domingo, 13 de enero de 2013

EL CRECIMIENTO DEL 2012: ALGUNAS REFLEXIONES


         Con el cierre del año el país es informado por las autoridades del área económica, de cómo ha funcionado este importante campo de la vida nacional. Conjuntamente las máximas autoridades del Banco Central de Venezuela, del área de Planificación y Finanzas, así como de la institución que recopila las estadísticas –INE-, nos informa que crecimos un 5.5%, lo que es un hecho aparentemente positivo.

Veamos como lo presentan las autoridades económicas:

Entre los sectores que han impulsado esta importante reactivación del aparato productivo venezolano destacan la construcción, que registró un vigoroso crecimiento de 16,8% en 2012, motorizada principalmente por la Gran Misión Vivienda Venezuela y los desarrollos que se adelantan en la faja petrolífera del Orinoco; el comercio, que se incrementó 9,2%, gracias a un mayor volumen de bienes transportables, y la producción de servicios del gobierno general (inversión en salud, educación y pensiones), que ascendió a 5,2% ..
También avanzó el PIB del sector de las comunicaciones, que en 2012 se mantuvo creciendo a una tasa de 7,2%.

            Destacamos lo de aparente, porque un preliminar análisis muestra que el crecimiento indicado no se sustenta en el desarrollo de la actividad productiva propiamente dicha. Es decir que nuestra producción en los sectores primario (agricultura, ganadería, pesca, minería) y secundario (industria manufacturera) no son los que ofrecen la plataforma de este crecimiento, muy por el contrario hay un estancamiento en casi todas estas ramas productivas.

            Por supuesto que es positivo que la construcción de viviendas haya mostrado un incremento significativo, pero ha de destacarse que por la dificultades de nuestro aparato productivo, ahí se ha consumido un importante porcentaje de nuestras divisas importando elementos necesarios para la construcción, que otrora producíamos y que por venirse a menos la actividad en esos campos hoy son importados, referimos a cemento, cabillas, e incluso la ingeniería y gestión de construcción que provienen de las más diversas fuentes, como de China, Rusia, Bielorrusia, entre otros, desplazando a factores productivos nacionales, que en toda la vida nacional han sido el puntal de la actividad de la construcción de viviendas.

            El otro sector que contribuye a este crecimiento del PIB es el comercio, que se incrementó un 9.2%. Ciertamente, los consumidores han dispuesto de recursos que al gastarlos en las tiendas, abastos y centros comerciales, en buena medida lo hacen adquiriendo bienes importados o nacionales con materiales importados. Hasta cuando compramos una papas o un kilo de harina de maíz, hay que tener presente que las semillas en el primer caso y buena parte del maíz en el segundo, provienen del exterior, además por supuesto de los materiales de trabajo tanto en la agricultura como en la industria.

            El crecimiento en el sector de las comunicaciones ha sido una constante en las últimas décadas, es un fenómeno universal. Esto se explica por el vertiginoso avance tecnológico que varios países del primer mundo mantienen y que han dado lugar al establecimiento de un nuevo paradigma tanto productivo como de consumo, al cual nosotros seguimos sólo en el papel de compradores y usuarios. Pasar a jugar un papel más importante en este nuevo paradigma es lo que tendríamos que plantearnos, para ello hace falta una verdadera innovación y revolución educativa como proyecto nacional inclusivo, es una tarea de varios años, de mediano y largo plazo.

            Otro sector puntal en el crecimiento del 2012, casi una constante en los últimos años,  son las erogaciones del gobierno central en salud, educación y pensiones. Enhorabuena la inversión en estos conceptos – salud y educación-, que como se sabe, por ser actividades que tienen como principal componente los pagos al personal, ya que es el principal componente en esta inversión, faltaría considerar los impactos en la calidad de este esfuerzo, análisis que ha de realizarse para completar la consideración del asunto, queda pendiente para futura contribución. El otro componente de esta inversión son las instalaciones – hospitales, ambulatorios, centros de salud, escuelas, liceos, universidades-, como se observa su estado general es critico, se valora más construir que mantener y asegurar el funcionamiento optimo.

            En cuanto a pensiones, no es una actividad productiva, ya que sólo conlleva entregar una cantidad de dinero –un salario mínimo- para que sobrevivan personas de la población pasiva, que destinan casi todo este ingreso en alimentación y salud.

            Con las consideraciones expuestas, no tendríamos muchos motivos para alegrarnos, sino más bien seguir agradeciendo que tenemos bajo el subsuelo una buena cantidad de petróleo, que todo los días sacamos y vendemos, y con lo que cobramos vivimos en una ficción de crecimiento. Sin duda toda la infraestructura que a lo largo de siglo XX se construyo se debe a ese ingreso, hoy no se observan esfuerzos equivalentes de inversión para renovarla y relanzarnos a niveles más elevados de bienestar y capacidad productiva.   

            Roguemos porque no se nos presenten mayores problemas en esta actividad petrolera, que su administración sea eficiente, y que cobremos lo que vendemos, ya que estamos liquidando un activo, y no estamos sustituyéndolo por otro que nos brinde también casi otro siglo de crecimiento.