lunes, 3 de noviembre de 2014

LA MORAL EN CRISIS Y ETICA EN UNA ORGANIZACION PRODUCTIVA Y SOCIAL

   

  Observando como ciudadano la manera como se han manejado los abundantes recursos públicos, hemos venido perdiendo la capacidad de asombro. Los señalamientos de la carta de Jorge Giordani, y en la misma línea la denuncia de la ex ministra y ex presidente del Banco Central de Venezuela, Edme Betancourt de García, los planteamientos están ahí, nada se hace, es que hasta ya casi ni se comentan. La reacción de los poderes estatales no pasa de discursos y señalamientos generales y algo abstractos, por ejemplo que la guerra económica, que el capitalismo, en fin al final de todo algunos negocios menores señalados.

  También importa subrayar lo arraigado en nuestro medio de la cultura de la viveza y de la picardía, del oportunismo y aprovechamiento, de la desconfianza y el temor a actuar saliéndose de la corriente y la tradición, pues bien la experiencia de la presente investigación nos lleva a encontrar que si se puede actuar por encima de estos estereotipos tan difundidos y arraigados.

  Es justamente lo que hemos venido observando en la dirección del trabajo de tesis doctoral de Diony Alvarado “Los valores éticos cooperativos desde la praxis ..” nos ha sensibilizado en reconocer cuan heterogéneo y diverso es el mundo de la actividad productiva y social en nuestro país. El contraste lo destacamos porque la investigación de los valores éticos desde la praxis, ha sido llevada a cabo en una organización cooperativa, que creó, promovió y administra una experiencia productiva solidaria, que sin haber recibido dineros estatales, que bien pudiera recibirlos por su función social, ha sido una escuela de gestión y manejo de recursos por la vía de la producción y distribución de alimentos en donde se proveen cientos de miles de familias cada mes.

  Se trata de un colectivo de personas que empezaron su vida cooperativa en el Estado Lara en la década del sesenta y que hoy muestran una historia de experiencia, luchas y logros, de la cual la tesis se ocupa. Pasaron por diversas y difíciles experiencias, algunas traumáticas como el manejo de los servicios de transporte urbano en la década del setenta y la relación con otros actores vinculados, pero en todo caso dejaron un aprendizaje que fue el que les sirvió de punto de partida para años mas tarde -1983-, cuando dan los primeros pasos para crear las ferias de las hortalizas, que es la experiencia de funcionamiento sostenido hasta el presente, y que es un catálogo de importantes lecciones en lo ético, y derivado de ello en otros órdenes del funcionamiento organizacional.

  Mas adelante al ser defendida la tesis habrá oportunidad de entrar en los detalles del análisis, por ahora importa destacar que el sólo hecho de ser sujeto de investigación en lo que corresponde a lo ético en la praxis, ya es digno de llamar la atención, porque no se prestan fácilmente las organizaciones que manejan dinero, recursos y hacen actividad productiva y comercial a ser auscultadas de manera objetiva, sin fines propagandísticos, ni de intereses económicos ni políticos, ni tampoco bajo la condición de inspección estatal. En este caso es sólo con el espíritu de lo que es la vida académica como es la búsqueda de la verdad. No entraremos por ahora en mayores detalles del contenido porque es importante dejar para pronto cuando la tesis sea defendida por su autor.

  Si podemos adelantar que temas como el manejo del dinero, la ejecución de las compras, la vigilancia de los productos en su arribo, almacenamiento, ventas y salidas para clientes individuales, detallistas y mayoristas, en el funcionamiento contable, en la ejecución de las tareas, en la rotación y aprendizaje permanente, en las prácticas solidarias entre los miembros cooperativos así como con los compradores y proveedores, en la igualdad y la equidad que da lugar a asignaciones dinerarias comunes, con muy discretos diferenciales, justificados colectivamente atendiendo a razones y argumentos  transparentes y por tanto convencidos de su sentido. La horizontalidad real  de cientos de asociados que conviven y convergen en internalizar que gerentes, supervisores y operarios son todos a la misma vez. Que se habla de directivos solo para cumplir con las formalidades legales, pero que la cotidianidad es de genuina convivencia productiva y social.

  Se pudiera pensar que es una convivencia sin problemas, pero no es así, ya que si surgen, lo especial y diferente es que los problemas son puestos sobre la mesa y entre diversos colectivos se abordan, analizan y van encontrando el sentido, las causas, y finalmente las soluciones. Este hecho ayuda a entender como es que acumulan miles de reuniones al final del año.  Nada se guarda, sea para resolver los problemas como para afrontar la cotidianidad. Las intenciones ocultas no encuentran ambiente propicio. Tienen más de treinta años siguiendo ese camino, y nos les ha ido mal. Sus primeros treinta años dejan enseñanzas que bien vale la pena preservar para tanta necesidad de ética que requerimos hoy.  

      hector.lucena@gmail.com
      @hl_lucena