viernes, 19 de diciembre de 2014

ELECCIONES SINDICALES EN SIDOR



  Las relaciones de trabajo en Sidor no pierden su intensidad y atracción, es por lo que luego de unas prolongadas y complicadas negociaciones colectivas entre empresa y sindicato, por cierto aún sin cerrarse del todo, se abre ahora un proceso electoral de un sindicato tradicionalmente referente en la zona del hierro y en el país, como es Sutiss, a celebrarse del 19 al 21 de Enero 2015. Agreguemos una sorpresiva re estatización en el 2008 que ha mantenido sostenidamente la actividad productiva con índices de producción notablemente menores que los precedentes, además de una continuada y amplia incorporación de mayor cantidad de personas a la nómina de la empresa. Los conceptos y funciones de patrono, gobierno y estado, se confunden en el modo como se gestiona la empresa, influenciando y desnaturalizando el campo de las relaciones de trabajo.

  El escenario para estas elecciones está cargado con las tensiones que alcanzaron su clímax con la firma hace más de cuatro meses de un convenio colectivo que sigue siendo un misterio, ya que aún no ha llegado su texto completo al conocimiento de sus destinatarios principales, como son los trabajadores, y mucho menos a la comunidad y la nación toda, propietaria de esta empresa. No olvidemos que los convenios colectivos son documentos públicos, se trata de las condiciones de trabajo de un numeroso colectivo laboral.    

  Una característica del mundo sindical en los últimos años ha sido la pérdida de sus articulaciones con organizaciones sectoriales, con las regionales y las nacionales; porque en estos niveles hay organizaciones que han desaparecido o se han reducido a actividades de muy poca influencia, y por tanto poco repercuten en las organizaciones de base. Así también han nacido otras que no provienen de las bases sino que nacen por arriba.

  Sutiss no obstante su tamaño como sindicato es una organización de base y de hecho es de empresa, se desenvuelve en el ámbito de una gran empresa, localizada en un espacio determinado. Esta condición otorga ventajas para la comunicación y la acción entre los trabajadores y los dirigentes, todo está centralizado en un único espacio productivo. Los dirigentes tienen una alta visibilidad, por lo que la manera de ejercer la acción sindical sea con predominio de estilos y prácticas burocráticas, democráticas o autoritarias son difíciles de ocultar.

  Un sindicato de empresa está poco conectado con la actividad sectorial productiva, carece de formulación de políticas en este ámbito, y en tiempos que el movimiento sindical en su conjunto está desarticulado y atomizado, es más vulnerable a las influencias patronales y estatales, que son los principales actores con quienes interactúa como entidad,  con intereses en algunos casos coincidentes pero en otros divergentes. El escenario al cual se ve sometido un sindicato en esta situación, esta dominado por lo circunstancial y cotidiano, facilitando una práctica sindical focalizada y cautiva del día a día.  Al final, sigue atrás reactivo de las estrategias patronales y estatales, y por tanto con dificultades para construir y formular las suyas.

  Un proceso electoral sindical inevitablemente se inscribe en la polarización política predominante, aún más en este caso de un sindicato como Sutiss y en una empresa emblemática como Sidor; si bien ésta anteriormente se caracterizó por ser innovadora tanto en lo productivo, como lo organizacional y lo laboral, aportando cuantiosas riquezas a la nación y a la comunidad, hoy no lo es tanto, más bien requiere de ayudas y subsidios para sostenerse, pero sus glorias de ayer siguen pesando, por lo que sus elecciones sindicales atraen la atención más allá de quienes votan y también de quienes gerencian la empresa.

  A pesar de las debilidades planteadas, hay elementos meritorios que constituyen una fortaleza a toda organización colectiva. Destacable la consecuente consulta electoral a sus afiliados. Ello ha permitido que en más de cincuenta años de actividad sindical, de 1963 al 2014, son 51 años, restemos los siete con una directiva interventora impuesta por cúpulas sindicales y por encima de la voluntad de los trabajadores, ha tenido trece procesos electorales y once presidentes sindicales diferentes, lo cual en el movimiento sindical venezolano representa una meritoria trayectoria de cumplimiento estatutario y de alternabilidad. Esto de por sí es un patrimonio digno en el sindicalismo venezolano, de rasgos tan caudillista como las organizaciones gubernamentales y políticas.

  Sin embargo llama la atención el alto número de propuestas electorales. Doce planchas en este caso, en las pasadas elecciones fueron once. Cabe preguntar si tal diversidad de proposiciones responde realmente a pluralidad, diferenciación y especificidad en los análisis de lo realizado y en las visiones hacia mañana, en adecuaciones a nuevas circunstancias, en las propuestas de como encarar los problemas del presente y del futuro, así como las posturas ante los logros, las derrotas y ante los hechos relevantes para los afiliados y para la empresa. Téngase presente la continuada pérdida de capacidad productiva por un lado y el deterioro de las condiciones de trabajo por otro, no sólo como fenómeno particular de esta empresa, sino del conjunto de empresas dirigidas con similares criterios. Por supuesto que en esta coyuntura electoral son repuestas que las han de dar quienes participan directamente proponiendo planchas en estas elecciones, así como han de ser conocidas por los afiliados votantes y el país en general, porque se trata de una empresa de la nación que viene funcionando con serios problemas.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

CRISIS DE LA SOCIEDAD SALARIAL. DESIGUALDAD Y SOMETIMIENTO



   La modernización en nuestra sociedad trajo la difusión y masificación del régimen del asalariado. Los campesinos y jornaleros del campo y la ciudad fueron gradualmente accediendo a un nuevo status que se caracterizaba por el logro de empleos bajo el régimen de asalariado, con un pago fijo y estable, y una tutela de la legislación laboral.

  Hacia los años sesenta este régimen se benefició del impulso que le brindaba un contexto político, que aspiraba estabilidad y una condición económica que adoptó y promovió un esquema de industrialización por la vía de la sustitución de importaciones. Por los años setenta se alcanzó un alto nivel de extensión del régimen de asalariado tutelado, además de sindicalizado y partícipe de los beneficios de las convenciones colectivas, con lo que se fueron mejorando aquellos sectores que convenio tras convenios revisaban y ampliaban sus condiciones de trabajo y el acceso a beneficios socio económicos.

  En tanto algunos sectores mejoraban sensiblemente sus condiciones de trabajo y de vida gracias a las acciones reivindicativas, otros quedaban en los limites mínimos que la legislación laboral otorgaba. Por eso a fines de la década del ochenta se inició proceso de su revisión, concretándose con la Ley Orgánica del Trabajo en 1990, sirvió para mejorar a quienes eran la amplia mayoría de los trabajadores, es decir los que no disfrutaban de los beneficios de las convenciones colectivas. También es útil destacar, que los beneficios de los convenios colectivos se convertían en referentes con cierto impacto en algunos sectores no contractualizados.

  Con lo anterior se deja ver, tres procesos importantes a tener en cuenta en lo tocante al progreso y la desigualdad entre los trabajadores. Primero, es muy importante contar con la capacidad para que se organicen y dispongan de instituciones propias para sus acciones reivindicativas; segundo, que concreten con los empleadores la revisión periódica de las condiciones de trabajo en los ámbitos productivos, sea en la empresa o en la rama sectorial. Tercero, hay necesariamente una vertiente de  la acción reivindicativa que ha de dirigirse hacia las instituciones estatales, para el logro de decisiones sobre políticas sociales y económicas que están más allá de las facultades de los empleadores.

  Con los dos primeros procesos se mejoran las condiciones de trabajo de los trabajadores organizados sindicalmente, por eso el hecho mismo de organizarse es una condición necesaria, y con ello reclamar con la fuerza de la representatividad ante el ente empleador condiciones justas y viables para el trabajo y la distribución de los beneficios. Con el tercer proceso, se apunta a un doble propósito, por un lado obtener respuestas a la satisfacción de las necesidades que están más allá del ámbito de solución de los empleadores, y con esto igualmente se responde por problemas y necesidades de los sectores no organizados sindicalmente, pero afiliables al mundo sindical o asociativo.

  El accionar en los términos descritos es lo que va fortaleciendo la sociedad salarial, porque da a los asalariados un espacio para su mejoramiento en las relaciones de trabajo, así como en las políticas públicas. Si el accionar es sólo en los centros de trabajo, en las empresas, lo que a la larga ocurrirá será una ampliación de la brecha entre las condiciones de trabajo de quienes tienen convenios colectivos, con aquellos que apenas son beneficiarios de los mínimos de la legislación laboral.

  Esta brecha a la larga se convierte en combustible para tensiones entre trabajadores beneficiados por lo positivo de la sociedad salarial, con aquellos que sólo acceden a los mínimos, o  peor aún con aquellos que ni siquiera acceden a estos beneficios de la legislación laboral. Como resultado se ve una fragmentación con tres segmentos claramente diferenciados en el mundo del trabajo, que se traduce en desigualdad. En nuestro modelo laboral se ha pecado de varias maneras para que esta segmentación y las brechas estén presentes. Veamos las más destacadas.

  El predominio de una sindicalización por empresa. Se trata junto con su resultado natural, como es la negociación colectiva igualmente por empresa, de las formas organizativas y de establecimiento de las condiciones de trabajo más retrógrada en las relaciones laborales de una sociedad determinada.

  Este esquema laboral por empresa es funcional a las conveniencias y ventajas de los empleadores. Véase que en el régimen de A Pinochet -Chile-, su conocido Plan Laboral -1978- asociado a su esquema de fomento de una política económica neoliberal al ultranza, se acompañó de cambios en materia laboral que hicieron desaparecer a los sindicatos por rama así como la negociación equivalente, sustituidos por los sindicatos y las negociaciones por empresa. Esquema que trajo consigo la desarticulación y fragmentación de las organizaciones de los trabajadores.

  Entre las consecuencias de estas forma de las relaciones de trabajo, se produce un fomento de aquella tercerización laboral motivada a disminuir costos laborales, ya que le resulta viable al empleador transferir trabajadores de su nómina a otra empresa, no importando que funcione en el mismo espacio productivo, y con ello el trabajador pasa a ser sujeto de la desafiliación sindical, y al mismo tiempo la pérdida de las conquistas laborales incluidas en los convenios colectivos que su propia militancia contribuyó a conquistar.

  Bien, resulta que en Venezuela hemos tenido gobiernos socialdemócratas, social cristianos y revolucionarios bolivarianos y todos han profundizado este esquema de sindicalización y contractualización colectiva. Además de un pronunciado intervencionismo en la vida y funcionamiento de las organizaciones de los trabajadores, pero no para su fortalecimiento sino para su subordinación. Se aprecia que el intervencionismo se ha acentuado en estos últimos tiempos con la vigencia de regulaciones que ahogan la vida sindical.

   Autonomía y subordinación es una lucha entre fuerzas y visiones tanto ayer como hoy. Solo que  muchos de los que pugnaban ayer por autonomía ahora se someten dócilmente, en tanto algunos comprometidos con el papel del poder de ayer han re evaluado el valor de la autonomía, como condición para la acción reivindicativa y política.


martes, 2 de diciembre de 2014

APORTES DE LOS TRABAJADORES A LOS INGRESOS PÚBLICOS Y EXPECTATIVAS PARA EL 2015


El trabajador al prestar servicios a un empleador con su esfuerzo lo beneficia, así también al Estado ¿Por qué?. Si bien es el empleador quien lo contrata y asume la tutela cotidiana, pero su establecimiento productivo paga al Estado diversos impuestos y otras tasas que son al igual que el trabajo mismo, erogaciones que inciden en el nivel de empleo y de los salarios que el empleador está dispuesto a admitir, además los impuestos reducen la porción que queda como utilidad para el patrono y la porción que se reparte a los trabajadores. Cierto que al trabajador se le garantiza por ley un mínimo de días de utilidades, de igual manera al estar organizado colectivamente y negociar los convenios se trata de asegurar un mayor número mínimo de días, en el entendido que la porción a repartir al factor trabajo es de un mínimo del 15% de la utilidad repartible.

  Hay aportes al Estado que el trabajador ve directamente deducidos en su recibo de cobro salarial, como es el del seguro social, el de régimen prestacional de empleo, el de vivienda, del Inces. Pero por otro lado existen tributos que el ente productivo aporta al Estado, y que son resultado de la actividad productiva que deriva de la acción conjunta del capital y del trabajo.

  De esos aportes buena parte han de revertir a la sociedad de la cual forman parte tanto los trabajadores como los empleadores, en servicios esenciales de bienestar y salud, seguridad y justicia, educación y capacitación, infraestructura y servicios públicos, como los más directamente apreciados por los ciudadanos ¿Cuanto revierte a unos y a otros? Quienes sean más frecuentes usuarios de los servicios públicos y otras actividades prestadas por el Estado tendrán la oportunidad de ser retribuidos por lo pagado en tributos. De otro lado hay una retribución que no ven directamente los trabajadores y sí las empresas, porque se trata de incentivos al funcionamiento empresarial, como divisas, servicios y créditos subsidiadas.

  Aquí caemos en un asunto soslayado como es el no valorar y proteger los buenos servicios para su permanencia y mantenimiento, o por otro lado ser indiferente ante la poca calidad o hasta la misma desaparición de los mismos. Servicios públicos como el Metro de Caracas fue por muchos años orgullo de buen transporte, o los hospitales públicos que fueron percibidos como la vanguardia de la mejor medicina del país. Hoy vemos a los centros de formación y capacitación del Inces casi sin ninguna actividad, a pesar de tanta necesidad de formación de jóvenes para oficios y ocupaciones imprescindibles en el funcionamiento productivo.

   Cabe aquí recordar que el presupuesto nacional lo alimenta en primer lugar lo que recauda el Seniat, y en este monto los trabajadores son doblemente aportantes, por un lado como productores,como acabamos de describir, y por otro como consumidores (IVA).

  Es de llamar la atención que el sector petrolero viene aportando una proporción menor al Presupuesto Público, de un 29% en el 2012, paso a un 26% en el 2014, en cambio los diversos impuestos (IVA, la renta, importaciones, cigarrillos y otros) pasaron en en ese mismo lapso de 71 al 74%.

  Es fundamental prestar atención al uso y gestion de esta masa de dinero que ingresa al Estado para la administración del país. Se trata de familiarizarse con el Presupuesto Público nacional, en sus montos, su orientación, su empleo, su transparencia. El Presupuesto de la nación es un instrumento que exterioriza como se concibe nuestro presente y futuro. Aquí cabe resaltar un hecho dificultoso, y es que  tradicionalmente el país contaba con un presupuesto que era la síntesis de todo lo que ingresaba a la nación así como un instrumento que reflejaba las erogaciones del Gobierno, pero hoy observamos que paralelamente a éste existen otros Fondos que manejan recursos y sobre los cuales hay opacidad, entre otros tenemos el Fonden, el Fondo Chino, el Fondo Miranda, el Bicentenario, el Fonacit.

  Sirva el anterior planteamiento para recordar que el Presidente Carlos Andres Pérez fue destituido en su segundo gobierno, por un manejo poco transparente de la cuenta presidencial, en  el traspaso de un dinero al gobierno de Nicaragua, presidido por señora Violeta Chamorro, que recién había derrotado a los sandinistas en sus primeras elecciones.

   El manejo oscuro y dudoso de los recursos de todos los venezolanos es un asunto que como problema y preocupación ha de estar en la conciencia de quienes tienen sensibilidad. En el año que corre se presupuestó con un precio del barril del petróleo a $ 55, y al día del hoy la media del año ha estado en $ 92,76, un 70% por encima de lo presupuestado, ha habido un colchón cómodo para la administración gubernamental, pero el del 2015 se ha presupuestado con un barril a $ 60, y si vemos que el mes más reciente -Noviembre- el precio estuvo en $ 70  apenas un 15% por encima, estamos entonces ante una expectativa sumamente grave para la administración estatal, en el umbral de mas escasez y penurias, lo que requiere mirar con atención lo que pagamos en impuestos, lo que aportamos al funcionamiento público, así como lo que ingresa en divisas por la liquidación de los activos que nos brindo la naturaleza y que indudablemente no se están administrando con los mejores criterios.

  En el ámbito del gobierno y del Estado en general, así como de las instituciones políticas y sociales, no se siente la complejidad de la situación expuesta; y lo que más se percibe es que esta crisis la paguen con mayor sacrificio los trabajadores.

martes, 25 de noviembre de 2014

CONSECUENCIAS DE POLITICA LABORAL EN GREMIOS EMPRESARIALES Y SINDICALES


Los sindicatos de trabajadores y los diversos gremios que hacen vida en el ámbito de las relaciones de trabajo, resienten la poca participación que tienen en la construcción de políticas públicas de temas que inciden directamente en sus representados.

  En la construcción legislativa ya sabemos la recurrencia a la habilitación del Poder Ejecutivo para que legisle. Desde 1999 hasta hoy suman más de cinco años los lapsos de habilitación del cual ha dispuesto el poder gubernamental para hacerse las leyes del interés de la sociedad, con la característica de muy bajo nivel de consulta a los gremios. Los procesos de consulta más conocidos son más por coincidencias a priori entre los consultados y quienes gobiernan, y no tanto por la condición que aquellos tienen la representación de determinados sectores de la población.

  De la CTV de los años sesenta al noventa, que su voz era obligada oírla y considerarla en la elaboración de la política laboral por los poderes públicos, a quienes hoy ocupan los lugares de conducción del nuevo espectro de centrales y corrientes sindicales hay una notable diferencia. Incluso la mayor diferencia es la CTV misma, la de hoy resulta más un obstáculo que una solución, pero la culpa no son de las siglas, que por el contrario tienen una historia -desde 1936 en adelante-  y un peso institucional recuperable.

   En cuanto a los gremios empresariales mas notable era su peso, ya que no sólo eran oídos sino que tenían influencia para imponer políticas, ministros y altos funcionarios.

   Tanto los gremios empresariales (Fedecámaras, Conindustria, Consecomercio, y sus afiliados), como la CTV y sus federaciones afiliadas, reaccionaron temprano contra el nuevo status de la relación con los poderes públicos, así lo demuestran los paros nacionales coordinados del 2001-2002. La confrontación directa con el gobierno, que se tradujo en el “Chávez vete ya”, la ganó el gobierno. Entre sus reacciones posteriores fue atribuirse el fomento de organismos sindicales y gremiales paralelos.

   El paralelismo en lo sindical ha sido un proceso efectivo para sus propósitos, ya que aportó desde el lado de sus promotores un exitoso plan de fragmentación que multiplicó las organizaciones sindicales en todos los ámbitos, sea en el ámbito de empresas, sectorial y nacional. Si bien desde el oficialismo recientemente se empieza a observar un proceso de agregación a nivel de organizaciones de bases, lo que tiene relación con procesos de estatización que colocan en sólo el patrón estado a todo un sector productivo extendido en todo el país, como ha ocurrido en electricidad, petrolero y en cemento.

  La fragmentación sindical resultante del paralelismo ha desarticulado el movimiento sindical, especialmente ha roto mecanismos de vinculación orgánica y efectiva. Por ello a pesar de la muy alta conflictividad laboral de los últimos años, las luchas y los esfuerzos que demandan esas acciones no se traducen en impactos y logros equivalentes. Apenas desde hace poco menos de un año se observan algunas incipientes manifestaciones de acciones coordinadas entre tendencias que andaban cada una por su lado, incluso enfrentadas entre si. Pero está aún distante alcanzar el grado de articulación necesario para contrarrestar políticas laborales lesivas para sus representados.

  Bien diferente fue el proceso de fomento de organismos paralelos desde el Ejecutivo en el ámbito de los gremios empresariales. Sus esfuerzos en promover gremios desde el gobierno o también candidaturas oficialistas en las elecciones de gremios empresariales, no han sido exitosos. Los gremios promovidos por el gobierno existen pero con menor impacto que los tradicionales. El único caso de un gremio de amplia representación y de vieja data, que al menos su Presidente ha mantenido permanente coincidencia con el gobierno es el de los pequeños industriales -Fedeindustria-. Demás está recordar que es universal en nuestro país, que los empresarios de cualquier magnitud, tienen la necesidad de un canal de relación fluido con instancias oficiales para su propia supervivencia, dado factores de política económica que derivan de una economía que ha acentuado su extractivismo dándole al Gobierno la recepción de un 97% de todas las divisas que ingresan al país, y con ello redistribuir según sus criterios.

  A pesar que las confrontaciones abiertas del empresariado con el gobierno en las acciones del 2001-2002 eran de un alto riesgo, ya que apelaron a estrategias extremas como convocatorias a paros nacionales y poner en práctica lockout, es decir cierres empresariales, trayendo consigo que sus organizaciones y dirigentes fueron sometidos a juicios y otros hostilizados. Ante la OIT se documentaron oportunamente denuncias que referían a secuestros, asaltos de sedes y negación de diálogos, entre otros. Denuncias que el gobierno venezolano no ha respondido satisfactoriamente, lo que mantiene latente esos casos.

  Por el lado sindical han ocurrido una mayor diversidad y cantidad de hostigamientos, sin embargo han repercutido menos en los ámbitos externos, como es la OIT, he incluso en las propias instancias internacionales sindicales. En las memorias e informes de la Central Sindical de las Américas -CSA-  y de la Central Sindical Internacional -CSI- no se ven agresiones al movimiento sindical venezolano, lo que en buena medida es resultante de la fragmentación existente y la dificultad de presentar una voz unitaria y efectiva. Recientemente fue que vimos al fin un caso, como es la manifestación de preocupación de la CSA por la situación de hostigamiento y agresión al sindicalismo mayoritario en el Inces.

  Para finalizar, se destaca que al tiempo que los gremios empresariales han preservado su unidad y se puede afirmar que han logrado superar aquella imagen que quedo de un liderazgo que apoyo una gigantesca movilización popular para que luego su máximo dirigente se hiciera ilegítimamente de la primera magistratura. Esto determina que sus voceros de hoy y sus planteamientos especialmente sobre política económica se expresen en un nuevo contexto que permite recuperar una creciente audiencia en el país, de ahí el resurgimiento de señalamientos y acusaciones gubernamentales contra la credibilidad de dirigentes de los gremios empresariales.  

jueves, 20 de noviembre de 2014

TERCERIZACION: SECTORIAL Y LABORAL


 La tercerización es un término que conlleva ciertas confusiones porque responde a dos ámbitos relacionados pero diferentes. Uno es el sectorial y el otro el laboral. Además en nuestro contexto el término es asociado predominantemente con propósitos peyorativos y perjudiciales para la fuerza de trabajo integrada a esta condición laboral, ello obliga a clarificar que con antelación al uso de la misma palabra tercerización, ya ésta era de uso corriente para situaciones de naturaleza diferente (sectoriales) y más bien como fenómenos que no contenían carga negativa para la fuerza de trabajo.  

 ¿Cual era el uso del termino tercerización en el ámbito económico y de mercado laboral? el economista inglés Colin Clark (1905-1989) publicó su libro “The Conditions of Economic Progress” en 1940 e incluyó una larga data económica que clasificó con la división de los sectores productivos en primario, secundario y terciario, para fines más de comparación que de análisis,  entre países así como a su interior. Esta clasificación ha sido posteriormente de valiosa utilidad en las estadísticas de los países así como para la formulación de políticas, análisis y tomas de decisiones en temas de economía y desarrollo. 

  Al denominar a un sector de la economía y de la producción como terciario, ha dado lugar que se identifique como tercerización los procesos que fomenten las actividades productivas que se ubican en este sector, que como bien se sabe refiere a actividades de servicio y comercio. Además ha de destacarse que en la amplia mayoría de los países alberga en el terciario la mayor cantidad de su producto interno bruto -PIB-,  como también el mayor porcentaje de población ocupada. En el mundo más de 63% del PIB proviene del terciario. De las veinte economías de mayor tamaño sólo en tres el secundario supera al terciario, se trata de China, Indonesia y Arabia Saudita. Por nuestra parte contamos con más de un 60% del PIB del terciario. 

  Si bien la mayoría de los países europeos y algunos mas de otros continentes desarrollaron un proceso de crecimiento del sector secundario a lo largo de los siglos XIX y XX, también es observable que en la segunda mitad del siglo XX la tendencia dominante de las mayores economías fue hacia la tercerización por el crecimiento de este sector tanto en el PIB como en fuerza de trabajo.   

  Los sectores primario y secundario, -agricultura y la industria-,  han venido reduciendo su fuerza de trabajo, dando lugar al crecimiento del sector terciario. Pero en este empieza a ocurrir también su disminución, notable en el financiero y el comercio, aquellas empresas que recurren a nuevas tecnologías para el manejo de grandes volúmenes de data y la agilidad de las transacciones. Persisten con la ocupación de grandes volúmenes las actividades de salud, educación, administración pública, turismo y una amplia diversidad de servicios personales.

Es necesario destacar que los límites entre la fabricación o manufactura y los servicios son cada vez más borrosos. Los bienes manufacturados se van haciendo más inteligentes, vienen más cargados de conocimientos, que proceden de los laboratorios de Investigación & Desarrollo –I & D-, de las patentes, de las innovaciones; éstas pueden representar importantes fuentes de incremento de las ventas, de la producción o de la productividad, un nuevo producto, disminución de los costos, procesos más limpios, menos contaminantes. 

Una caracterización de los servicios destaca que se trata de procesos, realizaciones, y no bienes físicos. Ellos se realizan en el momento que se brindan, su caducidad no permite el almacenamiento, se pueden pagar por anticipado, en el momento de su realización o a posterior, pero se prestan en un solo momento. Inseparabilidad de producción y consumo: se consume mientras se realiza. 

Son intangibles, aunque requieren instalaciones para su prestación, pero lo que se brinda son insumos, sensaciones y sentimientos de seguridad, información, educación, salud, entretenimiento. Su diversidad es infinita, son heterogéneos.

El estimulo al consumo de bienes, ha llevado a los promotores del marketing a asociar el producto con satisfacciones directas de los individuos, de los usuarios. Productos emblemáticos del sector secundario, como puede ser el acero o las pinturas, son planteados como las “soluciones acero” y las “soluciones pintura”, ya que la misma segmentación de los productos atendiendo a los clientes, lleva a cuasi-personalizar el uso. Para destinatarios precisos, usos definidos a problemas y aplicaciones concretas. Relación del producto con el cliente. Sus usos, sus necesidades, su mejoría de calidad de vida. Productos segmentados, a la carta.

También se ha denominado cuando los fabricantes transfieren o externalizan actividades, en buena medida las tercerizan porque las colocan en manos  de empresas que son del sector terciario o que al ponerlas en manos de otra empresa las tercerizan porque se trata de una figura distinta a la empresa contratante, y he ahí  una confusión de todos estos procesos.  

 Téngase en cunta que no todos los que conforman el personal de una empresa industrial, están actuando directamente sobre las materias primas transformándolas o procesándolas, existen necesariamente los trabajadores indirectos que prestan apoyo a aquellos considerados directos por actuar en contacto con el producto que se transforma o el eje de la actividad del servicio. Para atender estas tareas hay que hacer compras, administrar suministros, logística, hacer mantenimiento, proveer seguridad y limpieza, administrar recursos financieros, recursos humanos, llevar registros contables, en fin, todos apoyos a las acciones de los trabajadores directos. 

Al externalizarlos, las empresas que los absorben o los trabajadores de estas empresas que ahora tendrán la función que antes tenían miembros del personal fijo, de la empresa receptora del servicio, pero que fueron transferidos, entonces ya no son considerados trabajadores del sector secundario o manufacturero sino del sector servicios. Este proceso es persistente, las empresas empezaron externalizando actividades claramente desvinculadas de la producción, como la vigilancia, el comedor, los servicios médicos, pero más tarde externalizaron actividades más vinculadas con la producción, como el suministro de materiales, la reparación de los equipos, el control de la calidad, por ejemplo.

Dilemas de esta naturaleza son de importancia considerar a propósito de los plazos fijados para restricciones a una de las tercerizaciones.. la de orden laboral. 

martes, 11 de noviembre de 2014

¿EL FIN DE LA TERCERIZACIÓN?


  Estamos a pocos meses del fin del lapso que se fijo en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras a las empresas para decidir sobre la tercerización, dada su prohibición por entenderla como un acto de fraude o simulación de la relación de trabajo.

  El término tercerización es de reciente uso en las relaciones de trabajo de nuestro país. Mas antigüedad tienen en nuestro medio las categorías contratista, subcontratista, intermediario y empresas de trabajo temporal, que si bien cada una define una situación dada sí están relacionadas. Con este primer comentario, vemos dos asuntos importantes por clarificar por un lado el origen, concepto y uso del término tercerización, por el otro su relación con las otras categorías mencionadas.  
  El fenómeno o la práctica de recurrir a terceros para que realicen actividades que la empresa principal o beneficiaria le delega por vía de un contrato no es nuevo, ya que de contratistas hablamos desde que existen las empresas. Pero es desde el momento que existen derechos y conquistas laborales importantes que este fenómeno se ha tornado relativamente complejo y por ello sensible a que se produzcan controversias, por la posibilidad que el uso de este recurso este motivado por eludir derechos laborales.

  En el sector petrolero ya en la mitad de la década del cincuenta, que para el momento se contaba con un patrimonio de tres convenciones colectivas acumuladas, hubo controversias por el excesivo uso de contratistas en tareas que se consideraban por denunciantes como centrales a la actividad, lo que llevaron a que en la misma OIT, en su Comisión de la Industria Petrolera se abordara y analizara el tema en su 5ta reunión, Reporte publicado en 1955 (Lucena, H. “Las relaciones laborales en Venezuela. El movimiento obrero petrolero y desarrollo, proceso de formación y desarrollo”)

  La complejidad más visible al transferir actividades a terceros es explicar ¿por qué recurrir a otro prestador de servicios? Aquí cabe responder con razonamientos que no ofrezcan dudas de que sea por eludir compromisos laborales, sino que se pueda dar una explicación satisfactoria en el ámbito de la organización del trabajo, por ejemplo la necesidad de recurrir a un oferente especializado, con mayores competencias y medios que los propios para la actividad requerida.

 Explicar satisfactoriamente la interrogante pasa por distinguir entre actividad central y actividad accesoria en un establecimiento productivo. Cuales son unas y cuales otras es un asunto muy heterogéneo, como lo es en general el hecho de producir teniendo presente las variadas formas de organizarse para ello. Creemos que es perentorio debatir y definir criterios al respecto, en esta etapa previa al vencimiento del lapso indicado en nuestro primer párrafo.

  En los últimos años hay que tener presente las transformaciones que ha experimentado el desenvolvimiento del capitalismo global, para adecuarse a nuevos competidores, agotamientos de sistemas productivos, todo ello ha demandado esfuerzos y procesos de reestructuración productiva, es ahí en donde los procesos de descentralización y cambios en la organización del trabajo determinan un resurgimiento de procesos de externalización de actividades a contratistas, estos a subcontratistas, empresas de trabajo temporal,  en fin recurrir a terceros. Hay un nuevo paradigma productivo que ha de encararse y asegurar que quienes son trabajadores no sean perjudicados.  

  Se ha pasado de la empresa centralizada que tenía por lógica tener la mayor cantidad de procesos y actividades para llevar a cabo la producción bajo su dominio e incluso en un mismo espacio, se pasa ahora a esquemas en donde las ventajas se entienden en una lógica invertida. Es decir contar con la menor cantidad de actividades bajo dominio y en un espacio propio. La tendencia es a la fragmentación y a la descentralización de las actividades. He ahí que la externalización de actividades se ha extendido universalmente.

  La complejidad de definir las categorías que nos ocupan es tan evidente, que en la misma OIT se destinaron dos Conferencia Internacionales - 1997 y 1998- al trabajo en régimen de subcontratación como tema central. Se prepararon sendos proyectos de Convenio y de Recomendación, y no obstante las amplias evaluaciones realizadas en los países miembros y de las extensas discusiones en las conferencia, no se llegó a acuerdos, ni teóricas ni operativos respecto de qué es el fenómeno de la subcontratacion, ni de como enfrentar el problema. Jugaron un papel importante en estos resultados las diferencias de los sistemas legales, idiomáticas y posiciones de empleadores en sus planteamientos respecto al desarrollo de las actividades económicas y la creación de empleos (Echeverría, M “Historia inconclusa de la subcontratación y el relato de los trabajadores”). A pesar de lo anterior el tema se sigue tratando.

  ¿Cual es la magnitud de este fenómeno en nuestro país? Los usuarios de estos datos para el análisis profesional y académico necesitamos que sean provistos por los entes públicos relacionados. Hoy no los tenemos. No sabemos objetivamente la magnitud del problema. Entendemos que el fenómeno existe, como en todos los países. Pero hay ausencia de información, que bien podía ser recopilada por las encuestas a empresas que contratan a terceros en sus distintas categorías, así como en la dirección contraria, de aquellas que son contratadas para prestan servicios sea en elaboración de bienes, en prestación de servicios o en suministro de personal.

   En este materia es fundamental reconocer que las estructuras de la Administración del Trabajo tienen la pertinencia más directa, pero el desafío es grande por lo que resulta frágil asumirlo sin el establecimiento de mecanismos efectivos y amplios de consulta e intercambio entre el ámbito laboral y el ámbito económico, además de la previsión social, el tributario; y no sólo del sector estatal, aquí es relevante que productores privados sean consultados, tanto por el lado de el trabajo como de las empresas.

lunes, 3 de noviembre de 2014

LA MORAL EN CRISIS Y ETICA EN UNA ORGANIZACION PRODUCTIVA Y SOCIAL

   

  Observando como ciudadano la manera como se han manejado los abundantes recursos públicos, hemos venido perdiendo la capacidad de asombro. Los señalamientos de la carta de Jorge Giordani, y en la misma línea la denuncia de la ex ministra y ex presidente del Banco Central de Venezuela, Edme Betancourt de García, los planteamientos están ahí, nada se hace, es que hasta ya casi ni se comentan. La reacción de los poderes estatales no pasa de discursos y señalamientos generales y algo abstractos, por ejemplo que la guerra económica, que el capitalismo, en fin al final de todo algunos negocios menores señalados.

  También importa subrayar lo arraigado en nuestro medio de la cultura de la viveza y de la picardía, del oportunismo y aprovechamiento, de la desconfianza y el temor a actuar saliéndose de la corriente y la tradición, pues bien la experiencia de la presente investigación nos lleva a encontrar que si se puede actuar por encima de estos estereotipos tan difundidos y arraigados.

  Es justamente lo que hemos venido observando en la dirección del trabajo de tesis doctoral de Diony Alvarado “Los valores éticos cooperativos desde la praxis ..” nos ha sensibilizado en reconocer cuan heterogéneo y diverso es el mundo de la actividad productiva y social en nuestro país. El contraste lo destacamos porque la investigación de los valores éticos desde la praxis, ha sido llevada a cabo en una organización cooperativa, que creó, promovió y administra una experiencia productiva solidaria, que sin haber recibido dineros estatales, que bien pudiera recibirlos por su función social, ha sido una escuela de gestión y manejo de recursos por la vía de la producción y distribución de alimentos en donde se proveen cientos de miles de familias cada mes.

  Se trata de un colectivo de personas que empezaron su vida cooperativa en el Estado Lara en la década del sesenta y que hoy muestran una historia de experiencia, luchas y logros, de la cual la tesis se ocupa. Pasaron por diversas y difíciles experiencias, algunas traumáticas como el manejo de los servicios de transporte urbano en la década del setenta y la relación con otros actores vinculados, pero en todo caso dejaron un aprendizaje que fue el que les sirvió de punto de partida para años mas tarde -1983-, cuando dan los primeros pasos para crear las ferias de las hortalizas, que es la experiencia de funcionamiento sostenido hasta el presente, y que es un catálogo de importantes lecciones en lo ético, y derivado de ello en otros órdenes del funcionamiento organizacional.

  Mas adelante al ser defendida la tesis habrá oportunidad de entrar en los detalles del análisis, por ahora importa destacar que el sólo hecho de ser sujeto de investigación en lo que corresponde a lo ético en la praxis, ya es digno de llamar la atención, porque no se prestan fácilmente las organizaciones que manejan dinero, recursos y hacen actividad productiva y comercial a ser auscultadas de manera objetiva, sin fines propagandísticos, ni de intereses económicos ni políticos, ni tampoco bajo la condición de inspección estatal. En este caso es sólo con el espíritu de lo que es la vida académica como es la búsqueda de la verdad. No entraremos por ahora en mayores detalles del contenido porque es importante dejar para pronto cuando la tesis sea defendida por su autor.

  Si podemos adelantar que temas como el manejo del dinero, la ejecución de las compras, la vigilancia de los productos en su arribo, almacenamiento, ventas y salidas para clientes individuales, detallistas y mayoristas, en el funcionamiento contable, en la ejecución de las tareas, en la rotación y aprendizaje permanente, en las prácticas solidarias entre los miembros cooperativos así como con los compradores y proveedores, en la igualdad y la equidad que da lugar a asignaciones dinerarias comunes, con muy discretos diferenciales, justificados colectivamente atendiendo a razones y argumentos  transparentes y por tanto convencidos de su sentido. La horizontalidad real  de cientos de asociados que conviven y convergen en internalizar que gerentes, supervisores y operarios son todos a la misma vez. Que se habla de directivos solo para cumplir con las formalidades legales, pero que la cotidianidad es de genuina convivencia productiva y social.

  Se pudiera pensar que es una convivencia sin problemas, pero no es así, ya que si surgen, lo especial y diferente es que los problemas son puestos sobre la mesa y entre diversos colectivos se abordan, analizan y van encontrando el sentido, las causas, y finalmente las soluciones. Este hecho ayuda a entender como es que acumulan miles de reuniones al final del año.  Nada se guarda, sea para resolver los problemas como para afrontar la cotidianidad. Las intenciones ocultas no encuentran ambiente propicio. Tienen más de treinta años siguiendo ese camino, y nos les ha ido mal. Sus primeros treinta años dejan enseñanzas que bien vale la pena preservar para tanta necesidad de ética que requerimos hoy.  

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      @hl_lucena