian las dificultades del sector para mantener activas sus operaciones, así como las opciones observados tanto en el comportamiento de la  gerencia y de los sindicatos, sean unilaterales o en el marco de las relaciones de trabajo, por negociadas y acordadas, para tratar de mantener sus operaciones. En la misma se hace referencias a las políticas públicas que tuvieron un impacto en los centros productivos y sus actores. Se realizaron encuestas y entrevistas en el Estado Carabobo a gerentes de empresas y dirigentes sindicales, de distintos sectores de la industria, aunado a la revisión de documentos de los sectores analizados y de seguimiento sistemático del funcionamiento laboral en el marco de conducción de proyectos de investigación y de formación en relaciones de trabajo a actores laborales del sector.

 El informe final comprende una introducción que razona lo que se quiere estudiar y cómo se llevará a cabo. Luego los capítulos 1 y 2, refiere brevemente a los antecedentes de la industria tanto en Venezuela como en el Estado Carabobo. En el capítulo 3 nos ocupamos de uno de los temas centrales de la investigación, la desindustrialización, ofreciendo una visión de su profundidad en las consecuencias. En el 4, las relaciones de trabajo, el otro tema central del proyecto, se ofrece una caracterización de su funcionamiento en el país y en particular en la industria.

  El capítulo 5, aborda las dificultades para el funcionamiento productivo, lo que lleva a considerar factores de políticas públicas que dificultan tanto el funcionamiento productivo como el laboral. Las respuestas de gerentes de las empresas a lo anterior son desarrolladas en el capítulo 6, tanto en el impacto en el funcionamiento general de la industria, como de la actividad productiva de un determinado grupo de empresas del Estado Carabobo, algunas con actividades fabriles en otros estados, pero todas con una producción destinada al mercado nacional, y casi todas en sus momentos de normalidad productiva con exportaciones en el ámbito regional latinoamericano y del caribe. El otro componente de este capítulo es cómo las empresas han respondido a las exigencias de conducir sus relaciones de trabajo dentro de estas circunstancias. 

   Con la misma intención anterior se analiza en el siguiente capítulo -7-, es decir los impactos que reciben las empresas y como afectan el funcionamiento de las relaciones con los sindicatos, y ante tal situación ¿qué hacen estos, cómo responden? y una aproximación a los efectos. Se entiende que las políticas laborales gubernamentales han afectado a todo el sistema productivo, con consecuencias que repercutieron en el ámbito sindical, pero no para su fortalecimiento sino más bien para su fragmentación, con la inobservancia de los conceptos fundamentales de libertad sindical y de las negociaciones colectivas - Convenios OIT 87 y 98-, que habían alcanzado vigencia y reconocimiento en las relaciones de los actores participantes en el modelo laboral venezolano. 

domingo, 17 de mayo de 2020

CONSEJOS PRODUCTIVOS DE TRABAJADORES Y CONTROL OBRERO. ¿QUÉ TRAJERON Y QUÉ DEJARON?


 Hace quince años calladamente empezaron a circular dos propuestas de creación de los consejos productivos de trabajadores, una impreso con papelería de la fracción parlamentaria del Partido Comunista de Venezuela, parte de la alianza gubernamental; y la otra -casi anónima- no indicaba autoría por ningún lado, pero durante su circulación algunas fuentes se lo atribuyeron al propio Ministerio del Trabajo, qué no llegó a desmentirlo. 

  En los medios laborales del país resultó un poco extraño el planteamiento, porque no se conoce de tradición consejista en las relaciones laborales nacionales. La revolución bolivariana, para entonces, se había hecho conocida porque ya se autodefinía como una revolución socialista. Caracas empezó a competir, en consecuencia, con La Habana en centro de encuentros y reuniones internacionales, para construir proposiciones y luego circularlas para ganar adherentes, en una estrategia de afuera hacia adentro y de arriba hacia abajo, así se veía la propuesta de los CPT. 

  Se enganchaba lo anterior con otra proposición, la de control obrero. De ella se menciona atropelladamente en los convulsos años de 2001 - 2003; años de varios paros nacionales que comprometieron abierta y militantemente a parte del liderazgo gremial del empresariado, y por supuesto, de dificultades económicas que muchas empresa no pudieron superar. 

  Con lo primero, el Presidente Chávez, amenazaba con  “empresa parada, empresa tomada”, popular consigna de otros lares, por el cono sur. El prolongado paro petrolero y de otras ramas más, dejó en estado grave a muchas empresas que no pudieron recuperarse. Siguiendo la consigna, fueron ocupadas por los trabajadores, y de ahí vinieron las primeras referencias a la situación que se llamo el control obrero. 

  Algunas fueron estatizadas, otras no, pero de manera episódica hubo las tomas obreras, que vendían la producción que encontraban en almacenes, y cuando tocó producir empezaron las limitaciones y casi todas esas tomas no llegaron muy lejos. 
  
   Ni el movimiento de los trabajadores ni el gobierno estuvieron preparados para las exigencias planteadas, ni tampoco hubo esfuerzos por crear un verdadero sector de economía social o de empresas recuperadas,  donde cabían estos experimentos. Pasados varios años solo se conocía de su constitución en las empresas estatales, más aquellas tomadas durante el presente régimen, total no eran entonces pocos casos, aunque sin resultados favorables que mostrar.
  
   El esfuerzo del gobierno por imponerlos lo llevó a incluir los CPT en el Decreto-Lottt -2012-. La insistencia lleva a la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente,  a convertirse en ente legislador de este específico tema, Ley Constitucional de los Consejos Productivos de Trabajadoras y Trabajadores (ANC G.O 439.886, Febrero 6, 2018), y ahora empieza a promover su creación en las empresas privadas.            
  
  Los CPT y el Control Obrero fueron desde un primer momento, los lobos del gobierno para amenazar a las empresas, pero también a los sindicatos. A los primeros para el control de la producción y el escrutinio operativo y administrativo, y para los segundos, porque se colocaba en situaciones que les resultaban ambiguas, ya que también podía impedir el accionar de los sindicatos en sus diversas estrategias para demandar reivindicaciones.

  La creación de los CPT recibió un impulso desde el propio despacho del Trabajo, que avisaba informalmente que iría a la empresa a hacer la asamblea de creación del CPT. Conocimos de avisos de apenas un día antes, o de fijar la fecha sin consulta con nadie, y llegaban los funcionarios del Ministerio del Trabajo, acompañados de militares, milicianos, sindicalistas oficialistas, y rápidamente hacían la asamblea.  
Un dirigente sindical de empresa de detergentes lo expresaba  “..CPT, es un sindicalismo paralelo en manos del gobierno, para de alguna manera tener control de la producción, porque él sabe (gobierno) que por lo menos en el sector privado no tiene control de los sindicatos, no lo tiene, y para de alguna manera estar dentro y aplicar sus políticas nos creo esa figura”.  Pero también se observa que hay casos que reconocen que “.. intentaron crear los CPT.. hicieron asambleas pero al final se dieron cuenta que el control y liderazgo estaba en nuestras manos y asumimos ser el CPT de la empresa y así de alguna manera hemos tenido, la tranquilidad de no estar infiltrados en esa parte”
  
  La ambigüedad en torno a los CPT, en un momento se mostraban claramente como sustitutos de los sindicatos y de la lucha reivindicativa de los trabajadores, y en otro como expresiones de un oportunismo político. Con respecto a lo primero, un dirigente sindical de empresa transnacional  Con respecto al sindicato, veo que hay un objetivo que no se ha materializado, pero considero que es la meta, que es sustituirlos por los CPT, más medidas de control, la intención es que les informen al  Estado con gran detalle de todo lo concerniente a la producción de las empresas, y se lo reportan a los militares”.

  Nuestras investigaciones muestra que estos esfuerzos oficialistas por imponerlos han sido fallidos, y sin duda ahuyentan al capital, fragmentan a los trabajadores y no mejoran la producción. 

sábado, 7 de diciembre de 2019

Indagando situación del Carabobo industrial




  Por varias décadas a Valencia se le identificaba como la ciudad industrial de Venezuela, y con muy fundada propiedad. Había iniciado una moderada actividad industrial desde las primeras décadas del siglo XX, pero que no alcanzaban para tal identificación. Sin embargo en la década del cincuenta con la construcción y puesta en marcha del gran complejo petroquímico, identificado como el Instituto Venezolano de Petroquímica -IVP-, con recursos del Estado de entonces, lo que con junto a la ubicación de Puerto Cabello, avizoraban la perspectiva que el Estado Carabobo y su capital Valencia, tendrían ventajas comparativas para que al industrializarse el país, captaran la mayor inversión en este sector.

  Efectivamente el compromiso del Pacto de Punto Fijo, el pacto social post dictadura, de fomentar una política de desarrollo industrial por vía de la importación sustitutiva, que si bien generó competencias entre varias regiones que aspiraban ser la receptoras de esas inversiones, al final el Concejo Municipal de Valencia y la fuerzas vivas de la ciudad, ofrecieron ventajas que convirtieron al Estado Carabobo en un estado industrial, sea por su producción como por la fuerza de trabajo empleada tanto en el propio sector manufacturero como en las actividades terciarias vinculadas. Hay que advertir que se trata de un estado con una modesta extensión de 4.3 mil kilómetros cuadrados, el tercer mas pequeño de los 23 estados, pero al mismo tiempo el tercero en población.

  En ese orden el Estado Carabobo y su capital Valencia eran para Venezuela, el Manchester inglés del siglo XIX o el Detroit de los EEUU del siglo XX, pero ese período ya dejó de ser. Sin embargo, hay acumulada una experiencia industrial, que si bien con galpones vacíos o a medio funcionar, permitió la formación de cientos de miles de personas en actividades sean las operarias, burocráticas, gerenciales, planificadoras, de procuras y de tantos otros servicios que demanda la manufactura, que hoy se preservan en sus funciones una modesta cantidad, aparte que otros se han replanteado y dirigido hacia otras actividades tanto en la zona como en otras del país, o se han integrado a la diáspora que recorre todo el continente americano y algunos países europeos.

 Pues bien, hoy el panorama ha cambiado. Hay indicadores que lo revelan. Aún cuando los registros claves en este tema de índices industriales se han dejado de publicar; por ejemplo, ya no se realiza la encuesta industrial que venía de tiempos de la OCEI, que luego paso a ser el INE, pero tenemos a la vista la evidencia de la soledad que hoy reina en la franja industrial que parte de la zona norte del estado, es decir Morón y Puerto Cabello, llega a Valencia y se desplaza hacia el lado oriental, a los Municipios San Diego, Los Guayos, Guacara, San Joaquín y Mariara. El lado occidental del estado es más agrícola, pero sí logró un desarrollo agroindustrial con empresas en ramas vinculadas con el procesamiento directo de productos agrícolas y animales.

  Es este marco y aprovechando invitación a actividad académica con motivo del Día
del profesional de las Relaciones Industriales y los Recursos Humanos (17 de Sept.), con el Colegio se extendió encuesta que la llamamos Balance Productivo y Laboral  por lo que ambas categorías eran el centro. Lo primero -Desempeño productivo- , interroga cómo se ha manifestado, con cuáles consecuencias y reacciones empresariales. Del desempeño laboral, se indaga tanto en lo individual como colectivo, además los cambios en la nómina, en las remuneraciones. Y una tercera parte, muy sucinta, sobre políticas públicas. Aquí la mayor parte de las respuestas son abiertas, breves.

  Se acompaño la encuesta con el texto siguiente, que da las explicaciones fundamentales del propósito de la misma.

“Esta encuesta anónima nos permite aproximarnos al desenvolvimiento productivo y su repercusión en lo laboral, de organizaciones ubicadas en el centro del país.

No es necesario mencionar nombres de personas ni de organizaciones. Pero sí importa saber de las respuestas, un perfil general de la organización que se tiene en mente para las mismas.
Por ejemplo si es pública o privada; del cual sector se trata - industrial, comercial, servicios, agroindustrial, primario-; empresa pequeña, mediana o grande; sí está produciendo, y en cual %; algún otro que quien responde, crea de interés.

Es bienvenida y valorada la opinión que como profesional en el área y conocedor de estos temas, Ud desee formular.

Estas respuesta sólo nos ayudan a tratar de comprender mejor la situación que vivimos como profesionales de los estudios del trabajo y lo que esto tiene que ver con la sociedad en general. Partimos que estamos conscientes que el funcionamiento de las relaciones de trabajo es esencial para un mejor desempeño productivo y una mejor calidad de vida de quienes producen.”

 La misma fue respondida de manera anónima por 40 de sus miembros del Colegio, que laboran o han laborado en actividades vinculadas a las relaciones de trabajo, sea en empresas privadas, estatales, en el ejercicio independiente o en la academia, y localizados en el Estado Carabobo, dado el ámbito de este gremio profesional. Las respuestas fueron dadas de manera equilibrada entre la condición de gerentes y en la de trabajadores que ejercen una profesión concreta. En cuanto al tipo de propiedad en la cual laboran o laboraban, fue dominante la ubicación en empresas privadas, 3/4 partes quedando el cuarto restante en empresas o entes públicos.

  Analizadas las respuestas por sector productivo, la mayoría corresponde al industrial, seguido de comercio y servicios. Según el tamaño hay equilibrio en la distribución entre la condición de grande, mediana y pequeña. 

  Se complementa este material con la presentación anexa que va en pdf. Se puede afirmar que esta presentación no es un análisis exhaustivo con respecto a las respuestas logradas, se puede ahondar y extraer más elementos, especialmente cruzando las respuestas.


Valencia, 6-12-2019


 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

VENEZUELA: BALANCE PRODUCTIVO Y LABORAL


Formando parte de la publicación "Trabajo y modelos productivos en América Latina II" -ver anterior posteo-, nuestro aporte es el capítulo sobre Venezuela. Un apretado resumen es el siguiente.

RESUMEN

Se analizan las relaciones de trabajo en el período del 2013 al presente. Los elementos resultantes de la investigación ofrecen análisis de un marco económico caracterizado por el deterioro continuado de las actividades productivas, a tal extremo que todos esos años hasta el presente 2019, ha venido ocurriendo una disminución del PIB. El pilar de la economía venezolana, su producción petrolera ha caído a niveles que no alcanzan para cubrir los gastos del Estado y su expandido gasto público. Así también, otros sectores estatizados se han convertido en cargas para los reducidos ingresos que aportan los impuestos internos, de empresas, consumidores y trabajadores.
  En este marco, el ambiente político se ha mantenido en permanente conflictividad, sean protestas de trabajadores como de ciudadanos, los primeros experimentando el deterioro de sus ingresos y condiciones de trabajo, y los segundos las condiciones de vida en todo el país.
 Las relaciones de trabajo, como la vida económica y política, experimentan una notable desintitucionalización, especialmente intervenidas por factores extra productivos, como es la presencia militar y comunal en la vida de las organizaciones productivas. Las estatizaciones en casi todos los sectores productivos, permiten intervenir a estos factores en diversos puntos de las cadenas productivas, y generan relaciones conflictivas con las practicas propias y establecidas de las relaciones laborales.
  La investigación se apoya en las relaciones directas con organizaciones productivas y con sindicatos, especialmente del sector manufacturero, con quienes se desarrollan actividades de formación. Ademas se contó con una encuesta indagando impactos de la continuada baja de producción.

Palabras clave: Relaciones de Trabajo, Relaciones Laborales, Sindicatos, Empresas, Sistema Productivo, Salarios, Petróleo.

Trabajo y modelos productivos en América Latina II


El objetivo de esta publicación es analizar las nuevas configuraciones y modelos de desarrollo que se instauraron o consolidaron en América Latina en la presente década contrastando con lo que varios de los autores escribimos a fines de la década pasada y fue editada por CLACSO en 2010. Trabajo y modelos productivos en América Latina : Argentina, Brasil, Colombia, México, y Venezuela luego de las crisis del modo de desarrollo neoliberal / coordinado por Enrique de la Garza Toledo y Julio César Neffa.

El foco del análisis fue tratar de identificar los nuevos modelos productivos, que estaban emergiendo en América Latina, o su continuidad, y si los mismos tenían similares orientaciones y características, si su dinámica los llevaba a homogeneizarlos o si las trayectorias institucionales, históricas de cada formación social conducían a una especificidad. Esta última hipótesis es la que se verificó. 
Tal vez, el fenómeno que los atravesaba a todos era la “vuelta del Estado”. En todos los países, cualquiera fuera el modelo productivo implementado (neoliberal, progresista, socialista bolivariano), siempre se necesitó la intervención del Estado.

La heterogeneidad estructural de los países de América Latina y de la Región en su conjunto explica que en el tiempo los cambios no son sincronizados ni van en la misma dirección. En la primera década del siglo XXI en varios de los países ahora analizados creció sin pausas el PIB, y aumentaron las exportaciones del sector primario aprovechando las rentas y el elevado precio de las commodities, que hicieron posibles por una parte el desendeudamiento respecto del FMI (Brasil y Argentina) y por otra parte la adopción de políticas laborales y sociales que permitieron controlar el crecimiento del desempleo y sobre todo adoptar políticas sociales y de inclusión que beneficiaron a amplios sectores de la población que habían sido históricamente discriminados, al mismo tiempo que se concretaron demandas históricas en materia de derechos humanos, para combatir la desigualdad. 

El desarrollo del comercio exterior beneficio a las grandes empresas agroindustriales y de carácter extractivo, y se amplió el número de países a  los cuales se dirigían, aprovechando que la política exterior de los Estados Unidos, luego de los atentados del 11 de septiembre 2001 se había concentrado en acciones bélicas en Asia y África. 

América Latina sufrió las consecuencias de la mundialización y de la financiarización, que transformaron sus estructuras productivas, sin lograr superar los limites del tradicional modelo de industrialización mediante sustitución de importaciones. Las economías continuaron su proceso de concentración y extranjerización al mismo tiempo que los Estados Nacionales recuperaron poder para intentar regular las economías. Pero faltó un modelo de desarrollo industrial autónomo, con una perspectiva de largo plazo donde las burguesías nacionales comprometidas con el país adoptaran un papel hegemónico y establecieran relaciones de intercambio y de cooperación con los demás países de la región. El boom de las materias primas commodities no fue aprovechado para impulsar el desarrollo industrial basado en el cambio científico y tecnológico, ni para fortalecer la capacidad del Estado para impulsar definitivamente otro modelo productivo, con otra configuración. 

Los salarios reales crecieron varios años por encima de la inflación estimulando la demanda interna de bienes de consumo de origen industrial, incorporando normas de consumo de las clases medias. Los sindicatos se fortalecieron en cuanto al numero de afiliados y a sus recursos y apoyaron los gobiernos que sustentaban esas políticas. En paralelo surgieron o se consolidaron movimientos sociales combativos, compuestos por trabajadores desocupados y precarios, en su mayoría mujeres, con gran capacidad de movilización en el espacio público reivindicando políticas sociales y el aumento de los subsidios.

Los fenómenos de corrupción impulsados por grandes empresas quitaron credibilidad a varios gobiernos y a los partidos políticos de composición nacional y popular, dando lugar a procesos judiciales que buscaron poner en prisión y apartar de la vida política a quienes habían adoptado políticas calificadas como “populistas”, que habían beneficiado a los sectores mas desfavorecidos reconociéndoles derechos, en particular a los miembros de los pueblos originarios y afro-descendientes. 

Las instancias regionales de cooperación económica y los mercados comunes perdieron dinamismo y no pudieron controlar el peso de las empresas transnacionales para reestructurar las economías.
Los autores concluyeron el libro postulando: “Todo esto nos lleva a concluir que el neoliberalismo económico con sus diversas dimensiones está en crisis, pero que no es inminente el derrumbe del modo de producción capitalista y que, en cada país, los grupos y clases sociales hegemónicos y por otra parte los que reivindican cambios profundos, que por medio de sus luchas contradictorias o de los compromisos, establecen mutuas concesiones negociadas y tratan de imprimir al Estado una determinada orientación”. 

Uno de los resultados mas generalizados de ese incipiente progreso económico y social en los países de la región fue la constitución o emergencia de clases medias que adoptaron rápidamente las normas de consumo de los sectores económicos dominantes, así como otras pautas culturales y fueron victimas de los mensajes de los medios de comunicación masivos dirigidos por esos sectores. 
La venta a crédito de bienes de consumo muchas veces importados, fue la herramienta utilizada para su inserción en la “sociedad de consumo” pero redujo el margen de excedente entre sus salarios y los gastos comprometidos, quedando al borde de situaciones de incertidumbre y vulnerabilidad social. En varios países su comportamiento electoral, acorde con sus nuevos valores, benefició a sectores con quienes tenían intereses contradictorios y que llegaron al poder mediante elecciones libres, abriendo una nueva etapa histórica que en nuestros días se cuestiona.

2.- La segunda década del siglo XXI presenta grandes cambios respecto de la primera. El contenido de este libro fue objeto de nutridos intercambios y de una reunión en el marco del congreso de ALAST 2019 en Bogotá. Los autores  son los mismos que participaron en el primer volumen y para continuar y profundizar la reflexión incorporamos a colegas uruguayos y chilenos para conocer su realidad y permitir una mejor comparación. 

Por una parte, Estados Unidos luego de sus costosas aventuras guerreras en África y Asia vuelve a centrar su atención en America Latina que considera su “patio trasero”. Están inquietos ante el avance de China sobre las estructuras económicas de todos los países de la región independientemente del régimen político prevaleciente, así como de los éxitos que habían logrado algunos gobiernos “nacionales y populares”. 

El contexto económico también cambió.  Los precios de las commodities del sector primario cayeron abruptamente, la demanda internacional se frenó y se avizora un largo periodo de débil crecimiento o estancamiento de la economía mundial. Los PIB nacionales crecen ahora mas lentamente y en algunos casos la recesión se ha instalado desde hace varios años (Venezuela y Argentina). Para hacer frente al incremento del déficit fiscal los gobiernos recurrieron al endeudamiento externo, generando presiones para reducir el déficit público y hacer frente a la deuda. Contrastando con la primera década se observa el fortalecimiento del mercado con respecto al Estado. Pero la crisis financiera internacional desatada en el corazón del capitalismo impactó de manera diferente a los países estudiados y también, en este caso, los intentos de controlarla y reducir los efectos perversos tuvieron al Estado como actor protagónico para defender el sistema. 

Dentro de los gobiernos se observó como tendencia que las nuevas fuerzas políticas gobernantes se han desplazado hacia el centro y la derecha neoliberal y en consecuencia no han podido controlar el poder de las empresas transnacionales; la caída de la demanda provocó el cierre de numerosas pequeñas y medianas empresas y la reestructuración de las grandes (subcontratación, tercerización, deslocalización) con impactos sobre el empleo; se redujo el excedente del comercio exterior generando mayor restricción externa. Los gobiernos de casi todos los países  han perdido apoyo popular debido a que aumentó el desempleo y la precariedad, disminuyeron los salarios reales y la participación de los asalariados en el ingreso nacional, aumentó la desigualdad y se han introducido profundos cambios en la legislación del trabajo y de la seguridad social que en mucho casos significa un retroceso histórico significativo. El desempleo y las necesidades básicas insatisfechas, así como la represión y violación de derechos humanos han incrementado los procesos migratorios, pero los países mas desarrollados han adoptado severas medidas de control temiendo el ingreso de los “no documentados”.

Como estrategia de supervivencia los sectores populares recurren al crédito pagando altas tasas de interés ante prestamistas privados usureros, dado que no son susceptibles de crédito por parte de los bancos. La consecuencia mas notable ha sido el aumento de la pobreza y de la indigencia, y se han multiplicado los “comederos” o “merenderos”, con apoyo estatal, de ONG, de las iglesias  y de los propios vecinos, para compensar el déficit alimentario y nutricional tanto en las escuelas publicas como en los barrios populares y villas de emergencia.

Los sindicatos opusieron resistencia, pero se fracturaron por razones ideológicas y problemas internos y como quedaron debilitados y temerosos adoptaron medidas prudentes ante los cierres de empresas, el incremento del desempleo y caída de los salarios reales.  Al mismo tiempo en varios países, los sectores populares, intercomunicados mediante las nuevas tecnologías se movilizaron rápidamente ante los incrementos de las tarifas de los servicios públicos que insumían los escasos saldos de sus ingresos con un papel protagónico de los jóvenes y en especial de las mujeres. La protesta social se expresa en grandes marchas, «cacerolazos» masivos, y en algunos casos enormes destrozos de bienes públicos, saqueos e incendios de colectivos, estaciones del trenes y subterráneos, y supermercados generando miedo en la población, que a veces llegan a justificar la represión y a pedir “gobiernos con mano dura” y “tolerancia cero.” Los gobiernos progresistas anteriores no lograron adoptar una diferencia sustancial en la política de seguridad. Las policías siguieron siendo convocadas a reprimir, y en algunos casos se llegó incluso a disminuir la edad de imputabilidad penal y no hubo un reconocimiento real de los problemas del sistema carcelario. 

Pero también los que cuestionan pacíficamente el orden instituido son objeto de represión por parte de las fuerzas de seguridad, con víctimas mortales, muchos heridos y prisioneros, que sufrieron violaciones a los derechos humanos y acoso sexual y violaciones. Por esas causas, en varios países se cuestiona abiertamente la legitimidad de los gobiernos electos.

Por otra parte un nuevo flagelo se ha extendido en todas las clases de la sociedad y en especial de los sectores populares: la drogadicción y el alcoholismo que sirven como justificativo para acciones represivas en esos sectores, apresando inocentes, sin llegar a vulnerar el poder y la riqueza de los traficantes que buscan asociar a los jóvenes desocupados en sus transacciones.

Cada uno de los autores incluidos en esta publicación abordan algunos o todos  esos aspectos, pero ponen el acento en los impactos de los modelos productivos sobre la relación salarial: el empleo, las relaciones de trabajo, los salarios, la protección social y las condiciones de trabajo y de vida.
Confiamos que su lectura crítica estimule estudios e investigaciones que contribuyan a abordar los temas que no han sido tratados acá y se creen las condiciones para elaborar una reflexión sólida sobre el conjunto de América Latina, cuando creemos que surge alguna luz al final del túnel. Los autores esperamos conocer esas reflexiones.

Todo esto nos lleva a concluir que el neoliberalismo económico con sus diversas dimensiones está en crisis, pero que no es inminente el derrumbe del modo de producción capitalista pues todas las condiciones no estan dadas. En cada país, las luchas entre los grupos y clases sociales hegemónicas y los que reivindican cambios profundos, no impiden que se negocie colectivamente y se adoptan mutuas concesiones negociadas para tratar de imprimir al Estado una determinada orientación.