lunes, 13 de abril de 2015

LO LABORAL EN LA CRISIS POLÍTICA DEL 2002


Uno de los años más conflictivos en la historia de las últimas décadas fue el transcurrido entre diciembre 2001 y 2002. Lo más complejo de todos los incidentes fue la salida por pocas horas del Presidente Hugo Chávez del poder. Para aproximarse al análisis de este incidente político con componentes laborales de nuestra historia reciente, un primer elemento a considerar era la alta conflictividad abierta suscitada en el último año previo a la convocatoria del paro indefinido de diciembre del 2002, venía precedida de la realización de tres paros nacionales, el primero de una jornada laboral - 12 horas- el 10 de diciembre del 2001, convocado por Fedecámaras, al cual CTV se adhirió. Se protestaba la acción inconsulta al aprobar un paquete de 49 leyes con contenido económico la mayoría de ellas, en el marco de la primera ley habilitante otorgada al Presidente H Chávez. Los empresarios estaban acostumbrados a ser consultados en estos temas.

  El segundo paro nacional fue por el nombramientos de directivos de Pdvsa, sin tener presente la meritocracia que los empleados de Pdvsa reclamaban como una condición laboral por usos y costumbres en la empresa, el paro fue durante tres días a partir del 9 de Abril del 2002 y finalmente el conflicto se convirtió en una protesta nacional y aún más en una situación contradictoria, en la que el militar del más alto rango en la fuerza armada el  General Lucas Rincón, acompañado de los jefes de las cuatro fuerzas,  anunció al país la renuncia del Presidente de la República. En ese momento el paro de origen laboral pasó a ser un incidente secundario al lado de una supuesta renuncia presidencial. Hay quienes sugieren que lo laboral fue premeditado para hacer emerger una situación de violencia de calle. Interrogantes y respuestas  siguen latentes. Por su parte el Presidente H Chavez admitió que los despidos de los dirigentes gremiales de los empleados petroleros fue una provocación premeditada de su parte "las crisis, a veces, hay que provocarlas" "...Yo me declaro responsable de la crisis de PDVSA" "...Cuando en un Aló Presidente saqué un pito y empecé a botarlos, yo provoqué la crisis"  - discurso del 15-01-2004 ante la Asamblea Nacional- .

  El tercer paro de este año tuvo una duración de un día, el 21 de Octubre del 2002 fue igualmente convocado por Fedecámaras, CTV y los partidos de oposición organizados en la Coordinadora Democrática. Tres paros nacionales y la crisis política de abril, estimularon a las mismas organizaciones convocantes de los anteriores, a plantearse un cuarto paro que empezó por la parálisis de la actividad petrolera y se extendió a otras actividades económicas y de servicios en general. Recién se había iniciado un proceso de negociación (8 de noviembre del 2002) facilitado por la OEA, el PNUD y el Centro Carter, pero pasadas las primeras semanas con un mínimo de avance, estimuló a acciones más radicales estimándose que un paro nacional aceleraría estas negociaciones. Originalmente el paro fue por 24 horas, luego se agregaron otras 24 horas, luego 48 horas hasta que se declaró con carácter indefinido, redimensionando la confrontación con el gobierno.

 Igual hay que destacar en el análisis del conflicto,  la negativa del gobierno a establecer puente alguno con los convocantes del paro. No había institución de peso que promoviera con efectividad un diálogo entre gobierno y el liderazgo del conflicto. El Presidente Chávez tenía una postura definida con este conflicto  “Cuando amenazaron con parar la industria yo los dejé, no quise que nadie interviniera” (Programa Aló Presidente No 130, del 8-12-2002), dejar que se tornara indefinido, una prueba de resistencia entre las dos partes.

Téngase en cuenta que en la calle se movilizaban grandes contingentes de personas opositoras que realmente aspiraban una salida más allá de lo laboral, por tanto esta dimensión finalmente quedó minimizada como objetivo central del paro.

  A las semanas de haberse iniciado el paro el gobierno decidió tomar medidas de ir levantando expedientes para el despido de personal, llegando hasta el punto de desprenderse de más de la mitad de la fuerza y el talento laboral, con los veinte mil despidos de una nómina que para entonces alcanzaba a treinta y ocho mil trabajadores. A Quiroz Corradi afirmó se perdieron 282 mil años de experiencia.

  Estos paros del 2002 -abril y el de diciembre- aún tienen preguntas sin respuestas, por las dimensiones políticas y conspirativas presentes en sus sustratos. Es una tarea de extrema complejidad que aún no se ha emprendido. Del paro de abril, Brian Nelson señala “las evidencias señalan que se trató de una situación confusa y complejas. Este no fue un golpe en el sentido clásico del término.. hubo una marcha contra el gobierno cuya intención era la de precipitar algún tipo de cambio, pero no necesariamente un golpe”. -“El silencio y el escorpión. Crónica de un golpe de Estado” Edit.Alfa, 2012.

   El funcionamiento operativo de Pdvsa en los años posteriores ha resentido la pérdida del talento despedido, además de los vetos con aquella amplia mayoría de los proveedores y contratistas que también asumieron el paro de aquel año. Como reacción el gobierno promovió precipitadamente organizaciones cooperativas que la mayor parte no alcanzaron los niveles de competencia y habilidades requeridas en esta actividad productiva. En general la política de estimular la organización de cooperativas desde el mismo gobierno se extendió más allá de la actividad petrolera, se sugería en un primer momento que el cooperativismo se entendía como la alternativa de desarrollo productivo a la empresa capitalista tradicional, al poco tiempo el mismo gobierno comprendió la equivocación.

 También la empresa multiplicó su nómina hasta llevarla a más de ciento diez mil personas, sin que con ello logre superar los indicadores de producción y productividad previos. También es importante reconocer que en estos años la empresa ha ampliado el abanico de actividades productivas y no productivas  distintas a las petroleras, todo en consonancia con el proyecto político del gobierno. El país depende mas del petróleo hoy que hace trece años, no porque se haya fortalecido esta empresa estatal, sino más bien porque se han debilitado otros sectores productivos públicos y privados.