sábado, 9 de febrero de 2013

DESARTICULACIÓN LABORAL Y CONSECUENCIAS



 En la presente semana observe  reunión de representantes de varios sindicatos localizados en Valencia, todos exteriorizaron la orfandad en que viven, al no poder contar con la solidaridad y asistencia de otras organizaciones de trabajadores, para enfrentar diversas situaciones difíciles propias de la actividad reivindicativa y social.  Fue de los tantos asuntos expuestos el fenómeno que más nos llamo la atención. Destacamos qué es una carencia del movimiento de los trabajadores en todo el país.

      Esta situación nos remite a una característica central del funcionamiento de las organizaciones de los trabajadores, como es la de la articulación del conjunto de las organizaciones de base. Antes es necesario considerar el proceso constitutivo de los sindicatos. Estos se constituyen desde el punto de vista de quien los promueve a partir de tres posibles procesos:

- El más legítimo, que sean los propios trabajadores quienes promuevan su organización.

- Los otros dos procesos son cuestionables, sea que se constituyan a partir de la promoción del Estado o Gobierno específicamente, o peor aún que sean los propios patronos quienes impulsen y dirigen este proceso.

        De todo esto hemos visto en la realidad laboral venezolana. De todos modos no se descarta, que no obstante esta promoción no autónoma en el nacimiento organizativo,  no es descartable que luego ocurra una ruptura o rebelión con este padrinazgo externo.

      Por supuesto que en estos procesos generalmente median los partidos políticos. Con mayor visibilidad y ventajismo suelen hacerlo aquellos partidos en ejercicio del poder gubernamental, cosechando mejores dividendos mientras se esté ejerciendo este poder. Aunque luego habrá que evaluar, al dejar por cualquiera sea la causa de ejercerse el poder, la permanencia o continuidad de la influencia y adhesión de estas organizaciones de base.

    Tengamos en cuenta que un Capitalismo de Estado, como es lo que predomina desde largas décadas en nuestro país, permite al partido en ejercicio del poder gubernamental hacer uso indiscriminado de los recursos públicos para las actividades partidistas. No se ha   logrado diferenciar cuales son los límites entre Estado y Gobierno. Tanto adecos ayer, como pesuvistas hoy, que son los partidos que han usufructuado por mayor tiempo el poder en los últimos 77 años han abusado en no distinguir las acciones del partido político de las acciones de gobierno, dando lugar a ventajismos, por ejemplo en el caso que nos ocupa, un tratamiento favorecedor en los procesos de acción sindical para aquellos identificados disciplinadamente con el gobierno y una actitud obstruccionista y persecutoria con los de otras corrientes.

       Retomando el problema de la articulación del conjunto de las organizaciones de base, es lo que remite a la construcción de organizaciones que las coordinen, sean de segundo grado, como la federaciones o de tercer grado como las confederaciones o centrales.

      Un indicador que regularmente nos ofrece el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social (http://www.observatoriodeconflictos.org.ve/) que mes a mes publica información de las protestas sociales y entre ellas desde hace varios años destacan las laborales, que representan más del 40% del total. Esto supone anualmente mas de dos mil quinientas protestas de sindicatos o de trabajadores sin organización sindical estable
al menos así fue en el 2012, pero con una incidencia mínima en la consecución de los objetivos y aquí es donde la carencia de mecanismos efectivos de articulación se deja sentir.

  La creación de organizaciones de base autónomas es un paso importante, sin embargo la no articulación con otras organizaciones igualmente de trabajadores en un primer  estadio o nivel deja en situación de orfandad a estas organizaciones de base. Agréguele qué el modelo dominante de organización de los trabajadores es por empresa o entidad productiva especifica, y no por rama o categoría de trabajadores, lo que contribuye al predominio de una práctica sindical muy acotada a un escenario que domina el patrono sea privado o estatal.

Terminando, en la construcción de organizaciones de segundo grado, o de mecanismos de articulación en el nivel regional, de rama productiva, de categoría ocupacional, o de carácter nacional, es aún más tentador la promoción por parte del gobierno, aprovechando el manejo de los mecanismos estatales de registro y control. A la ya tradicional intervención gubernamental en los asuntos internos de los sindicatos, se agrega una nueva entidad, como es el Registro Nacional de Organizaciones Sindicales, que analizamos en nuestra contribución del 2-02-2013, como parte de las Disposiciones Transitorias del DLOTTT.

  El limitado grado de articulación que hoy se observa en el movimiento de los trabajadores venezolanos no será fácil superarlo, ya que la desarticulación ofrece extraordinarias ventajas al patronato, de aquí que por más conflictividad que se observe, el nivel de incidencia se reduce dada la desarticulación, con el riesgo de agotamiento de las organizaciones y sus dirigentes.
   

hector.lucena@gmail.com
@hl_lucena