lunes, 28 de septiembre de 2015

MODELO DE REGRESIVIDAD PRODUCTIVA


Visto los balances del desarrollo económico en los ochenta e inicios de los noventa, hubo en la región latinoamericana replanteos políticos en varios importantes países que apuntaron a alejarse de las recetas de influencia neoliberal. Se estimaba que nuevas propuestas conducirían a un modelo productivo que superaría deficiencias históricas en términos de desarrollo, crecimiento y bienestar. En nuestro caso particular la condena de lo que se había hecho en materia económica y productiva en toda la historia anterior, consiguió levantar localmente expectativas y hasta emociones, y en el exterior se miraba con interés lo que se empezaba a plantear en nuestro país. Transcurridos más de década y media, el balance en cuanto a modelo productivo es poco alentador, hay más bien varias señales de regresividad productiva. Veamos:


1-  Se importan cada vez más bienes porque aquí no se producen. Sólo se acusa que se trata de las consecuencias del rentismo histórico, pero se importan bienes no obstante fabricarse en el territorio nacional. Se da la paradoja de plantas paradas o casi paradas, y la llegada de barcos a nuestros puertos con similares productos, cuando esas plantas han estado esperando lo necesario para activarse. En función de lo anterior, se han creado multitud de empresas sólo con fines de importación; empresas sin trayectoria en el manejo de esas líneas. Se desconocen listados de las empresas beneficiarias de estas facilidades. 

2- No hay debate público e institucional de los precios que se pagan por las importaciones, donde temas como sobreprecios, sobrefacturación, calidades, y otros aspectos sensibles en los procesos de adquisiciones, y aún más cuando son precipitadas, no forman parte del escrutinio efectivo y sostenido por parte de entidades públicas y/o privadas autónomas para llevar adelante la indagación que proteja las divisas de la nación, así como el hecho de importar alimentos y medicinas con las cuales se expone la salud de la población, y, no menos importante, importaciones que afectan a los productores establecidos en el país, nacionales o no, en esos mismos rubros.

3-  Se paralizan plantas de fabricación de bienes, porque no se les asignan divisas para materias primas o elementos necesarios para la manufactura. La asignación además es irregular sin fechas que permitan planificar. No hay bases para que los cronogramas entre proveedores y clientes puedan cumplirse. Empresas han acumulado deudas con proveedores, con quienes se pierden relaciones de confianza comercial, en algunos casos dejaron de esperar y han suspendidos los envíos.

4-  Plantas se paralizan porque no reciben los insumos de empresas nacionales como proveedoras, que igualmente tienen problemas con la consecución de los suyos. No se está invirtiendo en capacidad productiva para renovar el parque industrial. Los esfuerzos de mantenimiento se resienten por la misma dificultad de acceso a divisas. 

5-  En general planificar para las empresas se ha convertido más bien en azar. Mientras en los sistemas productivos más avanzados se sustentan en sistemas de producción justo a tiempo, porque disponen de los elementos necesarios para satisfacer la demanda apenas se produce el pedido, aliviándose las empresas de costosos inventarios de materias primas y productos terminados, permitiendo que las organizaciones sean ligeras o magras, ya que se requieren los factores productivos justo a la demanda.   

6-  Algunas plantas que venían exportando, por ello fueron acusadas de desatender el mercado interno, y sobre esa base fueron estatizadas. Al poco tiempo dejaron de exportar, luego la producción ha venido bajando, y ahora se importan esos bienes que antes exportábamos. 

7-  Se estatizan plantas porque se acusa a sus propietarios de ser conspiradores, o de hacer la guerra económica o de saboteadores. Se aplican sanciones, resultados de inspecciones basadas en motivaciones ajenas a lo productivo y económico. Se descalifica a empresarios y a determinadas marcas comerciales. De hecho no se dialoga con los gremios que agrupan a la mayoría de los empresarios, y de hacerse es sobre asuntos muy puntuales, sin un marco o agenda de relaciones regulares. Los empresarios dejan de invertir por incertidumbre, miedo y falta de confianza. 

8-  Las plantas estatizadas tienden a disminuir la producción, algunas hasta llegan a su paralización, no obstante las ventajas y privilegios en la asignación de divisas, en la permisividad de los trámites públicos y en asegurarles la compra de lo que produzcan. Empresas estatizadas incorporan importantes contingentes de nuevo personal que gradualmente las hace entrar en déficit. En buena parte estas incorporaciones atienden a razones clientelares más que productivas. Las personas a quienes se les nombra para gerenciar o dirigir estas empresas, en muchos casos proceden de actividades ajenas y sin relación con dichas empresas o con el sector productivo en cuestión. Además las condiciones de trabajo tienden a desmejorar, incumpliéndose o congelándose los beneficios de los convenios colectivos. 

9-  Las incertidumbres en los ámbitos laborales da lugar a las migraciones de personal, muchos de alto talento y calificaciones. Se señala que más de un millón y medio de venezolanos ha emigrado, un alto porcentaje de ellos con una formación para el trabajo, brindada por el sistema educativo nacional que ahora será del aprovechamiento por otras sociedades. No hay señal alguna de programas para establecer vínculos con nuestros emigrados, que permita la eventualidad de sacar provecho de sus experiencias y desarrollos en el exterior.   

10-  Representantes del gobierno y de otros poderes públicos viajan al exterior y firman acuerdos comerciales que se traducen en nuevas importaciones, que los productores locales desconocen su contenido y por tanto repercute en su estabilidad productiva con efectos en los empleos, salarios, y pagos fiscales que de estar plenamente en producción ingresan en las arcas públicas.

11-  Los trabajadores organizados no forman parte regular de ningún esquema de planificación. La convocatoria a ser consultados está mediada por la identidad partidista y no tanto por las calificaciones, ni la representatividad de los dirigentes y sus organizaciones. No hay sistemas consensuados de participación de los trabajadores en la gestión, sólo existen experiencias que emergen en situaciones puntuales al margen de estructuras acordadas con participación de los propios trabajadores, por ello se han ensayado varias experiencias con resultados diversos, pero con predominio de resultados negativos, que se han abandonado sin que se haya profundizado en las razones de los problemas, y así permitir no repetir los mismos errores en otros procesos participativos. 

12-  Los mecanismos históricos de organización y acción reivindicativa de los trabajadores no son estimulados por las políticas públicas, sino que se promueven otras alternativas que se superponen sobre aquellos, y generan situaciones de fricciones y controversias en el seno de los trabajadores de las entidades productivas.   

13-  Los centros de formación de talento y de investigación experimentan restricciones que las lleva a invertir sus energías en sobrevivir, ante el acoso de las reducciones presupuestarias y de medidas que les obligan a sacrificar la calidad y la profundización del conocimiento, y así satisfacer contradictorias exigencias gubernamentales que nos alejan de la construcción de bases soberanas de independencia tecnológica y científica, en tiempos de las sociedades del conocimiento.  

Lo anterior nos conduce a caracterizar el modelo productivo de regresivo.