domingo, 23 de marzo de 2014

DESABASTECIMIENTO, EMPRESARIOS Y PROTESTA POPULAR


La parálisis productiva explica el desabastecimiento de productos y servicios de los más variados, pero que la población resiente más cuando se trata de alimentos y de productos de primera necesidad. A su vez se ha destacado que el malestar de una sociedad emerge clara y contundentemente cuando observa que estos problemas no son bien atendidos por quienes le compete. Más bien éstos por el contrario argumentan explicaciones que no resisten cualquier análisis imparcial, no comprometido con justificar errores y desaciertos en la conducción de las políticas económicas. Es por eso que reiteramos que el argumento de la guerra económica o de la amenaza de fuerzas extranjeras, son entendidas más bien como evasivas para justificar incompetencias y fracasos en la conducción económica. 

  China y Vietnam son ejemplos contundentes como países que confrontaron abiertamente con el poder económico y político mundial, encontraron las vías para construir un sistema económico que les ha venido dando resultados, incluso reconociendo el avance tecnológico de quienes eran sus opuestos. También podemos observar que países que llevan adelante políticas de incuestionable énfasis en la soberanía no presentan este tipo de problemas de escasez, tales como Brasil, Ecuador, Nicaragua, ni siquiera llevan registros de índices de escasez que en nuestro caso es una preocupación cotidiana y fundamental de consumidores y productores.

  Cuando se habla de parálisis productiva, se puede establecer algunas diferenciaciones. Por un lado la parálisis total. Caso de empresas cerradas, totalmente paradas. Otra situación es la parálisis parcial, aquellas  que han cerrado solo algunas líneas de producción, o ya no elabora parte de su producción. Si es una manufacturera se observan casos de empresas que optaron por adquirirla de otro fabricante nacional o internacional y así mantener su mercado. Si es el segundo caso, se plantea el problema del acceso a las divisas, que pasan por complejos procesos de procura y permisos. 

  Total estamos en presencia de una pronunciada disminución de la actividad productiva transformadora, que es la que agrega más valor y la que motoriza los encadenamientos productivos, tan necesario para la actividad económica general. Igual es parálisis parcial cuando de su capacidad productiva sólo puede utilizar un porcentaje, por carencia de elementos indispensables sean materias primas o equipos parados. Un caso de parálisis peligrosa se observa en el sector automotriz, especialmente ensamblaje, que en estos dos primeros meses del año, han utilizado tan solo un 5% de su capacidad instalada, lo que acarrea igual consecuencia con los fabricantes de auto partes que producen fundamentalmente para equipos originales. Esto es resultado de una política errática, y la respuesta oficial es la importación de vehículos completos o al semi ensamblaje tipo maquila, sin incidencia en la cadena productiva,  con trabajo precarizado y sin libertad sindical, haciendo caso omiso de las regulaciones que imponen la incorporación de partes nacionales. 

  Si algo que parece novedoso, ha ocurrido en estas semanas de protesta de calle iniciada por la juventud venezolana, y a la cual se han agregado otros sectores sociales, es que se ha abierto un intercambio entre el Gobierno y los Empresarios. Estos tenían años pidiendo ser atendidos, y a lo sumo hubo algunos momentos de encuentros de dialogo, que posteriormente los mismos empresarios convocados resentían que sus planteamientos no eran tomados en cuenta, por lo que estos diálogos eran más bien de apariencia. Por lo demás eran procesos acompañados de desconfianzas, y de las continuadas amenazas y expropiaciones sin indemnizaciones al empresariado. 

  La confianza que es un factor económico se vino al suelo. Ahora, levantarla no será fácil, y estas reuniones ocurridas en el medio de una crisis política no muestran suficiente señales para no entenderla como mecanismos oficiales para tratar de calmar la turbulencia de la protesta. Y cuando se mencionan las presentes reuniones de dialogo Gobierno y Empresarios, no se quiere decir que se haya superado el  grave estado de desconfianza, sino que dentro de la crisis sirve al gobierno intentar conseguir un entente con quienes ha acusado de promover la guerra económica, pero que muestran más capacidad para producir que lo que viene ocurriendo en las empresas tomadas por las expropiaciones y confiscaciones, a pesar de los sesgos de las políticas oficiales a favor de las empresas del estado. 

  Las respuestas oficiales a la paralización productiva no son muy diferentes a las que viene ejecutando para aplacar la protesta civil, es decir la militarización. Los despachos oficiales claves que vigilan, supervisan y controlan los procesos productivos han sido militarizados, o aún estando en manos civiles, se comportan con métodos más bien propios de los operativos militares cuando se fijan como objetivo conocer de la situación productiva de una empresa determinada.  

   Las conversaciones con los empresarios han tenido un perfil bajo, no se sabe suficiente de ellas, pero visto que están en desarrollo al tiempo que hay una agudización de medidas severas a las instituciones civiles y a los sectores que participan y se exponen en las protestas, origen de los diálogos con empresarios, bien debieran  tantos éstos como los sectores laborales, que poco se han sentido en la presente situación, plantear exigencias que brinden atención no sólo a cambios en aspectos económicos sino también  políticos y sociales. Es importante que aspiraciones sentidas por la sociedad sean integradas y evitar su fragmentación. 

sábado, 15 de marzo de 2014

PARALISIS PRODUCTIVA: CAUSAS, REPERCUSIONES E INCERTIDUMBRE



En medio de la peor crisis política de los últimos años, otra empresa del sector automotriz ha enviado a los trabajadores a sus hogares por no contar con materiales para producir. Este viernes 14 de marzo Chrysler se suma a Toyota que ya lo había hecho el mes pasado. La Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) también reporta que la ensambladora de camiones Iveco de Venezuela tampoco armó vehículos en los dos primeros meses del año. La situación del resto de ensambladoras no es muy diferente, por lo pronto trabajan a un mínimo de su capacidad,  con parte de la fuerza de trabajo en sus hogares o con horarios reducidos.

  El estado de convulsión política que vive el país en estas ultimas semanas contrarresta la atención a estos hechos complejos del mundo productivo y laboral, como es la parálisis de importantes centros de trabajo. Consideramos que las protestas generalizadas del último mes responden a varias preocupaciones de la población, una de ellas es el desabastecimiento de diversos productos, los más sentidos son los alimentos y medicinas, pero aunque menos expresado sabemos también las enormes dificultades de las familias, para adquirir un vehículo que por las limitadas condiciones del transporte colectivo y la inseguridad general, se ha convertido en un producto de primera necesidad de la población,  y que su escasez por la baja de la producción haya dado lugar a la elevación de los precios.

  Las dificultades de funcionamiento de todo el aparato económico han sido visibles por varios años. Lamentablemente ausencia de dialogo con los actores reales del funcionamiento productivo,  tanto del capital como del trabajo, facilitaron la promoción y  fomento de políticas que desde un principio mostraban sus fragilidades,  y hoy  muestran limitaciones y contradicciones extremas con elementales propósitos de la búsqueda de bienestar para los trabajadores y de fortalecimiento del sistema productivo. El discurso carismático y emocional del oficialismo no contó con el acompañamiento de resultados tangibles en materia productiva. Sus carencias se ha tratado de subsanar con importaciones dadas por la bonanza petrolera y no por la eficiente administración, bonanza que ha sido la más generosa de toda nuestra historia como exportador de este bien primario. Este circulo lleva el país gradual e inevitablemente a peores situaciones en materia de bienestar. Tener la capacidad de ver este panorama es obviamente un estimulo de la protesta social. 
  
  Las políticas económicas que han venido arrinconando a las empresas, al final se traducen en dificultades para quienes en ella trabajan. El discurso anti empresarial indiscriminado finalmente deviene en consecuencias para quienes viven de su trabajo, es decir la clase trabajadora, no solo porque se pone en entredicho la  viabilidad del mejoramiento progresivo de sus condiciones de trabajo, del sostenimiento y avance de los convenios colectivos, sino por el propio mantenimiento de la fuente de empleo. Y con ello las repercusiones en el encadenamiento productivo, que es inherente a todo tipo de producción que siempre está vinculada con proveedores, suministros, clientes, es decir mercado de uno y otro lado. Además al producir menos, ofertar menor cantidad de bienes y servicios, se reducen las contribuciones fiscales y parafiscales de las cuales se alimentan los entes públicos. 

  Los ingresos del Seniat todos los años se incrementan, ya que si bien ha habido un mayor control fiscal tanto a las empresas reales como a las personas naturales, también son incrementos de ingresos más nominales que reales, por la persistente alta inflación, además son ingresos que llenan el vacío que gradualmente va dejando la reducción de los aportes petroleros, ya sea por las deudas externas e internas de Pdvsa, como por sus compromisos adquiridos como proveedor subsidiario de  otros países, lo que al final se traduce en que la sociedad venezolana no mejora su ingreso. 

  Destacamos en el párrafo anterior el mayor control sobre las empresas reales, ya que a mas controles al final éstos son evadidos y emergen empresas de maletín que violan no sólo al estado a través del Seniat, sino a toda la sociedad venezolana al succionarle recursos que le hacen falta a los servicios esenciales de la población. 

  Ante las dificultades operacionales de empresas, es importante hacer un diagnóstico que se acerque a la verdad. Ya que si se asumen explicaciones como la de la llamada guerra económica, es decir que las empresas optan deliberadamente por producir menos, por no distribuir los productos, lo más expedito entonces es que se llegue a creer que estatizando se resuelva el problema, ya hemos visto bastantes casos que no es así. Es una lista larga de estatizaciones que al estar la empresa en manos del Estado, resulta en menos producción, menos pago de impuestos y servicios suministrados por otros entes estatales, mas deuda con terceros, desmejoramiento de las condiciones de trabajo y de los convenios colectivos, menor estabilidad en el empleo por la incertidumbre y muy importante porque se aplican sesgos políticos e ideológicos por encima de la disciplina y responsabilidad laboral.     


  En el sector automotriz, las dificultades de las ensambladoras y las autopartistas, y toda la cadena de comercialización y distribución, hará que sus miles de trabajadores vean con nerviosismo e incertidumbre, una política automotriz que privilegia la maquila y la importación indiscriminada, y si a esto se le agregan improvisadas aspiraciones de estatización de las empresas manufactureras, vemos que la guerra económica es de estas políticas contra los que viven de su trabajo. 

domingo, 9 de marzo de 2014

DIVERSOS ANGULOS DE LA PROTESTA POPULAR



  Se sigue mencionando que en el país existe un proceso de dialogo y paz. Sin embargo no participan en el mismo los principales actores de la controversia, a pesar que a casi un mes de protestas el país se mantiene con un funcionamiento dificultoso. Por supuesto que las autoridades, en esta época como en cualquier otra, son los últimos en reconocer la existencia de un clima problemático, que demanda iniciar procesos de dialogo conducentes a la búsqueda de soluciones.  Resiente que se trataría de una manifestación de debilidad gubernamental. Atribuye a lo sumo que se trata de una conspiración que responde a intereses extranjeros y que la minoría de quienes se incorporan a la protesta están siendo manipulados. Este tipo de percepción oscurece y restringe la capacidad de entender que quienes protestan deban ser escuchados y que han ser parte de un proceso de dialogo. Por el contrario el gobierno conversa con personalidades y entidades de poco peso en el desarrollo de estas manifestaciones agudas del conflicto abierto. Por ahora sólo le sirve para mostrar que si ha convocado a un proceso de dialogo que se mantiene activo, independientemente de la evolución del mismo y sus conexiones con los problemas que mantienen la protesta.

  Los planteamientos de quienes protestan son diversos porque no son acciones que están siendo ejecutadas, por personas aglutinadas alrededor de una organización y liderazgo partidista o ideológico determinado. El componente social y colectivo que tiene mayor notoriedad en la protesta son los estudiantes y los jóvenes en general, pero también entre quienes protestan se observa a trabajadores dependientes e independientes, informales, desempleados, amas de casa, pequeños propietarios, jubilados, algunos de ellos como parte de movimientos sociales. Además buena parte de quienes estudian se ven obligados a tener alguna actividad laboral para ayudar a su propia formación, y aliviar la carga de los padres; entonces, no hay que perder de vista que los estudiantes reconocen que están en una etapa temporal, que ha de dar paso luego a la condición de trabajadores y de participar en la constitución de su propia familia. 

  En este diversidad social predomina quienes no son militantes de partidos políticos, a lo mejor simpatizantes de determinados liderazgos, pero el componente de personas independientes es mayoritario. Por supuesto que los pocos militantes son los que cuentan generalmente con algunas experiencias en organización de protestas. Pero al estar presente la diversidad de personas que mencionamos, éstas no responden disciplinadamente  a lineamientos de un liderazgo determinado. Es por lo que se ejecutan acciones voluntarias de protesta que en algunos casos más bien levantan controversias entre sus ejecutantes y el entorno, ya sea por incomodidad o por diversidad tanto en los objetivos como en el enfoque o medio  para alcanzar lo que aspiran.

  Hay que destacar que las protestas ocurren predominantemente en donde residen los sectores medios, así como en lugares abiertos de acceso general, como arterias viales importantes, plazas, monumentos públicos. En menor proporción hay manifestaciones de protestas en zonas y urbanismos populares, pero las hay. En este fenómeno hay que subrayar el hecho que los mismos programas sociales existentes lleva  a controles rigurosos de la población en estos espacios de vida comunitaria y vecinal. Téngase presente por ejemplo que la misma conformación de un consejo comunal, pasa por construir y mantener un censo detallado de cada grupo familiar, como también para la incorporación al censo correspondiente por cada programa social que se implemente. Toda la estructura de los consejos comunales son supervisadas por un órgano de poder central ministerial a cargo del poder comunal. 

  En cuanto al desarrollo de esta organización comunal el censo del 2013, indicó “Más de 44 mil 400 Consejos Comunales funcionan en el país”. La viceministra Margaud Godoy, de Participación Comunal del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección, “calificó como un éxito de las políticas revolucionarias que exista más de un millón y medio de voceros y voceras del Poder Popular trabajando de manera voluntaria”. (http://www.vtv.gob.ve/articulos/2013/01/31/mas-de-44-mil-400-consejo-comunales-hacen-vida-en-el-pais-5670.html). Téngase presente que tal cantidad de voceros son el vértice de un movimiento que abarca varios millones de personas. 

  Todo lo anterior marca un contraste con los espacios de vida de los sectores medios, que si bien en muchos de ellos se diligenciaron la constitución de sus consejos comunales, el papel de las entidades estatales no fue de su padrinazgo sino más bien de desconfianza en su apoyo y dotación. De aquí que esto contribuye a que existe una relación de menor contenido en padrinazgo gubernamental y en la deuda de lealtades por parte de estas comunidades, es por lo que la capacidad de reclamo y protesta ante el gobierno en los sectores medios se desenvuelve con mayor autonomía. Agréguese que en los sectores medios se resiente con mayor agudeza, el fomento de políticas que han tendido a procesos de igualdad más bien por frenar su ascenso, antes que subir la calidad de vida tanto de los más pobres como de los mismos sectores medios.  

  También es importante mencionar que las políticas sociales que han jugado un papel importante en ganar y mantener lealtades, pero que se han venido a menos en los últimos años por las mismas dificultades fiscales, y la pérdida de recursos por ineficiencia gerencial y por problemas de corrupción, vienen levantando malestar en los mismos sectores populares que incorporaron a su bienestar social programas que han perdido calidad y son reclamados cada vez con mayor fuerza por sus beneficiarios. Finalmente hay que destacar que los llamados colectivos, organizados como fuerza de choque y represión, sus integrantes proceden y están radicados en los espacios populares por lo que agrega en estos espacios un elemento intimidatorio a la protesta.   

@hl_lucena


sábado, 1 de marzo de 2014

DIALOGO Y PAZ ¿POR DONDE EMPEZAR?


  Todo llamado a paz exige dialogar. Este verbo está satanizado desde que empezó el proceso bolivariano. Se ha oído insistentemente que la revolución llegó para quedarse. Que ésta es una revolución armada, con el pueblo en armas. El lema “Patria, Socialismo o Muerte” no estaba muy en sintonía con el dialogo; al final se le dejó de lado porque enfermó el líder de la revolución, y se prefirió ya en su avanzado  estado de gravedad,  optar mejor por eliminar la última palabra, y usar “Venceremos”, es decir apelar más bien a la Vida.


  Los diálogos en situación de guerra real y cierta,  cada lado está armado como el caso colombiano, es un dialogo entre el Gobierno, en representación del Estado, y los guerrilleros congregados en las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas. Las sedes de estos diálogos han sido Oslo y La Habana, al mismo tiempo los gobiernos de las respectivas sedes son facilitadores, pero en las actuales negociaciones las partes decidieron agregar más facilitadores, la guerrilla propuso al gobierno de Venezuela, y el gobierno de Colombia al de Chile. Es un proceso complejo porque se trata de desactivar un conflicto armado, una guerra que tiene más de sesenta años. 


  En nuestro caso superada la guerrilla de los sesenta,  no existe luego una guerra, donde de un lado está el gobierno que centraliza todos lo poderes,  y del otro unos insurgentes armados. La presente acción de movilización y protesta de la oposición es de naturaleza civil sin armas. Las constantes referencias a los opositores de fascistas no resiste el menor análisis, igual que la generalización de calificar de oligarcas y burgueses a modestos miembros de la clase media. El lenguaje del líder del proceso bolivariano aún se sigue utilizando, seguro que por inercia. Ningún país de las características de Venezuela, como nuestros socios de Mercosur utilizan esta caracterización que oímos diariamente de voceros oficiales. 


  El Ministro de Interior informa que en los dos últimos años más de 5.500 armas con permiso han sido robadas y "andan circulando en manos de la delincuencia”. Otra fuente oficial, la Comisión de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional,“estimaba entre 9 y 15 millones de armas -legales e ilegales- en manos de la población venezolana”. Sus datos de las que si tenían porte legal eran muy diferentes a las del Ministro “Sólo 1 millón 300 mil portes se conocían como lícitos, agrega el informe”. Este arsenal sin control del gobierno, también ayuda a entender como es que en un año el número de homicidios está por encima de las 24 mil personas, como se ha reportado en el 2013.


  En este contexto bélico por desintitucionalización y descomposición social, es importante destacar que la vida política no se desenvuelva marcada por enfrentamientos armados. Hay áreas particulares en donde el predominio de las armas es la vía para resolver las discrepancias o hasta para la pura convivencia, como ocurre en las cárceles, en determinados lugares fronterizos, en el tráfico de drogas y hasta en ciertos ámbitos del mundo laboral, como se ha visto en el sector de la construcción en algunas regiones del país. 


  Sin embargo hay que llamar la atención que desde temprano ciertos procesos emprendidos por  la revolución bolivariana, conllevan la acción armada como parte del desenvolvimiento político.  Por un lado una carrera armamentista que hace de la adquisición de armamento y material militar una prioridad en las erogaciones del Estado. Se agrega la politización y partidización de las instituciones militares; luego el surgimiento de las milicias, integrada en su mayor parte por militantes del partido oficial; la militarización de núcleos de obreros, campesinos y ciudadanos en general. 


  De lo anterior se desprende que las movilizaciones de protesta que han arreciado en los últimos años  con predominio de participación de población joven, han sido reprimidas con el uso por parte de cuerpos militares y policiales de condenas al pensamiento y posición política de quienes protestan. Se ha observado este fenómeno en el pasado año 2013 y el presente. Finalmente se ha mencionado por parte de militares retirados la presencia cubana en el seno de los cuerpos armados, lo que permite considerar si esta presencia no está introduciendo prácticas ideologizadas que se expresan en las acciones represivas de las protestas civiles. Las respuestas oficiales a este problema aún no han sido claras. 


  El otro elemento más complicado es el accionar de civiles equipados con motos y armas, se supone suministradas por el partido oficial o entidades gubernamentales,  para ejercer funciones de represión a las protestas opositoras ante la mirada o,  según se ha visto en vídeos, con el acompañamiento de cuerpos militares regulares.  Esos grupos llamados con eufemismo como colectivos, son grupos parapoliciales o paramilitares, que generan temor y en cuanto a la normal diatriba política introducen una invitación a la violencia, que pueden estimular acciones equivalentes de grupos que escapen al control del liderazgo opositor. Dada su existencia real y comprobada, y la inacción gubernamental por desarmarlos, uno se pregunta si es que ya estos grupos han escapado del control estatal o si existe una acción deliberada de llevar la vida política a escenarios de mayor violencia.  El espaldarazo que ha dado el gobierno a algunas de estas acciones lo deja a uno preocupado. Queda la inquietud e interrogante.  


Finalmente y volviendo al tema del dialogo para la paz, podemos ver que el tema de la violencia y la represión vienen alcanzando dimensiones que justifican todo esfuerzo por detenerla. Si el país quiere ahorrarse una etapa de mayor violencia, depende en primer lugar del gobierno ya que en sus manos se ha venido desinstitucionalizando el país, al permitir los fenómenos que hemos destacado. No hay equivalencia entre la violencia de quién tiene todos los elementos constitucionales, más otros ilegítimos que se han permisado, y las acciones de protesta civil que al día de hoy son quienes aportan el grueso de las víctimas tanto asesinados, como heridos, torturados, detenidos y criminalizados. El dialogo y la paz sólo son posibles reconociendo a los actores reales y encarar una agenda en donde desactivar la violencia armada e institucional es lo prioritario. 

miércoles, 26 de febrero de 2014

ENCRUCIJADA DEL SECTOR AUTOMOTRIZ y POSICIÓN SINDICAL

  Publicado en El Mundo.Economia y Negocios, del 24-02-14, pags 4-5.

  Los sindicatos del sector automotriz prenden sus señales ante la situación critica que vive este sector. Tanto para el gobierno como para los sindicatos el asunto es muy relevante, por las implicaciones que conlleva la paralización del sector de las ensambladoras. El asunto es importante para las empresas por razones de inversión y de mercado, pero téngase presente que el grueso de la actividad de ensamblaje es realizado por las propias transnacionales que lideran a nivel global, y Venezuela representa un productor modesto. Los 71.753 vehículos ensamblados el año pasado representan menos del 0.1% de la producción mundial automotriz, de 84 millones de unidades -año 2012-. Todas las plantas trabajaron el pasado año a menos del 50% de su capacidad productiva, el nivel más bajo desde el 2003, luego de crisis política y prolongado paro nacional. Toyota, General Motors, Ford, Chrysler y Mitsubishi son tanto líderes a nivel nacional como global. En el país operan otras pocos ensambladores pero con menos pesó en ambos niveles.

  La industria de ensamblaje. 
  
  Las empresas importan de sus propias plantas dispersas en todo el mundo, los componente para armar que llaman material ckd -complete knock-down-. Un vehículo automotor es la resultante de la integración unas diez mil piezas, que lo hace ser el bien más complejo alrededor de la vida cotidiana en nuestras sociedades. La pura conjunción o ensamble de todas ellas es una obra de coordinación y organización, que agrega suficiente complejidad a los asuntos propios de ingeniería de manufactura y materiales. La complejidad operativa de este sector lo hace escenario de importantes innovaciones en materia de organización del trabajo. El siglo XX empezó con el impacto de las innovaciones conocidas comofordismo y bien avanzado el siglo, emergieron las innovaciones denominadastoyotismo, todas nacidas en plantas automotrices.

  Un control de cambios, en donde se reconoce que ha funcionado y dirigido desde el gobierno sin planificación -declaración de Rafael Ramirez-, ha contribuido a la presente parálisis en el sector.  Compárese con sectores  menos complejos como los vinculados al campo, afirman  “El principal obstáculo para producir es la imposibilidad de tener los insumos a tiempo”  Antonio Pestana, Presidente Fedeagro (El Mundo, 13-2-14, p 6).

  El sector automotriz demanda para armar un vehículo un complejo encadenamiento productivo, ya que recibe piezas de múltiples sectores, como el siderúrgico, metal mecánico, metalúrgico, químico, plástico, eléctrico, electrónico, caucho, textiles, vidrio, cueros, baterías, por lo que tiene un notable efecto multiplicador en generación de riqueza, empleos y actividad económica en general.  Luego de ensamblado el vehículo es objeto de la administración de las cadenas de comercialización, financiamiento, de servicios de garantía y posventa, para más adelante ser objeto del mercado de reposición de las piezas que se desgastan y consumen. Entonces los empleos y actividad económica representa una población laboral que los sindicatos automotrices han estimado conservadoramente en ochenta mil empleos entre directos e indirectos (El Mundo, 14-2-14, página 12).

  En lo sindical 

  Recientemente se constituyó la Federación de Trabajadores Automotrices, Autopartistas y Actividades Conexas (FUTAAC), de esa manera llena un espacio de articulación que había ocupado desde los años sesenta hasta principios del presente siglo, la Federación de Trabajadores del Metal (Fetrametal), pero que en los últimos años buena parte de los sindicatos optaron por buscar otra alternativa de representación federativa, que finalmente resulta ser la Futaac que agrupa a todas las ensambladoras, salvo a las que han nacido bajo el actual gobierno, resultante de acuerdos con capital chino e iraní - tres empresas-, donde predomina una política anti sindical.  

   La Futaac tiene en sus manos una exigente responsabilidad, como es la de dar repuesta a unas políticas laborales estatales que han ignorado por muchos años a los trabajadores, y que en el presente tienen a este sector productivo en situación de parálisis general, con consecuencias directas en las condiciones de trabajo, laboriosamente conquistadas a lo largo de décadas de acción sindical. Más grave aún los riesgos de reducción de la plantilla y hasta de cierre de plantas, con la pérdida de empleos directos e indirectos que ello representa. 

   Veamos planteamientos de la FUTAAC, aludiendo y condenando algunos elementos de las políticas estatales automotrices:

"rechazamos y de manera muy categórica, que en el mismo decreto 625 se permita la libre importación de vehículos; la apertura de más de cincuenta y siete mil (57.000) solicitudes de importación de vehículos, significan casi el ochenta por ciento (80%) de lo que se produjo en el año dos mil trece (2013). Esto es más bien, promoción a la fuga de divisas y entra en contradicción con la “Venezuela Productiva” y hasta da para creer que se impulsa desde intereses ajenos al desarrollo industrial de la patria. Ponemos como ejemplo a la empresa Civetchi, cuyas ventas totales fueron (8.831 unidades) y sólo el tres por ciento (3%) se produjo en la planta de Valencia, el resto fue importación. No está de más recordar que estas las produjeron con condiciones de trabajo precarias y en arremetida en contra de sus trabajadores.” 
(http://www.aporrea.org/trabajadores/n244682.html )

  Sobre los controversiales cupos de vehículos, del lado sindical señala el Presidente de la Futaac, C Pereira, que la asignación de vehículos para el personal en las automotrices no es la causa del problema del incremento de los precios ya que esta cantidad "no representa ni un 10% de la producción nacional anual y que este beneficio no es la causa de los altos precios de los autos en la actualidad..Son las empresas y los concesionarios que manejan el 90% de la producción los que especulan… Hoy nuestra principal exigencia es que nos escuchen. Señalan que la política automotriz oficial violenta cláusulas de la convención colectiva, amenaza la producción, pone en riesgo nuestros puestos de trabajo, en fin, va por el camino incorrecto. Los trabajadores automotrices, con democracia, con amplitud, y con mucha combatividad, saldremos a defender nuestros derechos en cualquier escenario.”

   De todos modos un porcentaje de la producción cercano al 10%, sólo para el personal de las ensambladoras, con los actuales muy disminuidos niveles de producción, tan alejados de las exigencias de los consumidores, resulta evidentemente un problema. 

Política automotriz 

  En el comunicado de Futaac se menciona el programa gubernamental Venezuela Productiva, que nació el pasado junio 2013, que invita a adquirir vehículos con financiamiento y subsidio estatal, y en apenas pocas semanas logro que se registraran 350 mil personas. A la fecha ha favorecido a más de seis mil personas con la adquisición de vehículos. Hay que señalar que éstos proceden de plantas de reciente creación, empresas de capital estatal y por otra lado venezolano privado, chino e iraní,  que realizan un proceso que llaman semi-ensamblaje, que implica menor integración de partes nacionales, teniendo obviamente menos impactos en la cadena de autopartistas nacionales. 

  Los planteamientos  de FUTAAC son importantes y críticos en torno al problema del sector, aunque nos parece una reacción tardía por la magnitud que ya ha alcanzado el problema, y la dilatada expansión de políticas mal fundadas y peor elaboradas para referirse a un sector complejo. Se considera que  posiblemente por la necesidad de articular un mecanismo de acción sindical sectorial, que es mucho más efectivo que la pura reacción de los sindicatos de empresa cada uno por su lado, se ha dejado para el presente reaccionar abiertamente, reclamando un dialogo que no ha existido en este sector, y en la generalidad de la activadas productiva.

  La política de control cambiaría es de efectos muy directos en este sector por la complejidad del encadenamiento productivo. La inexistencia de un mecanismo oportuno para la entrega de divisas, los retrasos en la emisión de los permisos para importar el material de ensamblaje y los conflictos laborales, son algunos de los factores que explican el actual deterioro.

 A estas alturas, las cuatro principales empresas del sector presentan un estado complicado:

 Toyota presenta parada indefinida de la producción de planta desde el 13 de febrero. La empresa afirma que los salarios serán garantizados por dos semanas, y ya venció la primera.

Ford plantea para prolongar el limitado inventario de materiales, no hay insumos para operar normalmente, trabajar sólo de lunes a miércoles sin afectar el salario de los trabajadores. La reacción sindical fue adversa, ya que discuten convenio colectivo y lo interpretan como maniobra de la empresa.

General Motors tuvo vacaciones colectivas, y al retorno a mitad de enero, pidió al personal operativo que regresara  a sus casas, pagándoles su salario. Prevé ensamblar 1500 vehículos con el material que dispone, en sus buenos tiempos es la producción de una semana.  Además GM ha anunciado desde Detroit, su preocupación por las perdidas de la filial en Venezuela de 162 millones de dólares como consecuencia de la devaluación. 

Chrysler,  C Pereira el Presidente de Futaac, señala que para este trimestre no tienen licencia de importación, solo hay material para 130 unidades, representa la producción de 3 días; para el resto del trimestre no hay material.

  No obstante este cuadro, la dirigencia que se asume como socialista, denuncian que los empresarios “conspiran con la escasez y el desabastecimiento, en un evidente golpe económico silencioso” Precisó Will Rangel, Presidente de la Confederación sindical socialista. (El Mundo 14-2-14). Otros advierten que se trata más bien que la política automotriz adoptada son medidas económicas que favorecen.. “la burguesía parasitaria importadora, que han sido los más favorecidos económicamente en estos 15 años de revolución." A Pacheco/Futaac  29/01/2014 "Los trabajadores se manifiestan. Pronunciamiento sobre la actual situación del sector Automotriz”.

 Para terminar, el sector automotriz experimenta un declive desde el 2008, algunas regulaciones teóricamente apuntaron al fortalecimiento de la producción nacional, pero otras favorecieron el surgimiento de una suerte de maquilas como es el semi-ensamblaje, y aun más grave la masificación de la importación, y al lado de ello el trabajo precarizado, con obstáculos para la actividad sindical.

hector.lucena@gmail.com
@hl_lucena

domingo, 23 de febrero de 2014

PROTESTAS ESTUDIANTILES Y MOVIMIENTOS DE LOS TRABAJADORES. Encuentros ydesencuentros.


  La extrema complejidad del desenvolvimiento de la sociedad venezolana impone detenerse a observar algunos aspectos que tienen relación directa con el sector laboral,  y su vinculación con otros sectores sociales.

  Nos ubicamos en el contexto actual de intensa movilización opositora, a partir de la convocatoria de la marcha de los jóvenes estudiantes con motivo del día de la Juventud - 12 de Febrero-. Nos referimos a la convocada por los jóvenes; que además atrajo un volumen considerable de participantes más allá de los mismo estudiantes, ya que se agregaron ciudadanos de distintas condiciones socio económicas. El desenlace de esta marcha en la ciudad de Caracas con saldo de muerte y heridos, dio lugar a reacciones que aún hoy diez días mas tarde se mantienen activas, inflamadas con el combustible de la represión. 

  En estos días  se ha observado particularmente un fenómeno relacionado con el sector laboral que exponemos para su análisis. Se trata de convocatorias de sectores laborales en actitud competitiva o casi de provocación a las manifestaciones de origen estudiantil. Una de ellas en Caracas, la convocatoria de una marcha de trabajadores petroleros asociadas con la firma del convenio colectivo petrolero, justo el mismo día de otra masiva convocatoria opositora. Otro caso fue una marcha de trabajadores en Ciudad Guayana, señalando como ruta justamente una que llevaba a transitar, por el mismo lugar en donde desde fecha previa se mantenía una vigilia por parte de estudiantes. 

 Las actuaciones del movimiento de los trabajadores en momentos complejos como los que se han observado en estos días días son muy importantes, porque pueden inclinar hacia un lado u otro la puja de poder que un conflicto supone. Además su participación es entendida con los elementos propios de un movimiento popular y civil, es decir con las armas de la razón, la identidad y la movilización. 

   Mirando otros momentos críticos de la historia moderna venezolana, en el año 1957 unas reacciones estudiantiles en Caracas en noviembre y en el mismo mes protestas obreras en la zona industrial de La Yaguara, prendieron la mecha para que menos de dos meses más tarde un levantamiento militar completara, junto a una rebelión civil la caída del régimen militar de entonces. 

  Lo que estamos viendo en el presente no necesariamente se asemeja a lo señalado en el anterior párrafo. Pero lo que se quiere destacar es el peso e importancia de las protestas tanto estudiantiles como obreras cuando apuntan a un mismo propósito. En el caso que señalamos de estos días, más bien son acciones con componentes confrontativos entre una y otra protesta, es decir más que sumar, son orientadas para restar. Aunque hemos de considerar que las acciones obreras no provienen de un proceso de desenvolvimiento autónomo, ya que el modelo de relación Estado y Movimiento de los Trabajadores es de subordinación a los intereses de aquél. Sobre el particular ver 
http://hectorlucena.blogspot.com/2013/09/una-revolucion-que-desconfia-del_15.html

 De nuevo mirando nuestra historia, en la convulsa primera mitad de la década del sesenta, de intensa protesta estudiantil tanto por razones de política interna como externa, la participación obrera a cargo de la conducción de liderazgo cetevista estuvo centrada en confrontar con las protestas estudiantiles, al tiempo que los órganos de seguridad y policiales se encargaban de reprimir tanto a líderes estudiantiles como obreros de izquierda. A la larga las protestas estudiantiles fueron derrotadas, y más temprano que tarde parte de su dirigencia optó por el camino de la rebelión y subversión.  

 Hay que reconocer que para entonces ya la dirigencia alta y media del movimiento sindical estaba incrustada en posición institucional comprometida en el ejercicio de poder en el país. El modelo de relación movimiento sindical y Estado era el determinante para garantizar un peso favorable del movimiento que encabeza la CTV en las grandes decisiones de política que en el país se tomaban. Se ha hablado de corporativismo para caracterizar la relación que se construyó entre el gobierno y los líderes sindicales afines. En el caso presente, un contraste es el hecho de que el papel de las organizaciones sindicales en la conducción del gobierno es marginal. La política laboral no privilegia que los sindicatos tengan organizaciones vigorosas, con capacidad propia de movilización, sino más bien organizaciones subordinadas a las exigencias de un gobierno con predominio creciente de lo militar, que es equivalente a desconfianza con los movimientos laborales. La ausencia de dialogo no es solo un reclamo que proviene del movimiento de los trabajadores en general, sino que también muy particularmente de aquellos sectores laborales  afines con el gobierno. 



domingo, 9 de febrero de 2014

SITUACION SALARIAL 2013: ENSEÑANZAS Y CONDICIONANTES PARA EL PRESENTE

Recién revisamos encuesta salarial de alcance nacional y regional, que en este caso refiere a los estados centrales con análisis de datos del pasado año 2013. La encuesta incluye a todos los trabajadores, desde el nivel  gerencial más alto hasta la nómina semanal. Las empresas que predominan son de mediano tamaño, es decir aquellas que tienen entre cien y quinientos trabajadores, se encuestaron mas de cien empresas. Los sectores que abarcan, se puede decir que todos, pero predomina el sector terciario, es decir comercio y servicios. Hay que entender que la mayor parte de la población labora justamente en estos sectores. Si bien se cree que en la región central predomina el trabajo industrial, es totalmente falso. La desindustrialización es un hecho que viene desde hace un cuarto de siglo, de tal manera que se pierden empleos manufactureros y quienes salen de las fábricas ingresan al comercio y los servicios, y en muchos casos a la informalidad y la precariedad. 


  De los resultados que hemos visto, comentaremos algunos que se relacionan con nuestra preocupación por la ausencia de políticas salariales públicas adecuadas a las presentes circunstancias inflacionarias que vivimos. 


   Esta bastante generalizado en las empresas encuestadas realizar dos incrementos salariales, así ocurrió en mas de las tres cuartas partes del total a lo largo del 2013. Esto es llamativo porque hemos destacado que la política salarial favorecida por el ejecutivo es el incremento del salario mínimo anual, en dos momentos y en un caso de tres veces al año, como fue en el 2013.


  Esto es lo que lleva a plantear en algunas empresas para el presente año, no sólo practicar la revisión salarial dos veces al año, sino que un pequeño porcentaje -10%- de hacer hasta tres revisiones anuales.


   Hay que recordar que la política pública deja de lado los salarios que están por encima del nivel mínimo, los que quedarían en manos de los acuerdos en los convenios colectivos, o de políticas dinámicas de remuneraciones que las empresas implementen. Ya sabemos que lo primero experimenta una regresión sistemática. Y lo segundo suele estar mas dirigido hacia los niveles profesionales y gerenciales, que al resto de la población laboral. 


  Una revisión salarial de al menos dos veces al año, como lo practican casi el 80% de las empresas encuestadas, demanda tener definiciones aceptables de cual ha de ser la inflación de este año. En lo que hemos visto, son las propias empresas las que la estiman, incluso semestralmente; por supuesto que lo hacen conservadoramente. Es así que en el pasado año 2013 los incrementos promedios, tanto en el nivel nacional como el regional, estuvieron algo por debajo de 20 puntos de la inflación dada a conocer por el BCV. Incluso aquí cabe tener presente que estos incrementos ocurrieron tanto en donde hay convenios colectivos como en donde no. En estos últimos los factores que mueven la revisión salarial se incluye el costo de vida, los méritos del trabajador, el mercado laboral y es previsible la cohesión con los incrementos contractuales en donde existen convenios colectivos. 


  Cuando la revisión salarial es resultante de políticas de empresas, se construye la determinación de los incrementos en función del desempeño del trabajador, ya sea individual, que es lo que predomina en las experiencias nacionales y regionales, y en menor proporción en el desempeño del equipo de trabajo.  


  Para finalizar, bien vale la pena extraer algunas enseñanzas que sería deseable tener presente para una política mas general de remuneraciones. Por supuesto que esto se ubica en un contexto de una política económica que agrega otros factores, cuyo análisis rebasa lo que en este aspecto particular hemos planteado, y que estamos conscientes no ha logrado acertar en promover un desarrollo firme. 


  Vivimos una inflación alta, nos alejamos radicalmente de la de un digito, como era la inflación que tuvimos hasta la mitad de la década del setenta, y como ocurre desde hace ya varios años en toda América Latina, salvo en Argentina, pero nosotros en estado más grave sobre el cincuenta por ciento. Entonces es un imperativo una revisión salarial negociada de frecuencia semestral entre los actores laborales. Esto demanda reconocer la autonomía que estos tienen para abordar este tema, y que los productores puedan lograr el debido reconocimiento estatal para llevar a cabo sus funciones, ya que como se observa predomina la desconfianza. 


  Al establecerse la inflación en un dígito entonces si regresar a la frecuencia anual, e incluso al estar en niveles de lo que tenemos en Venezuela como inflación mensual, es decir 4 y 5%, se pudiera establecer una negociación salarial como es la que hoy predomina en los convenios colectivos de revisión cada dos años. 


  La revisión salarial se fortalece y se conecta con la producción y la productividad cuando también toma en cuenta los méritos, el desempeño individual y el desempeño colectivo. Es necesario combinar las necesidades de las personas y su familia, que es la conexión que se deriva de tener presente el costo de vida con estos elementos que hacen sustentable el bienestar general.