domingo, 29 de julio de 2012
EL FIN DEL TRABAJO O EL TRABAJO POR CREARSE Y AJUSTARSE
En el marco de nuestra actividad académica en el programa de Estudios del Trabajo, prestábamos atención a planteamientos sobre el fin del trabajo. Se trataba de una sesión que apuntaba a intercambiar sobre el futuro del trabajo y sus actores.
El debate sobre el fin del trabajo es de origen europeo. El documento base con el cual se abrió la discusión proviene de Julio C Neffa, Investigador del Ceil –Argentina- , quién introduce el tema a partir del siguiente párrafo:
“Desde la emergencia de la crisis de los años 1970, el deterioro del nivel de empleo consistente en altas tasas de desempleo que permanecen a lo largo del tiempo (histéresis), planteó el problema de si el trabajo asalariado, -tal como se manifestaba entonces-, era una necesidad humana de carácter antropológico, que tenía una esencia permanente o si, por el contrario, se trataba simplemente de una mera categoría histórica, que tendría solo tres siglos de vida y que por tal causa actualmente está sometida a un proceso de cambio acelerado que a término lo conduciría progresivamente a su extinción..” (“Presentación del debate reciente sobre el fin del trabajo“, en “Trabajo del futuro. El futuro del Trabajo” Edit. Clacso).
Además, lo anterior viene a cuento por el hecho de que se estaban terminando los índices ocupacionales que configuraron el estado de pleno empleo en esas sociedades, que venían manteniéndose por el lapso de treinta años, los llamados dorados y gloriosos.
El autor adopta la sistematización de la literatura sobre el fin del trabajo, de E de la Garza, que introducen el tema del fin del trabajo por alguna de estas tesis:
1- La decadencia de la industria en relación con los servicios y el cambio en la estructura de las ocupaciones, y el incremento de la heterogeneidad de los trabajadores con repercusión en sus normas, valores y actitudes.
2- Fin de la centralidad del trabajo en el conjunto de las relaciones sociales, en particular en cuanto a la conformación de identidades colectivas. Se trata de "la fragmentación de los mundos de vida".
3- La pérdida de la importancia del trabajo se relaciona con su función de generador de valor.
4- La crisis del trabajo es un problema político, resultado de una lucha que la clase obrera perdió desde los ochenta (debido a los cambios en el régimen de acumulación y a la crisis sindical).
En torno al estado de pleno empleo, nosotros apenas si vimos algo parecido por pocos años entre el primer boom petrolero, el de 1974, y el segundo, el de 1979, pero ya con el término de éste, se nos acabo la fiesta del empleo.
La importación de recursos humanos fue una característica de la llamada Gran Venezuela de esos años, aparte de la apertura amplia de nuestros aeropuertos y fronteras para la llegada de grandes contingentes de latinoamericanos y caribeños, muchos de ellos expulsados política o económicamente de los regímenes autoritarios en un buen contingente de países del Cono Sur y de los Andes.
Terminó el breve lapso del pleno empleo, y por otra parte nos quedamos con un excedente de fuerza de trabajo, que incentivó y agudizó la búsqueda de soluciones de alguna manera o como fuera a la necesidad de obtener ingresos. Esto alimentó el empleo informal, que en un principio no era necesariamente precario, sólo que la condición de informal la daba el estar fuera de la tutela laboral, más que todo, ya que la misma cobertura de la seguridad social era limitada incluso para la misma población del sector formal.
Con el tiempo la informalidad alcanzó dimensiones cercanas al mismo porcentaje de la formalidad. Y por otro lado la precarización se fue diseminando, ya sea por la no aplicación de la tutela laboral, por la ausencia de la seguridad social, por los limitados ingresos que no alcanzan para la cesta alimentaria, por la falta de estabilidad en los empleos, por la necesidad de aceptar empleos que no se corresponden con las calificaciones de las personas.
Hoy, en un país como Venezuela el cuadro del empleo y de las condiciones de trabajo es dramático. Por nuestra parte, analizando y comprendiendo nuestro contexto, no nos ubicamos en la posición del fin del trabajo, ni siquiera en la del fin del trabajo asalariado, como situación que explica el mundo del trabajo nacional. Hay enormes desajustes en el desenvolvimiento de esta dimensión. Si bien las tasas de desempleo no lucen alarmantes (entre el 7 y 8%), lo que ha de mirarse es el alto nivel de la informalidad, que incluso continua midiéndose con criterios superados (ver http://hectorlucena.blogspot.com/2011/08/la-informalidad-real-y-oculta.html), y la precariedad generalizada, además de observarse que los sectores que mejores condiciones de trabajo mostraban, han venido perdiendo beneficios y retrocediendo en su calidad de vida.
Al lado del hecho que damos oportunidades de trabajo a muchos países que nos venden lo que importamos, por ser una economía que exporta un producto, y por otro lado importa casi todo lo que lo necesita. Incluso ya estamos viendo que importamos productos y servicios no transables (educación, seguridad, salud, trámites públicos, vivienda, entre otros), pero por convenios con otros países, hoy es observado una alta población laboral procedente de los más diversos y remotos países, que ocupan empleos que debieran de ocupar los nacionales. Con este esquema, el trabajo por crearse es inmenso. Todo dependerá del modelo de desarrollo que se adopte.
sábado, 21 de julio de 2012
POLÍTICA LABORAL ¿PROGRESIVA O REGRESIVA?
Hemos sostenido y demostrado el descenso de las convenciones
colectivas a lo largo de los últimos catorce años, todo en el marco de la
recién derogada Ley Orgánica del Trabajo –LOT- y por supuesto de las políticas
laborales implementadas desde el Ejecutivo en ejercicio. Ver http://www.hectorlucena.blogspot.com/2012/06/el-descenso-de-la-convencion-colectiva.html
Se
abre un nuevo ciclo con la nueva Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y
las Trabajadoras –LOTTT-, recién entrada en vigencia en este Mayo del presente
año, lo que plantea expectativas en cuanto al fenómeno enunciado. ¿Continuará
el descenso o estancamiento de las convenciones colectivas? O se puede pensar
en una reversión de estas tendencias.
Ese
es el dilema planteado. Hay que destacar que “Vencido el período de una
convención colectiva de trabajo las estipulaciones económicas, sociales y
sindicales que beneficien a los trabajadores.. continuarán vigentes hasta tanto
se celebre otra que la sustituya..” art.
435 Lottt-. Se quiere destacar que el alcance y desarrollo de las convenciones
colectivas es entendido en tanto sean negociados fluida y efectivamente los
convenios en la oportunidad que se vence el período de su vigencia. Nos
encontramos ahora que hasta el convenio colectivo petrolero, que por muchas
décadas fue el referente nacional por su fluidez en el proceso de negociación
así como por su contenido avanzado, hoy resulta que es un proceso complejo,
enlentecido, opaco y polémico.
Otro
tanto ocurre en la negociación de
convenio colectivo que por varias décadas era otro ejemplo y referente
nacional, se trata de la negociación entre Sidor y Sutiss. Varios son los
acuerdos de condiciones de trabajo negociados entre estos actores laborales que
representaron un avance en las relaciones de trabajo del país, véase http://hectorlucena.blogspot.com/2010/06/participacion-en-los-beneficios.html
Hoy
el convenio colectivo de Sidor-Sutiss tiene dos años vencidos y aún no se han
iniciado las negociaciones entre las partes. Veánse que las dos principales
empresas productoras estatales, como son Pdvsa y Sidor han entrado en estancamientos
en sus procesos de negociación.
Una
economía con una inflación de carácter crónico, no puede ignorar la revisión y
modificación de las condiciones de trabajo al menos anualmente, porque estaría
siendo injusta y lesiva con la población laboral asalariada. Una inflación de
un dígito, como es común en los países latinoamericanos en los últimos años, no
se ha alcanzado en Venezuela desde 1985, cuando la inflación marcó 9.13%.
Destacándose además que en las tres décadas que van desde 1950 a 1979, el índice
inflacionario normal era de un digito, y tan sólo en dos años, de esos treinta
dorados como le llama la literatura, la inflación alcanzó los dos dígitos,
los años 1974 (11%) y 1979 (20%), coincidentes con los dos fenómenos más
notorios por su impacto en los precios petroleros a nivel mundial en todo el
siglo XX, como fueron el embargo petrolero árabe derivado de la guerra contra
Israel y el apoyo de países de Occidente,
y luego la caída del Sha de Irán.
Hay
que tener presente que los precios de los bienes y servicios de consumo
familiar se mueven a un ritmo más frecuente, incluso en aquellos rubros que
están controlados. Son realmente muy contados los precios de bienes básicos que
experimentan un precio constante a lo largo de un prolongado período, como es
el caso único de la gasolina, que como es evidente el gobierno, su proveedor
monopólico, teme revisar su precio
y prefiere optar por mecanismos sutiles de racionamiento, que de paso también
levantan su malestar.
Por
el lado de Sidor, buena parte de su disminuida producción, que apenas ha
alcanzado en su mejor momento en estos años de re estatización – del 2008 para
acá-, un 50% de lo que se producía bajo la dirección del grupo transnacional
italo-argentino de Techin, es destinada para programas gubernamentales y
vendida a precios por debajo de los costos reales. Lo que indica que son los
trabajadores de Sidor, afiliados o no a Sutiss, quienes financian programas
sociales gubernamentales. A cambio de ello, se produce un estancamiento o
retroceso en sus condiciones de trabajo.
No
dejamos de reconocer que también ha ocurrido cierres de empresas que restan
población cubierta por las convenciones colectivas, así como empresas que se
han achicado disminuyendo su población laboral, en no pocos casos tercerizando
actividades que son transferidas a empresas de menor tamaño sin convenios
colectivos.
Estamos
por concluir el primer trimestre de vigencia de la nueva Lottt, y aún no se
observan señales que favorezcan la reactivación del mecanismo más conocido por
los actores laborales para revisar, adecuar y mejorar sus condiciones de
trabajo, como son los convenios colectivos. Lo más grave de la situación es que
no se observan mecanismos de dialogo efectivos para la revisión y reorientación
de esta política laboral, que al menos en lo tratado en esta contribución no es
nada progresiva sino más bien regresiva.
domingo, 15 de julio de 2012
Venezuela: Misión e Informe OIT “Libertad sindical y condiciones de trabajo”
En nuestra pasada contribución abordamos el análisis de declaraciones de sindicalistas oficialistas sobre un eventual retiro de Venezuela de la Organización Internacional del Trabajo –OIT-. En esta ocasión retomamos el asunto y particularmente con la elaboración del Informe “Libertad de Asociación y Condiciones de Trabajo”, elaborado a partir de misión de encuesta de OIT que visitó el país entre Julio y Agosto de 1949. Este documento fue publicado con el mismo título en 1950.
El Informe recoge los testimonios, entrevistas y análisis de documentos por parte de los cinco miembros de la misión. Hay que destacar que el golpe contra el gobierno constitucional presidido por Rómulo Gallegos había ocurrido el 24 de noviembre de 1948, y a partir de entonces se había desatado una persecución contra dirigentes políticos y sindicales identificados con el anterior gobierno conducido por R Gallegos y su partido Acción Democrática.
Ante el golpe de estado las reacciones sindicales no se hicieron esperar, por lo que inmediatamente hubo un llamado a huelga general realizado por la Confederación de Trabajadores de Venezuela –CTV-, pero en apenas dos días fue sofocada por el régimen militar. La CTV y sus organismos afiliados pudieron continuar funcionando pero en un ambiente represivo y gradualmente el régimen fue tomando control por vía de la fuerza y la represión de la vida sindical. Hasta que el febrero de 1949 el gobierno militar decreta la disolución de la CTV y todos sus federaciones. Los sindicatos de base no son disueltos pero se les obliga a hacer elecciones y se prohíbe que participen quienes hayan sido directivos anteriormente.
La narrativa pormenorizada de estos acontecimientos se puede conocer en el Informe de OIT mencionado en el primer párrafo. El régimen militar hizo objeciones al Informe y tuvo la oportunidad de que se publicara con el mismo titulo y agregándose “Observaciones del Gobierno de Venezuela al informe de la misión de la OIT” que salió a la luz pública en 1951. Un análisis detenido de estos dos informes puede verse en nuestro libro “Las Relaciones Laborales en Venezuela” en su capítulo VI.
La situación laboral de esos momentos difíciles inmediatos al derrocamiento del gobierno de R Gallegos y la instauración de una Junta Militar, ha sido poco estudiada, pero afortunadamente esa misión de OIT y la publicación del Informe dejo asentada amplia información de valor histórico. Se trata, desde nuestra apreciación, de otro valor que respalda la relación de la nación venezolana con la OIT.
Si bien hay una distancia apreciable entre la Venezuela de 1949 bajo el gobierno de una Junta Militar que disolvió a los sindicatos de oposición, que encarceló a los dirigentes y los criminalizó por sus actividades sindicales, y el país de hoy, que cuenta con una constitución avanzada en materia social, con leyes laborales que en lo individual brindan beneficios sofisticados al trabajador, aunque con disposiciones restrictivas en los asuntos colectivos, se prevé de nuevo que nos visite en el próximo octubre una misión de OIT para conocer de nuestra situación laboral nacional.
Es por tanto llamativo que justamente ahora se haya planteado desde esferas sindicales oficialistas que la nación venezolana se retire de la OIT, cuando es una extraordinaria oportunidad para que la situación laboral en sus aspectos individuales y colectivos sean observados y analizados por un ente especializado, ajeno a las diatribas y polarizaciones que por los últimos lustros afectan el desenvolvimiento y el análisis.
El Informe recoge los testimonios, entrevistas y análisis de documentos por parte de los cinco miembros de la misión. Hay que destacar que el golpe contra el gobierno constitucional presidido por Rómulo Gallegos había ocurrido el 24 de noviembre de 1948, y a partir de entonces se había desatado una persecución contra dirigentes políticos y sindicales identificados con el anterior gobierno conducido por R Gallegos y su partido Acción Democrática.
Ante el golpe de estado las reacciones sindicales no se hicieron esperar, por lo que inmediatamente hubo un llamado a huelga general realizado por la Confederación de Trabajadores de Venezuela –CTV-, pero en apenas dos días fue sofocada por el régimen militar. La CTV y sus organismos afiliados pudieron continuar funcionando pero en un ambiente represivo y gradualmente el régimen fue tomando control por vía de la fuerza y la represión de la vida sindical. Hasta que el febrero de 1949 el gobierno militar decreta la disolución de la CTV y todos sus federaciones. Los sindicatos de base no son disueltos pero se les obliga a hacer elecciones y se prohíbe que participen quienes hayan sido directivos anteriormente.
La narrativa pormenorizada de estos acontecimientos se puede conocer en el Informe de OIT mencionado en el primer párrafo. El régimen militar hizo objeciones al Informe y tuvo la oportunidad de que se publicara con el mismo titulo y agregándose “Observaciones del Gobierno de Venezuela al informe de la misión de la OIT” que salió a la luz pública en 1951. Un análisis detenido de estos dos informes puede verse en nuestro libro “Las Relaciones Laborales en Venezuela” en su capítulo VI.
La situación laboral de esos momentos difíciles inmediatos al derrocamiento del gobierno de R Gallegos y la instauración de una Junta Militar, ha sido poco estudiada, pero afortunadamente esa misión de OIT y la publicación del Informe dejo asentada amplia información de valor histórico. Se trata, desde nuestra apreciación, de otro valor que respalda la relación de la nación venezolana con la OIT.
Si bien hay una distancia apreciable entre la Venezuela de 1949 bajo el gobierno de una Junta Militar que disolvió a los sindicatos de oposición, que encarceló a los dirigentes y los criminalizó por sus actividades sindicales, y el país de hoy, que cuenta con una constitución avanzada en materia social, con leyes laborales que en lo individual brindan beneficios sofisticados al trabajador, aunque con disposiciones restrictivas en los asuntos colectivos, se prevé de nuevo que nos visite en el próximo octubre una misión de OIT para conocer de nuestra situación laboral nacional.
Es por tanto llamativo que justamente ahora se haya planteado desde esferas sindicales oficialistas que la nación venezolana se retire de la OIT, cuando es una extraordinaria oportunidad para que la situación laboral en sus aspectos individuales y colectivos sean observados y analizados por un ente especializado, ajeno a las diatribas y polarizaciones que por los últimos lustros afectan el desenvolvimiento y el análisis.
domingo, 8 de julio de 2012
VENEZUELA: SINDICATOS GESTIONAN RETIRO DE OIT
Como todos los años este junio se celebro la Conferencia anual – la 101- de la Organización Internacional del Trabajo –OIT-, y Venezuela estuvo representada por una nutrida representación tripartita: gubernamental, gremial empresarial y sindical.
Sorprende al retorno de la Conferencia que voceros sindicales anuncien que solicitarán al gobierno hacer las diligencias para que Venezuela se retire de la OIT. Los voceros representan la recién creada Central Bolivariana Socialista de los Trabajadores. Los argumentos anunciados mencionan que esta “organización no es nada democrática” –Diputado y Sindicalista, Osvaldo Vera-. Todo parece relacionarse con el hecho de que esta organización ha solicitado enviar una misión el próximo mes de Octubre para conocer la situación laboral del país, a propósito de denuncias de entes empresariales y sindicales críticos del gobierno nacional.
Para ubicar la relación de Venezuela con la OIT, es importante mencionar algunos hechos que en los noventa y dos años de existencia de esta organización internacional se relación con nuestro país.
La OIT fue creada apenas concluida la I guerra mundial, en 1919 en el marco del Tratado de Versalles. Esta tratado dio origen a la Sociedad de las Naciones, institución antecesora de la actual Organización de las Naciones Unidas. La OIT sobrevivió a la crisis mundial que significó la II Guerra Mundial, no obstante que la Sociedad de las Naciones dejó de existir. Hay que destacar que Venezuela fue uno de los países fundadores de la OIT. Hoy esta organización cuenta con la afiliación de 193 países, es decir todo el orbe del planeta tierra.
La OIT es una organización gobernada de manera tripartita, y es la única con tal carácter en el sistema de instituciones de las Naciones Unidas. Todas, salvo la OIT, son gobernadas por los representantes de los Estados miembros, pero en esta institución, su gobierno es ejercido además de los representantes de los Estados miembros, por los representantes de los gremios empresariales y de las organizaciones sindicales de los trabajadores. Su Consejo de Administración está compuesta por un 50% de representantes de los Estados, y 25% los representantes empresariales y 25% de los trabajadores. Es un escenario donde la vocería de los actores sociales se deja sentir como ninguna otra entidad internacional en el sistema de Naciones Unidas.
Venezuela ha sido miembro ininterrumpidamente de la OIT desde su nacimiento hasta nuestros días, salvo en breve período que el país se retiro. Ocurrió con motivo de la 5ta reunión de la Comisión de Petróleo celebrada en Caracas en 1955. El miembro sindical del Consejo de Administración, Adrianus Vermuelen fue el encargado del discurso de inauguración, y se refirió a serias denuncias que el organismo había recibido en su sede en Ginebra. Hizo referencia a los dirigentes sindicales presos, otros criminalizados por el sólo hecho de realizar actividades sindicales, pidiendo su libertad y que se fomente y estimule una genuina libertad sindical con medidas legislativas, todo de acuerdo con los postulados de convenios de esta organización, a la cual estaba afiliada la nación venezolana.
La reacción del régimen militar venezolano de aquel entonces fue inmediata, Vermeulen fue llevado al aeropuerto de Maiquetía y expulsado del país. Ante esa medida, los 119 delegados deciden suspender la reunión. Entonces el Gobierno de Venezuela se retira el 3 de Mayo de 1955 de la OIT, acusándola de “ser un instrumento de maniobras políticas que la convierten en tribuna demagógica” de acuerdo a la nota oficial de la Cancillería venezolana enviada a la OIT.
Caída la dictadura militar en enero de 1958, una de las primeras medidas del gobierno de transición que encabezó el Vicealmirante Wolfang Larrazabal fue solicitar la reincorporación a la OIT, así como restituir las libertades sindicales.
Aquel infortunado retiro de la OIT, no tiene equivalente en la historia de los países latinoamericanos, los cuales tradicionalmente han tenido una activa participación en esta organización.
Esta iniciativa del sindicalismo gubernamental venezolano, nos hace recordar que los EEUU también se retiraron de la OIT en 1977, a propósito de presión de los sindicatos (AFL-CIO), cuyo malestar se relacionaba con la admisión en la OIT con carácter de observadores a una representación del Frente de Liberación de Palestina y una resolución que condenaba al gobierno de Israel.
El gobierno de los EEUU a través de su Secretario de Estado, Henry Kissinger presentó la solicitud en un extenso documento en el que calificaba a la OIT como escenario de una «creciente e inadmisible politización».
sábado, 30 de junio de 2012
TRABAJO: INTERCAMBIO, ANALISIS Y MERCOSUR
En la presente semana atendimos el VIII Seminario de Trabajo, en donde el tema central fue el de la Precariedad en los empleos y trabajo en general. Un interesante evento promovido por la Red Estudios del Trabajo que tiene su asiento en la Universidad del Estado de Sao Paulo, en el campus de Marilia, Brasil, con miembros de distintas universidades brasileras. La red reúne a investigadores de distintos lugares de este gran país, y en esta ocasión se agregaron invitados de Portugal, Reino Unido, Italia, Argentina, Colombia y nuestra presencia.
Siempre es conveniente y enriquecedor el intercambio de cualquier naturaleza, pero en el ámbito académico es aún más necesario. La naturaleza del trabajo de quién investiga, enseña, aprende y comparte saberes, requiere del intercambio como un oxigeno para airear las visiones y perspectivas. De eso se trata un seminario. Incluso aún cuando predomine una perspectiva teórica, siempre emergen los matices y las críticas.
El seminario de Marilia tenía una perspectiva dominante, pero sus organizadores abren el abanico y comparten con otras visiones del estudio del trabajo. Es un hecho positivo para el debate, y por lo general debatir pluralmente es más autentico y cercano a la realidad, que cuando sólo se congrega una visión de los asuntos a tratar. El intercambio académico es distinto a los estilos militares o religiosos, donde hay jerarquías y dogmas que lo obstruyen. Cuidado si en las universidades venezolanas nos dejamos influir por esos estilos, ojo.. no es una preocupación abstracta, es más bien porque no dejamos de sentirlo.
Conectando los planteamientos de los dos anteriores párrafos con el quehacer de análisis e investigación en nuestras universidades en los temas relativos al trabajo, tenemos ante nosotros un conjunto de transformaciones en la sociedad venezolana que están esperando la atención suficiente de la academia. Hay esfuerzos de análisis, pero no suficientes. También vale este señalamiento crítico para otros sectores del mundo del trabajo. Se puede decir que hay un déficit general de atención y comprensión a lo que viene ocurriendo en el mundo del trabajo.
Un repaso rápido de lo que no vemos y tanto queremos. Por el lado estatal, vemos que se aprueban leyes, se toman decisiones de políticas públicas con incidencia global en toda la sociedad, y no se ve por ningún lado los elementos de análisis que son imprescindibles para orientar las decisiones, como ha sido el reciente caso de la LOTTT. Junto a ello el funcionamiento de instituciones estructuradas y organizadas sectariamente, con sesgos desde el ingreso del funcionario hasta las actuaciones cotidianas en el servicio público. Obvia decir que las políticas formuladas en la mayoría de los casos, cargan encima debilidades y carencias que se ratifican y confirman día a día. Las esperanzadoras contralorías sociales y rendición de cuentas, han quedado sólo para los discursos.
De lado de los actores e interlocutores sociales del trabajo y de las empresas, el balance no es alentador. Si son oficialistas, son instrumentos más bien propagandísticos, el análisis y la critica parece no ser parte de sus objetivos. Si son opositores, viven o más bien sobreviven a la defensiva. Falta autonomía, independencia y recursos. Del lado del trabajo, las organizaciones que sobreviven lo hacen en un ambiente de precariedad de recursos y bajo constante hostilidad gubernamental.
Si los economistas alertan sobre la evolución de la deuda del país, y sin mayores dificultades se aportan los datos que sustentan el llamado de atención. Por el lado del trabajo, y de las relaciones que con motivo de él llevan adelante trabajadores, empresas y estado, el panorama es más complicado evaluarlo, pero evidentemente que no transcurre por buen camino. En anteriores contribuciones hemos sido constantes en analizar sobre este particular, y habrá que seguirlo haciendo porque es forzoso, no se puede evitar.
Terminamos, destacando que por fin el país concretará su ingreso al Mercosur el próximo 31 de Julio, luego de una larga y preocupante espera de siete años. Paradójicamente entramos cuando se produce una controversial ruptura en la política paraguaya. Algo así, como cuando pides ingresar a un club, y te admiten cuando el miembro que te objetaba esta temporalmente ausente.
Pero lo que de fondo se quiere destacar es que ingresamos al Mercosur, y uno se pregunta donde están los análisis, estudios y elaboraciones profesionales, que nos informen de los impactos y consecuencias que derivan de este acontecimiento. Economía y Trabajo no saben aún lo que les espera, quiero decir sus ventajas y desventajas. Una tarea que el Estado no ha cumplido, le falto promoverla con amplitud de perspectiva. El ingreso al Mercosur, no debe ser tema para propaganda oficial, ni sectarismos, ni tampoco para críticas apriorísticas. Se necesitan brújulas.
miércoles, 20 de junio de 2012
VIII Seminario de Trabajo (Trabajo, Educación y Políticas Sociales)
Organizado por la Universidad Estadal de Sao Paulo, Marilia
Com sete edições, o Seminário do Trabalho já se consolidou como um evento de referência para a UNESP – Campus de Marília, por se constituir como um importante espaço de debate crítico e de troca de experiências entre diversos pesquisadores do Brasil e do mundo voltados para as questões pertinentes ao mundo do trabalho, em especial para as situações decorrentes das transformações do capitalismo global.
El evento será entre el 25 y 28 de Junio
Más información en http://www.fundepe.com/seminario/mesas.php
Com sete edições, o Seminário do Trabalho já se consolidou como um evento de referência para a UNESP – Campus de Marília, por se constituir como um importante espaço de debate crítico e de troca de experiências entre diversos pesquisadores do Brasil e do mundo voltados para as questões pertinentes ao mundo do trabalho, em especial para as situações decorrentes das transformações do capitalismo global.
El evento será entre el 25 y 28 de Junio
Más información en http://www.fundepe.com/seminario/mesas.php
domingo, 17 de junio de 2012
Regulaciones restrictivas del desarrollo de la negociación colectiva
En lo constitucional, se introdujo una disposición que tiene graves repercusiones en el desenvolvimiento sindical, como fue subordinar las elecciones sindicales a un órgano ajeno al movimiento, el poder electoral; emisor de la certificación electoral con la cual las autoridades de la Administración del Trabajo admiten las tramitaciones fundamentales de los sindicatos, de no tenerla se les señala estar en “mora electoral”, y el sindicato queda de hecho paralizado – ver art 402-.
Esto colide con el convenio No 87 sobre Libertad Sindical, que el Estado venezolano ratifico en 1982. La OIT ha formulado observaciones y recomendaciones en innumerables ocasiones. Recién con la aprobación del nuevo decreto ley Lottt se incluye en su articulado, consolidando este mecanismo de intervención estatal en la vida interna sindical. En algún momento se observó lo que parecía una rectificación, ya que en la propuesta de reforma constitucional promovida por el gobierno en 2007, se corregía esta anomalía, pero la propuesta que acompañaba otros asuntos de relevancia más general no fue aprobada.
Analizando en concreto la Lottt, se observa un conjunto de regulaciones en la vida interna de los sindicatos que extreman su control, restándoles autonomía. En ese orden cabe destacar norma que niega que los sindicatos puedan recibir apoyo financiero o de otra naturaleza de parte del patrono –art 358 c. Hay que mencionar que el sindicato es una parte en el proceso de administración de los convenios y de la vigilancia de las condiciones de trabajo, para lo cual requiere estudios y análisis que lo apoyen este proceso, lo cual implica costos de funcionamiento.
Las atribuciones y finalidades de los sindicatos –art 367- son ampliadas, colocando en el primer plano otras de naturaleza diferente, dejando marginalizado un tanto su papel en las negociaciones colectivas.
La afiliación sindical es ampliada más allá de los trabajadores activos – art 370- “Las personas en situación de desempleo, pensionados, pensionadas, jubilados o jubiladas podrán afiliarse a organizaciones sindicales ..”. Es un planteamiento novedoso en la estructura sindical venezolana. Existe en las organizaciones gremiales de los profesores y empleados universitarios. Es importante que el gremio tenga capacidad de ofrecer servicios, ya que ese es un estimulo para la afiliación. Servicios que generalmente resultan de compromisos negociados con el empleador.
Si bien lo anterior es un hecho positivo, por otro lado al registro sindical se le agregan más exigencias, y se crea entidad para el proceso –Registro Nacional de Organizaciones Sindicales-. Cuando el convenio No 87 establece como condición de la libertad sindical no someter a los trabajadores a registros para su constitución, en nuestro caso persisten mecanismos que limitan el registro, y la Lottt lo amplia y profundiza –art 387-
Se eliminan dos conquistas históricas del movimiento sindical, y que han contribuido a su fortalecimiento. Nos referimos a la capacidad de ofrecer personas para su ingreso al empleo. Es una vieja conquista que proviene de los gremios de oficios, ya que eran los certificadores de los conocimientos. Modernamente los sindicatos predominantes son de empresa y de industria, pero esta conquista se preservó, ya que fortalecía a las organizaciones. Se ha argumentado que la situación extrema de violencia sindical especialmente en sector de la construcción deriva de esta capacidad. Destaquemos que es una cualidad que han ejercido los sindicatos desde tiempos remotos, en cambio la violencia desbordada en el ámbito sindical vinculada con ventas de empleos y cobros compulsivos a los empleadores es un fenómeno de los últimos años, y está muy ligada al fomento del paralelismo sindical, y a la desidia de las autoridades en atender estos asuntos.
La otra conquista eliminada es las cuotas extraordinarias para los no afiliados por la firma de una Convención. Fue conquistada por el sector magisterial en los años ochenta, y representa una fuente de ingresos para el fortalecimiento sindical. Si nos parece positivo que las erogaciones que los patronos emitan para el sindicato sean a nombre de la organización sindical y que sean del conocimiento de los afiliados. Esto es válido para todas las erogaciones en ámbitos laborales y de cualquier naturaleza.
Una tendencia compleja que se ha venido observando en las relaciones de trabajo es el fomento de la participación de entes y personas ajenas al espacio productivo, como ha sido el caso de los consejos comunales. En esta nueva ley, se agrego como parte del Artículo 439. “Los convocados y las convocadas para la negociación de una convención colectiva de trabajo, o aquellos terceros y aquellas terceras afectados y afectadas por ella , sólo podrán formular alegatos y oponer defensas sobre la improcedencia..” ¿Cuales terceros? Además de las comunidades, cabe inferir a los usuarios o clientes del servicio. Es una norma que requiere una reglamentación cuidadosa.
Se ha destacado el enorme peso que se le otorga a las autoridades del trabajo, y en particular al Inspector del Trabajo. Reflejo notorio del mismo es el trámite de la homologación, el cual convierte el texto negociado entre las partes en la posibilidad de ser modificado por este funcionario, al dejar a su discreción homologar aquellas cláusulas que no contraríen el orden público -art451-
El último elemento a comentar es el llamado Comité de Evaluación y Seguimiento – art 440-. Se corresponde con situaciones en las Relaciones de Trabajo que funcionan fluidamente en cuanto a la comunicación entre las partes. Lo crítico de este texto es que “A petición de ambas partes, o de una de ellas, el ministerio del poder popular con competencia en materia de trabajo y seguridad social podrá participar de ella o convocar la reunión de esta instancia, en el marco de sus competencias.” Evidentemente es otro mecanismo interventor. El comportamiento de las autoridades del trabajo no son neutras, y ello implica colocar en la administración cotidiana del convenio un mecanismo que desequilibra la relación entre las partes. Ya veremos empresas estatales invocando al ministerio, y al sindicato en situación de desventaja; y en otros casos el sindicato convocando al ministerio y el empleador será entonces el que estará en desventaja.
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