jueves, 20 de noviembre de 2014

TERCERIZACION: SECTORIAL Y LABORAL


 La tercerización es un término que conlleva ciertas confusiones porque responde a dos ámbitos relacionados pero diferentes. Uno es el sectorial y el otro el laboral. Además en nuestro contexto el término es asociado predominantemente con propósitos peyorativos y perjudiciales para la fuerza de trabajo integrada a esta condición laboral, ello obliga a clarificar que con antelación al uso de la misma palabra tercerización, ya ésta era de uso corriente para situaciones de naturaleza diferente (sectoriales) y más bien como fenómenos que no contenían carga negativa para la fuerza de trabajo.  

 ¿Cual era el uso del termino tercerización en el ámbito económico y de mercado laboral? el economista inglés Colin Clark (1905-1989) publicó su libro “The Conditions of Economic Progress” en 1940 e incluyó una larga data económica que clasificó con la división de los sectores productivos en primario, secundario y terciario, para fines más de comparación que de análisis,  entre países así como a su interior. Esta clasificación ha sido posteriormente de valiosa utilidad en las estadísticas de los países así como para la formulación de políticas, análisis y tomas de decisiones en temas de economía y desarrollo. 

  Al denominar a un sector de la economía y de la producción como terciario, ha dado lugar que se identifique como tercerización los procesos que fomenten las actividades productivas que se ubican en este sector, que como bien se sabe refiere a actividades de servicio y comercio. Además ha de destacarse que en la amplia mayoría de los países alberga en el terciario la mayor cantidad de su producto interno bruto -PIB-,  como también el mayor porcentaje de población ocupada. En el mundo más de 63% del PIB proviene del terciario. De las veinte economías de mayor tamaño sólo en tres el secundario supera al terciario, se trata de China, Indonesia y Arabia Saudita. Por nuestra parte contamos con más de un 60% del PIB del terciario. 

  Si bien la mayoría de los países europeos y algunos mas de otros continentes desarrollaron un proceso de crecimiento del sector secundario a lo largo de los siglos XIX y XX, también es observable que en la segunda mitad del siglo XX la tendencia dominante de las mayores economías fue hacia la tercerización por el crecimiento de este sector tanto en el PIB como en fuerza de trabajo.   

  Los sectores primario y secundario, -agricultura y la industria-,  han venido reduciendo su fuerza de trabajo, dando lugar al crecimiento del sector terciario. Pero en este empieza a ocurrir también su disminución, notable en el financiero y el comercio, aquellas empresas que recurren a nuevas tecnologías para el manejo de grandes volúmenes de data y la agilidad de las transacciones. Persisten con la ocupación de grandes volúmenes las actividades de salud, educación, administración pública, turismo y una amplia diversidad de servicios personales.

Es necesario destacar que los límites entre la fabricación o manufactura y los servicios son cada vez más borrosos. Los bienes manufacturados se van haciendo más inteligentes, vienen más cargados de conocimientos, que proceden de los laboratorios de Investigación & Desarrollo –I & D-, de las patentes, de las innovaciones; éstas pueden representar importantes fuentes de incremento de las ventas, de la producción o de la productividad, un nuevo producto, disminución de los costos, procesos más limpios, menos contaminantes. 

Una caracterización de los servicios destaca que se trata de procesos, realizaciones, y no bienes físicos. Ellos se realizan en el momento que se brindan, su caducidad no permite el almacenamiento, se pueden pagar por anticipado, en el momento de su realización o a posterior, pero se prestan en un solo momento. Inseparabilidad de producción y consumo: se consume mientras se realiza. 

Son intangibles, aunque requieren instalaciones para su prestación, pero lo que se brinda son insumos, sensaciones y sentimientos de seguridad, información, educación, salud, entretenimiento. Su diversidad es infinita, son heterogéneos.

El estimulo al consumo de bienes, ha llevado a los promotores del marketing a asociar el producto con satisfacciones directas de los individuos, de los usuarios. Productos emblemáticos del sector secundario, como puede ser el acero o las pinturas, son planteados como las “soluciones acero” y las “soluciones pintura”, ya que la misma segmentación de los productos atendiendo a los clientes, lleva a cuasi-personalizar el uso. Para destinatarios precisos, usos definidos a problemas y aplicaciones concretas. Relación del producto con el cliente. Sus usos, sus necesidades, su mejoría de calidad de vida. Productos segmentados, a la carta.

También se ha denominado cuando los fabricantes transfieren o externalizan actividades, en buena medida las tercerizan porque las colocan en manos  de empresas que son del sector terciario o que al ponerlas en manos de otra empresa las tercerizan porque se trata de una figura distinta a la empresa contratante, y he ahí  una confusión de todos estos procesos.  

 Téngase en cunta que no todos los que conforman el personal de una empresa industrial, están actuando directamente sobre las materias primas transformándolas o procesándolas, existen necesariamente los trabajadores indirectos que prestan apoyo a aquellos considerados directos por actuar en contacto con el producto que se transforma o el eje de la actividad del servicio. Para atender estas tareas hay que hacer compras, administrar suministros, logística, hacer mantenimiento, proveer seguridad y limpieza, administrar recursos financieros, recursos humanos, llevar registros contables, en fin, todos apoyos a las acciones de los trabajadores directos. 

Al externalizarlos, las empresas que los absorben o los trabajadores de estas empresas que ahora tendrán la función que antes tenían miembros del personal fijo, de la empresa receptora del servicio, pero que fueron transferidos, entonces ya no son considerados trabajadores del sector secundario o manufacturero sino del sector servicios. Este proceso es persistente, las empresas empezaron externalizando actividades claramente desvinculadas de la producción, como la vigilancia, el comedor, los servicios médicos, pero más tarde externalizaron actividades más vinculadas con la producción, como el suministro de materiales, la reparación de los equipos, el control de la calidad, por ejemplo.

Dilemas de esta naturaleza son de importancia considerar a propósito de los plazos fijados para restricciones a una de las tercerizaciones.. la de orden laboral.