sábado, 7 de enero de 2012

RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL ANTE EL DETERIORO LABORAL EN TIEMPOS ELECTORALES

El tema de la violencia sindical, así como la laboral en donde se
ubica la primera, nos ha preocupado desde hace varios años. Es así
que en nuestro blog, el primer documento que colgamos fue sobre este
tema, puede verse con fecha 19-9-2007. Van cuatro años de seguimiento
del tema, y no se observan reacciones acordes con la complejidad del
problema por parte de los diversos involucrados.

Del lado sindical y de las organizaciones sociales a las cuales se
vinculaban las víctimas, apenas se observa la sensibilidad para
recordar algunos nombres de asesinados en sitios de Internet,
declaraciones ante medios y comunicados.

La amplia mayoría de los asesinados en este ámbito, sus nombres pasan
rápidamente al anonimato, no hay organizaciones que asuman el
recordarlos y gestionar la demanda de justicia.

Pero incluso víctimas afiliadas a organizaciones sindicales de
orientación oficialista, éstas no han tenido la capacidad de
sensibilizar a las autoridades para que asuman posiciones firmes en
contra de esta desviación extrema como es la violencia sindical. Ni
siquiera han tenido éxito en llegar a los niveles decisorios para que
emitan un discurso condenatorio y actúen con los recursos legales que
administran para el ejercicio de una acción responsable ante la
magnitud del problema. Hay que recordar que entre el 2003 y el 2011,
suman doscientos setenta y nueve asesinados. Se aprecia que hay una
política de ignorar este problema, e incluso banalizarlo.

La preocupación en torno al tema que venimos analizando por supuesto
está enmarcada en una situación de violencia generalizada de todas las
áreas de acción social del país, es decir en la vida de las
comunidades, de los centros educativos, de las cárceles, de las
empresas.

El contexto y situación analizada contrasta con una experiencia que
nos muestran movimientos de trabajadores en Argentina a partir del
asesinato de Mariano Ferreira, en el marco de protesta contra la
tercerización en los ferrocarriles, hecho ocurrido el 20 de Octubre
del 2010. En nuestro blog puede leerse en documento “Institucionalidad
laboral en crisis”, del 27-11-2010, análisis del caso. Pero lo que se
quiere destacar es el grado de movilización que ha generado este
asesinato en la sociedad argentina, un día después de ocurrido se hizo
la primera movilización, luego otras a medida que era necesario para
promover los procesos de investigación y de acción de la justicia.
Total que a los pocos días estaban detenidos los autores materiales y
a los pocos meses los autores intelectuales. Aún la protesta persiste
por estimar que quedan ramificaciones responsables que no han sido aún
detenidas, aparte de que aún no ha habido las sentencias del caso. La
movilización ha sido importante para contrarrestar intereses que en
casos de asesinatos aspiran a conseguir coartadas y vías que protejan
a responsables, e incluso llegar a desviar las investigaciones.

Es muy importante destacar que con toda la sensibilidad mostrada por
las organizaciones sociales y políticas vinculadas con las acciones
del movimiento de los trabajadores y que fueron reprimidas
violentamente, se fue produciendo informaciones y estudios que han
contribuido al conocimiento amplio sobre la situación. Por ello el
caso Mariano Ferryra, a un año de su ocurrencia ha dado lugar a la
publicación de dos libros "¿Quién mató a Mariano Ferreyra?", del
periodista Diego Rojas, abril 2011, Editorial Norma, de 188 páginas. Y
el otro "Trabajadores, tercerización y burocracia sindical. El caso
Mariano Ferreyra" del analista y militante Christian Rath, Editorial
Biblos, de 191 páginas.

Estamos empezando un nuevo año, complicado por ser un año electoral
en un ambiente polarizado. En los medios laborales se exteriorizan por
supuesto las pugnacidades del ámbito político. Y si ya venimos de una
situación violenta en este medio, conviene hacer esfuerzos
extraordinarios para que no se agreguen más elementos inflamables a la
atrofiada situación laboral presente. Aunque lo más importante para
desinflamar, es investigar y actuar en los doscientos setenta y nueve
casos que se contabilizan en la violencia sindical – pueden verse
nombres, fechas de asesinatos y algunos otros datos en los Informes de
Provea-. Que la sociedad sienta que la violencia sindical la castigan
las instituciones que existen para resguardar el funcionamiento
social.