domingo, 9 de febrero de 2014

SITUACION SALARIAL 2013: ENSEÑANZAS Y CONDICIONANTES PARA EL PRESENTE

Recién revisamos encuesta salarial de alcance nacional y regional, que en este caso refiere a los estados centrales con análisis de datos del pasado año 2013. La encuesta incluye a todos los trabajadores, desde el nivel  gerencial más alto hasta la nómina semanal. Las empresas que predominan son de mediano tamaño, es decir aquellas que tienen entre cien y quinientos trabajadores, se encuestaron mas de cien empresas. Los sectores que abarcan, se puede decir que todos, pero predomina el sector terciario, es decir comercio y servicios. Hay que entender que la mayor parte de la población labora justamente en estos sectores. Si bien se cree que en la región central predomina el trabajo industrial, es totalmente falso. La desindustrialización es un hecho que viene desde hace un cuarto de siglo, de tal manera que se pierden empleos manufactureros y quienes salen de las fábricas ingresan al comercio y los servicios, y en muchos casos a la informalidad y la precariedad. 


  De los resultados que hemos visto, comentaremos algunos que se relacionan con nuestra preocupación por la ausencia de políticas salariales públicas adecuadas a las presentes circunstancias inflacionarias que vivimos. 


   Esta bastante generalizado en las empresas encuestadas realizar dos incrementos salariales, así ocurrió en mas de las tres cuartas partes del total a lo largo del 2013. Esto es llamativo porque hemos destacado que la política salarial favorecida por el ejecutivo es el incremento del salario mínimo anual, en dos momentos y en un caso de tres veces al año, como fue en el 2013.


  Esto es lo que lleva a plantear en algunas empresas para el presente año, no sólo practicar la revisión salarial dos veces al año, sino que un pequeño porcentaje -10%- de hacer hasta tres revisiones anuales.


   Hay que recordar que la política pública deja de lado los salarios que están por encima del nivel mínimo, los que quedarían en manos de los acuerdos en los convenios colectivos, o de políticas dinámicas de remuneraciones que las empresas implementen. Ya sabemos que lo primero experimenta una regresión sistemática. Y lo segundo suele estar mas dirigido hacia los niveles profesionales y gerenciales, que al resto de la población laboral. 


  Una revisión salarial de al menos dos veces al año, como lo practican casi el 80% de las empresas encuestadas, demanda tener definiciones aceptables de cual ha de ser la inflación de este año. En lo que hemos visto, son las propias empresas las que la estiman, incluso semestralmente; por supuesto que lo hacen conservadoramente. Es así que en el pasado año 2013 los incrementos promedios, tanto en el nivel nacional como el regional, estuvieron algo por debajo de 20 puntos de la inflación dada a conocer por el BCV. Incluso aquí cabe tener presente que estos incrementos ocurrieron tanto en donde hay convenios colectivos como en donde no. En estos últimos los factores que mueven la revisión salarial se incluye el costo de vida, los méritos del trabajador, el mercado laboral y es previsible la cohesión con los incrementos contractuales en donde existen convenios colectivos. 


  Cuando la revisión salarial es resultante de políticas de empresas, se construye la determinación de los incrementos en función del desempeño del trabajador, ya sea individual, que es lo que predomina en las experiencias nacionales y regionales, y en menor proporción en el desempeño del equipo de trabajo.  


  Para finalizar, bien vale la pena extraer algunas enseñanzas que sería deseable tener presente para una política mas general de remuneraciones. Por supuesto que esto se ubica en un contexto de una política económica que agrega otros factores, cuyo análisis rebasa lo que en este aspecto particular hemos planteado, y que estamos conscientes no ha logrado acertar en promover un desarrollo firme. 


  Vivimos una inflación alta, nos alejamos radicalmente de la de un digito, como era la inflación que tuvimos hasta la mitad de la década del setenta, y como ocurre desde hace ya varios años en toda América Latina, salvo en Argentina, pero nosotros en estado más grave sobre el cincuenta por ciento. Entonces es un imperativo una revisión salarial negociada de frecuencia semestral entre los actores laborales. Esto demanda reconocer la autonomía que estos tienen para abordar este tema, y que los productores puedan lograr el debido reconocimiento estatal para llevar a cabo sus funciones, ya que como se observa predomina la desconfianza. 


  Al establecerse la inflación en un dígito entonces si regresar a la frecuencia anual, e incluso al estar en niveles de lo que tenemos en Venezuela como inflación mensual, es decir 4 y 5%, se pudiera establecer una negociación salarial como es la que hoy predomina en los convenios colectivos de revisión cada dos años. 


  La revisión salarial se fortalece y se conecta con la producción y la productividad cuando también toma en cuenta los méritos, el desempeño individual y el desempeño colectivo. Es necesario combinar las necesidades de las personas y su familia, que es la conexión que se deriva de tener presente el costo de vida con estos elementos que hacen sustentable el bienestar general.  

domingo, 2 de febrero de 2014

POLÍTICA SALARIAL E INFLACIÓN


   La política salarial impuesta en los últimos años ha prescindido de la revisión de los salarios de quienes ganan por encima del salario mínimo, la mayor parte de la población laboral. No ha habido en los 15 años del actual régimen una revisión general diferente a la del salario mínimo, o al menos el impulso y la promoción de mecanismos que den lugar a su revisión. 

   Algunos pocos sectores al servicio del Estado, han sido objeto de revisión salarial sin que se tenga una periodicidad establecida, y muy importante destacar que ello ha ocurrido al margen de procesos de dialogo y negociación de manera paritaria, aunque si con presión y conflictividad gremial. 

   Con los altos niveles de aumento inflacionario es imprescindible una revisión global salarial al menos de una o dos veces al año, y no al final de ocurrida la inflación de un año determinado. Por ejemplo si se revisaran los salarios en enero de este año, y sólo se tomara en cuenta la inflación de todo el pasado año 2013, no estaríamos sino intentando reponer la perdida de poder adquisitivo, es decir cuando el deterioro ya ocurrió, en fin es a destiempo y con consecuencias desventajosas en los precios, que harían polvo el aumento, y si se trata de controlarlos al final ocurre lo que vemos cotidianamente, la escasez y la existencia de los mercados negros. 

   En material salarial hay que intentar actuar en tiempo real, sino se pierde la oportunidad de tomar conciencia en todo el sistema económico de un plan anti inflacionario con compensaciones y compromisos para todos los sectores, que tengan incidencia en salarios, precios y costos. En nuestro caso de análisis, el ajuste salarial ha debido hacerse al menos a mitad del año, digamos en Junio-Julio de 2013, tomando en cuenta la inflación del primer semestre y un estimado de la que ocurriría en el segundo semestre, por lo que en enero  de 2014 tocaría hacer el ajuste según lo que en concreto ocurrió en materia de precios en el segundo semestre del 2013.

   Por supuesto que una política salarial ha de conectarse directamente con la producción y la productividad, contando con metas e índices que han de ser progresivos para ir avanzando y monitoreándolos a través de mecanismos que comprometan a los actores productivos – empleadores y trabajadores- y regulatorios. 

   Lo propuesta demanda un apoyo técnico que brinde las confianzas y garantías para que los actores laborales se sientan confiados para adoptar los índices establecidos, así como la adecuación y la creación de los que sean necesarios. El tema es para irlo construyendo. Del lado sindical requiere armonizar sus diferencias en este aspecto, que parece ser uno de los que más viabilidad tiene para construir consensos en su interior.

   Del lado gubernamental, un problema que conspira contra una política salarial amplia y que logre ser internalizada por los actores laborales, es su poca confianza en el movimiento sindical, y al mismo tiempo el fomento de otras alternativas de representación que no están afincadas en el trabajo, como son aquellas que se vinculan más con comunidades y otras que están influidas por visiones militaristas.

   Hay que destacar que tradicionalmente la revisión salarial de gruesos segmentos de la población laboral ha sido excepcional por vía de leyes, más bien ha sido canalizada por vía de los convenios colectivos. Pero esta institución ha venido a menos, ya que el número de convenios negociados y firmados anualmente se ha reducido sustancialmente. Hace un cuarto de siglo, el número de convenios colectivos firmados anualmente, cuadruplicaba lo que hemos visto en los últimos años. Hoy se han congelado numerosos convenios colectivos, lesionando la revisión salarial de los niveles de trabajadores que están por encima del salario mínimo.

   El hacer depender la política salarial casi exclusivamente en la revisión anual del salario mínimo, determina gradualmente un achatamiento de las escalas salariales en el colectivo laboral. Esto puede parecer una política de igualdad, pero lamentablemente tiende a igualar hacia abajo, es decir hacia el nivel del salario mínimo. Se sabe que igualar hacia arriba es difícil que sea lo promovido por el estado empleador, su nómina ya bastante cargada no resistiría. En contraste, en cuanto a los salarios de los niveles más altos, se revisan regularmente, ya que en esos niveles juega un papel importante la calificación y las competencias. Por supuesto que esto se corresponde mas que todo con las empresas grandes y medianas.

   Igualmente hay que destacar que este achatamiento erosiona una política de fomento del desarrollo del capital humano, al ir colocando los salarios del los sectores no calificados con poca o ninguna experiencia, en situación salarial casi igual con quienes han invertido en formación y acumulan una experiencia y destrezas a lo largo de la vida laboral.

  Los diferenciales salariales son un estimulo al fomento de la cultura del trabajo y de la formación, su eliminación tiene efectos en el mediano y largo plazo. Por ejemplo,  los jóvenes calificados que emigran, lo hacen porque son víctimas de varios factores, y uno de ellos es el tema salarial, ya que nuestro país se caracteriza por la existencia de muy bajos niveles salariales, si lo miramos comparativamente. El control de cambios ha incentivado que los venezolanos viajen más, aún con controles y cuotas limitadas de divisas, entonces poder ver el funcionamiento de otros sistemas económicos, y en otros casos contar con familiares y conocidos que ya se han instalado y observar sus condiciones de vida, han tenido un efecto magnético en cientos de miles de jóvenes venezolanos. Por otro lado, la formación universitaria en los centros nacionales de mayor antigüedad ha demostrado su buen nivel, al observar la receptividad de estos profesionales en otras economías. 

   La conversión de los salarios en Venezuela, sea el mínimo o cualquier otro, con la tasa de Bs 6.30 es un engaño, ya que nadie que quiera convertir, para sus propósitos personales, sus Bolívares en la moneda de USA logrará tal fin, es decir convertir sus Bs 3.100 en US$ 500, ya sabemos que hoy quién disponga de este monto de divisas, lo convierte en una cantidad diez veces superior al salario mínimo.


domingo, 19 de enero de 2014

ESTANCAMIENTO Y DECISIONES ECONOMICAS CENTRALIZADAS Y ORGANIZACIONES LABORALES SOMETIDAS



Las organizaciones productivas y laborales se crean porque son la resultante de la iniciativa de las personas. Por un lado las empresas, y por otro las organizaciones de los trabajadores. Para su creación la voluntad de los personas es el ingrediente clave.

 

  Pero en cuanto a las organizaciones de los trabajadores,  se agrega que han de ganarse la adhesión de los colectivos que laboran en el ámbito de actuación productiva. La libertad sindical implica la voluntad de afiliarse o no hacerlo. Todo el proceso esta enmarcado en las regulaciones que permiten que este derecho se materialice. Es importante recordar que las organizaciones sindicales son posteriores a la existencia de las empresas, y que originalmente los patronos actuaban en escenarios de total unilateralidad, pero que con el surgimiento de las organizaciones de los trabajadores tuvieron que ceder a participar de decisiones en esquemas de bilateralidad, así como de tripartismo.

 

  En nuestra reciente evolución laboral la bilateralidad y el tripartismo han perdido terreno, a cambio del fortalecimiento de la unilateralidad estatal, sea en tanto su condición de patrono como de regulador.

 

  Formulamos estos planteamientos a propósito de las regulaciones laborales que vienen en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores, y las Trabajadoras, y muy particularmente planteando el registro sindical. En donde se agregan restricciones y exigencias adicionales, violando normas establecidas en el Convenio de la OIT No 87 que se ocupa del tema, y ratificado por la República. Ya con la intervención del CNE en las elecciones sindicales había suficiente malestar en el mundo sindical.

 

  Recién recordamos el caso de una organización gremial con cerca de ochenta años –fundada en 1936- de existencia efectiva y constructiva, como es la Federación Venezolana de Maestros. Pocas organizaciones laborales y sociales cuentan en el país con este acervo de experiencias y patrimonio histórico. Fue la organización pionera en sentar al gobierno nacional a que firmara la primera acta convenio para mejorar condiciones de trabajo, en 1968, en el ámbito de los servidores públicos.

 

  A este tipo de organizaciones se les exige desde el Estado que adecuen  sus estatutos a nuevas exigencias, es verdad ello no niega que nuevas realidades en el desarrollo democrático y organizacional demanden adecuaciones estatutarias, pero lo insólito es que organizaciones de tal trayectoria deban adecuar sus reglas a un texto regulatorio que le vino del exterior y que no transitó un debate democrático como el que se exige en una democracia protagónica, según nuestra CRBV.  


  Si a organizaciones de este talante  y experiencia histórica se le somete a un penoso desgaste burocrático, que le distrae de sus funciones fundamentales, porque hasta un congreso extraordinario debieron de convocar sólo para este fin de satisfacer las exigencias de la centralización estatal. Piénsese en el conjunto del movimiento de los trabajadores, donde predominan organizaciones de menor músculo logístico, y menores niveles de adhesión y de trayectoria, todo lo que significa el vía crucis del registro sindical.  

 

  Queda la opción que estas normas restrictivas de la libre actividad de las organizaciones de los trabajadores,  sigan siendo cuestionadas en los diversos foros, escenarios y acciones,  para adherir a sus afiliados en una cruzada que es previa para que las organizaciones puedan ser efectivas en las tareas más visibles como es defender condiciones de trabajo es un marco de estancamiento económico, como es lo que se expresa cuando el crecimiento del pasado año 2013 reconocido por el BCV fue de poco más del uno por ciento ¡ y con barril de petróleo a cien dólares!. Agreguemos destacar que fue el crecimiento más bajo de América Latina.

 

  Es delicado que para revertir esta tendencia a que se repita en este nuevo año el estancamiento económico, la toma de decisiones  para construir paquetes económicos y medidas de emergencia ocurra en un marco de funcionamiento centralizado sin nuevas visiones e ideas, y donde las organizaciones de los trabajadores no ejercen la debida influencia para ser parte de la construcción de proposiciones.


sábado, 18 de enero de 2014

JORNADA LABORAL EN PAPELERAS VENEZOLANAS


En la Revista INGENIERIA INDUSTRIAL, de la Universidad del Bio-Bio, Chile, en la edición del Año 12, NO. 1, pp 27-39, primer semestre 2013, acabamos de publicar conjuntamente con Hermes Carmona, de la Fac de Ingeniería UC, el artículo Propuesta para la reducción de la jornada en papeleras venezolanas 
Puede consultarse en la sección de Revistas Académicas de nuestro blog.

miércoles, 15 de enero de 2014

Acceso a public. LAS RELACIONES LABORALES EN VENEZUELA


En la columna de la derecha puede accederse a la versión completa de nuestro libro "LAS RELACIONES LABORALES EN VENEZUELA. El movimiento obrero petrolero: proceso de formación y desarrollo", editado originalmente por Ediciones Centauro en 1982, y la cuarta fue co-editado por el mismo editor en conjunto con la Asociación de Relaciones de Trabajo de Venezuela. Está en acceso en la siguiente dirección:

https://www.dropbox.com/s/zz46rpaec71cyxr/Lucena_Relaciones_Laborales_en_Venezuela.pdf


Igualmente hay acceso parcial al libro COOPERATIVAS, EMPRESAS, ESTADO Y SINDICATOS. Una vinculación necesaria. Editado por las Universidades de Carabobo  -UC- y Lisandro Alvarado -UCLA- hemos planteado a estas instituciones facilitar la publicación de una nueva edición. Mientras, puede consultarse el indice en dirección siguiente:

https://www.dropbox.com/s/80tb7u3jlz1kl7q/1.%20Cooperativismo%2C%20Empresa%2C%20Estado%20y%20Sindictos.%20Portada%20e%20Indices.pdf?m=

domingo, 12 de enero de 2014

INQUIETUDES SOBRE EL REGISTRO SINDICAL


  Este 31 de diciembre pasado venció el lapso concedido en las disposiciones transitorias –la cuarta-  del Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras –LOTTT-, a los sindicatos para que adecuaran sus estatutos a este decreto-ley antes de la fecha señalada. Esto nos trae la interrogante, que consecuencias se plantean a quienes no se registraron –Registro Nacional de Organizaciones Sindicales, que son la amplia mayoría de los sindicatos. No obstante las demandas de los dirigentes sindicales y de quienes tienen interés en este tema, las autoridades no han sido explicitas ante los diversos reclamos. 

 

   De lo comunicado destaca entrevista concedida por uno de los Vice Ministro del Trabajo –El Mundo, 8-1-14-, quién en torno al registro afirma “El balance es positivo”, agregando “que más de 60% de las organizaciones sindicales no requerían modificar los estatutos porque ya estaban adecuados. Se trata de un tema de adecuación a normas que están en la ley y la Constitución y muchos sindicatos ya tenían esas normas incluidas como todos los que nacieron después de 1999. Mucho antes de la entrada en vigencia de la ley había muchos sindicatos que se habían adecuado”. 

 

  Este comentario levanta dudas, ya que el que se hayan registrado a partir de la vigencia de la nueva CRBV – del 2000 en adelante- no resuelve la adecuación estatutaria que solicita la disposición transitoria cuarta, de la nueva LOTTT, que como sabemos entró en vigencia  en mayo del 2012.

 

  Por supuesto que somos de la idea que este nuevo registro, así como el que está funcionando desde que se creo la Oficina Nacional del Trabajo, adscrita en aquel entonces al Ministerio de Relaciones Interiores, en 1936, poco han aportado el desarrollo de las organizaciones de los trabajadores, muy  por el contrario se trata de un mecanismo que las modernas y democráticas relaciones de trabajo han dejado atrás.

 

  Además la nueva legislación laboral –LOTTT- le agrega una cantidad de tareas a los sindicatos de base, como aquellas que tienen que ver con precios y distribución de bienes y servicios, funcionamiento global de la economía, para los cuales no están orgánicamente dotados ni preparados. Por tanto cuando se les pide a los sindicatos de base adecuar sus estatutos a estas nuevas exigencias, lo que se hace es diluir su propio y natural ámbito de actuación, como es la defensa y protección de los trabajadores. 

 

  Estos ámbitos macro de la economía y de la sociedad en general, requieren para abordarlos y tener una participación efectiva la existencia de un movimiento más allá de los sindicatos de base, como es un movimiento de los trabajadores de carácter nacional y sectorial, con alianzas y articulaciones con otros movimientos sociales. Que cuenten con recursos y equipos políticos, profesionales y académicos para el accionar, el análisis y el seguimiento de las diversas problemáticas que aquejan a los trabajadores y a la sociedad en general.

 

 

  El registro que data de 1936, desde su origen tiene junto a la legislación desventajas para los trabajadores. El más destacado es que ha servido para la atomización de las organizaciones de los trabajadores, al establecerse como unidad organizativa predominante el establecimiento y/o la empresa. Lo que da lugar a organizaciones mínimas, débiles y desarticuladas. Aunque esto si se puede resolver por la vía de las organizaciones de segundo y tercer grado, aunque que con el riesgo de dar lugar a procesos de burocratización y control en el seno del movimiento. Mas bien son las organizaciones nacionales, sectoriales y autónomas la vía idónea. Por ello el alto funcionario señala que  “Actualmente, el registro tiene 20.413 sindicatos registrados desde 1936 hasta el 31 de diciembre de 2013”.  Obviamente esto es una ficción. Una amplísima cantidad de estas organizaciones registradas en casi ochenta años, ya no existen. Véase que al registrarse por establecimiento y por empresas, muchas de estas no existen, cambiaron de nombre, de ramo, se fusionaron, o cerraron, pero el registro sindical quedó ahí.  Incluso desde la misma LOT – de 1991- señalaba que se disolvía un sindicato de empresa con la extinción de ésta –art 450-. Aquí lo que se plantea es sincerar este registro.  De hecho con motivo de las elecciones sindicales obligatorias y generales del 2001, el registro que se abrió en el CNE alcanzo a poco más de 2900 organizaciones, lo que sirvió para su actualización. 

 

Un registro con el carácter que se ha impreso al actual, levanta inquietudes ya que según el tratamiento dado a los dirigentes que se acercaron a indagar y presentar sus recaudos se han encontrado con múltiples criterios, divergentes entre una dependencia y otra del mismo ministerio. Si el registro se toma como base para permitir el accionar de los sindicatos en los diversos procesos y mecanismos propios de las relaciones laborales, se corre el riesgo de toparse con tratos discriminatorios, lo cual es un problema muy sensible, dado el hecho de la coexistencia de varios sindicatos en los mismos espacios productivos, es decir el llamado paralelismo sindical, que es otra deficiencia y debilidad de las experiencias de registro sindical observada en la administración del trabajo en Venezuela. Entonces el registro se convierte en un nuevo elemento de discriminación de parte de las autoridades y de los patronos para decidir con quién entenderse, agregándose otro elemento que coadyuva a la conflictividad inter sindical, que equivale a su desgaste interno, así como condicionar la autonomía y libertad sindical a este instrumento que no favorece por ningún lado el desarrollo del movimiento de los trabajadores.


domingo, 5 de enero de 2014

Revistas Académicas


En la sección de Revistas Académicas hemos agregado a ANALISIS LABORAL - Perú- y a la REVISTA DEL OBSERVATORIO DE EMPRESAS RECUPERADAS AUTOGESTIONADAS - Universidad de Buenos Aires, Argentina-.

En la primera publicamos como autor invitado el artículo "RELACIONES LABORALES Y REVOLUCION BOLIVARIANA. Interrogantes sobre su futuro".Ver en Volumen XXXVII No 429, Marzo 2013.

En la segunda publicación, arbitrada, publicamos con la colaboración de Diony Alvarado, el artículo POLITICAS PUBLICAS Y EL COOPERATIVISMO VENEZOLANO, Ver No 9, Segundo semestre del 2013, número especial Dossier - El Estado y las políticas de promoción del trabajo asociativo en Sudamérica.