sábado, 18 de enero de 2014

JORNADA LABORAL EN PAPELERAS VENEZOLANAS


En la Revista INGENIERIA INDUSTRIAL, de la Universidad del Bio-Bio, Chile, en la edición del Año 12, NO. 1, pp 27-39, primer semestre 2013, acabamos de publicar conjuntamente con Hermes Carmona, de la Fac de Ingeniería UC, el artículo Propuesta para la reducción de la jornada en papeleras venezolanas 
Puede consultarse en la sección de Revistas Académicas de nuestro blog.

miércoles, 15 de enero de 2014

Acceso a public. LAS RELACIONES LABORALES EN VENEZUELA


En la columna de la derecha puede accederse a la versión completa de nuestro libro "LAS RELACIONES LABORALES EN VENEZUELA. El movimiento obrero petrolero: proceso de formación y desarrollo", editado originalmente por Ediciones Centauro en 1982, y la cuarta fue co-editado por el mismo editor en conjunto con la Asociación de Relaciones de Trabajo de Venezuela. Está en acceso en la siguiente dirección:

https://www.dropbox.com/s/zz46rpaec71cyxr/Lucena_Relaciones_Laborales_en_Venezuela.pdf


Igualmente hay acceso parcial al libro COOPERATIVAS, EMPRESAS, ESTADO Y SINDICATOS. Una vinculación necesaria. Editado por las Universidades de Carabobo  -UC- y Lisandro Alvarado -UCLA- hemos planteado a estas instituciones facilitar la publicación de una nueva edición. Mientras, puede consultarse el indice en dirección siguiente:

https://www.dropbox.com/s/80tb7u3jlz1kl7q/1.%20Cooperativismo%2C%20Empresa%2C%20Estado%20y%20Sindictos.%20Portada%20e%20Indices.pdf?m=

domingo, 12 de enero de 2014

INQUIETUDES SOBRE EL REGISTRO SINDICAL


  Este 31 de diciembre pasado venció el lapso concedido en las disposiciones transitorias –la cuarta-  del Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras –LOTTT-, a los sindicatos para que adecuaran sus estatutos a este decreto-ley antes de la fecha señalada. Esto nos trae la interrogante, que consecuencias se plantean a quienes no se registraron –Registro Nacional de Organizaciones Sindicales, que son la amplia mayoría de los sindicatos. No obstante las demandas de los dirigentes sindicales y de quienes tienen interés en este tema, las autoridades no han sido explicitas ante los diversos reclamos. 

 

   De lo comunicado destaca entrevista concedida por uno de los Vice Ministro del Trabajo –El Mundo, 8-1-14-, quién en torno al registro afirma “El balance es positivo”, agregando “que más de 60% de las organizaciones sindicales no requerían modificar los estatutos porque ya estaban adecuados. Se trata de un tema de adecuación a normas que están en la ley y la Constitución y muchos sindicatos ya tenían esas normas incluidas como todos los que nacieron después de 1999. Mucho antes de la entrada en vigencia de la ley había muchos sindicatos que se habían adecuado”. 

 

  Este comentario levanta dudas, ya que el que se hayan registrado a partir de la vigencia de la nueva CRBV – del 2000 en adelante- no resuelve la adecuación estatutaria que solicita la disposición transitoria cuarta, de la nueva LOTTT, que como sabemos entró en vigencia  en mayo del 2012.

 

  Por supuesto que somos de la idea que este nuevo registro, así como el que está funcionando desde que se creo la Oficina Nacional del Trabajo, adscrita en aquel entonces al Ministerio de Relaciones Interiores, en 1936, poco han aportado el desarrollo de las organizaciones de los trabajadores, muy  por el contrario se trata de un mecanismo que las modernas y democráticas relaciones de trabajo han dejado atrás.

 

  Además la nueva legislación laboral –LOTTT- le agrega una cantidad de tareas a los sindicatos de base, como aquellas que tienen que ver con precios y distribución de bienes y servicios, funcionamiento global de la economía, para los cuales no están orgánicamente dotados ni preparados. Por tanto cuando se les pide a los sindicatos de base adecuar sus estatutos a estas nuevas exigencias, lo que se hace es diluir su propio y natural ámbito de actuación, como es la defensa y protección de los trabajadores. 

 

  Estos ámbitos macro de la economía y de la sociedad en general, requieren para abordarlos y tener una participación efectiva la existencia de un movimiento más allá de los sindicatos de base, como es un movimiento de los trabajadores de carácter nacional y sectorial, con alianzas y articulaciones con otros movimientos sociales. Que cuenten con recursos y equipos políticos, profesionales y académicos para el accionar, el análisis y el seguimiento de las diversas problemáticas que aquejan a los trabajadores y a la sociedad en general.

 

 

  El registro que data de 1936, desde su origen tiene junto a la legislación desventajas para los trabajadores. El más destacado es que ha servido para la atomización de las organizaciones de los trabajadores, al establecerse como unidad organizativa predominante el establecimiento y/o la empresa. Lo que da lugar a organizaciones mínimas, débiles y desarticuladas. Aunque esto si se puede resolver por la vía de las organizaciones de segundo y tercer grado, aunque que con el riesgo de dar lugar a procesos de burocratización y control en el seno del movimiento. Mas bien son las organizaciones nacionales, sectoriales y autónomas la vía idónea. Por ello el alto funcionario señala que  “Actualmente, el registro tiene 20.413 sindicatos registrados desde 1936 hasta el 31 de diciembre de 2013”.  Obviamente esto es una ficción. Una amplísima cantidad de estas organizaciones registradas en casi ochenta años, ya no existen. Véase que al registrarse por establecimiento y por empresas, muchas de estas no existen, cambiaron de nombre, de ramo, se fusionaron, o cerraron, pero el registro sindical quedó ahí.  Incluso desde la misma LOT – de 1991- señalaba que se disolvía un sindicato de empresa con la extinción de ésta –art 450-. Aquí lo que se plantea es sincerar este registro.  De hecho con motivo de las elecciones sindicales obligatorias y generales del 2001, el registro que se abrió en el CNE alcanzo a poco más de 2900 organizaciones, lo que sirvió para su actualización. 

 

Un registro con el carácter que se ha impreso al actual, levanta inquietudes ya que según el tratamiento dado a los dirigentes que se acercaron a indagar y presentar sus recaudos se han encontrado con múltiples criterios, divergentes entre una dependencia y otra del mismo ministerio. Si el registro se toma como base para permitir el accionar de los sindicatos en los diversos procesos y mecanismos propios de las relaciones laborales, se corre el riesgo de toparse con tratos discriminatorios, lo cual es un problema muy sensible, dado el hecho de la coexistencia de varios sindicatos en los mismos espacios productivos, es decir el llamado paralelismo sindical, que es otra deficiencia y debilidad de las experiencias de registro sindical observada en la administración del trabajo en Venezuela. Entonces el registro se convierte en un nuevo elemento de discriminación de parte de las autoridades y de los patronos para decidir con quién entenderse, agregándose otro elemento que coadyuva a la conflictividad inter sindical, que equivale a su desgaste interno, así como condicionar la autonomía y libertad sindical a este instrumento que no favorece por ningún lado el desarrollo del movimiento de los trabajadores.


domingo, 5 de enero de 2014

Revistas Académicas


En la sección de Revistas Académicas hemos agregado a ANALISIS LABORAL - Perú- y a la REVISTA DEL OBSERVATORIO DE EMPRESAS RECUPERADAS AUTOGESTIONADAS - Universidad de Buenos Aires, Argentina-.

En la primera publicamos como autor invitado el artículo "RELACIONES LABORALES Y REVOLUCION BOLIVARIANA. Interrogantes sobre su futuro".Ver en Volumen XXXVII No 429, Marzo 2013.

En la segunda publicación, arbitrada, publicamos con la colaboración de Diony Alvarado, el artículo POLITICAS PUBLICAS Y EL COOPERATIVISMO VENEZOLANO, Ver No 9, Segundo semestre del 2013, número especial Dossier - El Estado y las políticas de promoción del trabajo asociativo en Sudamérica.

LAS RELACIONES DE TRABAJO PARA EL FUTURO INMEDIATO

Este artículo fue publicado por El Mundo. Economia y Negocios, en su edición del 2-1-14, con el titulo "Relaciones Laborales bajo la batuta de lo político y económico" en pag 20-21.

Las perspectivas de las relaciones de trabajo están sujetas al desenvolvimiento del contexto político y económico. Sin embargo en el desempeño de los actores laborales predominan los comportamientos que provienen de su construcción histórica y no de reacciones volátiles e inesperadas. Distinto al ámbito económico, como por ejemplo las inversiones y los desplazamientos de capitales, que se mueven con notable velocidad a las señales económicas y políticas, incluso a los simples rumores. En cambio el trabajo, su precio, sus calificaciones, sus organizaciones, tienen una reacción espesa y lenta ante los cambios de contexto.

Las regulaciones que inciden en el ámbito de las relaciones de trabajo han venido rigidizando la convivencia entre empresas y las organizaciones de los trabajadores. La intervención estatal, especialmente con el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras, no se ha constituido en un marco que facilite la convivencia. Si bien ha brindado más ventajas para los trabajadores vistos individualmente, ha sido lo contrario para sus organizaciones, así como para el fomento de sus mecanismos propios de revisión y mejoramiento de las condiciones de trabajo, convenios colectivos.

De los asuntos aun pendientes por implementare –DLOTTT- está la incorporación de los tercerizados a las nóminas de las empresas, hay un plazo que ya va por la mitad de los tres años previstos. El año próximo será de intensa acción oficial en el fomento de esta incorporación.

Sobre el tema tiempo de trabajo, modificación y reducción, igualmente incluido en las disposiciones transitorias, en el presente año se reglamentó así como se venció el lapso de un año para las modificaciones y ajustes.  Pero en esta materia quedó  evidenciado que en la modificación regulatoria se actuó con improvisación, ya que bajas en producción de bienes y servicios, y un elevado ausentismo,  en un contexto de crisis de producción y de productividad, están asociadas a problemas en la administración de los ajustes del tiempo de trabajo, y no se conoce de ventajas derivadas de este ajuste, que igualmente no venía de aspiraciones y movilizaciones manifiestas de los trabajadores.

Ha habido un traslado de las potestades de los actores laborales hacia los entes estatales. Esto ha acentuado la conflictividad. Los empresarios también resienten el poco avance en las relaciones institucionales con los entes oficiales del ámbito laboral. Ante la OIT se han hecho planteamientos que han de dar lugar a una visita de misión especializada en el inicio del año. Es una oportunidad para abrir un mínimo de dialogo social.

Decisiones económicas pendientes

Terminamos el 2013 con perspectivas inquietantes en materia económica para el nuevo año, que como sabemos no prevé ningún evento electoral nacional. En nuestra cultura política estos eventos dan lugar a que en el período de la campaña, se postergan decisiones del interés nacional, se disfrazan las realidades e incluso se dan escenas parecidas a las de la hora loca de un evento festivo.. música, pitos, gritos y regalos.

Lo señalado es un elemento central del contexto para la toma de decisiones económicas por parte del Gobierno. Esto a su vez apareja dos consecuencias centrales sobre las relaciones de trabajo. Una por ser el Gobierno el principal empleador, y quién carga a cuestas con compromisos laborales que vienen generando tensiones con sus trabajadores, ya sea por incumplimiento de lo firmado o acordado,  o por postergar negociaciones con sus servidores, quienes aspiran revisiones de sus condiciones de trabajo, aspiración legítima en un contexto inflacionario como el existente.  La otra importante consecuencia de las decisiones que en materia económica tome el gobierno, son las repercusiones en los privados, sean los empresario y sus empresas; así como en los trabajadores y sus empleos, condiciones de trabajo y condiciones de su vida familiar.

Déficit fiscal

Las decisiones económicas que se avizoran las impulsa el creciente déficit fiscal que en el presente año alcanzará entre el 13-15%. El gobierno gasta más de lo que le ingresa, a pesar de los muy buenos precios petroleros. Compárese que cuando se elaboró el presupuesto de este año que concluye, se fijó el déficit fiscal en 3.9%. Cierto que el presupuesto nacional a perdido precisión para ser una referencia transparente del comportamiento administrativo gubernamental. Véase que se presupuestan los ingresos para el 2014 con un barril de petróleo a US$ 60, cuando  se ubica al menos un 60-70% mas arriba. El déficit fiscal se fija en 4.5%. Ante esta realidad suena el ruido de una devaluación inminente, así como se anuncia desde las altas esferas oficiales la subida del precio de la gasolina, y es de esperar que habrán otras medidas que incidirán en el ambiente laboral de los privados, sean empresarios o trabajadores.

Es oportuno destacar que los países europeos que vienen experimentando dificultades económicas severas, como España, Grecia, Irlanda y Portugal, ninguno alcanza los niveles de déficit fiscal que  hemos tenido en Venezuela en los dos últimos años.

¿Como podrán encarar esta situación los trabajadores?

Lo primero que ha de señalarse es que la organización de los trabajadores ha venido resintiéndose de los efectos de las políticas públicas, y particularmente las laborales, de estos últimos años. Resultado de ello es la fragmentación del movimiento, y más grave es que ello ocurre en un marco de la vigencia de un cuadro regulatorio adverso al desenvolvimiento libre y autónomo de estas organizaciones, dada las restricciones imperantes. Mírese el juicio que se ha seguido contra el dirigente Rubén González quién atendió sus responsabilidades como Secretario General de su sindicato en Ferrominera, al reclamar el cumplimiento patronal del convenio colectivo, y por ello estuvo preso un año y medio, luego de ser sentenciado a siete y medio años, a pesar de que la patronal reconoció la justeza del reclamo sindical. Ante tamaña arbitrariedad, la presión de sindicalismo logro que se le siguiera un juicio penal en libertad, pero con el absurdo de hacerlo venir desde su lejana Ciudad Piar a Caracas, una o dos veces cada mes. Su caso es un icono de cómo desde el poder se trata la acción sindical autónoma.

Un esfuerzo de agregación y coordinación entre las diversas organizaciones y tendencias que activan en el movimiento de los trabajadores es una necesidad en el escenario planteado. Por ello es plausible y se corresponde con esa dirección la gestión judicial que acaban de hacer, al solicitar la nulidad de varios artículos que en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, de Trabajadores y Trabajadoras, atentan contra la libertad sindical. El más urgente de los asuntos cuestionados es el del Registro Nacional de Organizaciones Sindicales que dio un plazo que fenece este 31 de diciembre, con la amenaza de disolver a aquellas organizaciones que no se registren. Esta gestión ha sido promovida por todas las corrientes y organizaciones que activan en el sindicalismo venezolano, con la salvedad de la central promovida por el gobierno. Hay que destacar que por años, quienes promovieron la solicitud no realizaban acciones conjuntas de esta naturaleza e importancia. 

Los esfuerzos de agregación y coordinación como el destacado tendrán que repetirse en acciones no sólo de tipo judicial, sino también en el quehacer de las propias relaciones laborales, porque ha quedado evidenciado que múltiples organizaciones y corrientes promoviendo conflictos, haciendo grandes esfuerzos para el accionar cotidiano cada una por su lado, no han sido suficiente para detener los niveles de deterioro de las condiciones laborales, a pesar del enorme ingreso petrolero que el país ha recibido.


Interrogantes

Debatir como se encarará la crisis fiscal implica formular algunas interrogantes para el futuro cercano, como ¿que medidas tomará el gobierno? ¿que papel jugaran los trabajadores y sus organizaciones en la construcción de esas medidas, serán consultados? ¿Sobre quienes recaeré el costo de la resolución de la crisis? ¿pagarán la crisis quienes han despilfarrado los recursos de todos? ¿Hacia donde apuntar la mirada para buscar vías para la resolución de la crisis? Todo parece indicar que será un año definitorio en el papel que ha de jugar movimiento de los trabajadores.




@hl_lucena




sábado, 21 de diciembre de 2013

DESABASTECIMIENTO Y CONFLICTIVIDAD


Una de las razones de la conflictividad social en el 2013 ha sido el desabastecimiento, y con ello se han manifestado reacciones extremas de malestar. Una de sus manifestaciones, los saqueos han ocurrido más bien con productos icónicos del comportamiento consumista y no de bienes de primera necesidad. En función de este problema y de su perspectiva, se plantea el siguiente análisis.

  

Empezaríamos por un hecho real de desabastecimiento de productos esenciales –lo confirman los informes del BCV-; luego, un discurso oficial de la existencia de una guerra económica, señalando que los instigadores y culpables son los empresarios, pero especialmente los comerciantes, o aquellos que tienen influencia en la cadena de comercialización de bienes.  

 

Si bien el desabastecimiento tiene explicaciones muy distintas cuando proceden de los propios empresarios del comercio, ya que si bien están los  importadores con divisas subsidiadas, generalmente la amplia mayoría son compradores de los anteriores o de los fabricantes, o incluso también los hay quienes importan con dólares libres. Pero sin duda,  a nivel popular el discurso oficial es el que se ha impuesto. Es una historia larga la de los márgenes de ganancia en el comercio venezolano, que da lugar a la poca credibilidad en el comercio justo. Por otro lado, las incertidumbres del que instala o administra un negocio privado en tiempos de socialismo no es un  problema menor. Solo es a nivel de clases medias en donde los razonamientos empresariales tienen discreta acogida.

 

Una segunda consideración es que si estos saqueos pueden haber operado como válvulas de escape de la presión social. Efectivamente sí es un escape a la presión social, ya que existía la confianza de que no se corrían mayores riesgos al saquear u hostilizar a un establecimiento comercial, ya que el discurso oficial no protegía al comerciante. Además la fecha de estos estímulos –noviembre y  diciembre-, coincidía con la tenencia de dinero en efectivo o dinero plástico en manos de muchas personas. De todos modos persiste la presión social por la continuada carencia de productos alimenticios. En las zonas populares, Mercal alivia tensiones. Este organismo no tiene casi presencia en las zonas de clase media, pero las protestas aquí son menos virulentas y en compensación se practican mecanismos de amortiguación, como las compras en mayores cantidades, las compras colectivas, el acceso a distintas instancias de las  cadenas de comercialización a base de contactos y/o pagos adicionales.   

 

Se ha mencionado la teoría de un “caracazo tolerado y aupado”. Al respecto es significativo que “el vacíen los anaqueles” es una señal que se traduce en un empoderamiento de los compradores y no compradores,  quienes inicialmente se dirigieron a los establecimientos de los productos más del entretenimiento que de primera necesidad.

 

Complementado con el que la presencia militar y policial no fue sentida como hostil a la presión de los colectivos humanos sobre los establecimientos comerciales. No se percibió como un acompañamiento a la defensa de la propiedad privada. Así mismo, los militares encontraron una oportunidad para dar una respuesta bien diferente a la sangrienta post saqueos de 27 y 28 de febrero de 1989, ahora no hubo represión ni confrontación armada. 

 

Además con la acción gubernamental y las presiones sobre los establecimientos, se contribuyó a la campaña electoral a favor del oficialismo. El que haya sido deliberado o que más bien resultó la consecuencia lógica de varios meses, desde antes de la campaña electoral, de la hipótesis de la guerra económica, queda para indagar un tanto más. Por supuesto, ante este panorama muchos comerciantes bajaron voluntariamente sus precios. Además la activa movilización militar-civil en inspecciones e intervenciones, acelero estas conductas, así como permitió informarse de inventarios y otros manejos internos del comercio.

 

¿Cuáles son las perspectivas de la conflictividad social relacionada con la escasez para 2014?

 

Son hechos concretos el que la producción nacional de productos de consumo fundamental encuentran mayores dificultades para superar metas productivas. El problema persiste por:  La reiteración de gerencias incompetentes en el ámbito de las empresas estatales, persiste la resistencia de no abrirse a privilegiar las competencias y profesionalidad por sobre la lealtad al proyecto político y el sectarismo. Por otro lado, persiste el temor de los privados a invertir en bienes de capital que permitan el mejoramiento de la capacidad productiva. Ambos factores presagian un continuado deterioro de la producción nacional.

 

Queda la opción de las importaciones, que igual se manejan con impericias en los criterios aplicados, con altos costos para el país, con infraestructura y organización del trabajo a nivel portuario, aeropuertos, aduanas, embajadas, que soslayan métodos y criterios más eficientes. Súmele a todo esto el estado de las reservas en el BCV, y que el largo ciclo de altos precios petroleros, que en buena medida lo hemos perdido, pero que en los grandes países consumidores del primer mundo esto ejerce influencias en la búsqueda de reducir la dependencia de las importaciones, como se observa en el caso de la economía de EEUU. Ahora China apunta a ocupar su lugar, como comprador creciente de materias primas, en nuestro caso de crudos y como contrapartida abrimos nuestra economía a su intervención. Esto invita a mirar con más detenimiento el modelo laboral chino. Es el país modelo de los líderes oficialistas y no olvidemos que se trata de un país con una conflictividad laboral reprimida. 

 

hector.lucena@gmail.com

@hl_lucena

  

 


sábado, 14 de diciembre de 2013

2014 PERSPECTIVAS LABORALES Y SUS INTERROGANTES


Terminamos el 2013 con perspectivas inquietantes en materia económica para el nuevo año, que como sabemos no prevé ningún evento electoral nacional. En nuestra cultura política estos eventos dan lugar a que en el período de la campaña, se postergan decisiones del interés nacional, se disfrazan las realidades e incluso se dan escenas parecidas a las de la hora loca de un evento festivo.. música, pitos, gritos y regalos.

     Lo señalado es un elemento central del contexto para la toma de decisiones económicas por parte del Gobierno. Esto a su vez apareja dos consecuencias centrales sobre las relaciones de trabajo. Una por ser el Gobierno el principal empleador, y quién carga a cuestas con compromisos laborales que vienen generando tensiones con sus trabajadores, ya sea por incumplimiento de lo firmado o acordado,  o por postergar negociaciones con sus servidores, quienes aspiran revisiones de sus condiciones de trabajo, aspiración legítima en un contexto inflacionario como el existente.  La otra importante consecuencia de las decisiones que en materia económica tome el gobierno, son las repercusiones en los privados, sean los empresario y sus empresas; así como en los trabajadores y sus empleos, condiciones de trabajo y condiciones de su vida familiar.

    Las decisiones económicas que se avizoran las impulsa el creciente déficit fiscal que en el presente año alcanzará entre el 13-15%. El gobierno gasta más de lo que le ingresa, a pesar de los muy buenos precios petroleros. Compárese que cuando se elaboró el presupuesto de este año que concluye, se fijó el déficit fiscal en 3.9%. Cierto que el presupuesto nacional a perdido precisión para ser una referencia transparente del comportamiento administrativo gubernamental. Véase que se presupuestan los ingresos para el 2014 con un barril de petróleo a US$ 60, cuando  se ubica al menos un 60-70% mas arriba. El déficit fiscal se fija en 4.5%. Ante esta realidad suena el ruido de una devaluación inminente, así como se anuncia desde las altas esferas oficiales la subida del precio de la gasolina, y es de esperar que habrán otras medidas que incidirán en el ambiente laboral de los privados, sean empresarios o trabajadores.

    Es oportuno destacar que los países europeos que vienen experimentando dificultades económicas severas, como España, Grecia, Irlanda y Portugal, ninguno alcanza los niveles de déficit fiscal que  hemos tenido en Venezuela en los dos últimos años.

    ¿Como podrán encarar esta situación los trabajadores? Lo primero que ha de señalarse es que la organización de los trabajadores ha venido resintiéndose de los efectos de las políticas públicas, y particularmente las laborales, de estos últimos años. Resultado de ello es la fragmentación del movimiento, y más grave es que ello ocurre en un marco de la vigencia de un cuadro regulatorio adverso al desenvolvimiento libre y autónomo de estas organizaciones, dada las restricciones imperantes. Mírese el juicio que se ha seguido contra el dirigente Rubén González quién atendió sus responsabilidades como Secretario General de su sindicato en Ferrominera, al reclamar el cumplimiento patronal del convenio colectivo, y por ello estuvo preso un año y medio, luego de ser sentenciado a siete y medio años; la presión de sindicalismo logro que se le siguera un juicio penal en libertad, pero con el absurdo de hacerlo venir desde su lejana Ciudad Piar a Caracas, una o dos veces cada mes. Su caso es un icono de cómo desde el poder se trata la acción sindical autónoma.

    Un esfuerzo de agregación y coordinación entre las diversas organizaciones y tendencias que activan en el movimiento de los trabajadores es una necesidad en el escenario planteado. Por ello es plausible y se corresponde con esa dirección la gestión judicial que acaban de hacer, al solicitar la nulidad de varios artículos que en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, de Trabajadores y Trabajadoras, atentan contra la libertad sindical. El más urgente de los asuntos cuestionados es el del Registro Nacional de Organizaciones Sindicales que dio un plazo que fenece este 31 de diciembre, con la amenaza de disolver a aquellas organizaciones que no se registren. Esta gestión ha sido promovida por todas las corrientes y organizaciones que activan en el sindicalismo venezolano, con la salvedad de la central promovida por el gobierno. Hay que destacar que por años, quienes promovieron la solicitud no realizaban acciones conjuntas de esta naturaleza e importancia. 

   Los esfuerzos de agregación y coordinación como el destacado tendrán que repetirse en acciones no sólo de tipo judicial, sino también en el quehacer de las propias relaciones laborales, porque ha quedado evidenciado que múltiples organizaciones y corrientes promoviendo conflictos, haciendo grandes esfuerzos para el accionar cotidiano cada una por su lado, no han sido suficiente para detener los niveles de deterioro de las condiciones laborales, a pesar del enorme ingreso petrolero que el país ha recibido.

   Debatir como se encarará la crisis fiscal implica formular algunas interrogantes para el futuro cercano, como ¿que medidas tomará el gobierno? ¿que papel jugaran los trabajadores y sus organizaciones en la construcción de esas medidas, serán consultados? ¿Sobre quienes recaeré el costo de la resolución de la crisis? ¿pagarán la crisis quienes han despilfarrado los recursos de todos? ¿Hacia donde apuntar la mirada para buscar vías para la resolución de la crisis? Todo parece indicar que será un año definitorio en el papel que ha de jugar movimiento de los trabajadores.